Novedades

- (09/18) Ya están disponibles las novedades de Septiembre.

- (09/18) Ya podéis pedir Los Dracs de Septiembre.

- (09/18) ¡Enhorabuena Faora, ya eres Moderadora!

- (09/18) Nueva actualización de las fichas de personaje. Mada MP a Selene para actualizar.

- (09/18) El juego "Confieso que..." se clausurará si persisten las malas conductas entre sus participantes. ¡Los juegos son para divertirse, no para atacar a nadie!

- (07/18) Nuevas normas respecto a los posts +18 de índole sexual.

- (05/18) Nuevas normas de emisión de reportes aquí.

Últimos temas
» ¡Busco Rol!
Hoy a las 23:24 por Khanan

» ღ Rose Workshop ღ Firmería
Hoy a las 22:32 por Khanan

» Registro de Rango
Hoy a las 22:18 por Khanan

» Registro de Grupo
Hoy a las 22:16 por Khanan

» Registro de PB
Hoy a las 22:15 por Khanan

» Flowing [+18] (Kya)
Hoy a las 22:13 por Trystan

» Time to Make you Mine... (Inaya)
Hoy a las 21:52 por Karellhen

» Draconians por Mes
Hoy a las 21:40 por Yanara

» Dos lunas [Delilah]
Hoy a las 21:22 por Delilah

» Así es el trabajo || Yanara
Hoy a las 21:04 por Aisha

Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Selene
Admin
MP
Faora
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

05/06

Directorios y Recursos

06/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumLoving PetsTime Of Heroes  photo untitled45.png

43/64

Afiliados Normales


Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Ir abajo

Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Aymel el Dom 12 Ago - 16:05

Primera hora de la mañana, Talos, La Flor Azúl


De un tugurio a un burdel, empezaba a hacerme una idea de la vida liberal que los capas rojas tenían en el ejército, pero eso me beneficiaba; cuanto más se entretuvieran con alcohol y putas, menos problemas me darían. Abrí la puerta de La Flor y me introduje en la pequeña antesala donde el mostrador parecía custodiado por un tipo con el rostro aniñado y piel nívea. ¡Puaj! Un “Adonis” Buen día, precio... — lo callé alzando la mano antes de que escupiera más mierda — Usa esa boquita para algo más útil que llamarme preciosa, chaval — pude comprobar como las pestañas del varón aleteaban con perplejidad y volvió a intentar abrir la boca — ¿Y qué quieres que te haga con mi boca? Adonis se emocionó — Podemos ir a mi habitación y... — lo cogí del collar que colgaba en su torso desnudo, a falta de algo más, y lo atraje hacia mi con una sonrisa ladeada — Con ese cuerpo mediocre, la sonrisa atontada y ese brillo infantil no me pondrías cachonda ni que fueras el último imbécil de esta patética ciudad — lo solté, empujando con hastío por el torso desnudo, y me limpié la mano en la ropa. Asco de aceites corporales Sé útil y dime cuál es la habitación de Venus.

Diligentemente me indicó que estaba en el piso superior. Me dirigí hacia allí. En uno de los pasillos, donde los cojines acomodaban a diferentes parejas con diferentes gustos y percepciones, me llamó la atención una en particular. La cara de aburrimiento de la chica parecía demostrar el mal amante que pudiera ser ese hombre que, a pesar de tener posibilidades, se centraba demasiado en los turgentes pechos de la mujer. Un suspiró reprimido exhaló de los carnosos labios de la mujer cuando percibí una queja masculina sobre los pequeños pechos que estaba devorando. ¿A quién me recordaba? ¡Ah, sí, al perro por el que estaba allí!. Con un siseo de molestia los pasé de largo y me dirigí a la zona de las habitaciones. Tercera puerta había dicho Adonis. Mis nudillos tocaron un par de veces con fuerza y entré, siendo consciente de que ese lugar no era una taberna y sería raro la espera en el pasillo. Recorrí la estancia visualmente en un intento por habituarme rápidamente a ella. El soldadito apareció desde una sala contigua, con el torso desnudo, unos pantalones sin abrochar, y secándose el pelo con una toalla. Una voz femenina se oía desde la sala que escapaba a mi ángulo de visión — ¿Podéis dejar de meteros mano y centraros? — espeté, lo suficiente alto para que ambos me oyeran, y me dejé caer en el primer sillón que encontré.




