Novedades

- (09/18) Ya están disponibles las novedades de Septiembre.

- (09/18) Ya podéis pedir Los Dracs de Septiembre.

- (09/18) ¡Enhorabuena Faora, ya eres Moderadora!

- (09/18) Nueva actualización de las fichas de personaje. Mada MP a Selene para actualizar.

- (09/18) El juego "Confieso que..." se clausurará si persisten las malas conductas entre sus participantes. ¡Los juegos son para divertirse, no para atacar a nadie!

- (07/18) Nuevas normas respecto a los posts +18 de índole sexual.

- (05/18) Nuevas normas de emisión de reportes aquí.

Últimos temas
Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Selene
Admin
MP
Faora
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

06/06

Directorios y Recursos

06/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumLoving PetsTime Of Heroes  photo untitled45.png

40/64

Afiliados Normales


✠ Quien ha encontrado un Amigo ha encontrado un Tesoro [Celesei Lanster]

Ir abajo

✠ Quien ha encontrado un Amigo ha encontrado un Tesoro [Celesei Lanster]

Mensaje por Abraxas el Vie Nov 30 2018, 19:40

qui invenit amicum, invenit thesaurum

Talos no era santo de su devoción. Ruidosa y sucia, los males de las grandes ciudades no pagaban bien el esfuerzo de hallarse cerca de la Corona. Abraxas poseía allí una fastuosa residencia, retirada de los grandes barrios residenciales, donde la urbe y el campo empezaban a encontrarse. Se erigía como una suerte de castillo de doble planta, gris en el horizonte por su vetusta piedra, pero salpicado con vibrantes estandartes y banderines de rojo carmesí. El emblema de su dueño refulgía dorado y orgulloso, tibio en ausencia de vientos y un día despejado. Aquella suerte de fortín quedaba rodeado por elegantes muros, más no eran estos defensivos ni de legendaria dureza. Se trataba de verdes jardines salpimentados con los colores de la flora venida de aquí y allá, donde esclavos y profesionales se daban la mano para cuidar hasta el más último y leve detalle. Era bello, en cierto modo, el contemplar a toda aquella gente trabajar como abejas, ordenados y silentes. No era quizá su mejor ni más grandiosa propiedad, pero ciertamente cumplía su función. Por dentro el enclave era ostentoso, decorado en un manto de lujo y una miríada de esculturas, bustos y artes pictóricas. Toda aquella colección era de manufactura humana, y a bien seguro que en otro mundo y otra época le hubiere costado un dinero que no había pagado en este.

La entrada a los jardines, que lo era a la propiedad, disponía una pequeña casa de madera donde residía el encargado de las cuadrillas de labriegos y jardineros. Nada más comprobar el rango de la invitada que había decidido acercarse tragó saliva y envió a un paje al castillo, a informar del suceso a su señor y el resto del servicio. El muchacho, que no había de querer recibir un capote, saldría ágil y veloz a la carrera. El encargado no habría de dirigir palabra alguna a la aristócrata, en tanto que los siervos de Abraxas tenían expresamente prohibido dirigir palabra alguna a los dragones y otros invitados ilustres. No haría esperar demasiado a Celesei, solo lo justo y necesario para poner en marcha el protocolo de una visita que se había orquestado por sorpresa. Mientras ella aguardara el tiempo parecería que se hubiera detenido a su alrededor, con los trabajadores y demás presentes manteniendo la cabeza agachada en respeto, en tanto sus manos mantenían sus herramientas de campo apoyadas contra el suelo.

