Novedades

- (15/11) Ya están disponibles novedades de Noviembre, ¡no te las pierdas!

- (15/11) Ya podéis pedir los dracs del mes de Noviembre.

- (15/11) En el pregón, nueva entrevista a Sabrina.

- (15/11) ¿Quieres conocer las leyes? Pásate por aquí.

- (15/11) ¡La llegada del anexo del Gremio ya está aquí! ¡Conócelos!

- (15/11) ¿Quieres conocer nuestro índice? Pásate por aquí.

Últimos temas
» Parecido familiar (Corah)
Hoy a las 20:07 por Corah

» Muuu, ¡la vaca! [Corah]
Hoy a las 19:53 por Limon

» Entre tus piernas.
Hoy a las 19:22 por Brennan

» (Cambio) Cuenta hasta TREINTA sin chicas
Hoy a las 19:19 por Brennan

» Draconians por Mes
Hoy a las 19:19 por Limon

» Ofertas de empleo v2.0
Hoy a las 19:14 por Brennan

» Habilidades perecederas -FB (Jeanne Lionheart)
Hoy a las 19:01 por Moira

» Stalker /Myrddemrys/ [Fb]
Hoy a las 18:53 por Nimue

» Knowing other slaves «Drael»
Hoy a las 18:36 por América

» Intentions {Priv.}
Hoy a las 18:33 por Schaffer

Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

05/06

Directorios y Recursos

09/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving PetsFINAL FANTASY: ZeroTime Of Heroes
60/60

Afiliados Normales


Danza de las arenas || Priv

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Dove el Sáb 24 Jun - 11:29

Después del tiempo que les tomó llegar a la ciudad se resignaron en cierta medida a que estaban condenadas. No en el sentido mas pesimista o cruel, tampoco era literal. Las nuevas no iban a estar listas para un espectáculo completo. Tomaba demasiado tiempo el entrenar a alguien para dicho acto y siendo de lo mas sincera su "Jefe" había sido un codicioso dragón. A pocos días antes de llegar aun Ashia lo sabía su líder estaba consiente de que su trabajo y tal vez no solo el de ella pendían de un hilo.  Dove por su parte se había dedicado a practicar mas con los bastones. Le gustaba como se miraban cuando estaban en el fondo haciendo malabares con ellos mientras en primer plano estaban sus compañeras haciendo su baile con las espadas.

Dove apreciaba la armonía, el esfuerzo y trabajo de sus compañeras también. Y quería estar en segundo plano resaltando al resto mas que en primera fila porque era de las pocas que sabía como hacerlo. Y ahí radicaba la ironía en todo esto.  Ashia habia tenido una brillante idea, una nueva rutina que no requeriría demasiado esfuerzo en aprenderse. No para las que tenían experiencia, no exigía demasiado de las nuevas, pero en contraparte Dove tenía que tener sesiones mas largas y un bonus que no le agradaba del todo.

Dove suspiró pesadamente mirando la mansión donde iban a trabajar esa noche. Para ella todas eran exactamente  iguales excesivamente grandes, con más habitaciones de que las podían contar, brillantes y con tantas ventanas que te preguntabas si los vecinos eran o no indiscretos o sólo fingían que no veían a su vecino.  Se detuvieron por el callejón de la puerta trasera. Oscuro y húmedo no había demasiado lujo en la parte trasera al parecer. Estaba segura que la visión delantera debía ser ostentosa y brillante.

Bajaron sus cosas y entraron por la cocina. Podía ver a todos y venir preparando comida, sirviendo bandejas, el aroma era delicioso y los platillos lucían realmente bien, su apetito empezaba a despertar con esa visión. Pasaron al salón aun faltaba para que empezara la fiesta, aun se veían personas decorando y colocando algunas cosas.  Para ellos les habían dispuesto un pequeño escenario en una esquina del gran salón. Con una pequeña parte trasera donde estarían. Les dieron permiso de ir a la cocina por comida o agua de necesitarlo. Malas noticias sería una fiesta larga. Al menos para las pobres esclavas y un aburrimiento para el resto.