I...:

...will survive:

avatar
Aymel
Human

Ocupación : Pluriempleada: Chatarrera
Mensajes : 121

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Yanara el Mar 14 Ago - 9:00

Había sido una de esas noches largas. Ced había acudido a mí, borracho perdido. Por ende, había sentido una vez más, esa imperiosa necesidad de hacerme cargo de él. Como siempre que aparecía en esas penosas condiciones, desesperándome. De hecho, si lo pensaba con detenimiento, había venido mucho más perjudicado que otras veces.
Pero, a diferencia de todas esas ocasiones, anoche Cedrik fue toda una cascada incontenible de sensaciones y sentimientos que no había sido hasta ahora. Lo ocurrido con su hermana. Lo pasado con aquella dragona burguesa. Sin duda, el rubio había estado entretenido mentalmente.

Razón de más para no avasallarlo con mis estupideces.

A pesar de ese desvelado que habíamos tenido, la luz incidió en la ventana lo suficiente como para despertarme. Con algo de lentitud inicial, parpadeé para acostumbrarme a la iluminación, haciendo un barrido con la mirada, alrededor, para ubicarme. Hasta que unos amortiguados ronquidos llenaron mis oídos. Una sonrisa cayó a mis labios en cuanto pude reconocerlos, volviéndome hacia mi acompañante para apretarme contra él—. Despierta, Ced. —murmuré con tono sedoso. No había que ser muy listo para saber que, con la cogorza de la noche anterior, la resaca que tendría sería de nota. Algo conseguí, a base de gestos melosos que lo hacían arrastrarse hasta la consciencia, sin abandonar los brazos de Morfeo. Pero llegó un punto en el que su falta de interés por regresar ya me hizo fruncir el ceño. Lo zarandeé un poco—. Tu amiga debe de estar al caer. —le recordé, conforme lo que me había dicho por la noche.

Pero nada.

Ahí me di cuenta que tendría que usar formas un poco más... contundentes. Por ello, lo zarandeé un poco más fuerte—. Cedrik... —volví a llamarlo, sin conseguir más que un gruñido de molestia, pidiendo de alguna forma que lo dejara en paz. Y por ahí no estaba dispuesta a pasar. No tenía problemas en que se emborrachara todo lo que quisiera, los días pares, impares o cuando se le diera la gana. Pero justo ese día, no tendría la posibilidad de quedarse en la cama hasta tarde. Me levanté e hice todo mi esfuerzo en tirar de la sábana bajera, arrastrándolo poco a poco... hasta que el Capitán cayó como peso muerto al suelo—. ¡LEVÁNTATE! —exclamé, ya en mi genio ordinario. Pareciera que el mestizo gustaba de sacarme de mis casillas en cualquier circunstancias.

Y como la hora seguramente se nos estaba echando encima, en vez de bañarlo con otro balde de agua, tuve la genialidad de arrastrarlo conmigo al baño. Aunque él iría primero. El agua fría de la tina lo recibió en ese destemplado abrazo que lo espabiló de inmediato. Y, en el tiempo que perjuró, tildándome de loca desconsiderada (como siempre), yo me hice con algo de ropa para los dos, antes de regresar con él y meterme en la bañera—. No te quejes tanto. —increpé con una sonrisa ladeada—. Esto es otra muestra más de a dónde estoy dispuesta a llegar por ti. —jugué con él. Como si el propio Cedrik no viera el juego de palabras y la tergivesación en sí misma.

