Novedades

- (15/09) Ya están disponibles novedades de Septiembre, ¡no te las pierdas!

- (15/09) Ya podéis pedir los dracs del mes de Septiembre.

- (15/09) En el pregón, nueva entrevista a Faora.

- (15/09) ¿Quieres tener un negocio privado? Pásate por aquí.

- (15/09) Importante: Nuevas normas de las búsquedas y las minitramas ¡Pasaros a mirarlas! ¡Hay tablilla nueva!

- (15/09) ¿Quieres conocer nuestro índice? Pásate por aquí.

Últimos temas
» Introduction {Priv.}
Hoy a las 20:59 por D'tark

» Sur la rive en fleurs {D`Tark} FB
Hoy a las 20:58 por D'tark

» Rasgos de la sociedad [D'tark]
Hoy a las 20:58 por D'tark

» Joaco, solo Joaco
Hoy a las 20:33 por Nyssa

» Beyond {Trystan}
Hoy a las 19:58 por Trystan

» Cambios de botón | Modificaciones | Problemas
Hoy a las 19:34 por Nyssa

» ¿Qué dirías del rol del pj/user anterior? v2.0
Hoy a las 19:04 por Moira

» ¿Qué pareja le pondrías al anterior? v2.0
Hoy a las 18:52 por Moira

» Lights and shadows// Privado
Hoy a las 17:46 por Enkil

» Draconians por Mes
Hoy a las 17:32 por Limon

Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

04/06

Directorios y Recursos

09/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving Pets
59/60

Afiliados Normales


En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Cedrik el Mar Jun 27 2017, 18:54

El lugar, casa de diversión y alboroto para humanos, terroristas y locos, tan animado y ruidoso como de costumbre, permanecía infranqueable por las armas desprovistas en la entrada por el anónimo servicio. El dueño había decretado hacía tiempo, debido a las tan numerosas peleas, que las armas fueran confiscadas en el interior de ese lugar; empero, esa medida no siempre se cumplía. Los más hábiles en el arte del subterfugio, las mañas del engaño y sus dones de labia, o simplemente por placer del personal, conseguían colar en la taberna algún cuchillo, vara o garrote. Y esa noche, la famosa peligrosidad de tan ilustre taberna sería, como era costumbre, amenizada con otra nueva pelea.

Ocultos, en un pequeño puesto con cortinas situado a lo largo de la pared del local, se hallaban varias figuras ajenas, en parte, al sonido de guturales gruñidos, gritos roncos y vitoreos tan habituales. Tres, más concretamente, eran las figuras que discutían en el resguardado lugar.

¡Os digo que esa sabandija me ha vuelta a robar! —rugió el hombre.

¿Tenéis pruebas, Slane? Acusarla de robo es algo bastante problemático. Más una segunda vez… cuando la primera se desmintió.

¿Me estas llamando mentiroso?

Nunca osaría llamar mentiroso a un renombrado hombre como vos, Slane —sugirió el hombre con una sonrisa entre divertida y cauta—. Únicamente me preocupo por su bienestar. Bien sabéis que estamos en tiempos difíciles y dudo que Drish fuera tan osada como para robaros —extendió la mano y tomó la jarra de cerveza—. Precisamente a vos…

El fuerte sonido de un puñetazo estampado contra la destartalada mesa, quejumbroso sonido que pareció sobrepasar el ruido tras el muro de cortinas, aconteció que el mestizo abriera los ojos con fingida sorpresa. Habían pasado alrededor de cinco años desde que había entablado amistad con ese sujeto y la mencionada ladrona. La joven de no más de nueve inviernos permanecía tendida boca abajo con el partir de las olas en su pequeño cuerpo. Pálida y desgarbada como quién lucha entre la vida y la muerte, tras haber peleado contra el más temible de los seres. Más muerta que viva era lo que pareciera cuando el militar se apeó de la barca y fue hasta ella. Sin embargo, esos sucesos pasados habían quedado atrás, hacía años, y ella ya había crecido. O eso había creído.

Cedrik se recostó en el respaldo de la silla y observó la masculina figura alterada, enfadada y de rostro enrojecido, que ahora lo miraba con cara de querer asesinarlo -a pesar de ser dragon-. Algunos se embravecían demasiado pronto.

Recuerda por quién está aquí esa mocosa. ¡Quién la acogió y por quién vive ahora! Podría haberla vendido o haberla matado. Haberla destripado y arrojarla al mar.

Es posible —alzó el rostro y dirigió una gélida mirada a la enmudecida tercera figura, más menuda y oculta bajo una capucha, entre las sombras del rincón más alejado—. Pero no os equivoquéis, Slane. Sabéis que está bajo mi custodia.

No me pagáis lo suficiente —siseó.

¿Cuatro bolsas no son suficientes?

Cinco. Debí pedir cinco más por esta maldita rufián desagradecida y a ti... —oprimió los labios acallando su propio pensamiento—. ¡Deberías saber ya que puedo delatarte!¡Puedo hablar con tus superiores!

Slane, soy yo quien debo recordaros a quién le pertenece el dinero que recibís. Nadie en su sano juicio mordería la mano que le da de comer. No si desea conservar su habitual estilo de vida —entrecerró los ojos amenazantes– ¿De verdad queréis comprobar quién de los dos tiene más oportunidades de salir ileso?—. Comentó con un deje de molestia y se reincorporó con un movimiento tranquilo, desviando la vista de la menuda sombra del rincón al cada vez más cabreado contrario. Ese hombre conseguía que  deseara romperle la cara en aquella destartalada mesa—. Ahora… —inició con un tono sutil de advertencia— …os ahogaréis en ron hasta que vuestro juicio os haga olvidar a mi propiedad y os desfogaréis con alguna de las putas que encontraréis en el burdel más cercano. Será más saludable para vos.

Pero como un huracán, que lo arrasa todo, los vitoreos y gritos se acentuaron con la aparición de un sujeto y la atención de un cerco de clientes que seguían la variopinta pelea. Aprovechando la distracción, el militar, se apartó de Slane y miró hacia el rincón, ahora vacío, en el que Drish hasta hace unos minutos se hallaba. Una sonrisa de lado se acentuó ante la agilidad de esa joven por escapar de los problemas y observó a quién había irrumpido en esa conversación de manera poco intencionada. Creía.

Un joven de cabellos castaños se llevaba en aquel instante la mano a la mandíbula claramente borracho. Su sonrisa, perfilada en la quijada golpeada y magullada, se reincorporaba en un vaivén gracioso.

Vamosh, vamosh. ¡No me jodash! ¿Eshe esh tu mejor deresha... ¡hic! ...sho? ¿En...... sheeeeerioooo? Joder, ¡shi mi hermanita pega másh fuerte! —rió, aconteciendo las carcajadas de los espectadores que le precedieron—. ¡Vamosh que puedesh hacerlo mejor! —se reincorporó tambaleándose.

Lo que el joven borracho no había previsto es que un cegado de ira, furibundo y cabreado Slane se abalanzaría contra él y comenzaría a golpearlo. Cedrik, sin poder evitarlo, esquivaba golpes a destajo. Su intento por no inmiscuirse en medio de tan animada función se vio desbaratada al  incluirse de lleno en esa danza de erráticos golpes. La pelea, ahora a tres, hizo que una marabunta de gritos y silbidos ayudara a quedarse sordo a cualquiera que tuviera un tímpano fino. Pronto la pelea se extendió por la taberna. Lanzamiento de muebles, jarras y cubiertos eran lo que podía divisarse a través de las arrancadas cortinas. Donde nadie sabía a quién golpeaba y por qué había empezado la nueva pelea en masa.
avatar
Cedrik
Hybrid

Ocupación : Teniente del Ejército
Mensajes : 146

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Siri el Miér Jun 28 2017, 15:10

La protección de la noche no era suficiente , por lo que llevaba el rostro semioculto bajo la capucha de su pesada capa cuyo marco le ensombrecía un poco la mirada. No es que en realidad fuera buscada, pero si lo era aquella con quien pensaba reunirse.  Nyssa no la esperaba y si supo donde estaba fue gracias a uno de los resistentes con quien le había cruzado esa mañana que, con la suerte de su lado,  delató el lugar donde la híbrido se encontraba bebiendo. ¿Cómo se le ocurría ir a beber a una taberna de Talos siendo supuestamente tan buscada? Una amplia lista de insultos y reproches se anidaron en la cabeza de Siri que no lograba comprender como podría exponerse de ese modo, mientras se adentraba en la ciudad en aquel momento del día que prefería evitar constantemente.

