Novedades

- (15/01) Ya están disponibles novedades de Enero, ¡no te las pierdas!

- (15/01) Ya podéis pedir los dracs del mes de Enero.

- (15/01) Nuevas normas de la Resistencia.

- (15/01) ¿Quieres conocer las leyes? Pásate por aquí.

- (15/01) ¡La llegada del anexo del Gremio ya está aquí! ¡Conócelos!

- (15/01) ¿Quieres conocer nuestro índice? Pásate por aquí.

Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

06/06

Directorios y Recursos

09/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving PetsFINAL FANTASY: ZeroTime Of Heroes
60/60

Afiliados Normales


Shaking hands with the dark side of my thoughts - Priv. Red

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Shaking hands with the dark side of my thoughts - Priv. Red

Mensaje por Eros el Miér Ago 16 2017, 20:00

La vista del moreno se detuvo un momento en sus manos, y en las heridas que en ellas habían aparecido. Tras eso, bajó la vista a la pila, y en ella, a las copas de cristal isaurí, una  rota, por haberla apretado demasiado fuerte.

Dejó el agua correr, sacando alguno de los cristales, y tras eso tiró los restos, limpiando el banco de la cocina, y volviendo a tomar el estropajo para seguir con la tarea. La sangre tampoco le causó mucha impresión, y mucho menos los cortes, tan acostumbrado como estaba ya a ver sangre en aquella casa. Le había llevado un tiempo hacerse a los gustos tan peculiares del amo, pero a día de hoy ni los cuestionaba. Prueba de ello era el propio fregadero, y las susodichas copas, que más que llevar vino habían llevado... algo más.

A lo que no se acostumbraba era a servir. Era por ello que el moreno siempre acababa con la mirada ausente a medida que realizaba sus tareas, aunque por norma general, se negaba a hacerlas. En cierto modo se sentía insultado, por tener que pasarse el resto de sus días limpiando vajillas, cambiando sábanas y reponiendo las flores del jardín cuando estas se marchitaban. No eran los peores trabajos de la casa, pero eso sin duda dependía del humor del amo... y Eros nunca le llamaba amo.

Echaba en falta el taller de Talos, y tras años fuera, volver a la capital le removía algo dentro, algo que dolía. Llevaban a penas una semana en la nueva residencia, instalándose, y el híbrido siempre lograba apañarselas para acabar de cara a una ventana, ojeando las calles y los edificios que de esta sobresalían. En algún lugar de entre todo ello, se encontraba su taller. Bueno, un taller que había sido suyo.

Terminó de fregar, dejando las copas y vajilla enfiladas para escurrir, y una vez hecho eso, se vendó brevemente los cortes de las manos. Fue secando la vajilla una a una, guardándola en los armarios, y reservando un juego para la hora de la comida.

A día de hoy era un orfebre sin taller, o mejor dicho, ni eso. Hacía meses que no creaba nada y años que no tenía la oportunidad de trabajar el metal como tal. Sin los medios, a penas podía permitirse realizar collares y pulseras con cuentas, carentes de la calidad que podrían haber tenido antaño, y eso le frustraba.

Colocó los platos sobre el mantel de una mesa demasiado grande para un solo comensal, y dispuso los cubiertos paralelos a estos, junto a tres copas, una de ellas idéntica a la que acababa de romper. -
Algún día.-Murmuró para si, encendiendo un incienso para ir acomodándo la sala, y tras eso se incorporó, ignorando la ventana tras de si.


