Novedades

- (15/05) Ya están disponibles novedades de Mayo.

- (15/05) Ya podéis pedir Los Dracs del Mes de Mayo.

- (15/05) Nuevas normas de emisión de reportes Aquí.

- (15/05) ¡Anexo de la Hermandad Pirata! ¡Conócela!

(15/04) ¡Consecuencias de trama global!.

- (15/04) ¡Nuevas Celebridades! tras la trama.

- (15/02) ¿Quieres conocer las leyes? Pásate por aquí.

Últimos temas
Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

06/06

Directorios y Recursos

06/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumLoving PetsTime Of Heroes
50/64

Afiliados Normales


Essence of life - [Trystan]

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ir abajo

Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Kya el Lun Mar 12 2018, 22:15


La mañana llegó en aquella serenidad tan propia que ahora era parte de sus días, la noche anterior había comentado Trystan, que iría a entrenar un poco por los alrededores. Kya... en tanto, tuvo la idea de poder acompañarle, para que la niña tomara algo de sol, ella podría estirar las piernas un poco y de paso recoger algunas hierbas para catalogar o dibujar... vamos…. cambiar de aires. Sabiendo, con el tiempo que llevaban allí, gracias a la profundidad del bosque, que las posibilidades de encuentros indeseados (dígase, dragones, bandidos etc), disminuían un poco más de lo normal. No del todo pero lo suficiente para que al final, si fuera una idea buena, pasear por un rato, por lo que en cuanto la mañana llegó y para aprovechar el día, se levantaron solo cuando la niña se despertó y pudieron desayunar, alistándose, partieron los tres de casa… inmediatamente la sanadora, sintió la energía del entusiasmo recorrerle y con una sonrisa en sus labios, avanzó, junto al pelirrojo que llevaba en su brazo izquierdo a la pequeña Anne.

El caminar entre los árboles, el sentir sus músculos trabajando por la caminata, la trajo de vuelta a la tierra, ayudandola a esclarecerse un poco más, a despejar su mente. A medio camino, ella pudo ver como desde la lejanía, aquel guardián suyo hacía aparición, haciéndola ampliar aquella sonrisa que mantenía- así es como empecé mis estudios… -dijo entonces cuando escuchase la curiosidad de Trystan- … caminando por bosques, dibujando plantas, nombrandolas… a quienes crecí escuchando (curiosos sanadores, demasiado a decir verdad...) -agregó en un tono más bajo y algo bromista al referirse a los colegas de su padre- decían que nosotros, debíamos ir más allá de lo que se conocía, por que la sanación no es solo saber de hierbas, pero es la base... -murmuró con suavidad, recordando un poco de aquellas enseñanzas- desde entonces se me hizo en extremo natural, pasearme por los bosques, recolectar, catalogar, dibujar...escribir propiedades, olores y aprenderlas todas de memoria… aún me encuentro con flores que no sé de dónde han salido… pero al fin y al cabo… por sus colores, la forma de sus pétalos y otros elementos, puedo descifrar de qué otra flor son parientes… -rio por lo bajo, después de compartir aquellos recuerdos gratos.

Era una vida activa, estuve tan llena de deseos en aquel entonces… viajando, siempre conociendo.. aunque todo cambió, cuando vine a Talos...la vida con mi madre y mi hermana, trabajando los campos… y aún así me sentía tan inquieta y falta de… todo… -susurró por lo bajo- … quería algo que no sabía encontrar...y ahora...-rió por lo bajo, antes de echarle una mirada de reojo a él y luego a la niña. A quienes apreció con indudable afecto- … contra todo pronóstico, me he vuelto la mujer más tranquila que pueda existir… -y preocupada...por que ella si había notado que si no le recordaba al pelirrojo que debía comer… él podría pasar sin hacerlo y sin percatarse de nada. Y era preocupante…¿tenía que ver con ese desafío? ¿había empezado a… perder sus facultades más primarias, primero? ¿A eso se refería aquel desafiado que había conocido? ¿todos los desafiados se convertían en eso que ella había visto hace un año? … sin borrar aquella sonrisa, se atrevió a mover su izquierda, deseando tomar la derecha del pelirrojo y entrelazar con suavidad sus dedos, respondiendo con una nueva sonrisa a sus palabras, volviendo a pasear su mirada por los alrededores- …¿dónde sueles entrenar?... -preguntó con curiosidad, entregando sutiles caricias en su mano, esperando sin duda que fuese en un lugar, cerca de algún arroyo, allí podría jugar con la niña en sus orillas, si el clima se ponía sofocante.




"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas"
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:

"Me siento bien cuando sano a personas, me siento feliz cuando veo sus sonrisas; pero lo que verdaderamente alegra mi corazón es tenerte junto a mi"


avatar
Kya
Human

Mensajes : 1006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Trystan el Mar Mar 13 2018, 21:24

Aquella mañana se nos había planteado algo diferente. Nos habíamos quedado compartiendo cama, entre murmullos, caricias y besos, dejando que el Sol se alzara, no viendo prisa ni necesidad de levantarnos, hasta que Annie abrió sus ojos y reclamó nuestra atención.
Nadie más que ella podía reclamarnos en ese momento, disfrutando de la tranquilidad de esa vida que yo había elegido en tan buena compañía. Un momento que quería detener en el tiempo, en el que no existía preocupación inmediata alguna, más allá de ese estremecimiento al que los finos dedos de la sanadora me habían acostumbrado de la manera más sutil conocida.

La pequeña ya llegaba a incorporarse en la cuna, por lo que, cuando se despertaba, era casi una carrera contrarreloj para evitar que se cayera-. Tengo que pedirle a Kyr que que me ayude a subir los bordes. -murmuré, cuando ya tenía a la niña en brazos. Ya había conseguido que se quedara fija, a partir de un simple sistema de tacos, que evitaban que aquella camita se tambaleara. Aunque si la resistente estaba muy ocupada, siempre podía intentar yo algo.

Así, desayunar y prepararnos, sucedió todo con normalidad y relativa rapidez. Bajamos del árbol y aseguré la entrada, para evitar visitas inesperadas. Cuando la niña ya se vio a nivel de suelo, todo le parecía nuevo. No dejaba de posar sus preciosos e intensos ojos azules sobre cada árbol, animalito o se dedicaba a buscar los ruidos que escuchaba. Y, al parecer, Kya también parecía haber echado de menos ese tipo de paseos-. ¿Por qué sonríes? -pregunté con curiosidad.

Mientras escuchaba esa rememoración a sus recuerdos, de esos inicios como sanadora, su manera de aprender, de estudiar las plantas, decidí subir a Annie sobre mis hombros. La pequeña rió, por la altura, llegando a disfrutar de todos mis rizos a los que no dudó en engancharse. Por precaución, puse mi mano izquierda sobre su pequeña espalda, para evitar que se cayera hacia atrás. La niña balbuceaba, maravillándose de ese eco extraño que hacía su voz entre los árboles, mientras yo hablaba con Kya. El murmullo de la mujer que me acompañaba, me hizo sonreír, justo antes de percatarme de esa mano suya que buscaba la mía. Propicié ese contacto, sin dudar en enlazar nuestros dedos-. Así que tranquila, ¿hm? -enarqué una de mis cejas al mirarla-. No es precisamente tranquilidad lo que me transmites cada noche. -susurré con una lascivia divertida y voz grave, provocando esos recuerdos nocturnos de esa vida sexual saludable y sana que ahora teníamos. Con matices, claro.

Ante su pregunta, volví a mirar al frente, para alzar ese par de manos entrelazadas y señalar con el dedo índice malamente-. Un poco más allá, en esa dirección. -indiqué. La verdad es que no sabía por qué se le había antojado venir a ver cómo entrenaba. De hecho, quería pensar que no era más que una excusa para poder dar una vuelta y abandonar la casa en el árbol por un rato.




De parvis grandis acervus erit

Awards:

the unexpected is always the best:

avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 2099

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Kya el Miér Mar 14 2018, 07:41


Una sonrisa cruzó sus labios al escuchar aquellas palabras suyas, que roncas, le causaban escalofríos que con todo orgullo no dejaba notar. Aunque bien sabía él, el efecto que sus besos y caricias causaban en ella; Kya no era una mujer sexualmente activa antes de conocerlo, si bien ya había tenido relaciones con alguien más, de ninguna manera se comparaba, ni llegaba al nivel trascendental al que había llegado ahora... quizá en su juventud, no hubiese podido llegar allí... y ahora como mujer, comenzaba a disfrutar de aquella fructífera vida íntima que poseía con el que ahora caminaba a su lado... y eso puso color en sus mejillas... sonriente, mientras mordizqueaba su labio inferior, llena de misterios que aún no expresaba y no dejó escapar hasta que por fin rompió el silencio- Y quien dijo que era tranquilidad lo que deseaba transmitirte, cuando me miras de esos modos tuyos... –susurró mientras llegaba a su memoria, lo descarados que podían llegar a ser... y si no era en las noches, era en las mañanas, con aquellos húmedos despertares que dulces les daban las sonrisas más cómplices que pudiesen tener.

Y aun así... ella estaba preocupada, por esa falta de hambre, por esa constante ignorancia de las posibles necesidades más primarias que ella sabía él, no estaba notando. No sabía a qué dios rezarle, pero presentaba unas ansias grandes por rogar a cualquier entidad superior que le diera fuerzas y valor para enfrentar lo difícil de aquel trayecto que estaban emprendiendo...que, por favor, aquel desafío pudiera ser vencido... porque conforme los días pasaban y más íntimos eran...más se aferraba y más deseaba que nada, lo arrebatara de su lado... y aun así tenia las energías para sinceramente sonreír y cuidarlo cuanto pudiera, sin atosigarlo... y esa era una de las razones por las que estaba allí aquel día con él y la niña. No quería dejarlo solo, de ese modo, al menos para asegurarse que estaría bien- Ohhh, ya extrañaba dar estas caminatas... –dijo mirando con alegría al pelirrojo y a la pequeña, que balbuceaba y aferrada a los cabellos de su padre, se sorprendía y disfrutaba de lo nuevo que se abría para ella- y ella, seguro que le servirá para descubrir nuevas cosas... ¿verdad princesa?... –escuchó una risa, que la hizo sonreír a ella.