Cuando el sol caía el lugar de la híbrido era el bosque o cualquier lado que no estuviera atestado de gente. No era un criatura social y nunca lo había sido, de modo que aquellos lares no entraban dentro de su repertorio de conocidos y no sería ella si no diera cada paso en una tensión constante de encontrarse en la necesidad de defenderse. No mentía al reconocer que nunca se había encontrado en un escenario de ese tipo, o no en ese horario al menos. Podía haber caminado por las mismas sucias calles bajo el murmullo constante de peleas callejeras, pero la oscuridad parecía que todo lo potenciaba y cambiaba el repertorio de personaje que formaban parte de ella. Podías olfatear el nauseabundo orín de los rincones, el agrio aliento de los borrachos que se abalanzaban hacia ella que esquivaba con facilidad,  veía también con poco esfuerzo a mujeres ofreciendo y llevando a cabo sus servicios por los rincones en lugar de los típicos comerciantes o transeúntes de los que al menos ella,  solía rodearse.  ¿Dónde demonios se había metido? ¿Habría por ignorancia tomado acaso el peor camino? A un par de calles un cartel que rezaba The poisonclaw le indicaba que finalmente había legado a destino.

Su plan era sencillo, inmiscuirse lo más silenciosamente posible, posicionarse en algún sector aislado para buscar con la mirada a híbrida y acercarse, disimuladamente y en silencio a ella para llevarla consigo hacia alguno de lo accesos al alcantarillado que la llevaran con los suyos. Si quería beber, bien podría hacerlo allí abajo donde al menos no correría peligro. Pero no había llegado delante de la puerta aun que el sonido que provenía de dentro le dejaban en claro que gran parte de sus ideas estarían descartadas desde el principio. Al posar la mano sobre la puerta esta se abrió de golpe dejando caer a un ensangrentado  hombre al suelo,  sin levantarse limpió su rostro con la manga de su camisa tan sucia que no había logrado más que esparcir la mugre y trastabillando un par de veces volvió a entrar escupiendo un "la pagarás maldito" hacia quien fuere que le había golpeado.

Una mezcla variopinta de gritos, risas, golpes y cosas rompiéndose salió por la puerta abierta junto al calor de aquel ambiente cerrado en otra de las húmedas noches de Talos. Rodó los ojos y suspiró aun sin ingresar desde la puerta y al cerrarla giró ante el estruendo que hizo lo que fue una jarra de madera al estrellarse junto a ella. Siri abrió los ojos como platos y buscó con el mismo gesto el culpable de que casi la golpearan cuando apenas había ingresado, pero el caos era tan que no había culpable , ni Nyssa ni nada  nadie que reconociera por los alrededores. Intentó adentrarse un poco descartando mentalmente aquello de hallar un lugar estratégico para buscarla cuando una mujer cayó sobre ella al escapar de un puñetazo aleatorio que acabo en la cara de otro hombre que parecía igual de sorprendido. Al intentar ayudarla alguien más la empujó desde otro lado.

 - ¡¡EY!! - protestó la híbrida que ya comenzaba a enojarse por tanto maltrato gratuito cuando apenas había ingresado. Caminó de espaldas durante un tramo, aunque no había realmente un frente en aquel tumulto de gente, pero otro creyó que romper una silla en el de al lado era buena idea y se encontró con uno inconsciente que  cayó en sus brazos y que por mero reflejo lanzó al suelo. - Mierda - musitó al ver que allí podrían matarlo pero al intentar volver a agarrarlo, la movieron hacia otro lado mientras sentía el peso de la mano de alguien intentando robarle en su costado... al intentar sujetarlo, recibió desde su derecha un cabezazo que la dejó aturdida.






avatar
Siri
Hybrid

Ocupación : Cazadora
Mensajes : 275

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Nyssa el Mar Jul 04 2017, 17:15

Sabía que a Siri no le iba a gustar. Categóricamente, la cazadora le había dicho que NO pisase Talos. Pero no podía quedarse quieta. Había evitado la ciudad durante meses y hacía poco había empezado a entrar de nuevo allí. Rondando sus calles, visitando contactos, reclutando, haciéndose con información para la resistencia... Se había puesto las pilas como exploradora. Ahora, con la desaparición de Moira, era de vital importancia que averiguase algo de su paradero. Y qué mejor sitio que una taberna para hacerlo. Todavía no estaba preparada para acudir a Nailtail, donde había demasiados dragones afines a la reina. Pero Poisonclaw ers una opción viable. A menudo había simpatizantes de la resistencia y se sentía un poco más protegida. Se dijo que no pasaría nada: podría volver antes del toque de queda.

Se sentó en una silla, frente a una mesa vacía fabricada en hosca madera. Y pidió una jarrita de cerveza a cuenta de uno de sus informantes. Sólo que había dos pequeños inconvenientes. El primero era que había que beber para tratar con ellos. Y si los informantea bebían más para soltar la lengua, tanto mejor. El segundo se trataba de la poca resistencia al alcohol que tenía la pelirroja, en ese momento teñida de morena. Tampoco estaba taaan loca como para ir con la melena pelirroja por ahi. Que seguro Gecko les había ya dicho de qué color tenía el pelo. No quería volver a ser arrestada y torturada. Si la agarraban y sobrevivía, se imaginó a Siri matándola, para revivirla de nuevo y matarla otra vez.

El caso es que después de la tercera entrevista, con su jarra a mitad, ya podía sentir los primeros efectos del alcohol. ¡Y la jarra que había pedido era de media pinta! El cuarto informante alejó sutilmente el recipiente de ella, conociendo los peligros de que estuviese en estado de embriaguez. Bueno, trató de hacerlo, porque la pequeña mano le dio un golpecito de nada, el que se quejase fue porque era un llorica, y agarró de regreso la jarrita-. Queteshito que nosh conoshemosh. Vamoaver. Sho sololo quero shaber sssiii... ¿vishte una morena malahoshtia últimamenente? Aparte de tu mujeh -preguntó Nyssa, inclinándose sobre la mesa para mirarlo con curiosidad-. ¿Cómo logrash que no te mate? ¿Le dash sssalsheo o cómo es esho? -inquirió la exploradora.

Y no contenta con ello, tomó otro trago ante la impotente mirada del hombre que intentó, sin éxito, quitarle la cerveza. En ese momento empezó la pelea. Los intensos y vidriosos ojos verde selva miraron a ver quiénes se peleaban-. ¡Trío! -exclamó con voz risueña-. Sho apueshto por el buenorro. Sssaca dinero, Roger, que sho no tengo -le dijo con toda la caradura al varón que tenía enfrente. Ignoró su mirada de "no voy a jugarme MI dinero por una borracha". Entonces la inquieta resistente se subió a la mesa de un saltito para ver mejor... justo antes de besar el suelo cuando alguien agarró la mesa para intentar usarla de proyectil.

Pegada al suelo, se arrastró en medio de aquella batalla campal-. Cuidadoooo que vooooy -iba diciendo. Pies por todos lados. Decidió levantarse, algo mareada, para evitar que la pisoteasen y... ahí acabó su suerte. ¡Pam! Comió golpe y no supo de parte de quién. Todo era muy confuso y chocó, por inercia contra un cuerpo masculino (Cedric). Sólo le dio tiempo a agacharse al ver una jarra voladora. En medio del ensordecedor bullicio, creyó oír la voz de Siri. ¿Estaba allí? Naaaah. Oh... no... iba a matarla. "Ni se te ocurra levantar la mano y gritar, suicida", pensó para sí-. ¡Shiriiiii! -gritó, agitando la mano en el aire. Mierda. Dos hombres fueron a por aquel con el que ella había chocado y la exploradora estaba en el medio. Impacto en tres... dos... uno...





avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2743

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Cedrik el Miér Jul 05 2017, 13:52

Derecha


Izquierda
Izquierda


Golpe


Izquierda



El militar, hastiado de entrenar con todo nuevo recluta –y no tan recluta-, veía venir los golpes mucho antes de que lo alcanzaran. También hacía que los golpes del más afamado en intentar romperle la cara, Slane, pecaran de su zurdismo. Torpes, certeros o zigzagueantes eso no era más que una pelea de taberna y él un hombre instruido desde hacía décadas. Tomó una silla para usarla de escudo cuando un puñetazo voló hacia su rostro y oyó el entrelazado sonido de la madera astillándose con el quiebro de los nudillos ajenos. «Eso tiene que doler», pensó. Y vaya que dolía, cuando asomó de nuevo la cabeza por su improvisado y roblizo escudo la cara de dolor de su contrario le hizo sonreír ladino. ¡Ja! Y todo ello sin atestar un solo golpe.