Cuando se abrieron las puertas del castillo lo hicieron también los portones, concediendo salida y entrada de honor a quienes cruzaran el umbral. De él emergieron un total de doce figuras acorazadas en negra capa y armadura, formando un pasillo al pié de las escaleras que conducían al interior. Era una imagen que quedaba distante, merced del largo camino que cruzaba los jardines hasta el fortín, pero que se podía apreciar con nitidez. Firmes y con la alabarda apuntando a los cielos fueron centinelas de la salida al exterior de su señor. Abraxas era custodiado por cuatro pajes, y bajo una elegante cúpula de vidrio. Los humanos habían inventado la distinción de caminar bajo palio, pero para un dragón carecía de sentido caminar a la sombra. Abraxas había creado para ello la cúpula, que dotaba a quienes caminaban debajo una agradable caricia solar que ningún humano aguantaría estoicamente. Cada uno de los pajes portaba uno de los cuatro pilares que sustentaban en alto la cúpula, y avanzaban siguiendo cuidadosamente el ritmo que marcara su amo.

Bañado en la luz del Astro Rey, e invocando una de las escasas sonrisas genuinas que Abraxas podía consolidar, su figura se fue aproximando a la entrada de los jardines, hasta encontrarse frente a frente con ella. Abrió el gesto, mostrando sus palmas repletas de sortijas, en tanto que sus oscuras sedas pendían verticales y sobrias. No esperaba visita, y si alguien le hubiera preguntado si quería recibir una posiblemente habría rechazado de plano tal placer. Pero aquella sorpresa era de naturaleza inesperada, y en realidad le complacía el reencuentro.

- Una belleza como pocas alcanza mi humilde morada. Solo ahora al veros comprendo porque el día habíase levantado tan radiante, los astros me tenían bien escondido este secreto. – Su tono elegante cargaba paciencia y decoro, en tanto que su mirada profundizaba en el rostro de su invitada, buscando sus irises. - ¿Me concederéis el placer de acompañaros, ya que hasta aquí habéis viajado? -. Mostró su brazo, ofreciéndolo para ser tomado, y así caminar ambos bajo el domo de vidrio.




avatar
Abraxas
Dragon

Ocupación : Gran Propietario de la Encomienda Crediticia
Mensajes : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ✠ Quien ha encontrado un Amigo ha encontrado un Tesoro [Celesei Lanster]

Mensaje por Celesei Lanster el Sáb Dic 01 2018, 21:29

Sendas praderas se extendía por los lugares en los que el carruaje pasaba, a la espera de que estas fuesen encontradas iluminadas por el sol y su caricia. Aquel día tenia algo de especial, algo como ningún otro hasta el momento. Había pasado tiempo con Vhaleryon, mi esposo y mi amante y desde luego eso me había echo levantarme de buena manera, simplemente para enterarme finalmente de la notica que había terminado de alegrar aquel día. Había dispuesto mi carruaje para partir de inmediato, y desde luego, sabía que para ambos sería una grata compañía y sorpresa volver a contar con nuestras presencias.

Abraxas. Uno d ellos pocos a los que podía considerar amigos en aquella sociedad de dragones que solamente quería mirar por el bien común. Yo también lo hacía, pero desde luego, tenía claro quiénes eran mis amigos y mis liados, aquellos a los que les podía confiar mucho más que mi compañía y pasar un buen rato. El, había sido uno de los responsables del éxito de mi familia durante mucho tiempo. Sobre todo, en lo que respectaba al negocio del esclavismo. Mi madre antes que yo había requerido de su ayuda, y posteriormente le me había ayudado a mí. Por eso, la gratitud que teníamos era amplia y desde luego, su regreso termino siendo una grata sorpresa.

Me encontrabas iba ganado en mis pensamientos, recordando viejos tiempos cuando el carruaje llego a sus dominios, dejando que mis pies rozasen aquella zona y mis ojos se deslumbrasen una vez más con la belleza de sus jardines interiores. Su majestuosa figura me recibo tal y como yo esperaba, siempre agradable, siempre halagador, dispuestos a bajar quizás las estrellas del cielo por aquella compañía por la que yo misma había recorrido el camino con tal de contemplar de nuevo como le oba la vida después de su regreso y su larga ausencia.