Se preguntaba si después del acto principal se podría marchar. Después de eso no tenía mucho más que hacer. Suspiró pesadamente pensando en lo que debería estar haciendo y lo que realmente hacia.  Por ordenes de su jefe llegaron preparadas, se habían maquillado, vestido y arreglado cada detalle antes de llegar. Lo cual fue un fastidio horas que pudo utilizar para investigar sobre su hermano. Pero no, se sentía algo decepcionada de no haber podido salir corriendo a buscarlo pero tenía otras cosas que hacer.

La noche transcurrió con calma todas estaban esperando el turno de actuar. Tomaron turnos para ir por agua y comida para todas. Estaban ahí solo hablando calmando los nervios comiendo algo simple con agua pero en ese momento era justo lo que necesitaba, debido a todo ellas tenían que estar en su zona sin que los invitados las vieran entrar o salir, solo en el escenario, una larga espera. Una de las compañeras se asomó un poco por la cortina. Algunas sintieron curiosidad, todo ahí era diferente a lo que acostumbraban. Para ella no era nada nuevo, no podría mostrarse tan sorprendida como las otras pero de igual forma  se asomó para bromear con el resto. Al menos su cara de sorpresa fue real .
avatar
Dove
Human

Mensajes : 36

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Zenda Faelynn el Lun 26 Jun - 7:35

Vamos Drael quita de una vez esa cara, te ves muy bien con esas prendas y mejor ayudame a mi a terminar de vestirme, sobre mi cama esta la túnica que va sobre el vestido - indiqué al esclavo mientras terminaba de colocarme los aretes delante del espejo de mi habitación. En tanto, el esclavo atendió a mi indicación y no tardó en volver con la prenda crema misma que me ayudó  a colocarme. Con ello y un cinturón adornado con piedras preciosas, mi atuendo estaba totalmente listo. Me gustaba mucho el vestido que había elegido, recordaba haberlo comprado en Isaur antes de emprender el viaje hasta Talos. Aunque dadas las diferencias entre una ciudad y otra no había sido hasta ahora que tenía oportunidad de usarlo. ¡Aún no podía creer que Lord Rashid hubiera llegado a Talos a pasar una temporada! ese dragón era realmente encantador. No por nada mi hermano y yo habíamos llegado a congeniar bastante con él en nuestra tierra natal. El dragón era un reconocido comerciante de telas y bastante joven, no debía tener más de 300 años y aún así había logrado hacerse de su propio prestigio.

¿Cómo me veo? - pregunté al esclavo girando sobre mi eje mostrando una amplia sonrisa. La fiesta de Rashid con temática de Isaur realmente me encantaba, más aún que nos hubiéramos reencontrado y nos hubiera invitado - Oh vamos Draelito de mi vida, quita esa cara ya te dije que lo pasarás bien, llevas días pidiéndome que salgamos a algún lado y aquí tienes la oportunidad perfecta, me has prometido que te comportarás delante de más personas y aquí podrás demostrármelo para dejarte mover con mayor libertad además, he escuchado que habrá chicas guapas con poca ropa mostrando sus encantadores bailes, seguro que te gustan - y ya sabía que para mujeres el castaño no tenía mal gusto y tenía hasta sus excentricidades. De cualquier forma esta fiesta se me había antojado igualmente perfecta para observar el progreso de Drael, el esclavo me preocupaba y si bien me agradaba su rudeza igualmente creía conveniente que el mismo supiera moderarse. Como yo lo había había un lugar y un momento para todo y por su propio bienestar era mejor que supiera elegir sus peleas. Así, le había propuesto al esclavo ir a la fiesta y que se comportara, de lo contrario regresaría a limpiar las eses de los caballos.