Pero cuando creyó que de la pelea, de ese flanco, había salido victorioso un nuevo contrincante se le puso delante. Una mujer de rollizo cuerpo se disponía a propinarle golpes poco certeros en torso y lateral, con poco entusiasmo la aferró del brazo y frunció el ceño.

¡Señora, no pienso pelear con vos! —se quejó contrariado.
¡Pues peor para ti! —dijo una delgada mujer con nariz aguileña tras de él y consiguiendo acaparar su atención en esa jauría de locos—. ¡Ahora Gloria!
¡¡!!—. Eso sí que era a traición. Cuando Cedrik recibió el golpe en el costado derecho el dolor irradió hasta la axila y musitó doblado por el dolor—: Para ser mujeres pegáis con ganas…

El siguiente golpe lo vio venir, giró sobre sí mismo en una finta lateral y empujó a Gloria contra la delgada mujer de nariz aguileña. Por el desequilibrio, Gloria, acabó encima de la otra aplastándola contra el suelo y no sería él quien se quedara al segundo asalto de tan fieras féminas. Se escabulló por el lateral, esquivando proyectiles improvisados y golpes, intentando alcanzar la tan lejana puerta exterior. Hacia la "libertad".

Y alguien cayó en sus brazos. La mujer de cabellos –ahora- oscuros y ojos madre selva lo miraron un segundo antes de que los dos, por inercia, se agacharan para esquivar lo que parecía una jarra que acabó estampada contra la columna que usaron de escudo. La mujer, visiblemente ebria, se alzó entusiasmada y agitó el brazo para volverse el foco de cualquiera que tuviese ganas de golpear a una insensata.

¡Cedrik! —rugió una voz enfurecida sobrepasando el bullicio del lugar—. ¡Voy a matarte!

Slane no se rendía. Cedrik se alzó de nuevo y visualizó la iracunda figura del mercenario y, para su no tanta sorpresa, uno de sus hombres avanzaba con él. Conocía a Hogan, era un corpulento humano de grandes dimensiones, cualquiera que lo viese podría -equívocamente- confundirlo con un dragón. A veces, incluso él se había planteado si el mismo sería un híbrido, mas nunca le había preguntado. Había evadido el combate hasta ahora. Pero en ese instante el puño de Hogan iba directo -cual proyectil- a la incauta morena, que había ido a parar al peor lugar de ese instante. Maldita sea, eso iba a doler. Iba a doler mucho.

El mestizo tomó a la morena del brazo, tiró de ella apartándola del férreo puñetazo, y la depositó tras él salvaguardada entre la columna y su propio cuerpo. No le dio tiempo a esquivar el golpe propinado a conciencia en su quijada. El dolor irradió con un leve mareo hacia su cerebro y nubló su vista un instante. Sí, dolía. Dolía tanto que parecía haber sido golpeado con una puñetera roca. Para cuando el leve tambaleo de sus pies se detuvo, un segundo golpe en la boca del estómago lo hizo doblarse hacia delante más de lo necesario. El tercer golpe, pese al dolor, daría pie a su contraataque. No iba a ser un saco de heno eternamente y esperaba que la mujer hubiera sido lo suficiente astuta como para salir de detrás de su escudo humano, o sea él.

La mole de carne volvió a cargar contra él y Cedrik utilizó el impulso del cuerpo del contrario a su favor. Tomó algo de empuje y, doblado como seguía, utilizó su hombro derecho para hacer de arete; era más bajo, sólo debía saber cómo utilizar la fuerza contraria en beneficio propio, y con un certero movimiento consiguió que Hogan acabara estampado de espaldas sobre una mesa. La tres patas de la mesa que seguían en pie acabaron cediendo ante el peso del matón y varios fueron los que vitorearon frenéticos la acción. ¡Todos locos!. Lo que le recordaba… Su gélida mirada batió veloz la alborotada estancia y se depositó en la figura de Slane que se dirigía hacia la morena, la cual poco antes había salvado. Ese hombre estaba empezando a acabar con su paciencia.
avatar
Cedrik
Hybrid

Ocupación : Teniente del Ejército
Mensajes : 146

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Siri el Vie Jul 07 2017, 19:37

Primero el silencio seguido a los pocos segundos de un zumbido que se transformó en gritos aislados que aumentaban poco a poco hasta saber que el bullicio no estaba tan lejos después de todo. Giró respirando hondo, con un leve gusto metálico a sangre en la boca y ojos entrecerrados pidiendo la del culpable de aquel golpe La sensación de cierto peso sobre su cabello le llevaron a palpar los restos de una jarra - por suerte vacía - que habían roto contra su cabeza. -¿Qué demonios...? -  Por un momento olvidó qué era lo que había ido a hacer allí realmente y aunque asumió que ninguno de los alrededores podía declararse como el responsable ya que básicamente todos peleaban contra todos, encuentra con un par de ojos atónitos que la observaban detrás de media jarra en la mano. La híbrido respiró hondo y cuando comenzó a meterse en la multitud para seguir a la mujer que le había golpeado, esta se escabulló entre el resto dejando que los restos de su "arma" cayeran al piso.

No avanzó mucho más pues ya se había ido y el tumulto de gente obligaba a moverte aunque no quisieras. Posó su mano donde había sido el impacto entre adolorida y furiosa por no poder desquitarse, cuando pareció escuchar su nombre. Giró sobre si misma buscando pero no llegó a ver nada al menos desde donde se encontraba. Con paso decidido se dirigió a la barra en la que un tabernero de calva incipiente sostenía a un hombre del cuello que intentaba hacerse con algo de su mercancía. Cuando la cazadora sin vacilar ni preguntar se subió a la barra de madera para buscar a la híbrido, el hombre le observó confundido de seguro por el atrevimiento. - Ya me voy - dijo acompañado con un gesto de la mano que desestimaba el tema y se limitó a buscar a la exploradora. La encontró en el otro extremo de la taberna peleando junto a un hombre al que al parecer estaban golpeando. Siri puso los ojos en blanco y bufó un insulto por lo bajo poco antes de sentir como en su tobillo se cerraba una mano. - ¡¿Eres sorda o qué?! ¡¡Que te bajes!! - gritó el dueño mientras intentaba tirar de ella para que se quite. La híbrido hizo lo evidente... Con su otro pie le atestó una patada en la cabeza al tipo que se había atrevido a ponerle la mano encima.

