Novedades

- (18/11) Ya están disponibles las novedades de Noviembre.

- (18/11) Ya podéis pedir Los Dracs de Noviembre.

- (17/11) Revisad bien la normativa de las búsquedas, pues hemos añadido una nueva norma

- (18/02) Nuevos cambios en la normativa obligatoria para reactivar cuentas inactivas.

- (22/11) Nuevos requisitos para comprar subforos en la tienda aquí.

- (18/07) Nuevas normas respecto a los posts +18 de índole sexual.

- (18/05) Nuevas normas de emisión de reportes aquí.

Últimos temas
Staff
Letyko
Admin
MP
Trystan
Admin
MP
Selene
Admin
MP
Faora
Admin
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos
Con fuego en las venas  [Drael] G2TiwGkZ_o

06/06

Directorios y Recursos

04/10

Afiliados Élite
Time Of Heroes
 photo untitled45.png Con fuego en las venas  [Drael] AO1UJIQ
Expectro Patronum


41/50


Con fuego en las venas [Drael]

Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Etta el Miér Ago 23 2017, 20:04

Dos lunas después del primer encuentro,
posada “La Lanza y el Jabalí”.

Había estado debatiendo aquel encuentro desde el momento en que sus caminos se separaron en el recóndito bosque. Aún no estaba segura si debía fiarse de él: un completo y enmascarado desconocido; pero otra parte de ella confiaba. Deseaba creer que a ambos los unía el fuego de sus venas. El legado que la diosa Maaikaela les había ofrecido años atrás; que el encuentro había sido escrito en el telar de sus destinos con un propósito aún mayor del que ni ellos, en un inicio, habían imaginado. Mas todo esto eran simplemente visiones incontrolables que la evocaban a unos sueños que no deseaba revivir y sabía de los que, para su desgracia, no podría huir.

Para tal empresa había llegado a la posada hacia varias horas con la medicación de Miah, la mujer del posadero, en su petate y le había pedido prestada ropa de camino. Además de pertrechos necesarios para sustentarlos en la senda. Su habitual toga había sido sustituida por unos pantalones de cuero, una camisa de lino, unos guantes de cuero y unas botas de montar a caballo. Una capa ocultaba perfectamente su silueta y los rasgos de su rostro. La vestal se encontraba apoyada en el poste de la puerta, donde se ataban los corceles, y jugaba distraída con una brizna de trigo.

Pero para aquel que debía encontrarla sería fácilmente reconocible, pues ella ya lo había vislumbrado en sus sueños. La noche había sido tortuosa en un retorcido sueño de escenas indescifrables, mas lo único que había quedado claro en ese sinfín de imágenes era aquel cuyo destino se había cruzado con el suyo dos días atrás. Así pues, sin siquiera saberlo él, ella se dirigiría hacia el encapuchado nada más lo divisara. Quizás, en aquella extraña e improvisada aventura hacia el altar, le explicara que jugaba con cierta ventaja debido a su propio don.

El relinchar de un caballo acaparó su atención y, aún con la brizna entre sus enguantados dedos, se dirigió al jinete que llegaba a su encuentro.

Señor Irascible —saludó al llegar hasta él y alzar el rostro—. Me alegra volver a veros.
Etta
Etta
Human

Ocupación : Sierva de Sybelle y Sanadora
Mensajes : 159

Volver arriba Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Re: Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Drael el Dom Sep 03 2017, 15:58

El acuerdo se había realizado y dos días mas tarde Drael se encontraría con la esclava del templo en las afueras de talos, e irían a territorios prohibidos en busca de información sobre su magia. El altar se encontraba lejos, por lo que debió pedir un caballo a su ama. Por suerte se trataba de su día libre y Zenda creyó que llevaría a C’Nedra o a su hermana a un paseo por el bosque. Procuró no ser especifico y lograba salir del paso con un “tu sabes” cada vez que le preguntaba con quién iría. Supuso que actitud cerrada constante había ayudado a que le diera permiso de salir. Debía llegar al anochecer y se aseguraría de regresar a tempo.

