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The journey continues: Isaur and a new crew member [Zouter]

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The journey continues: Isaur and a new crew member [Zouter]

Mensaje por Invitado el Jue Ene 04 2018, 02:18

The journey continues: Isaur and a new crew member

Ubicación: Puertos de Talos, El Gaviota de Plata.
Hora: Día.


Seis días habían pasado desde que el tiempo estimado para que la tripulación del Gaviota de Plata, diese por sentado que su líder, el “Capitán”, había desaparecido y se le enviase en su búsqueda. Las cosas, para los humanos en un mundo de dragones, nunca eran sencillas. Alvric había partido hacia la ciudad de Talos desde los puertos hacía ya ocho días, y nunca jamás, el joven Khelden en todo el año que llevaba al frente del navío mercante de su padre, Rhos Khelden, se había tardado tanto en volver y mucho menos en retrasar el viaje, lo que sin duda, haría que la pesca futura de este año fuese tomada por la competencia y perdiesen los mejores cardúmenes, generando una disminución en las ganancias a su regreso. Eso era hoy, en este día, el motivo principal de la preocupación de Alvric, y rogaba a lo que fuese que existiese ese día, que el viaje en aquella mañana pudiese, por un momento, ser rápido, y sin contratiempos. Desde el encuentro con un  inquisidor y dos mujeres desconocidas y extrañas, hasta el inesperado encuentro con el hermano del mismísimo General del Ejército de Talos, Ariakas Verminaard, en una taberna común de la ciudad. Esta visita, sería la que sin duda, en sus 18 años, Alvric jamás olvidaría y le dejaría saber que Talos, era sin duda, una ciudad llena de sorpresas incluso hasta para un humano del vulgo.

Saber si extrañaría Talos o no, sería una cuestión que difícilmente podría definir ahora, pero sin duda, había una extraña palpitación, una corazonada en lo más profundo de su ser, que le decía, que los tiempos de cambio estaban llegando para aquella ciudad, la más importante de todo el Imperio de Fuego, y que por razones mayores a las que él estaba limitado a imaginar o suponer, todas y cada una de las personas que había conocido en esos seis cortos, pero intensos e interesantes días en la capital del imperio, estarían ligados a los motivos por los cuales, sus pies y sus ojos, volverían a ver bajo la luz del sol, la ciudad de Talos. Con los ojos puestos sobre la figurita de madera tallada del General del Ejército, está envuelta en cuero y piel, miró por última vez la grandeza la ciudad, hasta donde sus ojos se lo permitían, y justo antes de que el primer rayo de sol saliese en el horizonte, en la quinta hora del día, en la entrada de la ciudad, un hombre con montura a caballo y aspecto maduro y un parche en el ojo, salía de la ciudad. –Excelente. A tiempo y sin contratiempos, señor Khelden. ¿Trae el dinero?– Alvric le miró con tranquilidad, y sacó las últimas monedas que tenía con él. –Cinco draconias.– El hombre le miró y las tomó. –Bien, entonces tenemos un trato. Subid muchacho. El alba raya y el dinero llama.– Y subiendo en el caballo, el hombre dio un movimiento, y el caballo galopó hacia el horizonte.    

El viento rozaba el cabello de Alvric, y a medida que el sol salía por el frente, movilizándose hacia el gran Puerto de Talos, la capital del Imperio del Fuego, simplemente quedaba atrás. El viaje que normalmente duraba un día desde el Puerto hacia la ciudad, había durado tan solo horas a caballo, y entonces Alvric supo que la reputación de aquel hombre del cual había conseguido información por una par de monedas en la taberna en donde había conocido a aquel dragón de nombre Zareb, era tan cierta como que poseía, sino el corcel más rápido del imperio, de todo Talos. El hombre le deseo buen viaje, y entonces Alvric, por fin, al respirar de nuevo el olor de la brisa marina, no pudo evitar sentirse embargado, viendo que a medida que se apresuró al Puerto, todo le era una vez más, familiar. Al visualizar en la lejanía el Gaviota de Plata, una sonrisa se dibujó en él. Corrió hasta el barco a toda velocidad pasando por y entre las gentes y los dragones, y abordando el navío, miró de espaldas a un hombre desconocido que hablaba con el segundo al mando y por su vestimenta, estaba claro que no era un marinero. –Ya os lo he dicho…no es posible que hable con el Capitán ahora…él…– Y Alvric interrumpió. –Él ya está aquí.– Dijo, y el hombre de aspecto avejentado le miró consternado y con emoción, sin poder evitar saltar sobre él y abrazarle, pasando del desconocido totalmente. –¡Alvric!– Gritó, con los ojos casi llorosos. –¡Por los dioses, muchacho! ¿Pero por qué nos hacéis esto? ¿Sabes…sabes acaso lo que nos hemos preocupado por ti?
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Re: The journey continues: Isaur and a new crew member [Zouter]