El hombre cayó hacia atrás pero tardó en soltar su agarre y cuando al caer golpea contra un estante dejando caer varias de sus preciadas botellas al suelo, un par de borrachos dejan de pelear para aprovechar a robarle. - Dije que ya me iba - dijo hacia el hombre despacio aunque sabía que no estaría escuchando y corrió por la propia barra saltando en alguna que otra ocasión para esquivar a alguien. No habría sido esa su intención desde el principio, sólo quería poder ver un poco mejor desde lo alto pero considerando que ahora el tabernero se encontraba inconsciente, no podía desaprovechar la oportunidad de vencer la distancia de ese modo, acelerando al ver el impulso de hombre que se disponía a atacar a la resistente. Bajó de un salto pero no del lado de la pelea sino del contrario para tomar una botella. - Nyssa... - dijo por lo bajo y hacia la morena del otro lado con claro tono de reproche un par de segundos antes de cruzar y estrellar una de las botellas en la frente del hombre. Ignoró al herido y giró hacia ella- ¿Se puede saber qué haces aquí?-  No le interesaba saber las razones a decir verdad pues no consentía que se expusiera de ese modo. Entornó los ojos al observarla para notar que estaba borracha.- ¿Acaso...? - pero su segunda amonestación quedó en el aire cuando notó que alguien le agarraba con fuerza del cabello y tiraba de ella hacia abajo. Su primer instinto fue llevar ambas manos a la cabeza desatendiendo a los insultos del hombre que la sujetaba. - Hombres - susurró y se dejó de caer al suelo de rodillas para asestar con todas sus fuerzas un puñetazo a su entrepierna que le hicieron doblarse y soltar su cabello. La híbrido se puso de pie y sin vacilar le dio con la rodilla en la cara para que acabara de caer al suelo. - Nos vamos - dijo hacia la otra creyendo que con eso sería suficiente.






avatar
Siri
Hybrid

Ocupación : Cazadora
Mensajes : 275

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Nyssa el Lun Jul 17 2017, 15:11

Todo era un caos. Tal cual. La gente se había unido, entusiasta, a una pelea de todos contra todos. Hombres, mujeres y medio pensionistas. Una fiesta de jarras volando, mesas rompiéndose en una espalda (o espaldas haciendo crack ante el golpe de una mesa contra ellas), cerveza derramada con espuma incluida y hasta algunos dientes ya por el suelo que aliviarían los bolsillos más sensibles por no tener que acudir a un sanador para que se los arrancase. Para su propia fortuna, fue rápida en agacharse para evitar el proyectil, igual que el hombre por el cual antes había apostado.

Pero no estaba a salvo. Alguien gritó una amenaza. "¿Shedric?", repitió en su mente y miró al rubio... antes de que un fuerte brazo la hiciese retroceder para quedar detrás de unas anchas espaldas masculinas que le daban ganas de escalar cual koala. Perp se contuvo porque el agresor lo golpeó. Sopesó la opción de "si lo derriban, va a caer encima de ti y te va a aplastar". Así que, por si acaso, salió de detrás del rubio pero se mantuvo cerca-. ¡Pero dale! No te dejes -lo animó antes de ver a Siri y llamarla. No pareció muy contenta la portavoz de los cazadores. Glub-. Buscaba a Moira -habló lo suficientemente algo para que la escuchase mientras escarbaba con la puntera de una bota sobre el suelo con aire inocente. A ver quién la regañaba siendo adorable. Bueno... quizá Siri.

Por un lado, el rubio le daba su merecido a su atacante, logrando vítores. Por el otro, Siri daba buena cuenta de otro. Oh... ¿ese no era el que había amenazado al rubio antes?-. Vaaaaleee... pero nos llevamos a Shedric -respondió a Siri, señalando al rubio. Sloane se estaba levantando. Adolorido pero tocapelotas. Nyssa agarró un pan duro, se mojó los labios, bizqueó y... tiró el proyectir para darle entre ceja y ceja a aquel insoportable hombre. Alzó ambos brazos y gritó victoria feliz-. Toma yaaa -dijo divertida. Cosas del alcohol. Luego se dio cuenta de que lo había hecho enojar más, si cabía. Y que iba a embestirla. "Vas a mochar a tu tía la del pueblo", pensó para sí y... se ladeó según llegaba para darle un golpe con la mano en la garganta y luego estamparle una silla en la cabeza, mandándolo de nuevo al suelo. Se agachó para recoger una bolsila de cuero con monedas que llevaba Sloane y se la agenció con toda la caradura, volviendo a erguirse-. ¡Shedric! Ven con noso... -pam... comió puñetazo de uno de los hombres de Sloane antes de terminar la frase y paladeó el sabor metálico en su boca.





avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2743

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Cedrik el Mar Jul 18 2017, 14:46

Para cuando sus amplias zancadas, esquivando jarras, mesas y mediocres puñetazos, lo hicieron acortar la distancia con la -ahora- morena. Vio como Slane se retorcía de dolor por una nueva aparición femenina. Lo vio quedarse rígido por unos segundos para dejarse caer en una postura sumamente dolorosa y humillante. Sometido a la voluntad de la nueva heroína femenina. El rostro del Teniente hizo una mueca de verdadero dolor empatizando fielmente con el que hasta hace unos minutos había amenazado con matarlo. Casi -dije casi- sintió lástima por él.

Frunció el ceño al ver a una de las dos mujeres señalarlo y ser el centro de atención de ambas, pero lo ignoró al tensarse su cuerpo de golpe por un nuevo suceso. Se sintió empujado por alguien que se había aferrado a él para no caer redondo al suelo. Apartó un poco al maltrecho hombre y lo examinó para maldecir por lo bajo. Sus ropas, se habían llenado de sangre en un momento. Su causa fue la hinchada, rota y sangrante nariz del que lo usaba de apoyo. Cuando volvió a mirar a las dos féminas que acaparaban su interés en el caótico establecimiento, la morena acababa de recibir un puñetazo.

Maldita fuera la escoria de Slane y sus hombres. Siempre les había dicho que se comportasen con las mujeres y los muy idiotas seguían sin aprender la lección. La poca distancia que había entre él y ellas se esfumó cuando tomó el hombro de Mike, el tipo que había golpeado a la fémina, y lo hizo mirarlo con esa cara de pusilánime regocijado.

A las damas se las trata con delicadeza —y le devolvió un puñetazo que lo hizo caer de espaldas al suelo.

Antes de poder girarse hacia las dos mujeres y preguntar si se encontraban bien, el sonido de un silbato resonó en el improvisado campo de batalla y acaparó más de una atención. Incluída la del Teniente al reconocer el uniforme de la Guardia. La maldita Reina le clavase una daga en su medio corazón y se lo sacara allí mismo. Desvió la vista hacia las mujeres y entrecerró los ojos con enojo. No con ellas, sino con la maldita situación. ¿Podía torcerse más?. Debía centrarse. No estaba todo perdido.

Seguidme —exigió en un gruñido de molestia y masculló—: con suerte siguen siendo igual de negligentes y desconocen la otra salida.

Las traspasó en dirección contraria a la puerta principal y esquivó a los que hacían oídos sordos a los Guardias. Alejándose de aquellos uniformados. Lo menos que le interesaba, en esa situación, era que uno de los Tenientes del Ejército de Su Majestad fuese descubierto en ese tipo de lugar. Demasiadas preguntas que no quería responder. Se escabulló por uno de los laterales y telares medio caídos por la súbita pelea para entrar a lo que parecía el almacén del local. Drish había utilizado esa puerta en más de una ocasión pero él sólo conocía la información. Miró alrededor buscando el ladrillo o la baldosa con esa peculiar muesca que pudiese parecerse a lo que la pequeña le había descrito en alguna ocasión.

Hasta que la encontró.

Detrás de un montón de cajas localizó la baldosa con la pequeña muesca y le dio un puntapié. El suelo comenzó a ceder en un mecanismo de engranajes bien lubricados en grasa de ballena y dio paso a un pequeño pasillo descendente. Según tenía entendido el pequeño pasadizo daría paso al alcantarillado. Esperaba que fuese cierto.