-El placer de veros de nuevo es mío mi señor Abraxas, tiempo ha que Talos no contaba con una de las personas a las que mas debemos aquellos que tenemos nuestros negocios.-le digo con una sonrisa tomando amablemente su brazo para de esta forma poder comenzar con aquella visita.-mucho tiempo desde luego el que esta dama no ha podido contar con un amigos no solo de negocios, pero me alegro de ver que vuestra presencia, al igual que siempre sigue iluminando los caminos de estos terrenos.-le digo devolviéndole de esta forma el alago.-¿cómo os ha ido amigo mío?-le pregunto. Quizás era de las pocas personas que podía llamarle con tanta confianza, pero estoy segura de que su regreso solo traerá cosas buenas para ambos.





Mi honor y mi orgullo:

You and me, Celerion:

When we were young:

avatar
Celesei Lanster
Dragon

Ocupación : Esclavista
Mensajes : 320

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ✠ Quien ha encontrado un Amigo ha encontrado un Tesoro [Celesei Lanster]

Mensaje por Abraxas el Dom Dic 02 2018, 02:51

El dragón mantuvo su atención y mirada sobre las facciones de su hermosa acompañante, brindando una sutil sonrisa en tanto recibía su verbo en actitud claramente receptiva. Una vez el brazo de Celesei se entrelazó con el suyo plegó el otro de forma elegante, cerrando el puño contra el plexo solar para iniciar una lenta marcha, que por fuerza había de emular los mismos pasos que había transcurrido desde la fortaleza hasta la entrada de los jardines, si bien en sentido contrario.

- Me halagáis y sobrestimáis con vuestras generosas palabras, ambos sabemos que todos quienes se beneficiaron de la Encomienda Crediticia han sido mentes de éxito antes y después. Solo requerían de alas para levantar sus brillantes empresas, y ahí si me precio de haber tenido ojo para hallar a cuantos me fuere posible con el objetivo de concedérselas. – Acrecentó levemente su sonrisa, tensando el labio, antes de desplazar su mirada al horizonte. Prosiguió aquellos andares sin desplazar ahora su atención del frente, si bien no por ello hubo de quedar silente. – No puedo elevar queja alguna acerca de mis circunstancias, Celesei. La Encomienda prospera firme, moviendo el oro de este magnífico Imperio en los cuatro puntos cardinales. Tuvimos que clausurar el proyecto mercantil con los lindes de Eneas por falta de seguridad y estabilidad política en la región, y aún así hemos mantenido la Encomienda allí construida con el nuevo objetivo de combatir la piratería y ofrecer una base segura a nuestros clientes.

Era habitual que al preguntar por su estado su respuesta no fuere otra que la de hablar de sus feudos y empresas, después de todo Abraxas había hecho de su vida una lucha insaciable y voraz por los negocios y el dinero. Sus emociones y balance personal nunca brotaban a su mente ante tales cuestiones, pues presuponía quizá erróneamente que a nadie importaban y que todos le tenían por una criatura ajena a lo superfluo. Y lo cierto era que, en parte, él así mismo lo creía. Hallar la última vez que había meditado para comprender lo que sentía era un imposible cuyo recuerdo ya se había perdido. Las sensaciones habían marchado por la misma puerta que los números habían asaltado con contundencia. Y aún así, pese a esa forma de concebirse fría y analítica, siempre era capaz de ser cercano y agradable con el círculo de privilegiados a los que consideraba sus aliados.

- He estado considerando la adquisición de un lote de vuestro producto. Me agradaría emplearlos para el diseño de una nueva cámara invernadero en el ala oeste de esta propiedad, y estoy convencido de que sabríais seleccionar peones y artistas para que hicieran una espectacular obra. A fin de cuentas, querida amiga, jamás decepcionáis. – Le devolvió un breve instante la mirada, dejando que los brillos solares que se filtraban a través del domo provocaran el delicado centelleo de las gemas y diminutas piedras preciosas que sus irises parecían contener. Pronto, no obstante, su sonrisa cedió de forma medida a una expresión de mayor gravedad, acercándose a la neutralidad. Empleó la mano libre que se recostaba contra la propia figura, para ahora cubrir la mano con que Celesei le tomaba el brazo. No detuvo por ello el paseo, si bien hubo un claro cambio de registro en su tono mientras los jardines quedaban ya atrás, y los guardianes vigilaban gloriosos el desfile ascendente, escalón a escalón, hacia el interior de la fortaleza. – Pero no son esos los asuntos que me han traído de regreso a Talos, sino las graves noticias que han caído sobre mi escritorio, a cada cual más preocupante, acerca del curso de las cosas en el corazón de nuestro Imperio. Tamañas afrentas a nuestro supremo derecho me han llevado a considerar que mi persona podría volver a ponerse al servicio de la Corona para lo que esta pudiere requerir. ¿Lo creéis sensato?