El lazo con Annie, se había hecho más fuerte en ese tiempo también, todas las noches cantaba una nana distinta para ella, ya fuese en isaurí, en la lengua común y un dialecto que había aprendido. Todas hermosas melodías que la dormían bien, ya estuviese en los brazos de su padre o ella... pero el apego que había forjado con la pequeña se notaba a leguas- ...le hará bien, oler el pasto, sentir la tierra... y ensuciarse un poco...quizá hasta pueda bañarla si encontramos un arroyuelo llano donde podamos sentarnos.... –dijo con suavidad, para volver la atención al pelirrojo- ¿Y qué sueles entrenar?, he de imaginar que al ser resistente necesitas tener muchas destrezas...pero... ¿en qué te especializabas, que hacías en la resistencia? –ciertamente, nunca había visto al pelirrojo luchar o entrenar y el brillo de fascinación hizo aparición en esos azules que ahora curiosos lo miraban, esperando respuesta. La única vez que quizá hubiese podido ser, ella estaba en pánico y sin ánimos de ver nada o apreciar nada. Solo correr.




"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas"
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:

"Me siento bien cuando sano a personas, me siento feliz cuando veo sus sonrisas; pero lo que verdaderamente alegra mi corazón es tenerte junto a mi"


avatar
Kya
Human

Mensajes : 1006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Trystan el Jue Mar 15 2018, 07:24

Me fue inevitable marcar más mi sonrisa al ver su sonrojo por mi broma sugerente. No debía de parecerle raro que yo hiciese un comentario así. Solía pasarme cuando conseguía relajarme lo suficiente como para disfrutar en compañía de la que ahora consideraba mi pareja y mi pequeña. Otra bocanada de aire fresco, alivio y esperanza, entre tanta tragedia.
Pero no volvería a dejar que nadie me arrebatara lo que ahora tenía.
Estaba decidido.

Reí por lo bajo al escuchar su respuesta. Acto seguido, alcé esas manos enlazadas para pasar mi brazo por encima de su cabeza. De ese modo, pude atraerla un poco más hacia mí, aunque nuestros pasos al principio, estuvieran descompasados. Así, deje que mis pulmones se llenaran con su esencia inconfundible, y mi cuerpo sintiera esa calidez balsámica que emanaba de ella. Llegué a detenerme, para poder posar mis labios sobre su melena oscura-. Siempre puedo dejar de mirarte... de esos modos... -murmuré antes de bajar mi barbilla para poder mirar sus preciosos y claros ojos-. Sólo tienes que pedírmelo. -enarqué las cejas mientras añadía esto último.
Sabía que no la podía engañar. Yo sería el primero que no podría dejar de mirarla como la miraba en muchas ocasiones. Principalmente, porque con Kya siempre me fue demasiado fácil expresar mucho sin palabras. Tan sólo las miradas nos bastaban para entender tanto del otro que no se podía plasmar en meros sonidos de la voz. No. Nuestra elocuencia radicaba en esas conexiones intensas. Algo que no cambiaría por nada en el mundo.

Como así me pude quedar en ese preciso momento, perdido en sus ojos, en esa burbuja de pura relajación que nos mantenía aislados del resto del mundo y sus tragedias. Simplemente, los tres, disfrutando de un primer momento en esa familia que ahora formábamos. Tan peculiar como inesperada.

Antes de reanudar la marcha, tuve la osadía de robarle un beso, volviendo a enlazar nuestras manos en el proceso. Apenas habíamos andado unos metros cuando Kya hizo mención a esas falta de paseos, pero sin recriminación alguna. Cierto era que, cuando estaba con la pierna herida, yo no le había consentido salir. Y ahora que podía caminar con soltura de nuevo, era yo quien acaparaba las salidas, dejándola a ella con la pequeña. Fruncí el ceño, al ver que, tal vez, estaba siendo injusto-. Siempre puedes retomarlas. -sugerí, con la intención de tener claro que yo no la obligaría a quedarse en la cabaña si lo que ansiaba era recorrer el bosque y, volver a lo que había sido en los últimos años-. Sea con la pequeña o no… no creo que Annie se queje. -intenté mirar hacia arriba, pero lo único que conseguí fue que la peque se carcajease por el cosquilleo de mi pelo. Todo eso sumado a las cucamonas de Kya.

La niña no podía considerarse mal cuidada o descuidada, en todo caso. Parecía ahora ser esa pequeña luz que iluminaba la rutina de ambos y a mí me daba claras fuerzas para seguir con ese reto que ya tenía. No pensé que Kya llegara a encariñarse tanto con Annie. Muchas de mis amistades jugaban con la pequeña, le hacían carantoñas y se divertían con ella. Pero, la sanadora había llegado al punto de suponer esa figura materna que Annie no tenía cuando la conoció.
Y, no podía dejar de adorarla por ello.

Volví a mirar a la mujer que me acompañaba, conforme avanzábamos y ella hablaba de lo beneficioso que sería ese paseo para la peque-. Hay un arroyo cerca pero, el agua está demasiado fría. -no me disgustaba que Annie disfrutara del agua en su estado más natural. Sin embargo, estaba seguro de que ella misma sería la primera en poner pegas al comprobar la temperatura.

Sonreí con algo de nostalgia cuando la conversación derivó en lo que yo hacía en esos entrenamientos y lo que había llegado a hacer en la Resistencia-. Como terrorista, fui explorador, y nos instruían en supervivencia, tiro con arco y a deambular y sacar provecho de las visitas a Talos. -ya fueran para recabar información... o algo más-. Nos hacíamos llamar exploradores, pero en realidad, sabíamos cazar, robar y matar si era preciso. -algo que yo no compartía del todo, con tanto afán como algunos excompañeros-. Ahora, sólo gano destreza con las armas... -algo ridículo contra un padrón. Pero no era tan derrotista, ahora. Pudiera ser que una combinación calculada de todo lo que sabía hacer, podían darme alguna posibilidad contra un dragón.




De parvis grandis acervus erit

Awards:

the unexpected is always the best:

avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 2099

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Kya el Sáb Mar 17 2018, 20:36

Se dejó envolver por ese brazo que la juntó más contra aquel cuerpo masculino que adoraba sentir cerca, su olor, la protección que irradiaba y esa presencia tan suya que lograba en ella sonrisas calmas, aún en los momentos en que más podría estar preocupada- ¿Y quién dijo que quería que dejaras de hacerlo? –preguntó mientras cerraba sus ojos al contacto cálido de aquel beso, que aunque fuese en su cabeza, siendo ella de baja de estatura, era fácil el sentirse envuelta de esa forma tan reconfortante que ahora significaba un refugio para ella: “Hogar”. La suave brisa del bosque, el piar de las aves envolvente les regalaban una tranquilidad que se agradecía... ella lo agradecía... y sin darse cuenta, ese abrazo sanaba las heridas causadas por las terribles preocupaciones que los últimos días la habían estado rasgando por dentro... con sus ojos cerrados quiso dejarse empapar en la seguridad que él le regalaba con esos pequeños gestos.

Tan simples a la vista, pero tan significativos...a su vez. Atreviéndose a levantar finalmente su rostro y encontrar sus ojos con sus iguales, dejándose robar ese beso que la hizo reír por lo bajo... encontró sus miradas para, comenzar a caminar de nuevo- cada tanto las tomaré con Annie, al menos en los alrededores... –susurró, informando que tomaba la palabra al pie de la letra, con un entusiasmo simple y tan característico de ella, que ahora, volvía su atención al “camino” escuchando lo que decía sobre el arroyo y esbozó una sonrisa- Bueno, entonces hay que buscar un punto iluminado por el sol donde el agua sea menos fría... –dijo dispuesta a que ese día fuese divertido para la pequeña también. Sobre todo, al desear que se acostumbrase a la naturaleza, siendo que viviría de ella el resto de su vida que apenas estaba empezando- cuidaré que esté bien...-prometió con dulzura.

Y fue cuando lo contado por el pelirrojo llamó su atención, asintiendo a todas aquellas prácticas que eran entendibles- entiendo... en realidad, son guerreros, siendo educados para tantas cosas... –dijo pensativa- ... ser eficaz en una pelea, con conocimientos en supervivencia... oye... y yo dibujando plantitas y aprendiendo a medir las cantidades adecuadas de hierbas trituradas para no matar envenenados a mis enfermos... –bromeó ella divertida mientras, sus oídos lograron captar el sonido del agua y una sonrisa se plasmaba en sus labios- ...con lo único que podría defenderme es con un libro, lanzándoselo a la cabeza a alguien, mientras salgo corriendo.. –queriendo sacarle una risa- ya, ya... dejándome de bromas.... –Aunque era obvio que lo que seguía no podría ser serio, en lo más mínimo- me imagino todo el tiempo invertido en esos entrenamientos –hizo una pausa llena de picardía propia- eso justifica tu... –hizo una pausa nueva esperando que él la mirase- vitalidad... –rio, antes de murmurar ya con más “seriedad tranquila” y casual que llevaba su curiosidad a ser apaciguada- ... Maeve me dijo que creciste en la resistencia ... ¿naciste en ella o.… te uniste después, aún siendo niño? –A la vez que encontraban un buen claro, cerca de un sencillo ojo de agua que corría dulce, quizá podrían poner sus cosas allí, desplegar la tela que ella había traído para sentarse con la niña a descansar y él, podría empezar con su entrenamiento.