Sendas:

Ya soy mayor ~ ; ¿Te cuento un secreto? ; Estoy pero no estoy ; ¿Así se sentirán las crías?
 ; ;  ;

Garras a mí (?) ;
;
avatar
Cedrik
Hybrid

Ocupación : Teniente del Ejército
Mensajes : 146

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Siri el Jue Jul 20 2017, 16:09

- ¿Aquí? - preguntó sin la necesidad de mirar alrededor como para remarcar que aquello era un caos aunque el "¿Estás loca?" se veía claramente en sus gestos. No estaba segura si seguía entrando gente para participar de la pelea  o daba aquella sensación que pese a tantos golpes que iban y venían, aun seguían muchos en pie como para seguir molestando. Empujó con el hombro a uno que cayó sobre ella, quien aprovechó aquel impulso para golpear a su atacante. Estaban todos tan borrachos que podía asegurar que el alcohol era el único motivo por el que continuaban. -¿Qué? ¿A quien? - preguntó por sobre el griterío siguiendo la dirección de su mirada hasta encontrarse con la del otro. Entrecerró los ojos levemente al evaluarlo mientras se enderezaba... No parecía necesitar ayuda. -No...- ya había decidido... Ella venía a buscar a Nyssa no iba a cargar con más borrachos hacia las alcantarillas. Otra opción se vislumbró de repente. Quizás estuvieran juntos o hasta le estuviere reclutando... Si, en una taberna, en medio de un caos y borrachos...  - ¿Porqué? - preguntó hacia la exploradora obviamente para nada convencida de tener que llevar a otro cuando notó que el que acababa de golpear se estaba levantando. Observó extrañada cómo Nyssa volvía a tirarlo algo confundida por si el tipo no tendría pelotas o realmente estaba tan alcoholizado. No reparó en nada más porque al volver a mirar al otro lo encontró ensangrentado. Frunció el ceño. ¿En qué momento había pasado eso? Se movió a causa  de la caída de otro en su espalda que no tardó en volver a la pelea mientras veía cómo la cabeza de Nyssa iba hacia atrás ayudada por el puño de un tercero. Giró con todo el odio cargado en la mirada hacia este dispuesta a golpearlo pero el tal Shedrik le había ganado de mano.

- ¡Ey! ¡Yo iba a golpearlo! - protestó hacia este mientras el otro caía de espaldas pero la atención de ambos fue captada por el sonido de un silbado. Se estiró un poco para ver si reconocía a alguno de guardias pero no parecía ser el caso. Volvió a quien tenía a su lado por apenas un segundo, suficiente para ver que tampoco le complacía aquella interrupción mientras giraba en busca de Nyssa a su costado. No creía que fuera tan tonta como para llamar la atención teniendo a los guardias de la reina a poco metros. La tomó del brazo y buscó con la mirada alguna especie de salida ignorando el tumulto de gente. - Vamos - dijo tirando apenas de ella aun sin saber qué camino tomar realmente cuando Shedrik les ordenó que le siguieran. La cazadora le observó con una ceja en alto. - ¿Quien demonios te..?- "¿... crees para ordenarnos nada?".. pero no acabó la desafiante pregunta ya que lo que él ofrecía era una salida. Se guardó el orgullo para más tarde y asintió con su acostumbrada cara de pocos amigos pero sin objetar nada. La forma en que se dirigió a ellos suponía que tampoco quería cruzarlos de modo que confió que salvaría su propio cuello y el de ellas con aquella "salida".

Se colocó la capucha torpemente con la mano izquierda mientras el gentío no dejaba de empujarlos asiendo firmemente con la derecha el brazo de la exploradora que acercó lo más que pudo antes de seguirle el paso. - ¿Estás herido? - preguntó a su espalda sin gritar ni nada pero lo suficientemente cerca como  para que pudiera escucharla. No es que no le importara si la sangre era suya o no, pero lo que le atañaba realmente era si tendría que cargar con peso muerto más adelante. Que vamos... su condición de híbrido le daba un poco de más fuerza respecto a los humanos pero no era dragón como para cargar con un borracho y un medio muerto, uno en cada brazo.

Poco a poco se alejaron de la gente que continuaba dando trompicones en el centro del local intentando escapar mas que acatar a las órdenes de los soldados que al verlos por última vez intentaban hacerse paso entre estos. Aquella vista desapareció cuando ingresaron a una especie de depósito, justo por detrás de lo que sería la cocina por la que se asomaba alguna especie de sirviente que se limpiaba las manos, que pasó tan rápido y preocupado por lo que sucedía en el local que simplemente los pasó por alto. - ¿Estás seguro..? - susurró mientras le veía mover una serie de cajas preguntándose si la gran salida de él no sería esconderse en alguna. Quizás si estuviere borracho después de todo... Pero el sonido de alguna especie de mecanismo le llevaron a mirar hacia el suelo para ver que al parecer le estaba subestimando. Frunció el ceño hacia la abertura y luego hacia él. - Tú primero - dijo algo desconfiada señalando con la cabeza. sabía qué podía tener a su espalda pero no qué podría llegar a encontrar ahí abajo. Giró hacia Nyssa y murmuró. - No te separes de mí - Esperó a que el otro pasara y ni bien lo hizo se pegó a sus talones con la mano en su cuchillo. Necesitaba estar lo suficientemente cerca como para poder usarlo de rehén si resultaba una especie de trampa. - ¿A dónde lleva? - preguntó despacio mientras se internaba en el escuro pasadizo, maldiciendo por lo bajo pues lo estrecho que era le imposibilitaba acercarse demasiado para capturarlo si era necesario. - Ten cuidado -dijo hacia Nyssa aunque sus ojos se fijaban más bien en el espacio vacío tras su espalda esperando que se mantuviera de ese modo.

Sorteó lo más rápido posible la distancia que la separaba del rubio casi pegándose a su espalda. Había sacado su cuchillo y lo había cruzado por delante y en la cintura para tenerlo más a mano. No iba a llevarlo en la mano pues eso sería una evidente amenaza si se pegaba tanto pero llevarlo allí era casi mismo si lo necesitaba rápido. Bajaron por una especie de escalera de madera, con escalones tan altos y separados como en mal estado. El suelo no crujía y esto no era realmente bueno pues la humedad del ambiente había podrido la madera que estaban pisando. Se preguntó si aquel pasaje salvador no representaba en realidad alguna especie de peligro para a organización de la que tanto ella como la otra híbrida formaban parte. La oscuridad era por tramos absoluta por lo que  estirando un poco el brazo, cerró su mano en el revoltijo que era la camisa del otro- Lo siento.. no veo nada -mintió pues en realidad no quería que se adelantara demasiado.






avatar
Siri
Hybrid

Ocupación : Cazadora
Mensajes : 275

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Nyssa el Lun Jul 24 2017, 18:16

Asintió ante la primera pregunta de la otra híbrida. Qué mejor lugar para buscar a alguien u obtener información que una taberna. Todos con la lengua suelta por el alcohol. Y luego se quiso llevar a quien llamaba "Shedric"-. Ship. Porque ta bueno y nosh ayshuda. No podemosh dejah que lo arreshten -respondió como si fuese la mejor opción o quizá la única. Porque no podían dejarlo tirado, ¿verdad? Y luego continuó el caos durante el cual los tres se pudieron marcar unos tantos. Hasta que la exploradora recibió el puñetazo. Con el golpe todo le daba vueltas. Oyó a los otros dos como si sus voces fueran lejanas. Auch. Dolía. Le ardía esa parte de la cara. Sus irises se volvieron llorosos por la sensación pero pudo atender a los deseos de ambos de hacerle pagar a quien le había pegado. El rubio fue más rápido y la cazadora echaba chispas-. Grashias. Era un beeeeshtia -hizo un mohín antes de oír el pitido. Los que faltaba. Ya tardaban.

Una mano se cerró en torno a su braso y se tensó... antes de elevar la mirada y descubrir que se trataba de Siri-. Weee, vaamoosh -no se enteró de mucho, pero caminó detrás sin ser liberada del agarre-. Buena pelea... taluego -fue saludando con una medio sonrisa alcoholizada-. Shi vesh a una morena ashí con carácter, dime. No eshta, otra. Graaashiaaash -fue diciendo sin detenerse, a su bola. En algún rincón de su mente, su conciencia le dijo: nunca más cerveza para ti-. ¿Ah? -miró hacia Siri que iba detrás del rubio. ¿Le había preguntado a ella si le habían herido? No estaba segura-. Un poquitirrín. Ero él shtá peor -habló deprisa, aspirando letras, aunque la pregunta no era para ella.

Continuó andando detrás de Siri y soltó un "she, shenora", obedeciendo. Si hubiera estado sobria, hubiera agarrado una de las antorchas de la taberna. Pero ni lo estaba ni lo hizo. Descendió con ellos, dando traspiés. Aunque veía en penumbra, el alcohol no ayudaba. Y en las zonas más oscuras, se agarró a lo primero que encontró en su camino-. No shé qué eshtoy tocando jijiji -le salió una risita por la bebida ingerida. Estuvo a punto de cantar eso de "ahora que vamos despacio vamos a contar mentiras tralalá" pero se abstuvo. Algo le dijo que no era buena idea.





avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2743

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Cedrik el Jue Jul 27 2017, 10:46

Sí, nunca ha tenido modales —respondió a la ebria morena de palo.