Su pregunta quedó suspendida en el aire a un mismo tiempo que los portones del castillo se cerraban a espaldas de ambos, cediendo a la pareja una absoluta intimidad. Allí, en el salón principal de la propiedad, no se apreciaba el movimiento bullicioso de los jardines, ni se respiraba el olor de humano alguno. Parecía un entorno frío y espacioso, decorado con el lujo de los monarcas. El oro, las sedas y el terciopelo rojo creaban un entramado visual que solo se veía complementado con el mármol y grabados que cincelaban los interiores, por completo ajenos a la gris piedra que era argamasa de la defensa exterior.




avatar
Abraxas
Dragon

Ocupación : Gran Propietario de la Encomienda Crediticia
Mensajes : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ✠ Quien ha encontrado un Amigo ha encontrado un Tesoro [Celesei Lanster]

Mensaje por Celesei Lanster el Dom Dic 02 2018, 11:21

La presencia y compañía de aquellos que siempre eran cercanos se agradecía hasta en los momentos más cumplidos. Aquel era uno de ellos dad la situación a la que se veía obligado el Imperio ha hacer frente. Los últimos acontecimientos habían provocado muchos problemas y los mercados habían menguado considerablemente. Los recursos, cada vez escaseaban un poco más y eso, se notaba, incluso en la venta y adquisición de esclavos. Aquello creyentes de los dioses ahora pensaban y se sentían con el deseo o la predisposición de creer que después de mucho tenían algún tipo de posibilidad contra los dragones.

-Me alegro de escuchar que todo lo relacionado con la Encomienda Crediticia funciona según lo que necesitas y el Imperio requiere. Son buenas noticias las tuyas amigo mío, pero es cierto que los tiempos que corren ahora mismo en Talos, no son los mejores.-le digo mientras continuo disfrutando de aquel paseo hasta que finalmente los jardines son dejados atrás mientras que entramos a la fortaleza del dragón, dejando ver toda la majestuosidad de la misma en cada una de sus paredes.-desde hace mucho tiempo, los dragones hemos necesitado de ti para nuestros negocios, quien no quiera aceptarlo carece de sentido común.-le digo con una amplia sonrisa. Mi madre me había enseñando que así debía ser.

Sin él, y su entero conocimientos para la financiación y el empleo del dinero, los empleados más complicados, así como los negocios más ambiciosos no habrían salido adelante, o al menos o habrían sabido como perdurar los mismos. En mi caso, mi madre había sido la que me había apremiado a confiar en el dragón que había administrado parte de nuestro dinero. Además, los intereses por los cuales se movía Abraxas, no eran nada exigentes, no para nuestra familia, y a cambio, como era normal, habíamos podido hacer negocios muy favorables, como el que incluso después de todo, el, acababa de pedir.

-Sera un placer volver a contar con tu presencia cerca de la corona, y puedes tener asegurada una buena mercancía para llevar  a cabo la construcción que necesitas y requieres.-le digo mintiendo la sonrisa y sintiendo como aquella estructura nos atrapa, continuando por los camino que él decida llevarme.-Talos ha sufrido mucho últimamente, nos han atacado entidades que los humanos consideraban dioses, y debido a ello, hubo que actuar… aun así, las cosa son han salido demasiado bien. Muchos se han marchado pero nosotros, quienes realmente bogamos por el Imperio permaneceremos fieles hasta el final.-le digo mientras le observo y sonrío ampliamente mostrando mi blanca dentadura.