Poco tiempo más pasó, en el que me permití el lujo de hacerle una aguadilla, y forcejeamos como idiotas en el agua hasta decidir salir. Cedrik ya tenía los pantalones puestos cuando un par de golpecitos sonaron en la puerta. Fue la señal de que mi baño también había terminado. Me hice con una toalla para secarme rápido—. Sal a recibirla, anda.

¿Podéis dejar de meteros mano y centraros?

Reí con suavidad en lo que me hacía con un fino albornoz de seda y me lo abrochaba para salir a la estancia principal—. No te vengas arriba… —sonreí con picardía—. Aún no hemos empezado. —advertí para rebatir su exageración. No Cedrik y yo no éramos de los que nos metíamos mano a plena luz del día—. Ponte cómoda. —ofrecí en lo que volvía a acercarme a la puerta y la cerraba. Últimamente, me veía mucho haciendo eso. Mis ojos color avellana se fijaron en uno de los perjudicados que pasaba y me levantó el pulgar con picaresca, habiendo visto el percal y rápidamente sacado conclusiones erróneas. Huelga decir que lo ignoré, por completo.




avatar
Yanara
Hybrid

Ocupación : Meretriz en la Flor Azul
Mensajes : 100

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Cedrik el Mar 14 Ago - 14:11

El murmullo de la melodiosa voz de Yanara se introdujo en sus oídos desde el primer momento en que había mencionado su nombre, pero el Capitán, lejos de querer ceder a ese dolor punzante de cabeza, no abrió los ojos. Se quejó como un niño grande en un farfulleo que ignoró más que evidentemente esas invitaciones a despertar. A abrir los ojos y entrar en la asquerosa realidad. ¿Qué tenía de malo seguir en esa mullida cama y no salir de allí hasta pasados varios días? Nada. Permanecer en la cama no le haría recordar la decisión de la noche anterior, ni que había mezclado meado de vaca con alcohol hasta acabar en La Flor. La reincidencia de acabar en la cama de Yanara era ciertamente molesto porque implicaba que era ella la que debía aguantar su humor en estado etílico.

El golpetazo contra el suelo lo hizo gruñir con un quejido roto por el sopetón de verse en el duro suelo- El grito agudo que destiló la rubia lo hizo arrugar el ceño con un quejido que lo hizo apoyar la mano en el lecho para levantarse con una mueca causada por el dolor taladrador que bombeaba su cabeza. La miró entrecerrando los ojos—. ¿No deberías tratarme con más cariño? Tengo resaca—y siguió quejándose hasta que llegó al baño y el agua helada lo hizo espabilar a base de bien—.¡Avernos, Nara! ¡Con cariño, joder! Que aún sigo borracho —despotricó contra ella llamándola bruja y loca, nada nuevo en una mañana habitual, hasta que le hizo una mueca graciosa de imitación cuando lo llamó quejica—. Así que te sacrificas, ¿eh? —sabía que lo hacía en cierta forma pero esa mañana no quería pensar en ello. Se inició y acabó un juego que derivó en salpicaduras, risas y alguna que otra aguadilla como dos niños grandes hasta que llamaron a la puerta.

Supongo que podría, sí. Portate bien —advirtió con una mirada. Cogió la toalla y se encaminó al exterior para ver a la castaña y rodar los ojos al oír su pregunta— ¿Por qué te da envidia, Colibrí? — se dirigió al otro sillón donde se sentó frente a la invitada y sonrió con complicidad hacia Nara por su elocuencia, aunque dudaba que la chatarrera lo comprendiera como él—. ¿No has venido muy pronto? Creo que te dije que vinieras a media mañana, sigo con resaca —aunque sabía que le diría esa endiablada mujer, que se jodiera por imbécil; por esos e adelantó—: Sí, sí, sí, es mi problema por beber tanto y que no aguanto nada; tendré más cuidado la próxima vez. Ahora centrémonos en lo que nos interesa. Háblame de Ine y te diré cómo conseguir jade .