Cedrik centró sus gélido iris en la protestante mujer que había pedido golpear a Mick. Un escrutinio, demasiado rápido, le otorgó una idea más que afianzada de que no era tan desvalida como en un inicio podría pensar y sonrió ladino, obviando deliberadamente la queja. Si bien era cierto que seguramente podría pelear con la guardia, él no se quedaría para ayudar a las damas. En esa ocasión no. Mucho menos escribiría un informe ante sus superiores informando del motivo por el que había acudido a ese indeseable lugar. Que ellas decidían seguir sus pasos o no, pese a la exigencia en su voz, dependía únicamente de ellas. Y así lo había demostrado al volver a ignorar la reticente queja que emitía la castaña tras su mandato. Lo cierto es que la orden había salido sin pensar, como solía hacerlo en la otorgada autoridad hacia sus subordinados, y no le otorgó mucha importancia a su tono.

Pero parecía que la idea, al final, por uno u otro motivo desconocido para él, había acabado haciendo mella. No le extrañaba. Todos tenían secretos en aquel lugar. Los que iban a una posada llena de actos ilícitos y peleas constantes sólo auguraba que se codeaban con gente de mala reputación… en la mayoría de los casos. Eso a él no le importaba en ese instante y, sinceramente, mientras no le repercutiera, en ningún otro. Miró una única vez sobre su hombro, cuando la castaña le preguntó si estaba herido, y dejó que ambas féminas se preocuparan entre sí. No había duda que la pregunta no se debía a la posible preocupación de ella. Pero él no estaba herido, sólo lleno de sangre ajena, y volvió a centrarse en su cometido por hallar la oculta entrada -o salida, según se entendiera-.

Yo me preocuparía más por vuestra amiga —respondió sin dar una respuesta clara a la interesada.

A medida que arrojó y apartó varias cajas la pregunta de la castaña lo hizo alzar una ceja. Seguro, lo que era estar completamente seguro, no estaba. Nunca había usado esa supuesta entrada, pero confiaba en Drish. Esa pequeña sabía escabullirse por cualquier lugar, siempre que le dieran el tiempo necesario para ello, y memorizaba a la perfección cada resquicio que le diera un salvoconducto. Además, esa joven siempre estaba metida en ese maldito antro, algo debió aprender. Y ahí estaba. La frase de: «Ábrete sésamo», se le pasó por la mente como una evocación pasada y casi se rió al recordar a cierta persona delante de una cascada, mientras le contaba una extraña historia del Príncipe de los Ladrones. En cierta medida parecían ladrones escapando de la Guardia. Sonrió con ironía de solo imaginarlo y se internó en el pasadizo cuando la mirada de la castaña se clavó en su persona.

Como gustéis —si hubiese sido en otra circunstancia y otro lugar habría insistido que fueran delante para poder ganar tiempo con la guardia, mas en esa ocasión urgía más no retrasar la evasiva a la Guardia—. Debería llevar hacia el alcantarillado.

Una vez en el oscuro pasadizo, examinó las paredes de la cercanía y frunció el entrecejo al no hallar una baldosa con la misma marca que en la parte superior. Esperaba, por la maldita Reina, que el mecanismo acabaría volviendo a su ser pasado un tiempo específico. Se internó en las penumbras del pasadizo y miró de reojo a la castaña que había acortado, tan deliberadamente, la distancia entre ellos. No pudo contener una sonrisa ladina, incluso burlona en su rostro, y casi agradeció estar de espaldas a ellas. Permaneció en silencio, centrando la vista en los pasos cada vez más ralentizados al verse alejado de la entrada. El sonido de los engranajes resonó en un murmullo a través del túnel y ocasionó que el Teniente mirara hacia atrás. La luz que había descendido por la bajada se cerraba sin ninguna figura tras ella. En parte era buena señal.

Parece que sólo nos queda avanzar —desvió la mirada a la mano que aferraba su jubón y la llevó más allá para localizar la empuñadura de la daga de la desconfiada dama. Sin embargo, no le dio la más mínima importancia. Él, a diferencia aparente de las damas, no parecía tener problemas en ver en la oscuridad y tampoco lo ocultaba en lo más mínimo. Sus pasos eran certeros y observaba los resquicios de humedad que podrían ocasionar algún accidente en su avanzar. Desvió la vista a la ahora morena y sonrió divertido. Aquella mujer no tenía sentido del peligro—. Vuestra amiga no parece tolerar demasiado bien el alcohol —comentó a tiempo que emprendía el paso entre las sombras más oscuras.




Sendas:

Ya soy mayor ~ ; ¿Te cuento un secreto? ; Estoy pero no estoy ; ¿Así se sentirán las crías?
 ; ;  ;

Garras a mí (?) ;
;
avatar
Cedrik
Hybrid

Ocupación : Teniente del Ejército
Mensajes : 146

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Siri el Lun Jul 31 2017, 14:17

No pudo evitar mirar de reojo en dirección de Nyssa. - Ella es más capaz de lo que crees  - respondió hacia el otro. No podía afirmar tampoco al cien por ciento que lo fuera pero si su intención era desviar de algún modo la atención de la cazadora, no lo lograría tan fácilmente. - Si caes o te desangras mientras bajamos quisiera estar al tanto por sí debería tener que cargarte - “O dejarte a un lado” agregó mentalmente aunque cierto pestañeo involuntario que sólo ella notaría declaraba que no sería capaz de simplemente abandonarlo. No era dragón y, al menos por ahora y en apariencia, no se veía como un enemigo como para merecer un final de ese tipo. ¿Sería capaz de abandonar a alguien en un lugar húmedo o cerrado a sabiendas que acabaría por morir solo y abandonado? Quizás afuera.. o en la calle...Suspiró. Se le ocurría al menos un par de dragones que abandonaría a su suerte de ese modo pero matar un dragón no era tan sencillo y lamentablemente, aún no poseía un arma de jade.

Su mirada se deslizó por su propio hombro derecho en busca de la exploradora. ¿Se encontraría tan perdida en alcohol que no comprendería la magnitud de lo que “llevar al alcantarillado” podía implicar realmente? La cazadora no pasaba mucho tiempo en la base como para saber qué tantas precauciones podían llegar a tomar o si estaban cubiertos cualquiera de aquellos “pasadizos secretos”, pero la cuota de alarma que venía forjando ganó un poco de tamaño luego de aquello.

A Siri no le interesaba caer biena  nadie, sólo quería salir con vida de allí con la otra resistente lo más entera posible. Nunca fue una mujer sociable y no comenzaría a serlo con un perfecto extraño, con habilidades para la pelea, que conoció indirectamente en una taberna mientras la guardia podía estar pisandoles los talones. Una sonrisa fugaz se dibujó en sus labios ante el comentario de Nyssa sobre no saber qué estaba agarrando. - Es sólo una talega N… - carraspeó a tiempo antes de pronunciar su nombre, después de todo a ella debían de conocerla si es que aun le estaban buscando o conocieran su verdadero nombre. No podía estar realmente segura pero no asumiría ese riesgo - Sólo no sigas buscando - el leve tinte de broma se dejó ver en el tono de su voz, pero no dejó de atender a lo que sucedía por delante.

Su ojos se fijaron en su propia mano y al pestañear en los ojos de su guía que observaba sin mover su agarre en ningún momento. No le preocupaba que supiera que pensaba defenderse si era necesario. Si él tuviera la intención de atacarlas podían suceder dos cosas: que lo repensara o que ideara un mejor plan porque estaría esperándolo.