Mi honor y mi orgullo:

You and me, Celerion:

When we were young:

avatar
Celesei Lanster
Dragon

Ocupación : Esclavista
Mensajes : 320

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ✠ Quien ha encontrado un Amigo ha encontrado un Tesoro [Celesei Lanster]

Mensaje por Abraxas el Dom Dic 02 2018, 20:24

El dragón entrecerró la mirada ante aquella curiosa elección de palabras por parte de su interlocutora. “Hasta el Final”. ¿Tan mal se llegaban a ver las cosas en los círculos de los leales que se podía contemplar un horizonte tan funesto? Pese a ello no incidió en esa expresión, y se limitó Abraxas a esperar que finalizara Celesei su narración de lo acontecido. En tanto así fuera guardaría él respetuoso silencio, y se encargaría de recuperar la moción de los pasos, trascendiendo el salón principal para empezar a ascender los escalones que conducían a los niveles superiores. Cada paso quedaba ahogado en la moqueta escarlata, que servía no solo para engalanar sino también para anular la resbaladiza superficie del mármol pulido. Cuando la pareja alcanzara el final de cuantos escalones hubiere se encontrarían ante una planta de forma circular que parecía funcionar a modo de atrio. Había allí pasillos que se abrían en las tres direcciones cardinales que se oponían a las escaleras, y su centro vacío permitía contemplar el salón para eventos y fiestas que quedaba debajo, y por el contrario su techo había sido construido en base a elegantes capas de vidrio grueso que hacían colar un brillo dorado sin por ello permitir contemplar el exterior. Aquello daba privacidad a los invitados, si bien también existía una razón pragmática, y era la necesidad que la cúpula resistiera en la estructura.

-Me agrada pensar en toda crisis que nuestro Imperio pueda afrontar como una suerte de prueba. Nuestro poder y supremacía poseen la inalienable tendencia a la comodidad, y es natural que la mente se acostumbre a la autocomplacencia, así como el cuerpo y la carne se atrofien al son del laúd. Es inevitable que, de forma periódica, esa caótica y visceral raza que compone nuestras estratos serviles, los denominados humanos, piensen en poner a prueba a sus amos. Y creo, es nuestro derecho y deber el uso de la fuerza para recordarles los beneficios del orden. – Volvió el rostro a su interlocutora, rodeando lentamente la barandilla que componía el atrio, de camino al corredor que habría de conducir al ala oeste. Le dedicó una perlada sonrisa, así como el completo de su atención visual, en tanto que proseguía. – Fuerza que no solo debe ser ejemplar en el incomparable músculo de nuestra Estirpe, sino también en su inigualable intelecto. Dejarse llevar por la fuerza bruta podría hacernos olvidar una de las más grandes bazas de nuestra natural superioridad, que no es otra que la astucia y experiencia de nuestra existencia longeva.

El umbral que abría el pasillo estaba abierto, y su arco era conformado por dos figuras elegantes de dragones que se cruzaban el uno con el otro. Si ello era una representación de una batalla o de un cortejo era difícil de saber. Ciertamente el artista podía haber resultado provocador a propósito. Había tres puertas allí, todas ellas de doble lámina y grandes dimensiones, custodiadas por estatuas esculpidas que componían curiosos grupos artísticos. Había una escena que figuraba la dignificación de un aristócrata, otra que mostraba la iluminación de la mente mediante la reflexión, y finalmente otra que revelaba la poderosa figura de un enorme dragón aplastando voraz una formación de soldados humanos. Abraxas inició el recorrido paciente del corredor junto a su acompañante.