Al salir de la ciudad, Drael se cubrió su rostro con unas telas negras, dejando solo sus ojos visibles, y luego se ocupó de acomodar la sillas y telas que cubrían el lomo del caballo para ocultar la marca que el animal lucía. Desconfiaba de esa esclava, a pesar de que todo lo que le había exigido en el bosque. Parecía hablar con sinceridad y estaba dispuesta a ser acusada de herejía con tal de descubrir algo de la magia que poseían. Aún así el esclavo prefirió prevenir cualquier trampa o descuido de la joven. Incluso si no lo traicionaba, cualquiera podría acusarlo con Zenda de alguna u otra forma. El riesgo era demasiado alto.

Al verla por el camino a lo lejos, Drael apresuró su andar tranquilo para ponerse a su lado. La miró confundido al escuchar su saludo, su forma de hablar seguía siendo enredada. — Esclava — fue su saludo. Prefirió acostumbrarse a como hablaba y no perder el tiempo — Súbete al caballo, que no tenemos tiempo — ordenó con un tono militar, esperaba que no se lo tomara a mal, pero prefería llegar al templo antes de que hablar. De hecho, a penas sentiría a Etta acomodada, iría al galope hasta su destino.




Con fuego en las venas  [Drael] HunhVPH
Drael
Drael
Human

Ocupación : Esclavo
Mensajes : 265

Volver arriba Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Re: Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Etta el Miér Sep 06 2017, 10:29

No pudo evitar formar una ligera sonrisa por la manera tan disparatada de referirse entre ellos. Sus cerúleos ocelos danzaron por la envergadura completa del caballo para terminar de mentalizarse en lo que debería hacer. La idea de montarse en hizo que le surgieran mariposas en el estómago, pero no de felicidad precisamente. Etta no había subido en su vida a un corcel -porque los carromatos no podían contarse-, y no pudo evitar pensar que quizás debería ir a pie. Eso los retrasaría. Demasiado. Y sinceramente dudaba que él lo aceptara. Presionó los labios hasta que los mismos se volvieron una fina e inexpresiva línea que duró lo que recibía la autoridad marcial de sus palabras. Un respingo la hizo acabar arrugando la naricilla.

Tiempo, tiempo, siempre el tiempo —musitó en un suspiro. Eso ya lo sabía, sabía que iban a contrareloj, no por la falta de su propio tiempo, sino por el hecho de que ella necesitaba volver antes de que la Guardiana retornara de sus incursiones a los campos. Dudaba que la excursión en busca del Profeta la complaciera, encontrara a éste o no, y el Templo sería un amplificación de gritos. —¿Por qué no tenéis vos tiempo? —comentó cuando con dificultad consiguió subiendo al acomodarse tras él. La pregunta quedó en segundo plano cuando el muy animal se le ocurrió ir de sopetón a galope y la obligó a aferrarse, con un reprimido grito, a sus costados con fuerza. ¿¡En qué santos dioses estaba pensando!?

Había conseguido que Etta estuviera demasiado interesada en que sus dedos no soltaran la tela estrujada de las prendas masculinas para formular más preguntas. Permaneció en silencio. Un silencio que seguramente su compañero agradecería. O no. No estaba segura. Ese hombre había demostrado, en el poco tiempo que lo conocía, que eran tan voluble como el fuego que manejaban.Cuando se acostumbró al rápido avanzar de la montura desvió la vista hacia los lados y se dedicó a contemplar el paisaje, cada vez menos forestal y más estepario. Consiguió permanecer callada más tiempo del que se permitía habitualmente hasta que el silencio la incomodó y las posaderas empezaron a dolerle del galopar. —¿Queda mucho camino? —enderezó la cabeza con curiosidad para poder ver el camino de enfrente.
Etta
Etta
Human

Ocupación : Sierva de Sybelle y Sanadora
Mensajes : 159

Volver arriba Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Re: Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Drael el Dom Sep 10 2017, 21:50

Drael resopló molesto cuando escuchó la protesta de la esclava. No quería decirle que también era propiedad de una dragona y no podría regresar demasiado tarde; y tampoco había pensado en una escusa por si el tema surgía. La miró por unos momentos pensando en amenazarla con marcharse y dejarla sola en el camino. Un castigo de esa índole, quizás arreglaría su estupidez. Sin embargo, decidió luego, el tiempo le resultaba muy valioso para perderlo en algo como eso, y sería demasiado estúpido perder a esa aliada por un capricho. Mientras le fuera útil era mejor acostumbrarse a las palabras de la sirvienta del templo.