Desvió la vista hacia la puerta que Nara estaba entrecerrando cuando una voz femenina y familiar llegó a sus oídos con un fruncimiento de ceño.





Eolo:

avatar
Cedrik
Hybrid

Ocupación : Capitán del Ejército
Mensajes : 617

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Sybelle el Mar 14 Ago - 19:36

Como era costumbre, cuando tenía oportunidad iba de visita a la Flor Azul, no era que pidiese los servicios de nadie. Yanara, era la compañía que quería, aunque tuviese que pagar por ella a veces. La dragona caminó atravesando esa puerta, luego de haber abandonado su corcel donde siempre, acercándose a donde habitualmente se pagaba para informar Voy donde la Venus si, le asqueaba el nombre, pero así conocían a Yanara allí y la única forma en que aquellas mentes cortitas, entenderían que era ella.

La dragona caminó a paso sereno por esos pasillos, viciados en opio, perfumes, aceites y perfumes que “ocultaban” el sudor y el olor a sexo que desprendía cada rincón de la Flor Azul. Burdel caro o no, era un burdel y odiaba ese olor impregnando sus ropas y cabello cada que ingresaba allí, pero valía la pena. Subiendo los escalones como siempre, esquivando a clientes y sexoservidoras por igual hizo su paso hasta ese pasillo que ya reconocía y por el cual había bajado ya un par de veces, hasta detenerse delante de una de las puertas, que iba a tocar, pero pudo escuchar algo que llamó su atención ¿Cedrik? Oh... emitió, acercando un poco su oído a la misma, escuchando la voz de Yanara y ¿había alguien más? Ya, no era bueno espiar a nadie, pero la curiosidad le podía, por lo que, sin dudarlo, tocó la puerta tres veces antes de agregar Abran maripositas, no sé si ofenderme por no ser invitada a la fiesta o pensar que iban a llamarme, pero se les pasó bromeó, desde el otro lado de la puerta, apoyando su hombro izquierdo sobre el borde del marco de la puerta, hasta que Yanara abriera la puerta y así echarles un vistazo ¿Interrumpo algún trío? ¿o he llegado a tiempo o tarde? Sonrió posando sus ojos sobre Yanara primero, analítica de cómo estaba su amiga y luego en el rubio con cara de resacón y otra muchacha que desconocía.

Esperó invitación, para finalmente ingresar y caminar con su muy conocida elegancia para desprenderse de su chaqueta y girar para encarar a los presentes y esperar algún comentario.




#990033
avatar
Sybelle
Dragon

Ocupación : Propietaria del Viñedo "Tallus"
Mensajes : 76

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Aymel el Sáb 18 Ago - 22:59

Hmpf; fue lo único que se escapó de entre mis labios al oír a la rubia hablar de empezar, como si a mi me interesara algo lo que tenían esos dos. ¿Qué había que saber? Ella era puta y el soldado¿Envidia? Te puedo asegurar que antes de acostarme por voluntad propia con un lagarto me lío a golpes — solo de recordar al Inquisidor, sus manos, su tacto, su calor… mi sangre bullía enardecida. Entrecerré los párpados al ver hacia dónde me llevaba mi propio pensamiento y un escalofrío me recorrió la espina dorsal con una clara mueca de asco — Quería acabar rápido. No me gusta la ciudad y lo sabes — espeté de peor humor por haber recordado a Ruven pero cuando fui a mandarlo a dónde la soberana podía meterse su cetro de reinado me cortó y lo dejé divagar solito.

Mi mirada se centró en la misma puerta que parecía acaparar la vista del soldado y fruncí el ceño al comprobar que una tercera mujer aparecía por el marco de la entornada puerta. ¡Viva! Reunión de indeseables!¿Trío? Ya quisieran. Mi cuerpo es mucho más caro que el de Venus — y en cuanto lo dije noté la inquisitiva mirada del Capitán en mí; ¡Uhh! Eso si que eran ganas de querer saltarme a la yugular — ¿Qué? — escupí con indiferencia. Desvié la mirada no por tenerle miedo, sino más bien para no iniciar una pelea. Mi muñeca seguía adolorida y debía intentar mantenerla quieta algunas semanas si quería recuperarme más rápido.