Me ví una vez más delante del espejo y después tomé el brazo de Drael - bueno no perdamos más tiempo, seguramente Zareb está igualmente listo - tiré del esclavo fuera de mi habitación, viendo que mi mellizo salía al mismo tiempo del suyo. Inmediatamente lo observé de pies a cabeza y sonreí complacida, se veía muy guapo, como siempre - casi olvidaba lo bien que te iban esas prendas, Zareb - halagué dulcemente para luego abracerle y besa su mejilla - pero será mejor que nos apresuremos si no queremos llegar demasiado retrasados - los tres avanzamos hasta fuera de la casa, donde un carruaje esperaba ya por nosotros. El trayecto hasta la mansión que había adquirido Rashid fue leve y en el trayecto me encargué de molestar un poco a los dos de los hombres que venían conmigo, hasta que por la ventanilla del carruaje pude visualizar una mansión de paredes blancas y ostentosos toques en color oro. era tan típico del dragón esta casa. En la entrada se nos abrió la puerta del carruaje y los tres fuimos conducidos hasta el sitio donde se estaba llevando a cabo la fiesta del Dragón.

La decoración del lugar era alucinante. Telas semitransparentes colgaban en todas las salas, las antorchas estaban colocadas de tal forma que el sitio no quedara en la penumbra pero que tampoco estuviera demasiado iluminado, brindándole al lugar un aire acogedor. Había largos sillones con coloridos cojines acomodados a lo largo de dos paredes y, por supuesto, las mesas eran igualmente alargadas pero más bajas. En el centro de la estancia principal había un espacio libre donde ya algunas mujeres con vistosos atuendos danzaban siguiendo la música tan habitual de Isaur. La nostalgia y la alegría se inundaron de mi - me recuerda tanto a casa - susurré en la lengua de Isaur. Negué lentamente y tomé el brazo de Zareb y voltee a ver a Drael - bien, será mejor que busquemos un lugar o encontremos a algún conocido ¡esto es divino!





No sabía que iba a hacer con mi vida, porque la vida es un espacio inabarcable y sin tiempo



Hermanos Z:

Te adoro Zareb, gracias ¡Feliz Cumpleaños!


" />
avatar
Zenda Faelynn
Hybrid

Mensajes : 325

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Drael el Miér 5 Jul - 2:29

Con cada conversación o idea que surgía de la cabeza del esclavo, la dragona lograba retorcerla hasta llegar a una tarea que Drael odiaría realizar y que se negaría rotundamente de buenas a primeras.  Entonces, ella insistiría, le hablaría y le haría proposiciones como para que él terminara cediendo a obedecerle.  Odiaba que lo hiciera siempre y le funcionara una y otra, y otra vez.   La misma historia se repetía una y otra vez con Zenda.  

¿¡Hueles ese delicioso e irresistible pastel!? ¿Por qué no te sientas a comerlo conmigo mientras te hago miles de pregunta sobre tu vida que si o sí terminarás respondiendo?” ¡Bah! “¿Quieres salir al bosque a practicar con tus poderes de fuego? ¡Bien! ...Pero, antes demos un paseo de tres horas en el mercado. ¿Si, Drael?” ¡Era injusto!  Hasta, lo había obligado a aprender a leer y a escribir, cuando se enteró que su esclavo no sabía  al entregarle unas cartas erróneas.  No le importaban las excusas y los reclamos, ella lo había obligado a estudiar todas las tardes argumentando que era indispensable para su vida.  ¡Mentiras! ¡El jamás lo había necesitado y no existía nada para lo que le sirviera en un futuro!

En esos momentos estaba esperando a Zenda y a Zareb para acompañarlos a una fiesta.  Sonaba divertido, sí, pero la fiesta estaría repleta de dragones pomposos que hablarían con los hermanos mientras él los aguantaría en silencio a unos metros atrás.  También, le habían hecho disfrazarse de payaso extranjero, con prendas demasiado coloridas y brillantes para su gusto.  Las odió desde un principio, y las había odiado más cuando Zenda le comentó que combinaba con su vestido.  Esperaba que al menos las bailarinas fueran espectaculares y que la comida fuera deliciosa, como le habían prometido.