¿Me crees si te digo que: si llego muy de noche a casa, haré enojar a una mujer?– fue la respuesta más ingeniosa ingeniosa que se le había ocurrido. Sus palabras no habrían sido necesarias y podría haber dicho cualquier otra mentira, solo le parecía interesante descubrir la reacción de Etta.

Lo que resultó una sorpresa fue lo difícil que le resultó a ella subirse al corcel y lo incómoda que la notaba aferrada a su espalda. Recordó a C’Nedra y el miedo que sintió cuando empezó a galopar la vez que fueron al templo de fuego, hasta se aferraban a su camisa con una fuerza similar. Parecía un requisito para acompañarlo en un viaje a caballo hacía los territorios de la diosa del fuego: “Ser esclava y no saber montar”. –¿Ahora estás apurada? ¿O es que a las ratas de biblioteca les molesta un poco la velocidad?– se burló riendo a carcajadas y luego aclaró – Aguanta solo un rato más y ya llegamos. Y no hables mucho o comerás unos cuantos bichos.

El esclavo alentó al caballo aún más (para molestar a su aliada) y solo cuando faltaban unos cuantos metros el andar se hizo más pausado y fluido. – Ya llegamos, es ahí adentro – comentó señalando a la cueva frente a ellos. Esperó que se bajara antes de hacerlo él y la observó – Una esclava me acompañó aquí la ultima vez, se parecen mucho, hasta habla raro. Seguro se llevarían muy bien.– comentó sin pensar en lo que vendría después.




Con fuego en las venas  [Drael] HunhVPH
Drael
Drael
Human

Ocupación : Esclavo
Mensajes : 265

Volver arriba Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Re: Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Etta el Mar Sep 12 2017, 15:17

Una mujer. Ladeó la cabeza ante la idea y asintió despacio en un intento por no pensar en la mujer que la esperaba a ella. De sólo imaginar sus violáceos ojos escrutando con su impertérrita manera de ser la hacía querer volver a Talos. Mas no lo haría, había tomado la decisión de ir al altar, pese a que fuera una herejía. No obstante, ella parecía gozar de algo más de tiempo que el “Señor Irascible”. Dos días como máximo.

Todos tenemos una mujer que nos aguarda en Talos —comentó al final, sin darle demasiada importancia a la veracidad o falsedad que pudieran portar las palabras de su compañero—. Mientras regresemos sin levantar sospechas…y antes del toque de queda.

No pudo evitar el fruncimiento de su entrecejo al oírlo llamarla “rata de biblioteca”, pero si no sabía ni leer...ni tenía una biblioteca accesible en el Templo. ¿Por qué creía que lo era? Ese hombre era algo complejo. Mucho a decir verdad. Se limitó a suspirar ante la idea de querer una batalla dialéctica que lo sacara de sus casillas, pero se contuvo. No valía la pena. —No, no lo estoy, simplemente me duele el trasero de ir a caballo —aclaró e hizo una mueca, que él no vería al estar detrás, tras mandarla callar. Estaba acostumbrada a las órdenes pero se removía inquieta cuando lo hacía un enmascarado gruñón; encima no dejaba de amonestarla sin razón—. ¿Siempre sois tan mandon? —preguntó pero estaba casi segura que no contestaría.