Última edición por Eros el Lun Oct 16 2017, 17:13, editado 1 vez




avatar
Eros
Hybrid

Ocupación : Orfebre
Mensajes : 15

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Shaking hands with the dark side of my thoughts - Priv. Red

Mensaje por Thyraxes el Mar Ago 29 2017, 02:18

Había pasado muy poco desde que llegase a Talos y se instalase definitivamente en la que iba a ser su mansión, una bonita finca con su jardín delantero y trasero que además contaba con setos altos para dar más intimidad a la parcela. Había conocido a algunos vecinos pero no con el interés suficiente, ya que antes de todos eso quería unos días de adaptarse y tranquilidad, una especie de vacaciones del trabajo mientras terminaban de construir los astilleros en el puerto. Thyraxes ya mandó a sus obreros meses atrás para ello, faltando el último empujón para que todo quedase listo, poder comenzar la construcción de barcos ya a gran a escala entre las dos ciudades donde operaba.

Lo mejor de todo en la casa era su pequeña habitación secreta, mandada construir por un humano traído de Isaur, para que no constase en planos el añadido. Una vez que la preparó se encargó de matar al hombre y mandar una pequeña compensación a la familia a través de todos los peones de los que se valió para la treta. Ahora tenía un cuarto lleno de botellas de sangre, en la parte más fresca de la casa y cuyo conocimiento estaba reservado al dragón de intensas escamas carmesí.

Era casi la hora de comer y empezó a escuchar ruido abajo, un cristal rompiéndose e imaginó que eso era obra de su esclavo favorito, Eros. Suspiró, acostumbrado a los arrebatos del mismo y a sus accidentes, que le costaban al mes un buen pico en cuanto a vajilla y decoraciones. Se mesó las sienes y acabó de vestirse, con nada muy ostentoso, una camisa de lino blanca con cuello en pico y unos pantalones negros, además de sus botas, solo le faltaban las habituales joyas que portaba en sus manos, esos anillos tan distintivos, a parte de la cadena al cuello. Los olvidó en Edén, así que acabaría por comprar otros cuando le apeteciese, siendo bastante exigente en esto, no llevaba cualquier cosa, tenía que destacar de alguna forma.

Bajó las escaleras y caminó al salón, encontrando la mesa puesta y al chico con esa mirada de siempre, algo ausente, lo tenía todo preparado como le gustaba, pero además las manos vendadas, imaginando que algo se habría hecho... otra vez. Fue directo a este y tomó sus manos, retirando el vendaje para ver los daños, acarició con el pulgar los cortes, sin apretar mucho, negando. -Tienes suerte de poder curar estas cosas con una transformación, si no tu cuerpo estaría plagado de cicatrices.- fue a por una botella de licor y dejó caer un poco del contenido en las palmas, para limpiar, luego vendó de nuevo, asegurándose que quedaban bien cubiertas. -Pero por más que te diga esto va a ser imposible que las cosas cambien.- terminó por decir, al tiempo que se sentaba.

Tomó una servilleta de tela y la colocó cerca, sirviéndose él mismo una copa de sangre, fresca, paladeando esta en su garganta cuando sorbió. Se estremeció por momentos, siendo una de las sensaciones más placenteras que podía experimentar, era demasiado adicto a ella, le producía esos efectos que solo drogas como el opio alcanzaban. Depositó la copa en la mesa y miró al esclavo, sin saber de que humor iba a estar ese día, solía variar y encima con la mudanza no tenía idea de las consecuencias que podía acarrear para el contrario. -Puedes decir que traigan la comida, mientras me gustaría saber que opinas de Talos, como ves la ciudad tras tanto tiempo alejado de ella. Si has escuchado algo de los vecinos a sus esclavos, lo que sea.- se acomodó en la silla y le miró.




avatar
Thyraxes
Dragon

Mensajes : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Shaking hands with the dark side of my thoughts - Priv. Red

Mensaje por Eros el Lun Oct 16 2017, 17:10

Mucho antes de que el dragón entrara en la sala, Eros ya sabía que venía. El aristócrata tenía una forma de caminar que distaba mucho del resto de habitantes de la casa. Una confianza y una firmeza presente en cada paso que lo distanciaba de los caminares más dubitativos y silenciosos de los esclavos.