Mensaje por Zouter el Jue Ene 04 2018, 20:09

Salí de la red de alcantarillas después de echar un ligero vistazo y asegurar que nadie me viese, aunque la mayoría de las veces no era necesario, nadie solía pasar por allí. Pero había que asegurarse. Esta vez salía con una misión: presentarme en La Resistencia de Isaur e intercambiar cierta información con ellos. Hacía ya mucho tiempo que no salía de la región de Talos, me hacía bastante ilusión y había aceptado con bastantes ganas. A mi espalda llevaba una bolsa con algo de ropa para poder cambiarme, esperaba encontrar un barco en el que tuvieran víveres suficientes para uno más. Eso si es que encontraba alguno, claro está. Ya me las apañaría, de todas formas me habían dicho que al día siguiente zarpaban tres embarcaciones en dirección a Isaur, sería tener muy mala suerte el resultar no poder ir en ninguna, la verdad sea dicha.

Comprobé una vez más que no había nadie en la zona y me desnudé, metiendo la ropa en mi bolsa, no quería que se rompiera. Empecé mi transformación en dragón y al terminar me estiracé y cogí la bola con mis dientes con cuidado de no romperla. Una vez estuvo asegurada batí mis alas y alcé el vuelo en dirección al puerto de Talos. Sabía que así llamaría la atención, pero era de noche, así que no tendría que haber nadie por el camino, y de haber alguien no me vería tan fácilmente; iba a una altura considerable. Pensándolo bien.. Me llevaría un par de horas llegar, quizá habría sido buena idea salir antes del amanecer y no en plena noche. Aunque de querer dormir ya lo haría en algún sitio.

El tiempo pasó y ya apenas quedaba nada para llegar. De hecho ya veía el puerto cerca, así que bajé a un bosque cercano y volví a mi forma humana. Me vestí y miré de nuevo al cielo; aún quedaba bastante para que el sol saliera, así que me tumbé ahí, poniendo la bolsa a modo de almohada y minutos después me dormí.

Desperté horas después, cuando los primeros rayos de sol dieron en mi cara. Di un gran bostezo y de repente todo me dio mucha pereza, es lo malo de dormir poco, que te levantas deseando volver a dormirte. Conseguí dominar a mis demonios y me levanté, colgándome la mochila del hombro y caminando dirección al puerto. Me llevaría cerca de una hora llegar a pie, pero era necesario. Y la verdad no se me hizo muy largo el camino. Al llegar fui directo a donde se encontraban los barcos, y encontré a un hombre entrando y saliendo de uno, haciendo cosas. Me acerqué y le pregunté si se dirigía a Isaur, a lo que me contestó que sí. También le pregunté si sería posible que me llevase a cambio de trabajar en el barco hasta la llegada, y me dijo que eso tendría que decidirlo el capitán. Insistí en hablar con él y de repente oí una voz a mi espalda de la que por lo que dijo deduje se trataba del capitán. El hombre con el que estaba hablando cargó contra él a abrazarlo y me tuve que apartar para que no me golpease. Me giré y vi la estampa. Un hombre ya algo mayor abrazando y gritando a un chico más joven que a mi parecer era bastante atractivo. - Perdonad que os interrumpa pero.. ¿por casualidad eres tú el capitán?