Al llegar a la mansión de ese tal Rashid, Drael quedó sorprendido, el lugar parecía de otro mundo y la gran mayoría (como ellos tres) estaban disfrazados muy acorde a la decoración del gran salón.  Quedó anonadado y, al ver que al menos había cumplido con las mujeres, su humor mejoró bastante.  – ¿Conocidos? – murmuró concentrado en una bailarina que se encontraba haciendo unas volteretas extrañas y luego paseó sus ojos por todo el salón– Esa pelirroja, en los sillones, ¿No los visitó a Zareb una vez? Salúdenla si quieren – opinó levantando los hombros desinteresado volviendo al espectáculo–  Yo me quedo viendo, me portaré bien




avatar
Drael
Human

Ocupación : Esclavo
Mensajes : 263

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Zareb Christopher el Miér 5 Jul - 5:32

Tras lo ocurrido hace un par de días el híbrido no perdía oportunidad alguna de seguir a su hermana -dentro de sus posibilidades- e intentar aclarar las cosas con ella cuanto antes, pues aun cuando la joven se mostraba igual de cariñosa que siempre, la verdad es que el muchacho percibía cierta tensión en el ambiente y no sabía siquiera si ésta era provocada de forma indirecta por Zenda o, quizá, ¿por su propio arrepentimiento? Posiblemente. Después de todo, Zareb cuidaba mucho de la señorita y el hecho de causarle daño él mismo terminaba siendo el peor de los actos que pudiera atestiguar. ¿Pero cómo reprimirse? Tanto para lo bueno, como para lo malo, el rubio iba con todo y no por nada esa mañana se la pasó acosando a su melliza mientras elegían sus atuendos para la fiesta del día, agradeciendo que minutos más tarde las cosas entre ambos volvieron a la normalidad o a lo que sea que ellos calificaban como “normal”.

Ahora, horas después, el chico alzaba el rostro con cierta presunción para corresponder al halago de su hermana, sonriendo divertido mientras la abrazaba con fuerza e imitaba sus gestos.- ¡Pero mira quién habla! Si pareciera que fue ayer cuando te lleve a tu primer baile.- le guiñó el ojo y acarició su mejilla con cariño, olvidándose por un instante que el esclavito estaba presente hasta que la híbrido hizo una ligera mención al mismo.- Bueeeno… Drael ya es retrasado por naturaleza, más no podemos hacer.- ¡tenía que picarle la cresta!, era prácticamente su misión en la vida del moreno y cumpliría bien con su papel, si bien es cierto que en el fondo -muy en el fondo- Zareb le tenía aprecio porque el sirviente era el único sujeto al que podía considerar ¿amigo? Mejor no darle ningún título, por lo menos no hasta que pasara la prueba de esta noche.

Posteriormente, el trío se desplazó por la ciudad de Talos con calma y llegaron al punto de reunión en tiempo y forma, siendo recibidos con agrado para luego disfrutar de la mágica velada que tenía lugar y que al parecer tenía mucho que ofrecer. Vamos, ¡la decoración era exquisita!, aunque no más que los pequeños manjares que con gesto travieso el híbrido comenzó a devorar.- Divino es poco, hermana.- respondió por inercia mientras era arrastrado por la melliza, deteniéndose a su lado mientras observaba al esclavo con detenimiento.- Dr…- estaba a punto de decir algo cuando el moreno le ganó la palabra y Zareb no tuvo más remedio que llevar su mirada hacia la famosa pelirroja que éste le había señalado.- Ehm - tosió y se giró hacia otro punto de la estancia mientras fingía que se acomodaba su peculiar vestimenta, negando para sus adentros.- Esta noche vengo acompañado, lo siento.- era su manera de escapar del reencuentro, y es que aquella chica le recordaba en cierto modo a Ashanti.- Y no, señor. No quieras escapar tan rápido.- demandó desde su posición, aunque la que estaba en derecho de dar la orden final al esclavo era Zenda.- ¿Qué dices? ¿Le das permiso de ir a buscar a una de las bailarinas? - en realidad, estaba pidiendo el permiso para él mismo.






♥️ ¡86 años juntos, pequeña traviesa! ♥️
avatar
Zareb Christopher
Hybrid

Ocupación : Aprendiz de Armamentista
Mensajes : 247

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Dove el Sáb 8 Jul - 15:54

El escenario contenía arena mezclada con un polvo especial cuando se esparcía por el aire  y el fuego atravesaba la nube que se formaba salían chispas todo para dar aumento a la teatralidad de la presentación.