El dragón vivía solo en aquella fortaleza. Completamente solo, pero tampoco parecía echar en falta compañía similar. En muchas ocasiones, el castaño se preguntaba porqué el amo no se habría casado todavía, y de no ser porque le había visto compartir lecho con muchachas de tanto en tanto, habría afirmado que se debía al hecho de que era homosexual.

Thyraxes tenía demasiado servicio para tan poca gente viviendo en la casa. Eros prefería guardarse sus opiniones para sí en esos temas, igual que se guardaba todo lo que veía por allí. Sí, el amo tenía unos gustos peculiares, pero hacía años que había dejado de cuestionarlos, pero una cosa era cuestionar y otra acatar. Lo que no había dejado de hacer es rehuirle cuando le llamaba a la habitación.

-
No es nada, no te molestes. -Mencionó, pero ni caso le hizo el dragón, examinando las manos que llevaba vendadas. Imaginaba que diría o que estaría pensando. Sí, Eros había roto mucha vajilla en su vida cuando le daban arrebatos de rabia, pero esta no había sido una de esas. -El agua estaba demasiado caliente, y la copa demasiado fría. -dijo, sin agregar mucho más cuando escuchó al dragón. Detrás de si Talos seguía soleado, y eso molestaba levemente a Eros, quien había escuchado rumores de un polvo blanco cayendo sobre la ciudad apenas unos meses antes. Si hubieran venido en ese entonces, habría podido verlo.

-
Consideré que no era procedente transformarme dentro de la casa por un corte en la mano. Creo que estimas demasiado tu mansión para eso. -le vio servirse una copa, y no le sorprendió que fuera directo a ello, antes incluso que de probar los canapés. - La ciudad está bien, como la recordaba. Mucha gente, mucho ruido, mucha suciedad, muchos guardias... -le despertaba nostalgia aun así.- Los pobres siguen siendo pobres, los ricos siguen siendo ricos, los soldados siguen paseándose con soberbia y los inquisidores siguen metiéndose donde no les llaman... ah, y la reina sigue con su real culo en el castillo, sin salir de él. -Sonrió casi con sorna.- Long may she reign.




avatar
Eros
Hybrid

Ocupación : Orfebre
Mensajes : 15

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Shaking hands with the dark side of my thoughts - Priv. Red

Mensaje por Thyraxes el Vie Oct 27 2017, 00:26

El aristócrata hacía cuanto deseaba, no acataba órdenes de nadie pese a que en apariencia lo hiciese con los representantes de la ley, por eso siguió examinando su mano y las vendas, un corte que no suponía nada para un híbrido como lo era Eros. También tenía claro, por más que se lo hubiese indicado, que no fue un arrebato esa vez, simplemente un accidente desafortunado que volvió a dejar claro que en esa casa la vajilla estaba en constante riesgo. Escuchó su explicación y aunque no la necesitaba la recibió bien, con una sonrisa discreta -Intenta que los otros esclavos no dejen el agua cerca de las ventanas o en zonas donde pegue el sol, así evitaremos que esta esté demasiado cálida y que haya otra fuente destructora de la vajilla.- comentó con tranquilidad, ya en su sitio, cómodo, copa en mano, señor absoluto de su casa y consciente de que ese chico le rehuía todo lo posible incluso cuando no le estaba llamando a su alcoba.

El pequeño comentario de Eros lo pasó por alto, le había entendido perfectamente y no creía necesario tener que debatirle eso, si no quería transformarse que no lo hiciese, pero más le valía no usar de excusa ese corte para no hacer sus tareas. Si ya de por si las ignoraba en contadas ocasiones, no le permitiría que fuese con una excusa tan pobre siendo lo que era. El resto era más curiosidad, saber que opinaba del ambiente de Talos, compartía casi con el todo lo que estaba diciendo pero se percató del tono con el que lo hacía y como se refería a la Reina. Y si era sincero él miraba más por si mismo que por la Reina, la tenía en una posición más baja, pero como dragón podía hacerlo, en cambio el chico no era nadie para pasarse de listo y se lo hizo saber cuando le miró, con esos ojos fríos que tenía en ocasiones. -Hay barreras que no deberías cruzar Eros, el tema de la Reina es uno de ellos. Sobretodo sabiendo cual es tu lugar, no creo que deba recordarte quien está por encima en cuanto a prioridades se refiere.- fue bastante tajante, bebiendo de la copa.