Casi de inmediato, cuando hubiesen detenido sus pasos, ella despejó el terreno, asegurándose que no había caminos de hormigas u otras criaturas y sacando la tela, la colocó sobre el pasto suave y sobre esta colocó la bolsa que bien anudada, contenía la comida y otros víveres que había preparado para los tres y la que traía ropa de cambio... para los tres, muy cuidadosa había ido preparada para ese “día campestre” que mantendrían. Estirando sus manos y llenando sus pulmones de aquel aire de bosque, antes de acercarse y recibir a Annie que le extendió los brazos divertida, ganándose como regalo, varios besos en una de sus suaves mejillas, por parte de la sanadora que ahora la abrazaba.




"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas"
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:

"Me siento bien cuando sano a personas, me siento feliz cuando veo sus sonrisas; pero lo que verdaderamente alegra mi corazón es tenerte junto a mi"


avatar
Kya
Human

Mensajes : 1006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Trystan el Dom Mar 18 2018, 16:48

- Yo sólo contemplaba esa posibilidad. -reí con suavidad ante esa pregunta que me sonó a completa réplica, refutando por completo mi sugerencia. Me dejaba claro cuánto podían gustarle mis miradas... Todas ellas. Obviamente, de haber aceptado mis palabras, seguramente habría sido yo mismo quien se quejara esta vez, en esa divertida situación que me dejaría en terrible desventaja contra ella.
Pero estar contra ella no era algo que quisiera en lo absoluto.

Aquel paseo, poco a poco, con la invaluable ayuda y esencia de la sanadora, nos envolvía en una burbuja de tranquilidad a ambos. Como si no hubiese nada más en el mundo de lo que disfrutar o de qué preocuparse, que cubrir aquel camino sin prisas, y con la mejor de las compañías. Como esa familia que, sin pretenderlo, habíamos llegado a ser. En un ambiente tan distinto a lo que había vivido en todos mis años de existencia que, sin dudar, me había ayudado enormemente a pasar página a tanta tragedia que venía arrastrando y que, sin darme plena cuenta, el mantenerme en los mismos lugares siempre, me ayudaban a mantenerme en ese estado melancólico del que me había llegado a olvidar ya, en esos meses viviendo por mi cuenta.

Asentí, sin dejar de sonreír, de nuevo en camino, ante esa decisión de Kya de volver a esos paseos, contando con la compañía de la pequeña que seguía bien entretenida jugando con mis rizos.
Me pareció del todo acertado buscar ese claro, a lo largo del cauce del riachuelo para probar suerte con la temperatura del agua. Aunque no las tenía todas conmigo, pues eran aguas en constante movimiento. Pero no pude evitar que una amplia sonrisa se pintara en mis labios con esa promesa dulce de Kya. Con esas simples palabras, consiguió que la mirase, con toda la ternura que el desafío me dejaba sentir-. No puedo confiar tanto en nadie más. -murmuré en mera respuesta, justo antes de presionar tiernamente esa mano que tenía entrelazada con la mía. Kya me había demostrado infinidad de veces cuán importante era Elianne para ella.

Por su broma, dejando visible la diferencia entre lo que había sido mi formación como explorador resistente y la suya como sanadora, volví a reír-. No menosprecies tus conocimientos, tanta preparación no sirve de nada contra esos venenos... -enarqué ambas cejas, con la intención de hacerla ver que, no dejábamos de ser humanos y hasta ella tenía poder para acabar con uno, de desearlo.
Fruncí el ceño, ante esa defensa (o falta de ella, más bien) que tendría en caso de necesidad. Aunque su tono no dejara de ser jocoso y desenfadado, no evitó que yo rememorara esa vez en los páramos, en la que alcancé a ayudarla contra esos cuatro desgraciados-. Un libro... o una mano amiga en el momento adecuado. -enuncié, pausado, mirando al frente. Ese murmullo había sido más para mí que para ella, aunque lo pronuncié en voz alta.

Inmediatamente, con ese comentario pícaro, me devolvió la sonrisa. Vitalidad-. Un curioso término... -esta vez, mis azules habían buscado los suyos. Por esa travesura brillando en esa mirada, solté su mano para cubrir con mi brazo sus hombros, volviéndola a acercar hacia a mí-. Creo que ya has comprobado cuánto me gusta hacer ejercicio... -respondí, atacando directamente esa capacidad que tenía de entender esos segundos mensajes que llevaban mis palabras, por muy genéricas que fueran éstas. Independientemente de mi situación personal, a lo largo de mi vida, siempre quise mantenerme activo a nivel físico. Tal vez, por eso mismo, había conseguido sobrevivir a dos torturas que me dejaron demasiado maltrecho y caminando por esa delgada línea entre la vida y la muerte, durante unos días.

- Nací en ella. -no me demoré en contestar, ignorando cuantos detalles más había llegado a mencionar Maeve-. Mis padres fueron terroristas antes que yo... así que ya vivían en el... -¿alcantarillado? Kya no era de la Resistencia y, por mucho que yo confiase en ella plenamente, preferí que no supiera detalles de la ubicación- ... la base, cuando yo nací. -sonreí con un toque nostálgico-. Los dos eran exploradores también. -maticé, suponiendo entonces que, muy probablemente por esta razón, yo también me decantara a hacer lo mismo-. Los dos desaparecieron sin dejar rastro alguno, cuando estaban de misión. -la de mi padre, fue el primer gran golpe que la vida me dio. Con un claro gesto de resignación, comprobé que ese dolor que al principio sentí, había sido drásticamente embalsamado por el tiempo y dolía mucho menos.

Con una pequeña acrobacia que hizo reír a mi hija, la bajé de mis hombros para poder sujetarla en mis brazos, una vez en ese claro, mientras Kya preparaba y extendía aquel trozo de tela-. La tentación de quedarme con vosotras, disfrutando y haciendo el vago, cada vez es más grande. -anuncié, cuando la sanadora se acercó a mí de nuevo. Annie no tardó en echarle los brazos y lanzarse a ella. Una vez más, la mujer fue rápida y previsora, agarrando a la pequeña con solemnidad para darle unos sonoros besos en su pequeña mejilla mientras la abrazaba contra sí.




De parvis grandis acervus erit

Awards:

the unexpected is always the best:

avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 2099

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Kya el Lun Mar 19 2018, 17:12

Ella sabía muy bien que su conocimiento, tenía doble filo... y este, podría servir, tanto para salvar la vida, como para quitarla, sobre todo, el que ella poseía y del que sería la primera en practicarse, si el tiempo, los sucesos y la vida misma llegaban a permitírselo- Lo sé... – dijo ella tranquilizadora- pero no preparo venenos... aunque conozco de cierto efecto que pueden causar ciertas plantas... –hizo una pausa suave- ... lo mío es salvar vidas y asegurarme que la naturaleza no mate a mis enfermos... –complementó, ella prefería nunca ver aquella profesión suya como una posible arma contra nadie, aunque fuese por defensa propia. Y casi como si estuviesen, realmente coordinados, sus pensamientos viajaron a ese atardecer en los páramos cuando aquellos bandidos la acorralaron, para cuestionarla por... ¿su padre? Ese era un misterio que se iba develando de a pocos... y cada vez mas era atraída a cosas que ella nunca hubiese imaginado.

Y aún le quedaba por descubrir. Levantó sus ojos azules para mirar al pelirrojo y esbozó una dulce sonrisa, había escuchado ese murmullo y de alguna manera, agradeció que el destino fuese así de caprichoso, el dolor y el miedo... valieron la pena sobremanera. Una sonrisa cómplice se dibujó en sus labios, siendo descubierta por aquella mirada pícara que ahora recibía siendo envuelta en su abrazo, deslizando con suavidad su brazo izquierdo por su espalda- lo sé... –susurró, mientras arqueaba una ceja y sonriéndole de lado, correspondía sedosa- Y a mí me encanta que lo hagas... –Cuando hubo hecho todo, mientras abrazaba a Annie, entre sus brazos y contra ella, dirigió una mirada comprensiva y a su vez pícara, junto a una sonrisa-... Y por eso quiero verte entrenar, además que lo necesitas... –informó con suavidad, usando como tapadera a su preocupación real, esas ganas jocosas de verlo esforzarse físicamente- ... pero no lo harás eternamente, así que entre más pronto lo hagas más pronto podrás echarte con nosotras aquí.... –dijo divertida, mientras caminaba hacia la tela extendida y sentándose en ella, sintió la suavidad del pasto amortiguar su peso, mientras sentaba a la niña en su regazo y así podía despojarse de sus botas y descalzarse, levantando sus azules hacia el pelirrojo- vamos, te hará bien, solo un poco, seguro se pasará el tiempo volando y ni te enterarás... –insistió.

Tomando su bolso cruzado para sacar algunas cosas, los juguetes de Annie y algo para entretenerse ella, volviendo a levantar el rostro, mientras la pequeña reía balbuceante entre gritillos que se escuchaban ensordecidos entre tanta naturaleza- Siento lo de tus padres... –dijo entonces, dando a entender que ella, claro que continuaría la conversación- ¿Cómo se llamaban?... –preguntó mientras dejaba a la niña moverse por la manta, queriendo alcanzar una flor silvestre que sobresalía de uno de los bordes, asintió al escuchar y abriendo mucho sus ojos, esbozó una sonrisa- Oh.... entonces Annie, tiene el nombre por su abuela... –volvió su vista la pequeña que había arrancado la flor y la miraba con curiosidad, volviendo sus grandes ojos a ella-... flor ... –dijo- flor.... –repitió, la niña, balbuceo y miró la blancura de sus pétalos, sorprendida- flor... –balbuceo de nuevo- FLOR... – repitió la sanadora para que la pequeña identificara la planta, como una flor. La pequeña, estaba descubriendo un mundo nuevo, al ver a su alrededor y sentir con sus manitas el pasto y agarrar ella misma las cosas, la sanadora levantó la cabeza viendo al pelirrojo- Hubiera querido poder conocer a tus padres... –dijo entonces suave.