Se agarró algo más a las telas de la ropa masculina y ahogó un grito. ¡Eso ya era a propósito! Arrugó la naricilla cuando por fin el galopar se detuvo y un suspiro de alivio se escapó de sus labios. Si hubiera sido otro estaba segura que habría apoyado la cabeza en la espalda para susurrar un gracias a los cielos, pero con él no. Quizás por la falta de confianza que le embargaba el hecho de que no se descubriera por temor a ser traicionado, o a saber… Descendió del caballo, acaparando con su glauca mirada la entrada de la cueva y entrecerró los ojos—. ¿Ahí? —repitió mientras señalaba la obertura de la misma. Parpadeó con incredulidad cuando la comparó con otra esclava y ladeó el rostro ante una idea vaga que se formó en su mente—. Para tener tanto recelo de los esclavos y no agradaros, vuestro camino parece cruzarse con muchos —comentó distraída en la gruta y apuntilló con obviedad—: Suelo llevarme bien con gran variedad de personas es mi labor como esclava del Templo; incluso con aquellos que me amenazan con cuchillos.

Pero le costaba verlo como alguien sociable y eso le hacía pensar que era una fachada, tampoco esperaba que se mostrara amistoso sin más. Su primer encuentro había sido complicado y de ello había salido, contra todo pronóstico, ese viaje. Retornó los iris hacia él con renovado interés y le dedicó una expectante sonrisa—. Y decidme, ¿qué fue lo que hallasteis exactamente en el altar? —formuló mientras se encaminaba hasta el interior. Había mencionado “cosas raras” en su primer encuentro, pero no sabía qué eran “cosas raras” para él; también había dicho algo sobre rituales y en sus dos días de separación había estado recapitulando información.
Etta
Etta
Human

Ocupación : Sierva de Sybelle y Sanadora
Mensajes : 159

Volver arriba Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Re: Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Drael el Dom Sep 17 2017, 03:25

Pobrecita. – se burló al escuchar que le lastimaba montar un caballo. Si algo extrañaba de la armada era estar rodeado de gente dura. Nadie lloraba allí. Quejarse era una actitud reprobable y castigada por sus compañeros. Pues allí todos querían resaltar como los mas bravos y, quien flaqueara era cortado de la “competencia”. También eran apartados del grupo, como si la debilidad fuera una peste contagiosa. Sin embargo, desde que fue esclavizado, la mayoría de los humanos que se le cruzaban eran obedientes y delicados. Al menos esperaba que la esclava del templo lo compensara con sus conocimientos. Aunque debía reconocerlo, era divertido asustarla.

No te mandaba. Solo era un consejo. Si quieres desayunar moscas, es tu problema. – explicó y luego bajó un poco la cabeza, para aumentar un poco la velocidad del galope. Le daría algún premio al caballo en casa, pensó. Ese animal era fuerte y parecía tener muchas energías. Esperaba que a la vuelta fuera igual de rápido.

Aquel comentario al aire que lanzó la esclava golpeó duro a Drael. Tenía razón. Últimamente se cruzaba principalmente con quienes más detestaba, esclavos y dragones. Quizás se debía al ambiente en el que estaba obligado a permanecer, sin embargo, creía que alguien más (un espíritu, un dios o algún duende) se había tomado la molestia de arruinarle cada puto día de su existencia. – Tienes razón. Es mucha mala suerte. Me acosa. – comentó el esclavo.

Mientras la muchacha observaba atenta a la cueva, el joven se ocupó de buscar un lugar donde amarrar el caballo. No se escaparía, como el de Ariakas. Aún así aprovechó el tiempo y le explicó lo que había sucedido durante su paseo anterior, así podría recordar dónde había escondido las cosa raras.

Bueno, no todo lo encontré allí adentro. – comentó – Habíamos entrado a la cueva, al rato, el caballo se soltó y comenzó a seguir una especie de sanja. Era como las marcas que dejan los carros, pero en este caso solo se marcaba una rueda. Raro ¿no? Como sea, al final del camino, encontramos al caballo y una especie de yelmo pero muy extraño. Era redondeado y adentro estaba acolchado. Era de un material que jamás vi en mi vida; no se trataba de ningún metal o madera, pero igual se veía duro. La ranura de los ojos, igual, estaba cubierto por un vidrio pero era como flexible y resistente. Debería estar por aquí enterrado.