Además, no había mentido, al menos yo ponía el precio que me daba la gana si quería vender mi cuerpo por algo interesante ella… tenía un precio fijado. El que sus amos decidieron. La recorrí con la mirada en una exhaustiva mirada que posteriormente se desvió a la que ahora entraba en la habitación. Dejé que los tres se saludaran e intercambiaran la habituales palabras de rigor; no había hecho nada más que llegar y ya quería irme. Hasta el momento en que decidieran que mi información era relevante  simplemente movería el pie con impaciencia sobre la alfombra.




I...:

...will survive:

avatar
Aymel
Human

Ocupación : Pluriempleada: Chatarrera
Mensajes : 121

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Yanara el Mar 21 Ago - 19:36

Colibrí. Tomaba nota del apelativo que Cedrik usó con aquella muchacha, cuando, sin terminar de cerrar la puerta, escuché una voz femenina al otro lado. Una voz que conocía particularmente bien. La sonrisa se dibujó en mis labios antes de volver a deslizar la puerta hacia la habitación, para encontrarme con Sybelle—. Tú nunca interrumpes. —enarqué las cejas acompañando ese murmullo—. ¿Quieres unirte? —pregunté, con respecto al trío que no era tal, antes de reír con suavidad—. Pasa. —la invité finalmente, extendiendo el brazo visible para, ahora sí, cerrar la puerta cuando Sybelle hubiera pasado.

Mi sonrisa se amplió con la ocurrencia de la chica, que parecía tener puntilla para todo. Hablar de precios era meterse en terreno más que pantanoso. Y si ella se tenía tan en estima, ¿por qué romperle la burbuja? Sin embargo, mi mirada si llegó a fijarse en la reacción del mestizo y antes de que saltara con su consiguiente "¿Qué?" tuve a bien pasar por medio de ambos sillones adrede, dedicándole una traviesa mirada al rubio. Todo con la simple intención de captar su atención por un momento. Serví algo de vino sobrante en tres copas, pues yo no tenía ganas de beber. Acto seguido, tomé la primera, ofreciéndosela al Capitán, aunque no las tuviera todas conmigo—. Dicen que lo mejor para la resaca es seguir bebiendo. —musité, sólo para él, no sin cierta diversión, y añadiéndole un guiño, antes de tomar las otras dos copas. De dos pasos, me acerqué a la cama, donde se había sentado Sybelle para entregarle una de ellas—. De lo mejor que has podido traerme. —sonreí a la rubia, antes de encarar a la que me era más desconocida—. Bueno, ya que no quieres divertirte con nosotros... —moví la copa en suaves círculos, antes de tendérsela a la chatarrera—. Canta, pajarillo. —como le había pedido Cedrik momentos antes. No tardé mucho en tomar asiento... pero en el reposabrazos del sillón en el que se sentaba el rubio.




avatar
Yanara
Hybrid

Ocupación : Meretriz en la Flor Azul
Mensajes : 100

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Cedrik el Miér 22 Ago - 13:00

Sus gélidos se dirigieron a la puerta y sonrió con calidez ante la dragona que entraba como un lirio recién cortado por la puerta de Nara—. Bienvenida, Belle, apareces en un momento sumamente oportuno —aseguró y la invitó con un gesto a unirse al grupo. A fin de cuestas era interesante que también conociera a esa chatarrera impaciente y con viperina lengua que tenía delante. Un músculo se tensó en la mandíbula cuando osó hablar de Nara de esa forma y gruñó en una advertencia baja. Estuvo a punto de contestar cuando la sutileza de la mestiza cortó el contacto visual para centrarse en ella. Estaba siendo consciente de lo que hacía y por qué lo hacía, pero era como una patada en el esternón que la trataran como mera mercancía.