Ser resistentes y padres, no debió ser fácil... –reconoció antes de dejar que la pequeña alcanzara otra flor- seguramente ellos se sentirían muy orgullosos de ver el hombre con gran corazón que eres ahora... y estarían enamorados de Annie... –dijo sonriendo al verla balbucear y querer recolectar más flores. La dejó, dejó que fuera libre dentro de lo seguro y riera al sentir el cosquilleo del verde pasto- ¿Cómo eran ellos?... –preguntó curiosa la sanadora, eligiendo o redirigiendo la conversación de modo que fuese más fácil y natural para el pelirrojo hablar de ellos. Por un momento...ella quiso callarse y dejar de preguntar para que él pudiese entrenar, pero... quizá... conocerse mutuamente también era importante y el día apenas comenzaba... él podría entrenar en un rato- cambié de opinión, ven, quédate un ratito y cuéntame de ti...ya luego vas y entrenas un poco –dijo honestamente con ternura, esperando que él compartiera con ella, lo que pudiera y quisiera. Mientras Annie tenía ya una colección de flores, que todas y cada una las llevaba a donde estaba la sanadora, ida y venida, trayendo todas las que pudiera, en balbuceos que emulaban el sonido de la “F” “fuu” “fuu” “foo”, sonido al que Kya, respondía con la palabra repetida “Flor” “Flor” una y otra vez para que Annie, la escuchara mas.




"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas"
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:

"Me siento bien cuando sano a personas, me siento feliz cuando veo sus sonrisas; pero lo que verdaderamente alegra mi corazón es tenerte junto a mi"


avatar
Kya
Human

Mensajes : 1006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Trystan el Miér Mar 21 2018, 22:55

Que a Kya le gustaba terriblemente su profesión y  prefería salvar vidas antes que quitarlas, no era ningún secreto para mí. En parte, con tanto matón suelto, y esa ansiedad dracónica por exterminar a la mayoría de los humanos (aquellos que daban problemas, principalmente), encontrarse con alguien que promovía la vida, indistintamente de la raza, era algo raro pero loable. Tal vez, eso le diera un pequeño aditivo a ese encanto

Fue inevitable que sus palabras me hicieran reír por lo bajo, en lo que se llevaba a la pequeña con ella-. Tú lo que quieres es alegrarte la vista. -enarqué una de mis cejas, mientras me animaba a acompañarlas a esa tela ya preparada. Me acuclillé junto a Kya, cuando se sentó, observando con un cariño infinito cómo trataba a mi pequeña. Una pequeña que parecía tan suya como mía, ahora que me detenía a pensarlo. Mis azules pasaron de Annie, quien ya se sentaba en el regazo de la sanadora, a la propia Kya, cuando ya, algo más tranquila, preguntó por mis padres-. Se llamaban Jorel y Elianne. -sonreí con tristeza, aunque mi sonrisa no tardó en desprenderse de ese atisbo triste por esa rápida conclusión de la sanadora. Asentí, con ese típico orgullo de padre. Un padre que, después de todo, sacaba a su hija adelante con la inestimable ayuda de esa mujer que no era la madre biológica… pero que era una madre funcional para la pequeña. Lo demás era todo un misterio, pero la realidad que tenía ante mis ojos, no. Me enterneció otro de tantos detalles que tenía Kya con la niña, intentando que pronunciara correctamente la palabra “flor”. Pero fueron esas palabras dirigidas a mí, quienes captaron mi atención-. ¿Puedo preguntar por qué? -fruncí el ceño al preguntar, ciertamente intrigado-. Seguramente te dirían que no tienes ni la más mínima idea de la complicación en la que te estás metiendo… -bromeé con las cejas enarcadas, como gesto más que característico en mí.

Me vi identificado de forma inevitable cuando junto la paternidad con la Resistencia-. No, no lo es. -atajé, algo más serio. Tal vez, fuese un motivo adicional inconsciente, el hecho de ser padre soltero, cuando dejé la organización. Una soltería de la que Kya tomó el testigo, embelesándome poco a poco en esa convivencia, hasta que fui consciente de que lo que sentía por ella no era simple ya simple curiosidad. Y hasta el día de hoy, a pesar del desafío, tenía la sensación de que no dejaba de intensificarse, irónicamente.

Volví a una sonrisa vergonzosa cuando mencionó ese orgullo que mis padres podrían sentir por mí. No tenía especial moral en que hubiese conseguido mucho, más allá de intentar con ahínco todo lo que pudiera proponerme en la vida. Pero, el que mis padres se sintieran orgullosos o no, era algo que ya no podría saber, por lo que no vi el sentido seguir por ese camino, la conversación-. Sí, adorarían a la pequeñaja. -la seguí con la mirada, orgulloso y satisfecho de que ya diese esos pasitos con más soltura y confianza. Me quedé pendiente en ese camino hasta las manos de Kya. Así fue guardando esas flores que la niña iba dándole, una por una-. Mi padre era bastante duro como mentor... pero protector como ninguno con los suyos. -sonreí tiernamente cuando la sanadora finalmente. No me demoré en sentarme junto a ella, llegando a inclinarme hacia Kya, hasta que mi brazo que quedó por detrás, apoyándome con la palma sobre la hierba, quedó estirado-. Mi madre era el encanto personificado. Siempre tenía una sonrisa para mí... Aún hoy la echo de menos. -admití, con un gesto de resignación y hasta vergonzoso. Me era tremendamente raro hablar de mis padres. Se me antojó una eternidad desde la última vez que hablara de ellos.

La pequeña entonces, perdió el equilibrio, sentándose de repente en la tela, con un gesto de sorpresa al haberse visto sentada. En cuanto esos grandes ojos claros me miraron, me derritió. En un impulso, me incliné hacia ella, justo para hacerle cosquillas en su pequeña tripa y reír con ella cuando exclamó un "¡Papá!". Acabé empujándola, hasta que, de la risa, cayó de espaldas, suavemente en la tela-. ¿Para quién son esas flores? -le pregunté aún cuando no dejaba de reír-. ¿Para mamá? -pregunté, llegando a imaginarme la sorpresa en la cara de la sanadora. Annie emitió un murmullo entonces. Una "m" larga que no llegaba a enlazarse con vocal-. Mamá... -repetí despacito, sonriendo ampliamente cuando escuché la primera sílaba de su parte. Terminé alzando la mirada a Kya, sin perder la sonrisa-. Es más fácil de pronunciar que "flor"...




De parvis grandis acervus erit

Awards:

the unexpected is always the best:

avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 2099

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Kya el Vie Mar 23 2018, 21:54


Puede ser... –dijo la sanadora, sonriendo de una manera encantadora, llena de gusto y una picardía cómplice que ambos compartían muy bien y era demostrado, cada noche o cada mañana que podían darse el lujo de rendirse a la pasión y ese “no-puedo-quitarte-las-manos-de-encima” que venía junto a esa facilidad de entendimiento que también tenían... una fluida relación armoniosa, que a veces solo una mirada bastaba para dar a entender lo que se deseaba realmente. Eran un equipo que funcionaba con la más sutil de las delicadezas, inesperadamente, sorpresivamente, dejándolos sin aliento y revitalizándoles en consecuencia- Tu también te la deleitas cuando hago quehaceres en casa... –dijo suspicaz, devolviéndole un poco aquella observación.

Una sonrisa se dibujó en sus labios, mientras veía a la niña tener ya un montón de flores, pero no.… deseaba buscar más y más- Porque en medio de este mundo de crueldad... eres bondadoso, honesto, amoroso y desinteresado... eso no se ve casi... –hizo una pausa antes de continuar- y yo no podría haber pedido más y eso habla de tus padres muchísimo, más de lo que puedas contar...-dicho eso, sonrió y esbozó una nueva sonrisa- por eso hubiese estado honrada de conocerlos... –mientras sonreía y recibía las pequeñas margaritas silvestres que no dejaban de llegar, escuchando sobre aquella personalidad que poseía el hombre al que Annie, hubiese llamado abuelo y luego saltaba a la melancolía de extrañar aún a su madre... momento en que la sanadora, levantó su diestra y acarició el rostro del pelirrojo, como gesto reconfortante ante su sentir por su madre. Y quizá hasta allí, Kya no hubiese imaginado lo que iba a pasar a continuación, que permitió que el pelirrojo cosquilleara a su pequeña y jugueteara con ella.