Después volvimos a la cueva nuevamente. Adentró encontramos una pequeña pintura de un papel igual de raro que el yelmo. Se veía algo como una carreta con dos ruedas en fila, y arriba tenía encajado una silla de montar como a un caballo. Esa pintura la escondimos adentro.
– le costaba explicar y aún así trataba de hacer su mejor esfuerzo. – Aun así no pude investigar mucho porque, de golpe, el fuego de adentro se volvió loco y asustó a mi amiga. Nos tuvimos que ir. – terminó resoplando con malhumor. Entonces, se volvió a ella y luego observó la cueva – ¿Quieres entrar?




Con fuego en las venas  [Drael] HunhVPH
Drael
Drael
Human

Ocupación : Esclavo
Mensajes : 265

Volver arriba Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Re: Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Etta el Miér Sep 20 2017, 10:53

Pero sería…! ¿Acababa de burlarse de ella? Etta parpadeó con incredulidad ante la facilidad del enmascarado de divertirse a su costa. Eso era un sin sentido, sin lugar a dudas, la diosa Maaikaela los había unido por algo, ¿el qué? Aún no desconocía pero los estados de ánimo de ese desconocido eran tan volubles como el mismo fuego. Y acabó ocultando una sonrisa al saberse conocedora de un nuevo secreto más de ese peculiar hombre; mas la sonrisa se evaporó en menos de un segundo al convertirse en un suprimido suspiro de resignación. Desayunar moscas no era para nada apetecible.

¿Seguro que es mala suerte? —formuló con duda cuando el esclavo mostró ese sentimiento oculto de molestia—. He aprendido a lo largo de mi corta existencia que los encuentros inesperados son los que otorgan un mayor interés en la vida de uno. Bueno, miento, no todos pero sí los más relevantes o importantes—. Y es que ella estaba segura que a él lo recordaría por el simple hecho de haberla llevado al altar de la diosa del fuego. Sus cerúleos ocelos se desviaron de la oquedad de la entrada hacia lo único que dejaba ver aquella máscara, y se engarzaron con una ligera sonrisa en los de él. Se demoró a observar como amarraba las riendas del caballo y, como si acabara de recordar algo, se acuclilló en el suelo para rebuscar en el petate que Miah le había prestado.  Detuvo las manos y frunció el ceño cuando las palabras describieron el extraño yelmo. su mirada se centró en él, valorativa y una pequeña arruguita se formó en su entrecejo—. Un yelmo de material extraño, acolchado y con vidrio... —repitió más para sí misma e intentó recordar si había visto algo similar. ¿Quizás un nuevo proyecto de yelmo de algún armero? Podía ser.. había conocido a extravagantes inventores con mentes dispersas en sueños… ese yelmo podía haber sido uno de esos sueños—. Quizás podamos intentar encontrarlo de nuevo cuando salgamos del altar—se aventuró a decir con suma curiosidad; más aguardó a que continuara describiendo sus descubrimientos.

Aguardó a que le explicara lo mejor que podía con una emocionante sonrisa en los labios, que desprendía entusiasmo y paciencia. El otro objeto, por algún motivo, se le antojó similar a los retratos que hacían los eruditos en artes y pinturas, y no llegó a descifrar qué había de extraño en ello. Era posible que la extrañeza se debiera a algo que su mente no dejaba entre ver o no era capaz de imaginar—. Por lo que me decís parece un retrato de un corcel —ladeó la cabeza. Era incapaz de pensar en una montura ya inexistente, pero un retazo de su memoria parecía reticente a creer que fuera simplemente un corcel. ¿Acaso podría ser una de las piezas del entramado puzzle que había visto la noche anterior? No estaba segura—. Si lo guardasteis en el interior y el fuego no lo ha destruido es posible que pueda hacerme una idea más clara si observo el pergamino por misma…

Pero había algo que la incomodaba un poco más.