Prefiero otros métodos para librarme de la jaqueca —Cedrik tomó la copa, con una sonrisa lobuna, y la ocultó cuando bebió intentando apaciguar esas ganas de echar a la humana de una patada para tener una interesante conversación con sus dos amigas. Sin embargo, recordó el motivo que lo había inducido a quedar con esa arpía en la habitación de La Flor: su hermana y el jade. Sonrió ladino cuando Nara volvió a solicitar que hablara y la rodeó con el brazo por la cintura, trazando pequeños círculos con el pulgar en su baja espalda por mero placer o una forma de relajarse a sí mismo—. Antes de nada, Colibrí ella es Sybelle, una vieja amiga, espero que no te importe su intromisión pero no tenemos secretos entre nosotros —aseguró dirigiendo una mirada a la dragona y retornando a una humana cuyo gesto mostraba un desinterés de información extra.

Anoche comentaste que Ine estaba con los hombres de Ysrea, más específicamente con Kerrigan, y que pensaban hacer una expedición el norte en tres semanas. Hablaste de un pago con jade, ¿eres consciente de que ese pago merece una información valiosa? —sus gélidos centellearon con una clara amenaza que sabía no achantaría a esa mujer—. A Ysrea se la conoce por ser una dragona milenaria con unos gustos un tanto contrarios al sistema, no me extraña que te juntes con ella, ni que la conozcas, pero no entiendo qué haría Ine con ellos. No es su esti… —comprobó como Aymel se levantaba del asiento con indiferencia y bufó—. Ya tengo el maldito jade, Aymel, deja de comportarte con tanta altivez y habla de una vez.

Bueno, técnicamente lo tenía Nara. Recordaba haber mencionado a Yanara que el único pago que podría comprar esa información era la pulsera de su esclavitud; algo que implicaba encontrar un modo de suplirlo; cuya desaparición la llevaría a un dolor más atroz que ese burdel y de lo que debían hallar una solución, pues el Capitán era consciente de que la chatarrera no daría su brazo a torcer; no sin ganar algo a cambio. Buscó la almendrada mirada de la mestiza y después la desvió hacia Belle, siendo consciente que entendería la situación más rápido de lo quisiera.





Eolo:

avatar
Cedrik
Hybrid

Ocupación : Capitán del Ejército
Mensajes : 617

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Sybelle el Mar 28 Ago - 6:48

Aceptó aquella copa tendida por su amiga, sonriendo, al escuchar sus comentarios e intercambios con la que no conocía aún. Su postura en esa cama, fue relajarse casi de inmediato, sintiendo como la tensión que traía consigo empezaba a desparecer y su tranquilidad, volviera como una lluvia mañanera a apoderarse de su humor Sabes cariño que siempre te daré lo mejor a ti complimentó, para guiñar un ojo al rubio con encanto Siempre, guapo, siempre dejando que la conversación finalmente tomara matices serios, sumergiéndose en la materia que les competía y ahora, ella compartía Es un gusto Colibrí musitó en un saludo corto que buscó ser sencillo y directo. Para entonces pasear sus ojos azules por la habitación de la rubia y enterarse un poco de su modo de vida, finalizando su recorrido en ella, captando algo que no había visto y que asomaba entre la tela de aquel vestido.

A lo mejor, estaba viendo mal, quizá ¿una marca? ¿golpe? El ceño se frunció un poco, con el deseo de acercarse a ella e intentar ver un poco más, pero sabía que tal investigación podía realizarla luego con mayor calma o en el mejor de los casos, preguntarle a Cedrik.