Al menos hasta que aquella pregunta le pasó un escalofrío que la dejó estupefacta “¿mamá?” ... y de allí en adelante, Kya perdió toda línea coherente de pensamiento y algo muy dentro de ella se rindió a las emociones que como una tormenta se desataron al escuchar como la niña intentaba formular aquella palabra... que había tocado ese punto blando en ella... aquel deseo escondido por el que se había lamentado tanto por tanto tiempo en silencio, sus ojos se posaron en la silueta del pelirrojo y como el sol lo iluminaban a él y su pequeña, sintiendo como la humedad se apoderaba de estos, apretando sus labios al contener un suspiro que podía con ella misma y la desarmaba, hasta dejarla en nada... hasta sacudirla y arrancarla de raíz de su suelo y como un tornado, abatirla... pero de buena manera “ma...” fue lo necesario para que una lagrima escapase de uno de sus ojos, consumida por la emoción, escuchando como él le enseñaba como se decía aquella palabra…

Una palabra que le regalaba el honor más grande del mundo, más que ser reina de un imperio, más que ser reina del mundo. Llevó una mano a su pecho, para masajear el centro con suavidad y sonreír en respuesta a lo que decía Trystan con aquella sonrisa que la invitó a asentir, antes de liberar un jadeo suave- Trys... –dijo ronca “¿estás seguro?” quería preguntar, pero no fue necesario que formulase la pregunta para que él le certificara que lo estaba, al escuchar como la pequeña murmuraba ese “ma” una, luego otra...y otra... y aunque fuesen por separado... lo estaba diciendo... la sanadora inclinó su rostro para esconderlo en el hombro más cercano del pelirrojo y exhalar con emoción cuando escuchase la vocecilla de Annie, murmurar más “ma” “mmmmmmma” y cualquier variante que encontrara más fácil de pronunciar- por supuesto que es más fácil... –dijo emocionada, mientras, estiraba una de sus manos y alcazaba a entregarle una caricia a la pequeña en su manita más próxima, conteniendo un suspiro, mientras no podía evitar dejar notar su emoción.

Sin alejarse, ella levantó sus ojos para mirarle con afecto y apoyando su mentón en su hombro, besarle en la comisura de sus labios, recargando su cabeza, para volver a ver a la pequeña que rodaba sobre la manta para intentar levantarse de nuevo, con aquel “mmmmmma” repetitivo con ella, mientras la sanadora se disponía a tomar mucho aire y comenzar a hablar por fin, con la emoción plasmada en su voz- ... Vivir con mi madre fue un cambio radical... –musitó, con la intención de compartir algo más, para que el pelirrojo se sintiera más abierto a hablar de aquellas cosas y no el único interrogado- pero vamos que llegué con 19 años...y me miró horrorizada, como si hubiese perdido mi futuro... sabes ¿no? Para ella estoy un poco tarde para tener una familia...-dijo suave- me lo creí... hasta que vine contigo...y viéndome ahora... –su voz se tornó más suave- ...tengo una familia.... –porque, aunque ella no hubiese dado a luz a esa pequeña niña, cada día la cuidaba como si realmente lo hubiese hecho. Y eso la hacía cuestionarse... ¿algún día podría sentir crecer una hija o un hijo propio, en su vientre?

Sin darse cuenta, había posado su mano derecha sobre su abdomen plano...
“Quizá en un futuro” pensó, un futuro que por supuesto... no estaba seguro... y quiso llorar, pero aún, manteniendo su sonrisa y ojos puestos en la pequeña, dejó que su lado más blando, se desbordara y en un murmullo, habló al pelirrojo- Gracias... –le miró de reojo antes de dejar que el sonido del viento, las aves y las risas de Annie, les acompañaran- ...creo que mi madre amará conocerte en algún momento...-dijo riendo por lo bajo- ...ella es buena...es una mujer tranquila y maternal que solo se preocupa por sus hijas...tengo más familia, pero en Isaur, mi padre era de allí... –Y finalmente disparó una siguiente pregunta- ... ¿tienes más familia o.… solo eras tú y tus padres?... y ahora que lo pienso... no te he preguntado si tienes segundo nombre... o ¿apellido? -dijo sabiendo que era común ver a muchos que solo poseían un solo nombre.




"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas"
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:

"Me siento bien cuando sano a personas, me siento feliz cuando veo sus sonrisas; pero lo que verdaderamente alegra mi corazón es tenerte junto a mi"


avatar
Kya
Human

Mensajes : 1006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Trystan el Vie Mar 30 2018, 10:16

Cuando Kya me miraba de esa forma, me era extremadamente fácil perder los papeles, y la posibilidad de echarme sobre ella era demasiada tentación. De desnudarla y recorrer su cuerpo con mis besos y caricias otra vez, disfrutando de sus reacciones, mientras nuestros cuerpos hablaban por sí solos y, sin necesidad de una sola palabra, éramos conscientes de la pasión que despertábamos en el otro. Una pasión en la ausencia de distancia, que se transformaba y contenía en meras miradas y sonrisas, en el momento en que poníamos distancia, ropa y responsabilidades de por medio. Y así pasaba en esa ocasión, en la que como padre que ahora era de esa preciosa niña, mis responsabilidades quedaban por encima de ese deseo que la sanadora despertaba en mí. Sin discusión. No obstante, la sonrisa no se me quitó con aquel contraataque suyo. Más bien, todo lo contrario-. Y no sólo en esos momentos. -me encogí de hombros, resuelto, dándole la razón-. Podría pasarme las horas mirándote, simplemente. -reconocí con tranquilidad, evidenciando, una vez más, cuánto había conseguido aquella mujer despertar en mí, cuando yo ya pensaba que el final estaba demasiado cerca.
La vida con ella me había devuelto las ganas de vivir y disfrutar de todos aquellos pequeños detalles que la rutina podía regalarme.

Kya tenía la peculiar habilidad de facilitarme tanto las cosas, que cuando me lanzó tantos cumplidos por mi singular forma de ser, y que ésta se debía en gran parte a mis padres, conseguí sentir esa punzadita de orgullo, por haber logrado llamar la atención de aquella muchacha hasta el punto de enamorarla como parecía haberlo hecho. Un sentimiento que era completamente recíproco e intenso por mi parte. Algo por lo que luchar con todas mis fuerzas, ganas y destreza, hasta mi último aliento.

Un amor que en el momento en el que la melancolía apareció en mi voz, me arropó con aquella simple pero significativa caricia de la sanadora. Mis azules buscaron los suyos, para inclinarme hacia ella y regalarle un dulce beso en los labios-. Les habrías encantado… -murmuré con una sonrisa suave antes de ponerme a jugar con Annie.

Y fue cuando volví a mirar a Kya, cuando esa emoción en ella se me hizo del todo evidente. Sin pensar, mi mano más cercana a ella buscó su pierna, presionando con suavidad. Para mí, todo estaba bien, hasta el punto de asentir simplemente por esa pregunta que ella ni llegó a pronunciar. No obstante, no me animé a hablar hasta el momento en el que ella contestó a mis palabras. Mamá no podía compararse con ninguna otra palabra que Kya pudiera enseñarle a Annie. Y era obvio cuanto la emocionaba que yo finalmente le enseñará a la niña a que la llamara de esa forma-. Has venido siéndolo para ella desde que estás viviendo con nosotros… -murmuré, ahora pendiente de la pequeña, quien parecía tomarle gusto a esa nueva palabra-. Y sé que la quieres… igual que Annie a ti… -sonreí abiertamente para mirar a la sanadora-. Casi más que a mí, diría. -concluí con esa broma. Era perfectamente consciente de que la manera en la que Kya amaba a la pequeña, era bien distinta a la forma que tenía de amarme a mí. Alcancé a reír por lo bajo incluso, para luego suavizar la sonrisa, en cuanto ella quiso robarme un beso, apoyada en mí como estaba-. Ella te necesita, Kya. -enuncié-. Yo no podría ser la madre que tú ya eres para Annie. -por la obviedad y porque, siendo honesto, sabía que las mujeres tenían una mano especial con todo niño-. Soy demasiado bruto y simple. -la sonrisa volvió a mí, tan dulce como divertido, como si esa excusa prevaleciera sobre todas las demás.

No se me pasó desapercibida esa fina mano, posándose sobre su propio vientre, dejándome adivinar lo que podía ocupar sus pensamientos. Y una avalancha de frustración se desató en mi interior. Por esas ganas suyas de tener familia propia, llegado un momento, que yo podía no cumplir, por mi incómoda situación rodeada de pura incertidumbre. Sin embargo, me vi deseando lo mismo que ella en ese momento. ¿Por qué no? Era feliz con aquella muchacha, con mi hija, alejado de la vida que llegué a tener, de toda esa miseria y esa lucha que te consumía la vida sin darte cuenta.
Mi actual calidad de vida no tenía nada que ver, siendo mucho mejor y más llevadera que antes.

Con aquel agradecimiento, mi primer impulso fue alzar el brazo más cercano a ella para rodear sus hombros con él, acercándola más a mí. Acto seguido besé sus adictivos labios una vez más. No tenía que darme las gracias. Ella era ahora parte de mi vida, y aquel título que le otorgaba se lo había ganado con creces. Sonreí ligeramente cuando mencionó a su madre-. ¿Crees? -la piqué. Si ella era la primera que no estaba segura y era quien conocía a su madre, ¿qué podía decir yo?- Podríamos ir a visitarlos en algún momento. -sugerí. Dejar Talos por un tiempo. Arroparnos con las cálidas dunas de Isaur y olvidarnos de todo aquello. No parecía mala idea, ¿verdad?

Negué con la cabeza-. Fui hijo único. -hasta donde yo sabía. Ignoraba, lógicamente, que había tenido un hermano mayor que yo, muerto prácticamente al mismo tiempo en el que yo ascendía como líder de la Resistencia. Que había sido tío durante años, hasta que los líos de mi hermano acabaron con mis sobrinos. Toda una familia perdida-. ¿Cuán relevante es un apellido en éstos tiempos? -inquirí de forma retórica, frunciendo el ceño por un momento-. Sí lo tengo… pero casi nadie lo conoce. -por desuso. No hacía falta en los tiempos que corrían. No obstante, sacié su curiosidad susurrándoselo. Un “Adams” llevado en murmullo cruzó el aire entre los dos, de mis labios a sus oídos.