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Re: The journey continues: Isaur and a new crew member [Zouter]

Mensaje por Invitado el Jue Ene 04 2018, 22:21

Para la tripulación del Gaviota de Plata, un miembro, era una familia. De eso se trataba aquella tripulación desde el primer momento en que Rhos Khelden, siendo tan solo un joven de quince años, había decidido que a diferencia de su padre, el abuelo de Alvric, el expandiría sus horizontes más allá de lo que la sociedad dragonica estaba dispuesta a permitirlo. En el océano, no existía un régimen, no existía reglas a seguir, era la abertura a libertad plena, a una libertad de las que los humanos apenas y podían disfrutar. Eso era lo que sentía en antiguo líder de aquel barco, un líder por democracia, y no por imposición. Un líder por elección, y al igual que su hijo, el ahora líder de ese navío, o como debería calificarse en rangos de un barco: Capitán, este había heredado todo aquello. La tripulación del Gaviota le veía tal y como veían a su padre, pese a que tan solo era un joven, de todos, podría considerarse incluso el más inexperto de toda la tripulación, pero poseía e claro espíritu de un líder. La tripulación lo había visto y por eso lo había elegido. Alvric era, la cabeza de esa familia, y nadie podía ponerlo en duda, y él no podía cuestionárselo, y estar a la altura de la responsabilidad que pesaba sobre sus hombros.

Aquel sentimiento fue bastante palpable en la reacción del hombre de aspecto avejentado, el segundo al mando, desde que el Gaviota de Plata había surcado los mares. Un hombre que sin necesidad de hacer un juramento, le rendía fidelidad a Rhos Khelden, su antiguo capitán, y ahora a Alvric Khelden. Alvric no pudo evitar dejarse abrazar y sonreír, pero no contener y que emitir un quejido, ante las heridas de los latigazos en su espalda que aún no había terminado de sanar. –¡Ahh!– Exclamó por la molestia. –¿Qué os sucedió?, ¿estáis bien?– Alvric le miró, y palmó su hombro varias veces. –No es nada…– El hombre le miró con preocupación, pero tuvo que resignarse a aceptar la explicación de Alvric, pues al igual que su padre, Alvric a veces podía ser alguien testarudo en el sentido de no mostrar debilidad ni preocupar a los suyos por cosas vanas. En ese momento, Alvric volvió a tener el mismo rostro tranquilo y temple que siempre mostraba. –¿Estáis todos ya?– Preguntó para cerciorarse de que estaban listos para partir. –Sí. Aunque vuestro retraso…– Dijo. –¿Qué tan gravé será?– Preguntó. –Bueno, he visto zarpar muchos barcos.– Dijo. –¿Cuántos?– Preguntó. –Al menos 15, sin contar los que vienen de Edén y de Puerto Krosan.– Aquello no pudo evitar que Alvric bajase la mirada, y suspirara, preocupado.

Aun cuando el tema le era primario, parecía haber olvidado que había alguien ahí junto a ellos, y cuando preguntó si era el Capitán, levantó la mirada y no pudo evitar perderse en la figura atractiva del contrario, aun así, Alvric era alguien con demasiada entereza como para mostrar ese tipo de emociones a flor de piel, así que mantuvo su rostro serio y tranquilo. –Ah…sí, Alvric. Él…bueno, nos ha solicitado querer viajar con nosotros. Va a Isaur. Sé cuáles son nuestras políticas pero dado que nos hemos retrasado bastante, creo que asegurar un poco más de ganancias a costa de tareas extras aligeraría un poco las pérdidas que tendremos.– Alvric miró a su Primer Oficial, y volvió a mirar al desconocido, pues no sabía de quien se trataba: si un dragón, un humano, o incluso, un híbrido, y dadas las condiciones en las que había encontrado Talos, aceptar tareas como aquellas, resultaba cosas peligrosas. –¿Estáis seguro que no hay otra forma?– Preguntó en voz baja. –Me temo que no.– Alvric suspiró y volvió a mirar al desconocido. –Bien. Decid a los demás que estén listos…mientras…yo hablaré con él. – El Primer Oficial asintió, y Alvric se acercó al desconocido, y extendió su mano. –Alvric Khelden, Capitán del Gaviota de Plata, es un honor. Por favor, seguidme. Hablaremos en mi camarote.– Y dicho aquello, emprendió camino al camarote.
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Re: The journey continues: Isaur and a new crew member [Zouter]