Que había tomado la palabra y ahora con esos comentarios, le permitía comprender de mejor forma de lo que hablaban. Sus ojos azules bajaron hasta esas pulseras de jade que tenía la híbrida y en un alzar de su rostro, fijó su mirar en los ojos del rubio y luego en la forma de moverse de la que llamaban Colibrí. Con un movimiento suave de su cabeza, dio a atender que empezaba a entender y había con creces captado su atención.

Un sorbo nuevo, acompañó ese respirar profundo, mientras apoyaba su brazo izquierdo en la cama y recargaba su curvilíneo cuerpo con suavidad, como una pantera que descansa y vela, esperando por más que escuchar. Su silencio, era sin duda, señal de que estaba pensando, maquinando preguntas y dudas, encontrando posibilidades y afianzandose a la idea de como podrían hacer funcionar ese plan que tenían.

Miró con énfasis al híbrido para preguntarle visualmente ¿como iban a quitarle las pulseras a Nara?




#990033
avatar
Sybelle
Dragon

Ocupación : Propietaria del Viñedo "Tallus"
Mensajes : 76

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Aymel el Lun 10 Sep - 19:01

Antes me bañaría en lava — aseguré a Yanara y centré la vista en el Capitán, para concluir en la nueva dragona; Sybelle, por su apariencia seguramente sería una sierpe de alto rango.  

No necesitaba un espejo para saber que mi cara sería todo un poema de indiferencia y aburrimiento con tanta muestra de moderación, educación y pérdidas de tiempo. Me limité a mirar a la recién llegada y dar un cabeceo para que comprendieran que -por desgracia- los había estado escuchando. A fin de cuentas empezaba a cansarme tanta parafernalia estúpida. Desvié los orbes de la dragona, la copa que ahora por-a-saber-qué-razón estaba entre mis dedos y me centré en Yanara al darme la palabra.

Como ya dije — me fastidiaba repetir las cosas pero ese idiota no había hecho siquiera un resumen — Hace algunos días supe que Ine se encontraba en el bosque con un grupo de exiliados — pero si algo me molestaba más es que me interrumpiera para, de repente, hacer el resumen.

Chasqueé la lengua, entrecerrando los párpados, y me estiré para dejar la copa sobre la mesa más cercana. Ahora que lo pensaba, ¿no se había tranquilizado demasiado rápido? Lo recorrí con la mirada mientras entablaba un monólogo informativo para que las otras dos entendieran el contexto de la situación. Y con la poca paciencia que me caracterizaba me levanté del sillón.

Más parafernalia.

Mira, soldadito, no tengo ni jodida idea de porque tu melliza ha decidido aliarse con Ysrea y tampoco me importa — espeté y apoyé la mano en la cadera con una ceja alzada hacia arriba — Ese es tu problema, no el mío, en un par de días podría conseguirte más información pero ya sabes que eso no es gratis. Nunca lo es. Dices que tienes mi jade, ¿dónde?

El cruce de miradas de los tres amigos me hizo fruncir el ceño con cierto recelo, siguiendo las mudas expresiones de unos a otros, intentando comprender qué se me escapaba en esa maldita habitación. Hasta que la respuesta llegó a mi mente como una saeta incrustada con potencia. Mis ojos pasaron de unos a otros en varias ocasiones y acabaron en Yanara con un bufido que me hizo dejarme caer de nuevo en el sillón.

Tenéis que estar de broma... Bueno, es vuestro problema, mientras reciba mi pago lo que le pase a ella no es asunto mío — era fácil: un cincel, un martillo, y el jade sería mío -más o menos-; pero un escalofrío recorrió mi espina dorsal augurando que no sería así de sencillo. Nunca lo era¿Y dónde está la trampa?

Porque siempre había una trampa.




I...:

...will survive:

avatar
Aymel
Human

Ocupación : Pluriempleada: Chatarrera
Mensajes : 121

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Yanara el Miér 19 Sep - 17:30

Ciertamente, aquella muchacha menuda e insolente podía traerte de cabeza a la hora de tratar con ella. El hormigueo que el mestizo dejaba en la zona lumbar de mi espalda, era del todo tranquilizador. Hasta conseguía erizarme parcialmente la piel si llegaba a concentrarme solo en ello. Pero no era el momento, pues la chatarrera tenía toda mi atención en aquel instante, que, ante las palabras de Cedrik, replicó. Syb y yo, éramos simples acompañantes que necesitaban estar enteradas de lo que allí se dijera.