Annie llamó la atención de ambos, estirando hacia mí ahora su manita, mientras agarraba otra de tantas flores-. ¿Para mí? -pregunté, teniendo por una simple respuesta una dulce sonrisa infantil y un papá. Rápidamente, la pequeña caminó torpemente fuera de la tela, para traer más flores, momento en el que mis azules la siguieron, haciendo que yo adquiriese un aire taciturno-. Kya… -llamé su atención, aunque no apartara mi mirada de la pequeña-. Si algo me pasara… -todo era posible. Thareon aún contaba conmigo para ayudar a Derek en el castillo, el día del ataque- prométeme que cuidarás de ella, como la hija que es para ti… -mis azules, de forma inevitable buscaron los contrarios, esperando por una afirmación que me llenaría de alivio. Más bien, una confirmación de lo que yo ya pensaba. Si Kya seguía adelante y le daba una nueva familia a mi hija, casi sentía que fuera la Revolución o mi propio desafío quien me matara… podría morir en paz.




De parvis grandis acervus erit

Awards:

the unexpected is always the best:

avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 2099

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Kya el Vie Abr 06 2018, 09:04

El tema sobre la maternidad, era sin duda un punto flojo en el corazón de la sanadora, que se había visto...derretirse al escuchar los balbuceos de la pequeña que trataba de murmurar aquel título que ahora sería suyo... y oh... como la conmovía...Annie la había conquistado, como no pensó podría pasar alguna vez en su vida... las risas de la pequeña, el modo en que la veía crecer, durante la mayor parte de ese año que ella no sospechaba estaba pronto a cumplirse para la pequeña princesa. El simple hecho de sentirla dormitar contra su pecho, cuando le tocaba a ella la nana de la noche...la adoraba como si fuese suya y quizá, había dejado desbordar ese sentimiento sin trabas y fluidez, porque el pelirrojo lo había notado al punto de reconfortarla con esas palabras que ahora formulaba con méritos que ella nunca imaginó que tendría y hacían temblar su temple, ante ese fantástico sentimiento de madre que ya estaba allí y solo se amplificaba con cada segundo.

¿Quién lo diría? La vida había sido generosa con ella, al extremo de otorgarle esa felicidad tan preciada, que amenazaba con llevarla a las lágrimas- Si… la quiero…-admitió con un exhalo que buscaba ocultar que luchaba con todas sus fuerzas para no emocionarse más de lo que ya estaba. Dejando escapar una risa, entornó la vista para ver de reojo al pelirrojo y agregar con suavidad- No seas tonto, eres su adoración... –dijo aun reconociendo aquella entonación cuando él, concluía en una broma, volviendo sus ojos a la pequeña, luego de corresponder aquellos gestos que compartían cómplices... de cuestionarse, si sería una buena madre para la pequeña...haría lo posible por serlo... pero a todo esto, a sus recuerdos volvía aquella duda de lo ocurrido con la madre biológica de la criatura ¿Quién la había traído al mundo? ¿habría... realmente muerto? ¿o había desaparecido...? y fue cuando a su mente le llegó unas palabras que él había formulado aquella noche que habían intimado por primera vez y había resultado en una conversación que ella no había podido sacarse de la cabeza “Demasiadas promesas rotas, decepciones y desilusiones...” ¿Quizá se había ido? ¿por qué?

Si, lo creo... – susurró, entonces viéndose bajo el cobijo de su abrazo, lugar donde se acurrucó inhalando profundamente, sintiendo una oleada de escalofríos que la hizo alzar la vista- ¿Podríamos? ... –dijo intentando contener aquella ilusión vibrante, Isaur era cálido, pero era una calidez reconfortante que se tornaba en fresco durante las noches, las miles de estrellas se veían cubrir el firmamento, mientras el viento acariciaba las arenas que conformaban el árido paisaje... entre palmeras y en el frescor de los oasis- sería hermoso que pudiésemos ir...sé dónde podremos quedarnos sin problema... –habló recordando aquel lugar que una vez le sirvió de hogar, era un conjunto de casas en un oasis cercano a un cauce de un río, una de esas era conservada por un tío suyo, que era tan intelectual como lo fue su padre y era podría decir el lugar más tranquilo sobre la tierra, su tío felíz le cedería aquella casa de fresca roca- Yo tengo una media hermana... se llama Danaeé...es hija de mi madre y su nueva pareja... ella es el reflejo vivo de mi madre, fue la que me regaló la bolsa de costura que traje, que tiene muchas florecitas y esas cosas que uso para hacerle ropita a Annie?... –rio por lo bajo, por la entonación descriptiva de aquella bolsa- en efecto... yo no le hubiese puesto tantas flores, aunque admito que me gustan... –murmuró viendo ahora los montones de flores blancas que la pequeña ya tenía y con las que había empezado a juguetear, mientras balbuceaba “ma” y “papá”.

Yo creo que los apellidos... son una forma de llevar a nuestros ancestros con nosotros... –dijo entonces con suavidad- muchas veces el orgullo de un origen... –compartió su forma de pensar con una sonrisa- el mío es Rose...-murmuró con suavidad antes de reír por lo bajo agregando al ver a la pequeña y comenzar a ocupar sus manos en juntar tallos y comenzar a crear una corona de flores- Si sigue así, los campos se quedarán sin flores... –dijo siguiendo con la vista como ella iba perdiendo el miedo a pisar el pasto verde, como no importaba si se ensuciaba, solo reía y disfrutaba de ese nuevo elemento que era el bosque para ella- ¿Mh?... –emitió ante la pronunciación de su nombre, atrayendo su tardía mirada hacia el pelirrojo y ese perfil... tan encantador como pensativo, con una sobriedad que indudablemente la hacían sentir curiosa de lo que continuaría formulando- ¿dime?... –preguntó, demasiado tarde, porque demasiado rápido él comenzó a poner en palabras sus emociones y sintió un agujero en el estómago...un vacío que dejaba un fondo a nunca ver y un escalofrío que amenazó con destruir su temple, encontrando esos penetrantes ojos azules que hasta ese día le robaban el aliento de mil maneras...

Porque uno nunca deseaba pensar que “algo pudiese llegar a pasar” a la persona que mas querías. Pero una vez más… ella odiaba ser sensata… ser cuerda y consecuente con lo que decía y pensaba y tras conservar su silencio unos segundos, sin apartar la vista de esos azules, tan brillantes como un cielo despejado...murmuró con voz suave y certera- … Lo haré… -asintió- nunca le faltará nada...y la cuidaré como mía... -Y quería quebrarse y llorar, para rogar a los dioses que por favor, no lo arrebatasen de su lado, porque con él estaba comenzando una nueva vida, luego de tanto sufrimiento, dolor y tristeza… y por los retazos que él había dejado notar, él también...fue cuando escuchó los balbuceos de la pequeña que por fin por una sola vez había formulado “mama”. Con esa coronita que ya estaba terminando en manos, cuando la niña se dejó caer sentada frente a ellos, finalmente la sanadora, vió que debía hacer la pregunta, quizá no debía aplazarla más- Trys…. -llamó entonces su atención- …¿qué pasó con ella?... -fue la pregunta que pudo escapar en el momento. Deseaba al menos conocer la situación entera ¿merecía la madre de la niña, un espacio en su propia memoria? ¿o no?- la...madre de Annie… -pronunció más bajo como si la niña si pudiera comprender de qué hablaban. ¿Había muerto? ¿Los había abandonado? ¿Que tipo de mujer fue? ¿buena? ¿mala? Todo se resumiría en lo que el pelirrojo le dijera y como se lo dijera… si es que decidía compartir aquello tan íntimo.




"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas"
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:

"Me siento bien cuando sano a personas, me siento feliz cuando veo sus sonrisas; pero lo que verdaderamente alegra mi corazón es tenerte junto a mi"


avatar
Kya
Human

Mensajes : 1006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Trystan el Vie Abr 06 2018, 17:40

Me fue inevitable reírme con suavidad por esa réplica a mi broma. Sí, tenía por seguro que tanto Annie como Kya, llegaban a adorarme. Era sólo un toque divertido, en un tema que pudiera resultar denso. Aunque tenía que admitir que, una vez más, estaba descubriendo cuán fácil era hablar con Kya. De cualquier tema.
No con cualquiera hablaba libremente de mis propios demonios internos. Podía decirse que ninguna de mis parejas anteriores había llegado a ese grado de comodidad, como para que yo contemplara la intención de hablar, haciéndoles conocedoras de lo que podía llegar a atormentarme. Con Rain ni siquiera me lo pensé, de hecho.
La única que había sabido algo, más en profundidad hasta ahora, había sido Kyrieth. Y por ese poder que tenía, que mediante el contacto, era capaz de ver lo que guardabas. A raíz de ahí, de una manera que no pensaba, nuestra relación se había afianzado aún más, a pesar de todos esos cambios que nos habían golpeado.  

Sobraba decir que su emoción malamente contenida, cuando la conversación derivó en esas áridas tierras de Isaur fue del todo evidente a mis ojos-. Esperemos que Annie crezca un poco más... ¿Te parece bien? -sugerí. La realidad era que no me atrevía a viajar con una niña tan pequeña. Y por otro lado, el desafío me ataba a Talos de manera inexorable. Tal vez, debiéramos esperar al menos a ver cómo marchaba la Revolución. Por lo que había oído, no faltaba mucho para la intrusión del castillo.
Y, seguramente, eso supondría un antes y un después en nuestras vidas.

Sonreí de nuevo, complacido por ese retal de información acerca de su familia. Si bien saciaba su curiosidad, yo no era muy dado a preguntar sobre las vidas de los demás, dejando que fueran esas mismas personas las que depositaran en mí su confianza, hasta el punto de ser ellos quienes me contaran, sin necesidad de pregunta alguna-. Ya decía yo que no era tu estilo. -murmuré, buscando sus azules con los míos, con ese toque divertido por mi murmullo mencionado.