Mensaje por Zouter el Sáb Ene 06 2018, 21:58

Al fin hicieron caso a mi pregunta después de un rato hablando, parecía que no se habían visto desde hacía tiempo y se estaban poniendo al día. No me gustaba escuchar conversaciones de otros si no tenían que ver con algún tema que me importase, ni tampoco ser cotilla, pero al parecer estaban hablando de los barcos de la competencia. ¿Era alguna especie de carrera por ver quién llegaba primero? Sea como fuere daba igual, yo tenía que llegar a Isaur, y aunque no tenía un límite de tiempo sí que me gustaba hacer las misiones lo más rápido posible. Aunque ya que iba a una ciudad lejana quería aprovechar y explorar la zona, hacer turismo y divertirme un poco dentro de lo posible.

El mayor hablaba sobre ganancias a costa de tareas extra, y me daba en el hocico que esas tareas serían las mías. En el fondo esperaba que no hiciera que yo hiciese nada, pero eso era casi imposible. El capitán al terminar de hablar se acercó a mí y se presentó tendiéndome la mano, la miré y luego a él. Lo imité agarrándole la mano y le miré a los ojos. - Yo soy Zouter, es un placer. No pude evitar quedarme mirando sus ojos grises quizá demasiado tiempo. Empezó a andar hacia su camarote y lo seguí de cerca, mirando y observando el barco y a los que habían en él.

Al llegar cerré la puerta después de entrar, no me lo dijo, pero imaginé que si me trajo aquí es porque quería intimidad, así que la puerta estaría mejor cerrada. Seguramente quería preguntarme acerca de mí, después de todo iba a estar un tiempo en su barco y conocernos todos sería lo mejor, ser desconocido sería algo incómodo sobretodo para mí. Volví a mirarlo, expectante a que empezase la conversación.




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Re: The journey continues: Isaur and a new crew member [Zouter]

Mensaje por Invitado el Miér Ene 10 2018, 05:40

Había una orden bien clara en el Gaviota de Plata, era algo Rhos Khelden, el padre de Alvric, se tomaba muy a pecho, más que por un capricho, o por cualquier otra cosa que fuere, se trataba de la seguridad de su tripulación. El Gaviota podía ser visto quizá como un simple navío, una pequeña galera pesquera en donde habían un montón de hombres intentando ganarse la vida, pero no era así, el Gaviota no solo era un símbolo de la libertad para todos y cada uno de los hombres que allí residían y que día con día, dejaban atrás a sus familias cada vez que desde los puertos de la gran ciudad portuaria de Puerto Krosan partían al incierto, sin saber que les deparaba el destino, sino que también, ese navío significaba un lugar donde los lazos de una familia, una familia que no necesitaba tener el vínculo de la sangre para sentirse unidos, habían nacido, y era ahí donde radicaban todas y cada una de las políticas y normas que el líder, o bien para el resto del mundo: el Capitán, imponía. Por eso, el Khelden anterior se lo había enseñado muy bien a su hijo, Alvric. Jamás llevar a nadie ajeno a la tripulación en el navío, por el bien de sus marineros, por el bien de su familia.

Aun así, Alvric reconocía que su retraso había repercutido mucho más de lo que él hubiese querido en las decisiones a tomar próximamente a su regreso a los Puertos de Talos. Un retraso de seis días significaba que los barcos que venían de Puerto Krosan, y los que salían de Talos al mismo tiempo, en su mayoría, pertenecientes a la Corona, o a los aristócratas y burgueses que habían hecho del mar su negocio en el Imperio, tendrían los mejores cardúmenes de peces, y en grandes cantidades, además, no le daba la seguridad que en esos días las temperaturas de las aguas hubiesen cambiado de alguna manera posible, y también eso menguaba un resultado exitoso en la pesca de ese año, lo que terminaría con una clara baja en sus ganancias sobre toda la tripulación, las que por supuesto, era evidente que en comparación con la de los dragones, apenas y les alcanzaba para vivir de una forma humilde y que cada miembro del Gaviota de Plata tuviese durante un largo tiempo, comida, ropa y cobijo que dar a sus familias. La responsabilidad no solo de que toda la tripulación comiese, sino de que todas esas familias, también lo hiciesen, estaban sobre los hombros de un chico que apenas y tenía la edad adulta.