- Cuando todo esto acabe, y lo hará, tendremos que permanecer los Mejores unidos, para alumbrar el renacimiento del Imperio. A fin de cuentas nunca se requieren las mismas formas, ni la misma manera de gobernar, en tiempos de guerra que en tiempos de paz. Y, si os he de ser sincero, espero teneros cerca durante estos tiempos que han de venir, pues habré de apreciar conocer bien lo que pensáis de todo ello. – Detuvo finalmente sus pasos frente a una de las tres puertas, y por vez primera se separó de Celesei, abandonando su lado para posicionarse frente a ella en un gesto elegante, sin por ello soltar su mano. Le entregó una mirada enigmática, así como una renovada sonrisa, mientras dejaba que el misterio fuera invocado entre ambos. – Tengo algo para vos.




avatar
Abraxas
Dragon

Ocupación : Gran Propietario de la Encomienda Crediticia
Mensajes : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ✠ Quien ha encontrado un Amigo ha encontrado un Tesoro [Celesei Lanster]

Mensaje por Celesei Lanster el Miér Dic 05 2018, 16:39

Era, a mi arecer una situación demasiado extraña la que se estaba viviendo en el imperio últimamente y el hecho de que la Reina no dijese nada al respecto, o no se manifestara, lo único que hacía era acrecentar las dudas de todos aquellos, que al igual que mi familia apoyaban y velaban porque su reinado fuese siempre prospero y largo. Abraxas tenía razón en todo lo que decía, y eso, me hacia involuntariamente sonreír ante la verdad de sus palabras. Siempre había sido un hombre halagador, misterioso y respetado por muchos. Para mi persona, él representaba uno de los pilares fundamentales de lo que yo siempre había querido conseguir en vida. Eso, ya de por si lo hacia muy valioso para mi también.

-Ciertas son tus palabras la hablar demuestra raza, amigo mío. Muchos creen incluso después de todo, que la fuerza bruta es el camino más rápido para conseguir sus objetivos, pero desde luego, las codas nunca pueden ser así de radicales.-le comento mientras continuamos andando por aquellos pasillos, con la luz de los mismo, tenue y suave inundando nuestra presencia.-durante mucho tiempo hemos tenido como defendernos, hemos buscado la forma de que las codas se balanceasen siempre a nuestro favor… es mejor no repetir los errores del pasado.-sentencio momentos antes de llegar al lugar en el que él se detiene, observándolo atentamente.

Después de todo lo que había pasado mi familia al menos estaba a salvo, y eso era lo que en el fondo me preocupaba, nada más. Aquel desafiado que tenia era algo que en el fondo simplemente me servía de buena diversión, pero no debía centrarme en él y dejar de lado lo que realmente me importaba en aquellos momentos, que era poder proteger a todos aquellos a los que amaba. El regreso de Abraxas, implicaba que tenían alguien más a quien proteger, aunque sabía que él se protegería bien solo. El era mi amigo, mi principal benefactor y eso, le convertía en una persona importante, lo suficiente para responder por él.

-Podréis tenerme cerca siempre que lo desaseéis mi buen señor, al fin y al cabo somos amigos y eso, es algo que debemos conservar siempre.-le digo con una sonrisa mientras observo cómo se aleja ligeramente para después, obsequiarme con aquellas palabras que me hacen sonreír ampliamente.-no hacía falta que os molestaseis mi buen señor… vuestra simple vuelta y compañía ya es un presente destacable y único para mi.-le digo manteniendo aquella sonrisa, pero en lo más interno de mi corazón deseado saber que era aquel presente, por e cual tantas molestias se había tomado mi amigo. No obstante no podía evitar sentir que en ocasiones teníamos ideas similares, incluso después de tanto tiempo. Desde luego, yo también había traído algo conmigo para su entrega a modo de bienvenida.


off:
Siento mucho la tardanza, tuve unos días complicados...