Había momento para las salidas de tono, para las bromas e incluso para el intercambio de insultos y de pullas, aunque con ese tema era más delicado, no le iba a dejar a él ni a ninguno, ya que las apariencias lo eran todo en esa sociedad. Tras eso y con el corte ahí bien reciente no pudo controlarse demasiado, le llegaba el aroma aún, a pesar del alcohol usado para limpiar este y como una gran contradicción a su gesto amable anterior le miró porque quería de él algo más singular. -Acércate, trae una copa limpia y el cuchillo... necesito algo más sabroso- susurró, echándose para atrás para dejar su regazo al descubierto y que se sentase en el, consciente de que le iba a rehuir de nuevo o negarse, pero eso le daba igual, estaba probando.




avatar
Thyraxes
Dragon

Mensajes : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Shaking hands with the dark side of my thoughts - Priv. Red

Mensaje por Eros el Vie Dic 15 2017, 02:38

Lo que le contaba Thyraxes sobre la vajilla era algo que sabía de sobra, pero había resultado imposible después de la pequeña "fiesta" de llegada a Talos que había realizado el aristócrata en su casa. No tenían una vajilla especialmente grande, debido al hecho de que no eran muchos los que vivían en la mansión, y eso había implicado gastar todos los platos y después entrar en pánico, pues el "amo" quería tomar unos aperitivos cuando terminaran de dejar todo limpio, y eso implicaba platos pendientes de secar.

Tras ese desastre, Eros confesaba que había estado demasiado cansado como para acordarse de guardar los platos... y Talos era una ciudad calurosa, vaya si lo era. Igualmente, asintió a las palabras del dragón, y tras eso apartó la mano, recogiendo algunos de los platos que había dispuesto. El aristócrata no tenía hambre, al menos no de nada normal.

-
Estoy bien - repitió por enésima vez, y tras eso se separó algo más del dragón. Era consciente del carácter más apegado que tenía, de la misma manera que Eros le rehuía cuando se le acercaba demasiado-. Tu amor por la reina no es el mío. No ha hecho nada por mí y me quiere muerto. No entiendo que molestia puede levantarte eso de mí. No hay visitas, e igualmente sus deseos no son compatibles con tus intereses para conmigo... -Se encogió de hombros-. Somos una sociedad hipócrita.

Se marchó a por lo dicho por el contrario, sin darle tampoco demasiado pie a que le respondiera, y muy consciente de lo que quería. El híbrido se preparó emocionalmente, acostumbrado ya a ser usado de zumo, y dejó sobre la mesa la bandeja y el puñal de plata que solía utilizar para aquellas cosas. Thyraxes tenía gustos peculiares. Cuestionables, pero llevaba demasiado tiempo con él como para que le fuera una sorpresa.

Tomó el puñal y se hizo una raja en la mano, apretando la herida para dejarla gotear sobre la copa. Dolía, dolía mucho, pero no por ello dejó que le ganara la pelea la maldita situación. Era fuerte, más que aquel puñal, que aquella casa, que aquel dragón egocéntrico-.
Tus prioridades son bastante difusas a mi parecer... para unas cosas viva la Reina, para otras, preferimos... hidratarnos -murmuró, con cierto sarcasmo, a la par que seguía presionando, agravando el corte y llenando poco a poco la copa.




avatar
Eros
Hybrid

Ocupación : Orfebre
Mensajes : 15

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Shaking hands with the dark side of my thoughts - Priv. Red