Alvric notó la mirada del contrario sobre él, algo un tanto peculiar y extraño, por supuesto que ya había victima alguna que otra vez de ese tipo de miradas tan detallistas, y se vio obligado a no tener que sostenerle la mirada más del tiempo necesario. Eso lo había incomodado, hasta cierto punto, y pedirle que le acompañase fue bastante provechoso. Al caminar por el barco y llegar al camarote de forma rápida, se detuvo unos segundos en la puerta, mirando el lugar. Con la espalda dada a otro, una sonrisa y una sensación de cierto alivio le embargo, le agradaba estar de nuevo ahí: en un lugar familiar y acogedor. El camarote disponía simplemente de una cama pequeña con sábanas, pequeña mesa con una silla que se podía entender como un “escritorio” con un candelabro, un mapa, no del océano, sino de las estrellas y un cofre de madera. Miró al otro a los ojos al escuchar la puerta cerrarse y cuando este le volvió a mirar directamente, Alvric sintio la necesidad de desviar la mirada. –…Sentaos en la silla, por favor.– Dijo, y fue hacia el cofre, dándole la espalda. –Es... un barco modesto.– Mencionó y miró dentro del cofre, y sirvió dio con una bebida alcohólica de segunda mano, nativa de Puerto Krosan la cual sirvió. –Temo que es todo cuanto puedo ofreceros.– Mencionó aún de espaldas, a modo de disculpa, en caso de que aquella persona fuese un dragón.
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Re: The journey continues: Isaur and a new crew member [Zouter]

Mensaje por Zouter el Miér Ene 17 2018, 13:43

Recorrí con la mirada el camarote del capitán en un vistazo rápido y discreto. Era muy acogedor, me gustó. Era mi primera vez en un barco, nunca había estado, y mucho menos en una de las habitaciones, fue una buena primera impresión a decir verdad. Me senté como me pidió Alvric y lo observé en su trayecto a un cofre de madera, miré curioso por saber lo que tendría ahí pero no pude ver nada. ¿Qué sería lo que habría? ¿Mapas del tesoro? ¿Tesoros? ¿Armas? Había tantas posibilidades imaginables que mis ojos parecían brillar. Y su voz me sacó de mi ensimismamiento. Me había dicho que era un barco modesto, aunque su tono de voz de había sonado más a que eso podía ser algo malo. ¿Por qué lo decía? A mí me parecía un buen barco, y con compañeros que parecían familia, que ya era mucho decir. Me recordaba a La Resistencia en cierto modo, esa complicidad y ese sentimiento de hogar, o al menos era un hogar para mí después de tanto tiempo.

- A mí me parece un barco estupendo. Lo que importa no es la coraza, si no lo que se esconde tras ella. Dije aquello con una sonrisa, aunque al estar de espaldas no pudo verla. Vi que lo que había sacado del cofre era una bebida. En cierto modo me decepcionó un poco, yo esperaba algo emocionante, como un catalejo y que me dijese: "Aquí tienes, serás nuestro observador". O algo por el estilo. Yo no bebía, sólo en ocasiones especiales, y no es que me gustase especialmente. El alcohol me parecía demasiado fuerte como para que me gustase, pero haría un esfuerzo y aguantaría el trago, nunca mejor dicho. No quería hacerle un feo, después de todo era probable que viajara con ellos.

- Oh, no tenéis por qué, de verdad os lo agradezco. La hora de tener que beber se acercaba y no sabía disimular muy bien, seguramente notaría mi gesto y se daría cuenta que apenas bebo y me afecta bastante el alcohol, y me tocaría pasar un rato embarazoso, pero haría mi mejor esfuerzo. - Es mi primera vez en un barco, ¿cómo es estar tanto tiempo en el mar? Decidí decir algo para romper el hielo, aunque era verdad que me interesaba. Para las misiones que había tenido hasta ahora no había sido necesario navegar, y estaba algo ansioso por hacerlo y no podía imaginarme cómo sería. Por el momento podía notar un leve movimiento en el barco aunque el agua estuviese en calma.