La familia. El apellido. Cosas tan básicas y, diría, tan desconocidas para mí hasta que formé una. Si pudiera decirse así, porque para mí, una familia eran más de dos personas. Y fuera como fuese, superar esa cifra, había sido por tiempos tan efímeros que no lo consideraba como tal. Era ahora, en una época tranquila, en mi vida, cuando estaba empezando a tener consciencia de ese término-. Habiendo sido terrorista, créeme que rara es la ocasión en la que conoces a tu familia. -a pesar de las duras palabras, o tristes, mi tono fue hasta tierno-. Dudo mucho que mis descendientes, se acuerden de mí... o siquiera de mis padres. -era descorazonador. Y cierto, no obstante.
Tomé de mi pequeña esa flor, sonriendo por el comentario añadido por parte de Kya. Fingí olerla, llamando la atención de Annie, cuyo pequeño rostro denotaba curiosidad por lo que yo estaba haciendo. Acto seguido, miró esa florecilla que tenía en su mano e, imitándome, se lo acercó a la nariz. Reí cuando ella volvió a mirarme. Como si me preguntara si lo estaba haciendo bien, con aquel simple "papá" formulado.

De nuevo, la conversación se tornó escabrosa, con mi petición. No quería darle muchas vueltas más allá de tranquilizar mi inquietud, en el caso de que algo llegara a pasarme. La sanadora, en ese punto, calmó esta con el bálsamo que fueron sus palabras. Ese alivio que sentí entonces, me hizo presionar con mi brazo, para acercarla más a mí, hasta juntar nuestras frentes. Como aquel tácito gracias que nunca pronuncié pero que era visible en mis consiguientes atenciones para con ella.

Al final, rompí mi abrazo, para coger a Annie y sentarla en mi regazo. Evitando así que siguiera arrancando las flores. Apenas le había regalado un par de cucamonas cuando Kya formuló esa pregunta tan básica que me hizo tragar saliva de forma automática. No levanté la mirada de mi pequeña, observando cómo balbuceaba y llegaba a morder la tela de su ropa, como acostumbraba desde que le salieran sus primero dientes-. Desapareció... a los pocos días de nacer Annie... -contesté, con una entereza que me sorprendió. Era la primera vez que hablaba de esto con alguien, de forma tan abierta-. De eso hace ya un año, casi. -muchos meses condensados, que ahora me parecían una eternidad-. La busqué durante semanas, llegando a todo tipo de conclusiones incongruentes mientras el tiempo pasaba y no encontraba rastro de ella... -enarqué las cejas, sin ser plenamente consciente de ello. Y por esa conversación con mi dragón desafiador, fruncí el ceño, llegando a apretar los dientes-. Y ya no estoy tan seguro de que no fuera deliverado. -aquel lagarto me había hecho contemplar la idea de que la morena, tal vez, pecara de lo mismo que Rainreth, abandonándome. Aunque sí era cierto que la dragona había sido más directa a la hora de desaparecer. ¿Podía la otra haber fingido un secuestro? Tal vez. Quizás. Innecesario cuanto menos. Me habría ahorrado ese tipo de angustia, la verdad-. Tampoco sé dónde esté para ir a pedirle explicaciones. -carraspeé ante esa posibilidad que ni siquiera había nombrado hasta ahora-. Y, tal vez, no quiera pedírselas. -concluí. ¿Dejaba claro que ya no la quería en mi vida?- Sea como fuere, y las razones que le hayan llevado lejos... espero que esté bien. -no por esa supuesta alevosía, debía odiarla o desearle la mayor de las desgracias. Cada uno recogía lo que sembraba. Y yo ahora, era feliz, aunque esa tranquilidad se viera amenazada por varios frentes.

Suspiré, habiendo pasado ese mal trago de una manera más natural de la esperada-. No es la primera vez que me pasa algo así. -murmuré con cierta resignación-. Por eso decidí romper con todo... desaparecer también. Acabar con esa vida que me consumiría en recuerdos que serían pura hiel en mi memoria. -me atreví a sonreír. De forma torcida y sutil, sin perder ese ápice de doliente conformidad que ya mostraba-. Muy pocos cuentan con mi plena confianza y aún menos saben dónde vivo. -intuía que Kya ya sabía aquello. No eran muchas las visitas que había recibido desde que ella viviera conmigo. Y de eso hacía ya bastantes meses.

El balbuceo de Annie, pronunciando ahora "mamá", la nueva palabra aprendida esa mañana, sonreí. Aquellas dos chicas tenían la contundente habilidad de, con meros detalles, espantar toda nube que ennegreciera mi alma o rostro- ¿Has oído, princesa? En nada hará un añito que estás conmigo. -pasé ambas manos por debajo de sus bracitos para alzarla y así oír de nuevo su reconstituyente risa. Terminé haciéndole cosquillas con la nariz en su tripita, a tiempo de sentir un tirón en mi cabello, como sutil venganza. Finalmente la bajé, dejando que se quedara de pie, dispuesto a liberarla de mi paternal yugo para mantenerla en mi regazo-. ¿Te gustaría celebrarlo? -pregunté, mirando a Kya entonces, sabiendo lo mucho que ese tipo de detalles podían gustarle a la sanadora.




De parvis grandis acervus erit

Awards:

the unexpected is always the best:

avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 2099

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Kya el Vie Abr 06 2018, 19:20



El viento resoplaba por entre las copas de los árboles, el sonido de las aves y sus cantos lejanos eran los acompañantes para aquella charla que se estaba dando bajo las cálidas sombras de los árboles... “Desapareció” comenzó con aquella palabra que la hizo ladear un poco el rostro, antes de establecer contacto nuevo con él, permitió que la distancia diera la sensación de libertad necesaria para que él prosiguiera hablando, mientras formulaba aquellas explicaciones que exudaban duda y a su vez certeza... escuchando esa voz ronca que tanto adoraba escuchar y como esta reflejaba sin duda parte de lo que había representado la ida de aquella mujer que ella no conocía y esperaba no conocer, si él la creía capaz de irse así por así...

Kya, levantó su mano derecha y la posó sobre el hombro izquierdo masculino, presionando y masajeando este con suavidad, antes de apoyar su mentón y sentir ese suspiro profundo antes de que él continuara hablando y ella, escuchando. Como él se abría con la información más densa posible, sobre esa no siendo la primera vez que pasaba... palabras que la hicieron fruncir el ceño un poco... indudablemente ella no sería así... pero luego de tanto dolor, las promesas eran en balde y si realmente deseaba ayudarlo a subsanar tanto dolor, debía ser coherente y en vez de prometer, demostrarlo... quedándose. Sus labios besaron su hombro, mientras su mano derecha viajaba hasta sus omoplatos y hasta su nuca, donde hundió sus finos dedos, enredándolos entre esos hermosos rizos que adoraba acariciar... ese cabello suave que ahora era de vez en cuando, su centro de atención.

Sus dedos dibujaron círculos en su nuca, transmitiéndole escalofríos, distractores y reconfortantes, que hablaban por ella en ese intento de regalarle la tranquilidad de deseaba transmitirle. Y en el silencio, ante aquella información... supo varias cosas... la primera: Que él merecía ser feliz, la segunda: que ella deseaba hacerlo feliz, la tercera: que lo habían lastimado sin piedad, sin importarles nada más, la cuarta: que deseaba protegerlo... pero ¿cómo haría esta última? Y en medio de aquel paraje silencioso... llenándose ahora con los balbuceos de ese pequeño ángel que era Annie... por un momento Kya se sintió como observadora externa de ese padre con su pequeña... tan solos, vulnerables... que merecían toda la paz que ella pudiese darles. Ser egoísta no servía en esta ocasión y por más feliz que ella fuese en ese momento, tenía que velar por ellos...

La sanadora se acercó a la cien masculina y besó, depositando sus labios en su cálida piel, cerrando sus ojos, sin quitar sus finos dedos de esos cobrizos rizos, antes de repetir ese beso y dejarlo allí más tiempo... mientras un sentimiento de completa inutilidad se apoderaba de la sanadora que sabía ahora que tenía que buscar la forma de demostrarle, sin ser redundante que haría lo posible por darle más de lo que ya tenían... humanamente posible... que estuviese en sus manos... ¿pero qué hacías cuando tus manos eran humanamente imperfectas? Sabiendo que dentro de tus fuerzas no podrías dar más, porque era imposible y sentías que era insuficiente... ¿era posible sentirse así? Emociones tan fuertes que podrían mover montañas, ríos y mares…condensados en aquellas caricias retomadas que ahora bajaban de sus cabellos hasta cubrir sus hombros con su brazo y acurrucarse un poco más contra su hombro izquierdo... abriendo sus ojos, encontrando la tranquilidad en aquella palabra a la que respondería ahora con creces.

“mamá”

Esbozó una sonrisa antes de extender su mano izquierda y acariciar la mejilla de la pequeña princesa, esa princesa que le recordaba que realmente las cosas iban a seguir su curso y por más que ella deseara hacer más... aunque no pudiese, ya hacía suficiente. Sintiéndose conmovida por saber que estaba creciendo rápidamente. Kya había enmudecido de la buena manera, observando como la pequeña reía, como él reía y jugueteaba con ella con dulzura... si, deseaba llevarlos a Isaur, si, deseaba que conocieran a su madre y hermana, si deseaba pasar lo que quedaba de vida con ellos, si deseaba darle más hijos y vivir... se hubiese echado a llorar si hubiera podido...pero ella misma se detuvo de hacerlo y esbozando una nueva sonrisa...que se ensanchó y poco a poco brilló con una alegría pura-  Claro que si.... –tenía que conseguir un regalo para Annie. ¿Qué podría regalarle? ¿quizá comprar telas para hacerle más ropita? No, eso lo haría de todos modos...algo más especial... quizá si iba a los mercados de los puertos, podría conseguir algo de los barcos mercantes que atracaban allí.