O, tal vez, no del todo.

Cuando colibrí preguntó por el jade, los tres nos miramos. Fui yo la que, finalmente, lanzó la mirada ante la muchacha. Y ahí pareció entender. Me permití el lujo de negar con la cabeza, otorgándole la seriedad que Aymel quería restarle, hasta esa pregunta final y certera. Las pulseras ahora parecían brillar de puro protagonismo en mis muñecas. Algo que, sin duda, me hizo sentirme incómoda. La única trampa era que... — Aprecio mi vida —aunque fuera una mierda de vida en realidad— lo suficiente como para querer preservarla después de pagarte. —era algo importante para Cedrik y, consecuentemente, yo no dudaría en arriesgarme por ayudarlo. Pero no era ninguna idiota—. Necesitaré algo para poder fingir delante de los demás dragones. —algo que había hablado de forma vaga con el mestizo. Tener unas pulseras falsas me daría la libertad que ahora no tenía para poder trabajar en la recuperación de mi vida de soldado de una forma más activa. Porque huir para mí no era una opción.

Lo que entonces frunció mi ceño fue la idea que pudiera tener Aymel para ayudarnos. ¿Se arriesgaría hasta ese punto con tal de obtener el jade de mis pulseras?




avatar
Yanara
Hybrid

Ocupación : Meretriz en la Flor Azul
Mensajes : 100

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Cedrik el Jue 11 Oct - 18:24

El Capitán aguardó a que el ambiente, demasiado cortante en ese momento, se apaciguara de una forma que él no comprendía. Conocía a Aymel lo suficiente -que no era demasiado- para saber que solía tener las cosas claras; de tal forma que si deseaba algo, independientemente de lo que costara, solía arriesgarse… pero… los gélidos miraron a Belle y después a Nara, cuando aclaró lo que por lógica o decisión ya sabían. El jade que le ofrecía eran las pulseras de Nara, algo que implicaba que, fuera de ser directamente suyas, ocasionaba que tenía que ganarselas. Era una apuesta demasiado fuerte a una carta que no estaba seguro que fuera la ganadora. Y era esa duda que estrujaba su medio corazón en la incertidumbre de no acabar de comprender a la menuda humana que los acompañaba lo que lo molestaba. Con ella todo era un cincuenta por ciento de posibilidad o de negatividad, lo que le llevaba a pensar lo evidente: ¿cuánto necesitaba esa chatarrera el jade?.

¿Trampa? —dejó a un lado a su hermana para centrarse en lo que esa mujer en realidad quería, habría tiempo para averiguar por qué Ine se había aliado con Ysrea—. Es cuestión de percepciones. Yo solamente veo un pequeño problema que debemos remediar antes de darte el pago por tu escueta información. Como ha dicho Nara el jade es el que porta y lejos de querer que su vida corra riesgos, mi idea es que nos ayudes a encontrar una alternativa para ello: conseguirás el jade si consigues que la ausencia de sus grilletes no cause su muerte —entrecerró los párpados en una latente amenaza que dejaba clara la idea de que no dejaría que se acercara si con ello la mestiza se veía en peligro. El siseo que emergió de los labios de la chatarrera como clara amenaza le hicieron sonreír con prepotencia—. Tu nunca juegas limpio, ¿qué te ha hecho pensar que en esa ocasión lo haría yo?.

No cuando se trataba de su familia.





Eolo:

avatar
Cedrik
Hybrid

Ocupación : Capitán del Ejército
Mensajes : 617

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Los negocios son los negocios ☬ Yanara, Sybelle y Cedrik

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.