Mensaje por Thyraxes el Mar Ene 02 2018, 07:16

Volvió a repetir y lo mismo y el aristócrata sonrió para si, porque al retroceder su esclavo dejó claro que no quería estar muy cerca, cosa que al pelirrojo le encantaba, ya fuese solo por fastidiarle o por el contrario para que se divirtiese con este. El caso es que le dejó distanciarse, no como otras veces, en las que le agarraba las muñecas y le retenía por mero capricho. También escuchó sus palabras cruzando una pierna, apoyando un brazo en el apoya brazos de la silla y ladeando el rostro, era cierto que no había nadie y mantener las apariencias era una tontería pero siempre procuraba hacerlo los primeros días para cubrirse las espaldas, cosa que el otro no tenía en mente, hablando con ligereza de la reina y los secretos intereses que poseía el de pelo rojizo en el chico. Y le habría respondido a cierto detalle de su frase de no haberse marchado y dejado con la palabra en la boca, algo que tampoco le gustaba mucho y solo ese esclavo se atrevía a hacer.

Nada más regresó con el puñal y comenzó el ritual le habló, porque Thyraxes no se quedaba con la palabra en la boca. -¿Desde cuando tu eres un "hemos"? Creo que tanto encierro en la casa te ha afectado la mente... en este momento estás haciendo algo que solo tú puedes hacer, hasta la fecha no he encontrado nada tan único.- olió la sangre nada más brotó y casi le dieron ganas de abalanzarse sobre su mano para lamer directamente de la herida, pero se controló, porque pese a haberlo hecho en otras ocasiones, en ese momento no se prestaba la situación a ello. El líquido tiñó el fondo de la copa de un tono rojo perfecto, se iba llenando despacio y la boca se le hacía agua ya, exaltado, excitado incluso de pensar que sus labios quedarían manchados de ese líquido de sabor cobrizo para el mundo, pero para él puro néctar.

El chico volvió a hablar y le costó centrarse en ester, en su rostro y sus palabras, era un prisionero de su sed de sangre, del vicio, pero eso solo estaba en conocimiento de Eros y sus esclavos y estos callaban por miedo a las represalias. -Deberías saber ya que mis prioridades son yo, yo, luego yo y por detrás va la reina sus decretos, luego los míos y al final los desechos humanos. Y para que quede claro, por si te preguntas donde apareces tú en esa lista, estás justo en el segundo yo, alimentándome mis vicios, todos ellos.- murmuró, arrebatándole la copa en cuanto estuvo bien llena, casi con desesperación, con las pupilas dilatadas, relamiéndose. No tardó apenas un segundo en llevar el cristal a sus labios y dejar que su gaznate se refrescase con el contenido de la copa, bajando lentamente y embriagando sus sentidos, calmando su adicción.

Cuando acabó se pasó el pulgar por las labios para recoger la sangre que quedó en estos y se lo chupó bien, procurando no dejar nada. Tras ese momento animal dejó la copa en la mesa y sus ojos se posaron de nuevo en el chico, esperando por su segunda ronda, estaba caprichoso y no necesitaba decirle nada para que lo entendiese, eran muchos años a su servicio. -Sigues estando sabroso Eros... pese a lo borde que eres y lo distante que estás hoy, tu sangre sigue siendo la mejor sustituta de la de un dragón. Si te sentases a charlar conmigo esta velada sería incluso mejor, no tenemos demasiado que hacer de momento, al menos hasta que conozca más dragones y me haga con esclavos nuevos para la casa. Vamos a estar tú y yo solos y deberemos encontrar la forma de no aburrirnos...- le miró entonces con una sonrisa ladina -¿Verdad?- estaba seguro que entendía a que se refería y pronto estaría replicando o haciendo uso de esa lengua afilada que poseía el esclavo.




avatar
Thyraxes
Dragon

Mensajes : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Shaking hands with the dark side of my thoughts - Priv. Red

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.