- Eso parece - reafirmó poniendo apenas los ojos en blanco a la oscuridad que les rodeaba con el tono seco que le caracterizaba. - No te conozco - agregó de la nada. Como si él hubiese pedido explicación sobre su en realidad acostumbrada actitud antipática. El tono de su voz se relajó un poco sólo para anunciar lo siguiente. - Pero se agradece le ayudaras … - Cerró con un poco más de fuerza su mano en la tela de la camisa de él de la que se había aferrado, cuando su pie derecho resbaló a causa del húmedo musgo que cubría el suelo . - Lo siento - dijo hacia él - Ten cuidado donde pisas Ny... tsk - palmeó apenas la mano de Nyssa  para que supiera que a ella se refería - ¿Qué tan seguido tomas este camino? - preguntó por tres motivos, curiosidad, reconocer su posición desde el sonido de su voz pues la oscuridad se cerraba en torno a ellos y  prevención, por si podía llegar a la base resistente al seguirlo.






avatar
Siri
Hybrid

Ocupación : Cazadora
Mensajes : 275

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Nyssa el Lun Jul 31 2017, 16:45

Soltó una risita entre divertida y orgullosa por el halago que le lanzó Siri al responderle al rubio. Uy, sí, era capaz de encontrar su cama o la de Derek, olvidándose de que al pobre le gustaban las mujeres, en mitad de una borrachera. Penumbra. Oscuridad. Penumbra. Oscuridad. Como híbrida, era como ver y luego quedarse ciega para volver a ver de nuevo. Con lo bien que les vendría ahora una antorchita... Hizo gesto con una mano de abrirla, soltando un "llamas a mí". Pero no hubo resultado-. Vaaayaaaaa engaño -se quejó. Mientras Siri y quien llamaba Shedric intercambiaban opiniones sobre estar bien o no-. Uyuyuy cargarlo, ssssep. Tú quieres tocarlo. Ramona, qué picarona -y se partió de risa al decirlo.

Luego vino la pregunta sobre que estaba agarrando. ¿Una talega? ¿Una de esas bolsitas de cuero? Oh. Apretó y soltó como si fuese una pelotita anti estrés-. Jiji... piii... ooooh... piiii -jugueteó con la bolsita como si fuese lo más divertido del mundo. Hey, pero no siguió buscando. No estaba para nada preocupada por el alcantarillado. Estaban lejos de la base y había alcantarilla de sobra. Además el alcohol lo hacía todo más divertido. Salvo el fuerte olor de las cloacas. Al cual estaba acostumbrada.

A sus oídos llegó un sonido como...-. ¡Abre la muralla! -y se calló la boca... un segundo-. Sssujeta la puerta que vamos jeje -hora de callarse, sí. Estuvo un silencio un rato, escuchando a... a Siri sobre todo. ¿Ahora se llevaba bien con el hombre? Wii. En ese momento resbaló justo cuando escuchaba "ten cuidado por dónde pisas"-. Uyyyy por poco. Nyyyyyssaaaaa. Nyssstk, no -y otra risita ahogada y despreocupada. En ese momento recordó que no le había dicho nada a aquel hombre-. Uy, Shedic. Eeees que... con un vasito de vino yo ya no puedo con mi vida -comentó divertida-. ¡Hey! Vamos al bosque. Shedric, ¿siempre llevas a las mujeres por aqui? -preguntó, avanzando agarrada de la bolsita de cuero-. Tú tranqui, Siri. Que el guapo controla -dijo cabeceando con seguridad.

Continuó caminando e intentando no resbalar. Dos tareas complicadas. Y al final sucumbió a la tentación de cantar-. Ahora que vamos despacio, vamos a cantar mentiras tralala, vamos a cantar mentiras tralala. Vamos a cantar mentiraaas. ¿O era contar? Bah, da igual. A la horaaa del recreo me estaba fumado un puro. El profesor me castigóooo y yo ahostié a su hijo tralala y yo ahostie a su hijo tralalaaa y yo aaahoooostieeee a suuu hijoooo puchunchunchín jiji.





avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2743

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Cedrik el Miér Ago 02 2017, 18:16

Miró de soslayo a ambas féminas cuando la castaña mencionó la capacidad de la morena y ésta soltó una risa tonta. Cedrik no pudo evitar mirar a la borracha belleza que había acabado en sus brazos y alzar una ceja con duda. Si era capaz o no de protegerse, en ese momento, bajo el efecto de –por lo que alcanzaba a su olfato- demasiadas jarras de alcohol,  quedaba visiblemente enjuiciado a una clara sentencia: no alcanzaría a golpear ni el aire. Pero, ¡ey!, ella era su amiga. O aparentemente parecían serlo. La evocación de «Llamas a mi» le hicieron volver a centrar los gélidos iris en la exploradora y fruncir el entrecejo. ¿Qué hijos de mil avernos decía aquella mujer ahora? Pasó la vista de una otra nuevamente. Pero la mención de morir desangrado y abandonado lo sacó rápidamente del iniciado escrutinio. Y casi se echó a reír. Casi. Contuvo con disciplina férrea su intención y desvió la vista a la cazadora.

Descuidad, si desfallezco, seré un buen festín para los carroñeros y alimañas —comentó con un tinte de diversión en la voz y sonrió ante la broma de la exploradora, sin decir nada al respecto.

Con esa frase le otorgaba la absolución -o posible intención- de salvarlo o cargarlo en caso de caer en ese apestoso túnel, lleno de orín y heces. Bien sabía que no iba a perecer allí pues no estaba más herido que los moratones típicos causados por una pelea de taberna, pero era ligeramente divertido ver cómo la impasible y tosca cazadora se preocupaba por él: un completo desconocido. Etta siempre le había dicho que la bondad, aunque estuviese oculta tras un caparazón, siempre acababa emergiendo de alguna forma y esa parecía ser la manifestación de la castaña. Una manera bastante peculiar.

Agradeció que el ambiente dejara de ser tan cortante con las bromas y medio conversaciones de la dos mujeres. Debía admitir que las elocuencias sin sentido de la morena lo entretenían en demasía. Su cuerpo estaba más relajado y sus músculos menos tensos, pese a estar en un lugar tan tétrico. No obstante, aquello no quería decir que no estuviera alerta. Sus sentidos escudriñaban allá por donde pisaba y de vez en cuando, según avanzaba, miraba sobre su propio hombro para observar que sendas féminas seguían su paso. Y a pesar de no haber pedido explicaciones, la castaña cazadora le acababa de dar una excusa por portar un arma ante un completo desconocido. Algo demasiado obvio, a su parecer. No comprendía la necesidad de esa “disculpa”, pero no le dió importancia. Sonrió ladino, fijando los iris en los de ella, antes de volver a iniciar el paso por las sombras.

No creo que debáis justificar nada.

De pronto notó un tirón de su jubón. Fue un acto reflejo. Su diestra agarró con fuerza lo primero que encontró para que la castaña no cayera. Estaba a punto de rechistar sobre las disculpas cuando la siguiente también resbaló, sin darle tiempo a reaccionar, y comprobaba que no era más que otro leve resbalón. Esas dos mujeres le iban a dar más quebraderos de cabeza de los que creía. Su agarre se soltó con cuidado a medida que oía la corrección de Nyssa a Siri. Desvió la vista a una y a otra comprobando que ambas estaban bien. «Nyssa… y Siri», repitió mentalmente con un nuevo escrutinio hacia ambas. Si era la Nyssa que creía, acababa de romper el misterio de la tal Siri. Tener a una despreocupada fugitiva como compañera -en medio de la ciudad donde más la buscaban- debía darle harto dolores de cabeza.

Lo que le llevaba a pensar… que ese era otro maldito motivo para distanciarse de los hipócritas de los Guardias. ¡Puta vida! Si era esa Nyssa era terrorista y lo más seguro es que la otra también. ¡Peor! De lo que tendría que preocuparse no es de los tediosos informes sino de los perros de la Reina. Estaba seguro que le había mirado un maldito tuerto.

Al oír su nombre salió de sus propias cavilaciones y alzó una ceja.

No, mis intereses de llevar a las mujeres por las cloacas no es precisamente mi concepto de cita ideal —comentó contrariado, aunque no sabía si por la broma o por la situación en que estaba, y continuó—: Podemos llegar al bosque si conseguimos llegar a la boca de alcantarilla de la plaza de la fuente.