Ya estaba mentalizado para no transformarme durante unos meses, sería duro, bastante, porque me gustaba mucho volar y sentirme libre. Había pensado en dar paseos nocturnos aéreos por la noche, pero no había mucho espacio para transformarme, y en caso de poder hacerlo al alzar el vuelo y aterrizar movería demasiado el agua y el barco, y eso era un problema. A la solución que había llegado era aguantar hasta llegar por muy duro que fuese. Todo lo que podía hacer era darme ánimos y por la noche soñar estar en el cielo.

off:
Perdona por no responder en estos días, pero he tenido una semana infernal  :dragonllorandocb:




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Re: The journey continues: Isaur and a new crew member [Zouter]

Mensaje por Invitado el Vie Ene 26 2018, 02:01

Cuando conocías a alguien para muchos resultaban tareas que eran realmente sencillas, y para otros resultaban verdaderas aventuras y retos en los que debías arriesgar mucho más que las simples palabras: los vínculos, y la confianza, de saber con quién hablabas, y a quien te dirigías. Conocer a alguien podía ser una verdadera Odisea, y para Alvric estaba claro que esa segunda teoría de las relaciones sociales era la que aplicaba bastante bien a él y a lo que él era. Había quedado en evidencia siempre, pero particularmente, en estos casi quince largos días en Talos había quedado más que al descubierto. Su particular conversación en la Taberna de nombre The Nailtail había sido una de las más curiosas, verse obligado a entablar conversación con aquel dragón de nombre Zareb por la cortesía y la educación, el sentido de la culpa al cual no podía, su honorable corazón, negarse a responder por sus acciones cuando sabía que estaban mal, y es que en todas las cualidades de los Khelden, esa, particularmente, era una más de él que de su padre, o su abuelo. Era algo que más bien lo identificaba a él.

Aun así, ahí estaba, y sabía que lo hacía por un bien mayor. Su aventura había generado más que un retraso, una pérdida considerable para el Gaviota de Plata y Alvric rogaba a lo que fuese que existiese, en el cielo o en la tierra, que el tiempo estuviese a su favor y los vientos y la mar fueren condescendientes con los días que aún faltaban por avecinarse de camino a la ciudad de arena, la lejana Isaur. Estaba faltando a una de las principales y más duras de las reglas que la familia de ese barco tenían: nunca llevar con ellos a un desconocido. Por su bien, por el de los suyos, y mucho menos si se trataba de un dragón, cosa que aún, en post de la conversación que él y el otro joven tenían, no sabía al menos a primera vista. Desvió los ojos, y se tomó unos segundos antes de sacar lo que debía sacar de aquel cofre para analizar las palabras del contrario sobre la coraza, y lo que en realidad importaba. Una respuesta que no esperó, pero le resultó grata. No dijo nada, y siguió buscando. –No tenéis porque, sois un invitado.– Dijo llevando la botella y los dos vasos con él, tras haber tomado asiento en la cama y haberle ofrecido el alcohol al otro.

Le observó con su mirada tranquila y apacible de siempre, pero estaba claro que estaba incomodo, no solo por lo que había ocurrido hacia unos minutos, sino porque seguía estando incomodo al no saber que era realmente aquel al no tener un rasgo dragonico visible, aun así, era algo que no iba a preguntar, porque no debía y porque no le interesaba saber más de lo necesario. Aun así era inevitable que su mirada no lo delatase y viera más de lo normal, aunque quisiese disimularlo, al nuevo tripulante. Sorteo mirando el alcohol de su vaso para disimular un poco. –Es una bebida común, nativa de Puerto Krosan. Algo común entre el vulgo. O lo que podemos permitirnos comprar. Solo…no debéis saborearlo.– Explicó, y la pregunta lo desconcertó un tanto más. Le miró de soslayo, y volvió a mirar el alcohol. –Pues la verdad…– Una risa se dibujó en su rostro, sin poder contenerla. –…Libertad, es la mejor forma que tengo para describirlo.– Hizo silencio unos segundos. –El océano es eso que no podéis domar, dominar, o controlar. Estar en él, navegar en él, es una especie de relación de confianza… vos confiáis en él, y el confía en vos. No hay fronteras, no hay cadenas, solo un mundo…para ir a donde queréis.– Y sin darse cuenta, se había dejado llevar, como el joven que era.
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Re: The journey continues: Isaur and a new crew member [Zouter]

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