Quería poder decir “todo estará bien” pero, las cosas no estarían bien, con solo decirlo o pensarlo, debía hacer que estuvieran bien. Quería tantas cosas y en ese momento se percató de ello. ¿Qué podía hacer para que así fuese? Extendiendo sus manos, las pasó por debajo de los bracitos de la pequeña y tomándola, para robársela a Trys de las manos- ven aquí... –dijo entonces para esconder sus dientes con sus labios y fingir que le mordía una mejilla rosadita- nom nom nom.... me la como!!!! Ñam ñam!! ... –dijo haciéndola reír- es mía!! –dijo con voz divertida, abrazando a la pequeña, dejándose caer sobre la manta, con la niña sobre su pecho, mientras dejaba que se sentara en su abdomen y desde allí, miró al pelirrojo, sonriéndole- si me encantaría hacerle algo especial... le haré una tarta de manzana con canela...y quizá vaya a los puertos a buscar algo para ella...te diría que fuesemos, pero no creo que sea seguro para ti, guapo de rostro bonito, apareciendo tu cara por todo Talos...




"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas"
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:

"Me siento bien cuando sano a personas, me siento feliz cuando veo sus sonrisas; pero lo que verdaderamente alegra mi corazón es tenerte junto a mi"


avatar
Kya
Human

Mensajes : 1006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Trystan el Vie Abr 06 2018, 23:04

Con lo que conocía a Kya, sabía perfectamente que, en cuanto viera que me costaba hablar, me regalaría atenciones, expresándome de manera tácita y silenciosa, su completo apoyo para que saciara su curiosidad. Por mi parte, podría no dar más datos que la mera respuesta a sus preguntas. Pero ya sentía que no se merecía algo así. Estaba tan interesada en conocerme como yo en dejar que me conociera.
Además, por ser una relación tan diferente a todas las que había llegado a tener, yo mismo era el que quería dar el paso para que esa confianza y compenetración se diera.
Pero Kya seguía astutamente adelantándose a todos mis pasos.

Poco más podía hacer que corresponder sus atenciones con meras sonrisas y miradas, que pese a lo intensas o marcadas que pudieran ser, tenían la más básica de las intenciones: mostrar mi agrado y alivio por todos esos gestos. Un lenguaje completamente corporal que volvía a hablar y expresar mucho más de lo que se pudiera plasmar en una infinita retahíla de palabras.

Dejé que la sanadora se llevara a la pequeña y, como siempre que la tenía en sus brazos, jugase con ella. Disfruté de esa imagen que me brindaban, teniendo en ese mismo instante, la corazonada de que siempre que estuviesen juntas, las dos estarían bien. Esa cálida sensación momentáneamente dibujó una dulce sonrisa en mi rostro, antes de que mis azules buscasen los de la sanadora, cuando empezó a hablarme.

Conforme lo hacía yo me incliné hacia ellas. Mi mano izquierda cruzó su regazo de una caricia, hasta apoyarme en el codo, al otro lado del cuerpo de Kya. Con la izquierda, aún alcanzaba a jugar con una de las piernecitas de la pequeña, mientras miraba a la sanadora, sin dejar de sonreír-. ¿De esas que te salen tan bien? -enarqué una de las cejas. No podía dejar de admitir que todas esas veces que ella se encargaba de cocinar, me había sorprendido de la destreza que tenía en ese menester. Podría caer en el tópico de que las mujeres tenían mejor manejo para con el tema de la alimentación, pero no podía olvidar que Kya había vivido en una granja. Ella mejor que yo, sabría cómo cultivar, recoger y preparar alimentos para alargar su conservación-. Podríamos decirle algo a los chicos. Tal vez quieran venir. -Aldrik y Kyrieth, de seguro se apuntaban a ese pequeño homenaje a la pequeña. Fruncí el ceño por un mero segundo, en lo que hablaba. A pesar de querer verlos otra vez, la punzadita de querer hacerlo más privado también pinchó en mi pecho, por un momento.

Reí con suavidad, por esas últimas palabras. Guapo de rostro bonito. Le guiñé el ojo con una de esas amplias sonrisas que hacía mucho no mostraba-. La fama tiene un precio, me temo. -hice el intento de encogerme burdamente de hombros, antes de inclinar mi rostro para dejar un beso en esa porción de piel de su vientre que quedaba al descubierto entre los bordes de su ropa. Al acercarme, la niña pensó que iba a jugar con ella y se volteó malamente para abrazar mi cabeza, en lo que reía a boca abierta, como si el mero roce de mis rizos cobrizos ya la hiciera cosquillas-. ¡Annie! -reí a medias, moviendo la cabeza para acentuar esas cosquillas, teniendo cuidado de no ser brusco, hasta que conseguí librarme de ese abrazo juguetón. Erguí mi cuello, levantando ligeramente mi cabeza. Seguramente con los pelos más revueltos de lo normal. O al menos, eso me imaginé al ver la diversión en la mirada de Kya-. Creo que ni revolviéndome tanto el pelo podré pasar desapercibido. -levanté mi mano derecha, para adecentar un poco los rizos-. Vas a tener que ir tú en mi lugar, síp...




De parvis grandis acervus erit

Awards:

the unexpected is always the best:

avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 2099

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Kya el Dom Abr 08 2018, 10:05

Uhum... –asintió Kya, ante la pregunta sobre las tartas, había encontrado la forma de asar tartas en la casa del árbol. Ese había sido todo un día de pensar en cómo hacerlo, Trystan, porque amaba esas tartas que ella hacía y ella por desear hacerlas en casa para él y Annie....habían hecho con rocas apiladas un hornillo pequeño y rudimentario que conservaba bien el calor y con una plancha de metal mandada a hacer a un herrero, habían creado esa parrilla que usaban también para hacer sus alimentos diarios, la sanadora había aprendido a manejar con algo de lio aquello, pero al final había descubierto como hacer pan y la última tarta, luego de tanto practicar, le había salido deliciosa. Así que... ¿Por qué no hacerle una de manzana a Annie, en su primer año cumplido? Kya era culpable de que ahora le gustase la manzana, seguramente, aunque fuese pequeña, disfrutaría de algo tan especial.

Esa sonrisa tranquila que tuvo desde el inicio, seguía plasmada en sus labios, a medida que veía como el pelirrojo se ubicaba sobre su abdomen, un escalofrío la recorrió, logrando que posara una de sus manos en uno de sus hombros y deslizara una suave caricia hasta donde pudo, debido a que Annie aún permanecía sentada sobre ella- Sería lindo invitar a los chicos... sabes cuánto disfruta Annie, cuando tiene más gente para saltarle encima...-bromeó, aunque ese fruncimiento de ceño del pelirrojo no pasó desapercibido para la sanadora de ojos profundos que en ese momento, ladeó un poco la cabeza- Mhm... – emitió entonces la sanadora con suavidad, entregando unas suaves y lentas caricias por el hombro masculino que podía alcanzar con su derecha- nos sentará bien a todos... –a crear lazos... a formar esa familia que eran ellos para el pelirrojo. De poder la sanadora invitaría a su madre e incluso a su hermana... pero ellas no sabían del todo, la vida que llevaba ahora y prefería aún no decir nada, no era el momento.

Soltó una risa al escuchar aquello de la fama- menudo tonto eres a veces... –le dijo entrecerrando los ojos con diversión, antes de darle un suave golpecito en su brazo, dejando un sutil roce al sentir ese beso que erizó su piel por completo, haciéndola inhalar y contener el aire, mientras esa sonrisa se mantenía, esta vez con aires juguetones- mi amor ¿ves cómo es tu padre? ¡regáñalo!... –dijo mientras sostenía una de las pequeñas manitas de la niña que se vio sobresaltada por algo y de momento a otro abrazada a la cabeza del travieso padre suyo. Soltó una carcajada observando la escena- Hahahaha, si, iré yo en tu lugar... ¿deseas que consiga algo de los muelles para ti? ¿necesitas algo? –preguntó sonriente y expectante, mientras se movía para hacer caer a la niña de su abdomen a la manta, mientras la escuchaba reír por ello. Una hoja, que había caído de entre los árboles, con sus colores marrones cayó sobre la carita de la pequeña, Kya hizo sonido de asombro al ver que la niña se había sorprendido también y sujetando la hoja seca entre sus manitas, como la inspeccionaba, como la observaba y de momento a otro quiso llevársela a la boca- Ahá... –hizo sonido negativo, sin detenerla- sabe feo, feo... –la niña pareció mirarla y luego mirar a su padre, la hoja, luego a ella de nuevo- feo, feo –repitió, pero la niña optó por tratar y su cara de mal sabor y el cómo soltó la hoja, los hizo reír.

En ese momento que la niña estaba acostada como ellos, jugueteando con las flores, la sanadora levantó su rostro para observar el perfil del pelirrojo que tenía los ojos puestos sobre su hija. ¿Cuánto tiempo le quedaba? ¿Qué más podía hacer por él? ¿Qué podía hacer por sí misma y el nudo que acusaba su corazón? Su mano buscó la que pudiera alcanzar de él, acostada sobre aquella manta, ahora de lado, mientras la niña entre ellos jugaba, entrelazo sus dedos con los de él y en completo silencio murmuró- deberías entrenar...así podemos comer luego... –murmuró recordándole lo que tenía que hacer, aunque en lo más profundo, deseara que se quedara con ellas allí echado... grabando a fuego en ella, cada segundo en su compañía. Incluyendo sus sonrisas...




"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas"
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:

"Me siento bien cuando sano a personas, me siento feliz cuando veo sus sonrisas; pero lo que verdaderamente alegra mi corazón es tenerte junto a mi"


avatar
Kya
Human

Mensajes : 1006

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Essence of life - [Trystan]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.