¿Por qué se volvió loco el fuego? —formuló en voz alta y acabó de sacar un pequeño cuaderno y un carboncillo de su petate, para acto seguido cerrarlo y alzarse—. Y por supuesto que quiero entrar. No voy a tener agujetas dos semanas en el trasero para no ver el interior; además, os prometí respuestas…—. Él no era el único que quería hallar respuestas; ella también las quería y en su mano -quizás- estuvieran esas respuestas. Todavía no lo sabía, como tampoco sabía si llegarían a ser las deseadas o adecuadas, pero lo intentaría. Ante todo, y llegados a ese punto, lo procuraría con toda su ánima.

Cuando sus pies atravesaron la entrada dado paso a la cueva custodia del altar, su vista se centró en las variantes tonalidades de azul y naranja que envolvían el piramidal monolito. El menhir pasó a segundo plano cuando su atención se centró en la estatua de Diosa. El calor radiante de lo que creyó era el propio altar la aplacó sin misericordia en una calurosa bienvenida que hizo que su ropa se pegara con rapidez a la piel sudada; pero ni eso consiguió borrar de su rostro el asombro de contemplar la efigie de la deidad—. Hay quienes creen que Maaikaela es la verdadera diosa, la verdadera madre de los dragones, que dolida por la usurpación del trono por parte de una de sus hijas se ha levantado para retomar su trono—. Se acercó con paso lento pero decidido hacia el altar y la estatua para observar las facciones de la mentada. Las sombras que el fuego de la piedra desprendía otorgaba a la inerte estatua vida propia e hizo que sonriera. Era magnífica, e imponente, mucho más de lo que había creído.

Desvió entonces la vista hacia la triangular esencia de fuego y observó las dispares tonalidades danzantes—. Esas mismas creencias son las que opinan que los dolmen son portales a otros planos. Puertas hacia otros lugares que los dioses usan para moverse o dejar avanzar a sus siervos—. Mientras hablaba no pudo evitar rodear el monolito en busca de algo que pudiera descifrar el enigma de los rumores; no obstante, estaba segura que no hallaría nada que se asemejara al pomo de una puerta.
Etta
Etta
Human

Ocupación : Sierva de Sybelle y Sanadora
Mensajes : 159

Volver arriba Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Re: Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Drael el Mar Oct 03 2017, 01:32

Drael se frenó en seco cuando la muchacha insinuó que los encuentros inesperados eran importantes ¿De qué demonios se estaba hablando? ¡Era ridículo! Sin duda de tener mejor suerte, jamás se habría encontrado con C’Nedra, y (a pesar de todo el cariño que sentía) su existencia sería más tranquila y no se sentiría tan confundido con ella. Tampoco, tendría que cruzarse con una esclava que hablaba complicado. Si la suerte lo hubiese acompañado, podría haber sido ascendido como Capitán en la armada. Si tan solo su hermana no hubiese arruinado todo, no habría sido enviado a las mazmorras, ni esclavizado.

Es ridículo– dijo mofándose. – Además, no es como que puedes decidir a qué desconocido encontrarte por primera vez. Las mayoría de esos encuentros inesperados ni lo registras, te lo aseguro –.

Cuando trató de darle sentido a lo que se había encontrado, las palabras de la muchacha lo dejaron pensando. Sabía lo que no era y sabía que no la pintura no mostraba ningún caballo y el yelmo no tenía vidrio sino otra cosa similar, también transparente. Se rascó la cabeza, mirándola y luego a la esclava. Si tan solo pudiera encontrar a esos objetos, seria mas fácil de hacerle entender de lo inusual que eran esas cosas.

No es un caballo, no había nada vivo dentro de esa forma rara...era como una escultura. Además, ni el papel, ni la pintura se sentían normales – hizo una pausa suspirando de la frustración –. Da igual. Espero poder encontrarlos–.

Estaba ofuscado cada vez que trataba de explicar lo que había sucedido allí, nada había tenido sentido, ni la forma en que las encontró o los mismos objetos. La única respuesta a todo eso era la magia. Ni siquiera había logrado entender a las llamaradas que se descontrolaron. – No lo sé, para eso te traje aquí– explicó levantando sus hombros y con un ademan de su mano instó a Etta a entrar a la cueva. – Espero que valga la pena el castigo.