Presionó la mandíbula con fuerza y prosiguió la marcha. Ese no era el momento ni el lugar de pensar que una borracha trovadora y la castaña antipática fuesen o no de los Terroristas, y si lo eran… sólo tenía que evitar que la Guardia los cazaran. Juntos. Maldita sea, pero en su dogma no cabía el abandonar a dos damas, gruñó para sí mismo. Sólo quedaba acompañarlas hasta que estuvieran en el bosque. A salvo. Una nueva contradicción emergió en su mente. Maldijo internamente. ¡Joder! Espera... ¿Solo debía evitar decir que era del Ejército? Sí, eso haría. Al fin de cuentas no le apetecía tener que combatir con esas dos mujeres, ni con ninguna otra... Bueno, mentía, no le importaría tener una lucha mucho más placentera con la ingenua criatura que iba a abandonarlo en Talos... pero ese era otro cantar. No era momento de pensar en ella. Frunció el entrecejo y con la determinación renovada emprendió el paso.

Giró a la derecha y tras unos pocos metros de nuevo a la derecha. Había memorizado por las indicaciones de Drish el camino que llevaba hasta la Plaza. El recorrido hasta el bosque, desde ese punto, sería mucho más llevadero, ya que los resquicios de luz, de vez en cuando, se filtrarían por algunas  oquedades desde diversos adoquines.




Sendas:

Ya soy mayor ~ ; ¿Te cuento un secreto? ; Estoy pero no estoy ; ¿Así se sentirán las crías?
 ; ;  ;

Garras a mí (?) ;
;
avatar
Cedrik
Hybrid

Ocupación : Teniente del Ejército
Mensajes : 146

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Siri el Lun Ago 07 2017, 20:30

Desestimó aquella respuesta sobre encontrarse o no herido pues se lo notaba bastante entero para caminar por aquel incómodo lugar. Tomando como broma aquellas palabras se concentró en detalles como su respiración, la seguridad con la que pisaba y ciertos movimientos… no parecía herido o si lo estaba, no era de peligro. Toda la seriedad que Siri quería mantener, Nyssa se encargaba de echarla al caño con cada una de las palabras que salían de sus labios. La cazadora se encontraba luchando ante la tentación de reír cada tanto y, cuando no podía, se limitaba a poner lo ojos en blanco, sonreír de lado o fingir que tosía.

Quizás no fuere sencillo entender la forma en que ella veía las cosas… Para la cazadora, mantener una actitud severa , antipática y distante era la mejor manera para no distraerte y recibir una puñalada por la espalda por confiarte. Era sencillo bajar la guardia y dejarse llevar, pero mantenerla aun siendo innecesario no, y si algo tenía en claro era que ella no buscaba hacer amigos en ningún lado, pues desde su pesimista forma de ver la vida, estaba mejor sin ellos. Esto se debía principalmente a que la presencia de allegados en la vida de cualquiera terminaba por ganar puntos de inflexión por todos lados… llevándote a cometer errores estúpidos como preocuparte por alguien e internarse en una taberna de Talos para salir por las alcantarillas con un perfecto desconocido… Siri se convencía que nada de aquello lo hacía por gusto ni decisión propia inclusive. Ella hacía lo que tenía que hacer, lo que correspondía, nada más ni nada menos que eso y claro, en su mente encajaba perfectamente por lo que servía.

Nyssa …- dijo a modo de reproche poco antes del suspiro de resignación al decir su nombre. Que la hubiere mencionado a ella no le interesaba realmente pues era el cuello de la otra el que estaba en peligro por lo que rogaba que el supuesto guía no fuere muy listo como para darse por enterado. Sin embargo, por si eso no era suficiente, la cazadora no menguaría aquella actitud de encontrarse a la defensiva y mucho menos de ahora en adelante.

Por un largo trecho la cazadora no profirió sonido alguno que no fuera más que algún susurro de alivio por haber evitado un resbalón pues,a decir verdad, con la voz de Nyssa ya tenían suficiente considerando que inclusive comenzó a canturrear en un momento. Siri no estaba realmente al tanto de las bifurcaciones que podía haber en el acantarillado en esa zona pues no solía acceder a Talos desde dentro y la mayor parte de su vida la llevaba en los bosques o en las cuevas de los acantilados, más particularmente una desde hacía un tiempo. Por lo que medio a regañadientes seguía al rubio sin quejarse sin perder ocasión de prestar oido a cualquier cosa del exterior que pudiere darle la pauta de qué lugar se encontrare arriba luego de doblar dos veces.

Y se puede saber el motivo por el cual estaban peleando allí dentro?- preguntó ladeando el rostro por sobre su hombro hacia la resistente que, en el mejor de los casos se recordaría el motivo y dejaría de hacer tanto ruido al ir cantando. Ni bien terminaba de preguntar aquello se encuentran con una serie de escombros que prácticamente tapaban el camino. Observó, aun desde la distancia cómo se encontraban las paredes y el techo pues ingresaba cierto haz de luz que le permitía contemplar ciertos detalles, que dejaban en claro que no hubo ningún tipo de derrumbe por esa zona lo que suponía que fuere puesto adrede. ¿Resistentes intentando cerrar el paso? Apenas se acercaron los suficiente existía otra bifurcación hacia la izquierda considerablemente angosta al menos por un tramo que parecía girar hacia la izquierda más adelante. - No respondiste que tan seguido tomas este camino …- dijo hacia el hombre aunque no lo estuviese mirando, ocupada inspeccionando aquel nuevo camino. Sobre ellos, el ruido repentino de los cascos de unos caballos sobre el metal de unas de las tapas hacia donde estaban trajo aparejado el  sonido de varias voces de mando. Algunas sombras dejaron claro que algunas personas caminaban sobre ellas hasta detenerse algo mucho más grande que luego de relinchar se anunció como un caballo. -¿Vamos? - preguntó en susurros señalando la otra alternativa a su camino. - ¿Te persigue la guardia? - preguntó finalmente hacia él, pues por ello quería saber desde porqué peleaban y sobre todo porqué había salido junto a ellas cuando estos habían llegado.






avatar
Siri
Hybrid

Ocupación : Cazadora
Mensajes : 275

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Nyssa el Jue Ago 10 2017, 17:09

-Holiiii -saltó en tono alegre cuando Siri dijo su nombre con reproche-. Uyuyuy pillín. Coooonfieeeshaaa. ¿Cuál esh tu picadero? -le preguntó a quien llamaba Shedric cuando él negó llevar a mujeres por las cloacas como cita. Los siguió aquí y allá, por la penumbra y la oscuridad. Se estaba divirtiendo mucho gracias al alcohol. Aquella era una pequeña excursión con la seria cazadora y un desconocido. Era algo que podía salir muy bien o muy mal. Y en ese momento, su parte más racional estaba adormecida como para pensar en desventajas.

Giró y giró y... ¿dónde estaban? Siri estaba interrogando al rubio y se oía gente y un caballo y... ¿Que si iban dónde?-. Aaa veeer... un lugar menosh concorrido -comentó. Concorrido, sí. Adelantó a los otros dos y asomó en una tapa de cloaca, como un pequeño topillo. Sus irises captaron movimiento arriba, en ese par de milímetros de tapa ligeramente levantada. La bajó de nuevo-. Por aquí nupe -murmuró y continuó andando, más deprisa. La luz se filtraba más y era mucho más fácil continuar. De la plaza hasta el bosque-. La vida pirata esh la vida mejoh. Shin trabajah, shin eshtudiah. Cooooon la boteia de ron chin chin pum -canturreó bajito-. Tamosh bajo la plasha esha. Shhh. ¿Hashe un café con leche y relax? jijijiji -rió bajito y continuó andando delante del rubio.

Cada poco asomaba ligeramente para ver dónde se encontraban, hasta que se coló por una estrecha salida taponada con maleza que cortó con un cuchillo, arrastrándose en horizontal, a gatas. Y poco después su cabeza regresó en sentido contrario-. Bossshqueee -anunció feliz-. Aaandaaa, un árbol. Oh, no. Hola, rubialesh -ascendió la mirada hacia el rostro del hombre con una sonrisa antes de retroceder y salir de nuevo al bosque. Pf. Se sentía mal. Entre el ardor en su cara y la borrachera... Decidió quitarse la ropa y transformarse. Al menos así se curaría. Tomar su forma dracónica le dolió, como siempre. Pero optó por la forma de montura para no llamar mucho la atención y los esperó.





avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2743

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En las sombras más oscuras [Siri & Nyssa]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.