Mi honor y mi orgullo:

You and me, Celerion:

When we were young:

avatar
Celesei Lanster
Dragon

Ocupación : Esclavista
Mensajes : 320

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ✠ Quien ha encontrado un Amigo ha encontrado un Tesoro [Celesei Lanster]

Mensaje por Abraxas el Jue Dic 06 2018, 05:42

La buena sintonía entre ambos dragones era notoria, y resultaba palpable especialmente en el hecho de que los protocolos y cortesías que se llevaban a cabo no era forzados, sino por el contrario bebían de una realidad genuina. Abraxas no pudo evitar elevar ligeramente el mentón, manteniendo su misteriosa sonrisa mientras Celesei se manifestaba educada acerca de lo innecesario del presente por venir. Construyó sobre las palabras de su aliada una pausa y silencio que solo habrían de incrementar la punzada de la curiosidad, y una vez lo consideró suficiente se aproximó a la puerta que había quedado ante ambos para abrirla lentamente con aquella mano que le había quedado libre. Con la otra mediante invitó a su interlocutora a internarse en el salón que acababa de desvelar, para que así pudiera pasar ella primera. El financiero no habría de decir nada todavía, puesto que prefería la sorpresa siguiera cultivándose en la expectación.

El interior del salón era espacioso y en la misma línea ornamental que el resto del enclave. El mármol se encontraba con las sedas y el terciopelo entre tonos escarlatas, blancos y dorados. Largas y elegantes columnas se elevaban hasta las grandes alturas del lugar, filtrándose la luz del Astro Rey por sus ventanales y el ojo de cristal que decoraba el techo. En el centro del salón, tal fuera el elemento más importante allí, quedaba un enorme mantel blanco cubriendo lo que a todas luces habría de ser un lienzo de grandes dimensiones. Abraxas dejó a su acompañante libre, en tanto se aproximaba hacia el manto que cubría el secreto allí guardado.

- Os hago saber que viene desde Edén, pues allí se hizo pintar. El pincel que lo hizo posible debiera estar encadenado hoy aquí, para ser parte de vuestro obsequio, más falleció en el viaje transoceánico. Ya sabéis como son nuestros esclavos, siempre nos abandonan por causas incomprensibles, fruto de su débil e insignificante naturaleza. En cualquiera de los casos, siquiera su muerte pudo evitar que os hallarais hoy frente a esto. – Tiró del manto con la mano, permitiendo que la tela se deslizara sedosa y sin dificultades. Desveló el lienzo entonces, que había sido enmarcado en adornos florales forjados en baño de oro. El cuadro, como no podía ser de otra manera, mostraba la forma dracónica de Celesei, en todo su magnificente esplendor. Poseía una postura orgullosa y noble, y las técnicas de pintura se apreciaban innovadoras y de gran calidad. Transmitía poder, y aquello era impagable a fin de cuentas. Se habían empleado materiales ajenos a la simple pintura, puesto que las escamas de negro carbón poseían un extraño y misterioso brillo personal. Fue entonces cuando el aristócrata empezó a recorrer algunos puntos estratégicos del salón, para reorientar un total de tres espejos de cuerpo entero, cuya función era captar la luz solar y verterla sobre el cuadro. Cuando todo quedó alineado, el lienzo tomó un matiz aún más espectacular, pues las escamas centelleaban reaccionando a la luz, pareciendo que fueran brasas entre destellos rojizos y dorados. Viendo su obra completa, o aquella que había hecho hacer, se acercó de nuevo lentamente a su invitada. – Espero os complazca, pues como adivinaréis fue un capricho difícil de materializar. Nunca el arte podrá captar al detalle la belleza con la que os ha impregnado la vida, pero si ello fuere posible, creo que en esta ocasión habría estado cerca.

Mantuvo su sonrisa galán, dejando que Celesei apreciara la obra y así pudiera ella dar su parecer al respecto. Pensaba que debía por fuerza agradarle, pero en ocasiones el arte era del todo imprevisible para un dragón. Detuvo sus pasos al lado de ella y cruzó las manos tras la espalda, para situarse como espectador artificial junto a ella, tal realmente fuera la primera vez que lo veía, aunque no fuera así.