Cuando al fin entraron, Drael quedó apoyado admirando nuevamente ese lugar. Era tétrico y majestuoso a la vez. La había dejado hablar y explorar a sus anchas, pero sus palabras aunque eran solo rumores, lo hizo pensar. – Así que, estas puertas, ¿son pasadizos secretos o algo más místico? – avanzó nuevamente y miró las paredes. No solo buscaba el indicio de un mecanismo sino que también trataba de ubicar la grieta donde había quedado guardada el extraño retrato. Entonces una peligrosa idea se le cruzó por la cabeza y buscó asegurarse de aquello.

Esclava ¿Tu quién prefieres que gane? ¿Estos dioses o los dragones? – .




Con fuego en las venas  [Drael] HunhVPH
Drael
Drael
Human

Ocupación : Esclavo
Mensajes : 265

Volver arriba Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Re: Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Etta el Mar Oct 31 2017, 13:55

Ridículo —repitió y le dedicó una cálida sonrisa a la par de una mirada ligeramente indescifrable. Era posible que Señor Irascible creyese en lo ridículo del destino, de lo ilógico y lo lamentable que podían ser los encuentro con otros; mas no llegaba a comprender que esos sucesos, encuentros o inesperadas circunstancias eran las que forjaban el camino de cada uno de ellos. Ese camino podía ser mejor o peor, pero al final era uno mismo quién desviaba la senda a un destino de los innumerables posibles—. Asegurais demasiadas cosas —comentó, incapaz de reprimir su lengua, y dedicó un afianzado escrutinio a su desconocido compañero—. ¿Y si tan seguro estáis de vuestras palabras por qué seguís ocultándoos tras esas telas? Pareciera que temáis dejar una impronta en mi memoria; mas debo admitir que la dejáis más con ese extraño recelo.

Un ligero alzamiento de hombros fue lo que continuó a sus palabras antes de preguntar sobre los artilugios y recibir tan extraña explicación. ¿No era un caballo? Y a pesar del caluroso ambiente el vello de su brazo se erizó como si una oleada de frío la hubiera rodeado—. Sería de gran ayuda encontrarlos. Es posible que esos objetos tan extravagantes puedan dar cierta luz a todo lo acontecido con los dioses; o simplemente sea algo que nos deje más perplejos de lo que ya estamos... —. Presionó los labios en un intento por encontrar algo de sentido, no hallado, en aquello que intentaba explicar pero, pese a su buena intención y el cada vez más irritado enmascarado, la idea le pareció casi imposible. Necesitaba ver esa pintura y ese extraño yelmo, era algo no visto antes y la idea de encajar los puzzles de la noche anterior en esa marabunta de imprecisiones no solía ser algo que hiciera con demasiada precisión a menos que tuviera un detonante para engarzarlo.

El castigo. ¿Por qué se preocupaba por el castigo?. La mención alcanzó su cerebro en un ligero fruncimiento de ceño que rápidamente desapareció ante la vanagloriada majestuosidad del altar. Mientras examinaba los dolmen y daba su explicación, desvió los cerúleos ocelos hacia la figura de su acompañante y le dedicó una sonrisa. Esperó unos segundos buscando las palabras concisas para que él las entendiera sin que le criticara su forma de expresarse—. Creo que los que hablan de los dolmen y los dioses se refieren a algo más místico, más mágico o fantástico —sus labios se separaron unos segundos pero no hallaba la forma fácil de explicarle algo sobre ese telar imaginario que ni ella misma llegaba a comprender. Todo y cada una de las palabras y entrelazadas historias que había oído se mezclaban y conformaban una teoría que… pese a algunos indicios no llegaba a ser del todo verídico.

Y, centrada como estaba en intentar encontrar las palabras, la pregunta la chocó hasta el punto de hacerla emitir un sorpresivo “¿Eh?”. Parpadeó con incredulidad y supo que su boca estaba medio abierta por la temeridad de la formulación. Desde que los dioses elementales aparecieron tiempo atrás se había formulado esa pregunta en más de una ocasión; había hallado una respuesta a ella y había dejado ese ideal en el interior de su mente para poder sobrevivir. Cerró los labios con diligencia y por unos largos minutos evaluó y examinó al desconocido varón—. Eso es una formulación peligrosa, tanto como dar una respuesta, pero... creo que no es tanto que unos salgan victoriosos y otros sean derrotados. Conocemos a los dragones, su sociedad y su forma de ser, aunque en ella hay insurgentes, al igual que en la raza humana. Se ha demostrado que la aparición de los mestizos son parte de la unión de las razas o de una acción atroz por los dragones, pero también es bien sabido que los humanos somos una raza destructiva. Parece ser que los dioses paganos luchan a favor de la raza humana pero ¿qué nos costará? El precio de los dragones lo sabemos, es la sociedad en la que vivimos… pero desconocemos lo que nos depararía en un mundo donde la magia y los elementos reinen. Muchos son los que desean arriesgarse, asumiendo que nada puede ser peor que lo vivido, pero ¿y si nos equivocamos?¿Y si el precio es elevado? —suspiró levemente y dedicó una mirada a la estatua de Maaikaela que tenía frente a ella y negó ligeramente, sabiendo que no había respondido del todo a la pregunta—  Pese a todas las incertidumbres del futuro, creo que deberá reinar la verdadera Diosa, esa es mi respuesta. Sólo debemos averiguar quién es la verdadera regente del trono. Decidme ahora, ¿cuál vuestra respuesta a esa misma pregunta?
Etta
Etta
Human

Ocupación : Sierva de Sybelle y Sanadora
Mensajes : 159

Volver arriba Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Re: Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Drael el Vie Nov 03 2017, 20:18

Yo hablaba de algun vendedor que le compras una vez en tu vida, o algún mocoso que te robó. A mi me descubriste entrenando con el fuego y luego te convencí a ti, Etta, esclava del templo, de venir a una zona prohibida a cometer herejía. Si con eso no me recuerdas, debes tener problemas de memoria. – lo que decía la esclava, no tenía sentido, nadie podía olvidarse de alguien tan fácilmente, en especial de alguien cómo Drael, pensó. También había otros motivos de mantenerse oculto. – Además, es mejor así, si te atrapa la inquisición no podrás decir quien soy, por más torturas que recibas. En cambio, si a mi me atraparan tarde o temprano llegarían a ti. – Inmediatamente, apartó la mirada hacia todos lados. Era más importante descubrir el lugar donde había sido enterrado el yelmo que recordar que esos dragones habían logrado confesar todos los lugares donde se podría encontrar su propia hermana.

Sin embargo, afuera no estaba el casco y dentro de la cueva, luego de revisar entre las grietas, tampoco logró divisar el misterioso papel. – Oye ¿En tu templo tienen esas puertas místicas? Quizás puedas abrirlas – no dejó de buscar, con poco éxito, la pequeña pintura esperando que ella abriera un portal o al menos descubriera una manera de abrirla, mientras tanto.

Siguió haciéndolo hasta que la esclava respondió su pregunta y obligó a Drael a pararse a pensar. La respuesta seguía siendo largas y complicadas, más la pregunta que continuó era bastante complicada – No mi importa – sentenció – solo quiero ver como la sangre de los dragones tiñan los ríos de rojo. Quiero que las cabezas de la reina y su séquito pudriéndose sobre una pica. – sabia que había un par de dragones que no deseaba que murieran pero ellos podrían salvarse si eran listos. – No me importa quien gane, si los híbridos, otros dragones, los humanos o estos dioses. Solo quiero ver muertos a mis enemigos – entonces soltó una pequeña risa y se cruzó de brazos – ¿Te gusta esa respuesta?




Con fuego en las venas  [Drael] HunhVPH
Drael
Drael
Human

Ocupación : Esclavo
Mensajes : 265

Volver arriba Ir abajo

Con fuego en las venas  [Drael] Empty Re: Con fuego en las venas [Drael]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.