- Daros cuenta el grado de detalle al que mi memoria puede alcanzar al recordaros, que mis indicaciones para el artista han resultado tan fidedignas. No podréis negar jamás el impacto que causáis, Celesei. – Vertió el halago sin mirarla, acercando levemente el rostro para susurrar cerca, en tanto sus ojos se mantenían fijos sobre el lienzo, hasta cierto punto cautivado por la sorprendente capacidad de la raza humana ante lo superfluo.




avatar
Abraxas
Dragon

Ocupación : Gran Propietario de la Encomienda Crediticia
Mensajes : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ✠ Quien ha encontrado un Amigo ha encontrado un Tesoro [Celesei Lanster]

Mensaje por Celesei Lanster el Dom Dic 09 2018, 10:13

La presencia y compañía de Abraxas era algo que siempre eme reconfortaba y me hacía sentir especial. El había tenido numerosos detalles para con mi persona, y a día de hoy, incluso después de haber estado ausente durante un tiempo, aquella amistad, aquella compañía y aquel gozo al compartí con él la presencia del lugar, era algo que seguía siendo agradable y complementario para que mi vida, siguiese contando con motivaciones de verdad. Estaba impaciente, pero mi compostura no me permitía mostrarlo algo que seguramente el también supiese ya a todas aquellas alturas.

A toda dama le gustaban los regalos y la preparación de los mismos, pero lo que mis ojos vieron al pasar a aquella sala hizo que mi corazón se parase, momentos antes de ver como aquella tela caía, dejando ver mi propia figura dragónica enarcada en un cuadro. El brillo se reflejó en mis ojos, llenándolos de emoción mientras observaba con exquisita tranquilidad aquella obra. Abraxas siempre había conseguido dejarme sin palabras, y desde luego aquella ha  sido la ocasión mas parecida a lo que venía siendo yo, sin palabras.

Me limite a observar como colocaba aquellos espejos, dándomele otro matiz al cuadro, dejando ver como aquel brollo reflejó en mis ojos aumentando, tratando de contener las lagrima de felicidad por semejante presente por parte de él.-es… precioso, y perfecto.-susurre mientras me giraba hacia él, observándole y sonriendo ampliamente.-no tengo palabras, para semejante obsequio amigo mío... Simplemente deciros que esto, es lo más grande que nadie ha hecho por mí en mucho tiempo. Os prometo que en honor a vuestro regalo, me asegurare de que luzca en el mejor de los sitios.-le digo aun conteniendo o en mis palabras cierta emoción, mientras me acerco y la mano llevándola ligeramente a los labios y depositando un beso fiel y amable.

Aquellas muestras de lealtad en nosotros son las que hacen de nuestra relación algo simple, sencilla y a la vez mágicas. Abraxas había sido mi amigo, mi mecenas y ahora, era alguien que había adquirido en mi vida la misa importancia que Waleska, la única mujer con la que podría ser yo misma. Abraxas era lo mismo, un hermano, por el cual merecía la pena dar la vida si era necesario.-vuestra generosidad para conmigo no conoce límites, y por ello, os agrado de todo corazón el presente, no tengo palabras para describir mi emoción, y me gustaría ofreceros un obsequio que yo misma había triado para vos.

A la luz de aquella sala, y de aquella obra ora de arte lo que yo tuviese que ofrecerle podría parecer pequeño pero lo había mandado encargar para el día de su regreso, pues en el fondo, sabía que tarde o temprano volvería a casa. Extraje de uno de os bolsillos ocultos del traje una pequeña caja de madera, tallada en olmo y bordada con los detalles dorados más perfectos simbólicos de la corona. Le tendí aquel presente mientras una sonrisa se dibujaba en mis labios.-desde luego, no se encuentra a la altura de tu regalo, pero espero que os guste mi señor.-le digo con una sonrisa mientras me mantengo expectante.


Contenido de la caja:


Es un símbolo de unidad familiar, tallada en diamante y oro, engarzado con una piedra Ópalo
  • El Opalo es, una piedra semipreciosa muy vinculada a la lealtad y fidelidad.





Mi honor y mi orgullo:

You and me, Celerion:

When we were young:

avatar
Celesei Lanster
Dragon

Ocupación : Esclavista
Mensajes : 320

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: ✠ Quien ha encontrado un Amigo ha encontrado un Tesoro [Celesei Lanster]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.