Las nuevas estaban sobre el escenario ya con los abanicos de fuego. Eran cinco palos de madera dispuestos en forma de abanico con la tela y aceite en cada punta encendidos. Estaban haciendo rutinas básicas, movimientos pocos complejos al ritmo de la música. Era vistoso aun así ver a esas ocho mujeres bailando entre estelas de fuego y chispas.

Algunas otras se encontraban en la fiesta entre los invitados repartiendo regalos a los invitados. Presentes desde Isaur, todos parecían de aquel lugar. Al finalizar las decoraciones parecía una presentación mas de las que solían hacer. Dove ya portaba la máscara de su numero para cuando fuese su turno. Era una máscara casi de rostro completo que simulaba el rostro de un dragón. Ella seguía en la parte de atrás del escenario con otras bailarinas.

No podía quitar sus ojos de su hermano. Vestido de esa forma y acompañando a esas dos personas. Creía ya saber cual había sido el destino de su hermano. Al menos se alegraba de que siguiera vivo. Pidió a Ashia permiso para unirse a las otras y entregar algún presente con la excusa de sentirse sofocada en ese pequeño lugar.

Salió detrás del escenario ya sabía a cuales dos invitados entregar era una pequeña botella con arena y polvo dorado que juraba era oro, la botella era de vidrio con grabados en la lengua de Isaur y detalles bastante delicados. Lo otro era un una mascada típica de la zona.

Las luces cambiaron mientras avanzaba por el lugar, escuchó el cambio de música y había llegado la hora de la batalla simulada. Dos de las bailarinas tomarían las espadas curvas les encenderían fuego y "combatirían" entre ellas. Sabía la rutina y estaba ocupada para voltear.

Tomó todo el valor que tenía acercarse —Buenas noches mis señores— saludo en la lengua de las arenas —presentes para los nobles invitados— extendió la charola con los regalos esperando que los tomará dio unos pasos detras ligeramente inclinada como muestra de respeto se enderezó al estar junto a Drael asintió y camino por detrás de él. Se paró solo un segundo —es bueno verte de nuevo hermano mío— esas palabras que esperó tanto tiempo para decirlas, las susurró en su oído solo para él. Tomó con fuerza la charola caminando de regreso al escenario. En unos minutos sería su turno de participar. Sentía el corazón tronando en sus oídos, realmente estaba vivo y realmente le había hablado. Sonrió feliz, Serana no creería la coincidencia.
avatar
Dove
Human

Mensajes : 36

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Zenda Faelynn el Dom 9 Jul - 4:25

Giré el rostro hacia el sitio que había señalado Drael. En efecto, ahí se encontraba una mujer de larga y ondulada cabellera roja que alguna vez había visto dentro de la sala de nuestro nuevo hogar. Supuse, en aquél entonces, que se trataba del reemplazo temporal de Ashanti y que a la mujer vería en más de una ocasión en la residencia Z pero no fue así. Aquello me extrañó pero no vi oportuno cuestionar sobre aquello a mi mellizo quien, quizá, únicamente se estaba dedicando a conocer chicas en un intento de alejas sus pensamientos de aquella rubia dragona que lo había hecho a un lado tras saber que Zareb no era lo que ella creía. Los prejuicios hacia los híbridos eran severos, sobre todo en Talos, y vivir sobrellevando todo este peso estaba lejos de ser sencillo. En definitiva, ser dragón o ser humano, era mejor que vivir entre ambos polos, siendo enternamente despreciados por uno y otro lado. Quizá por ello los híbridos veníamos de par en par, para hacernos compañía el uno al otro, y sobrellevar mejor las vivencias en un ambiente tan hostil.

Además, a mi me parece que ella por ahora anda ocupada, ya nos encargaremos de saludar más adelante- agregué jovial al comentario que ya había asentado Zareb, atreviéndome incluso a colocar mi mano sobre su brazo como si en verdad ambos viniéramos en pareja. No era la primera vez que nos movíamos de esta forma, pues tal como él había señalado había sido Zareb quien e acompañara y escoltara en mi primer baile formal. A continuación solté una pequeña risa ante el comentario casual de Drael de querer quedarse para contemplar a las hermosas bailarinas que ejecutaban las danzas tradicionales del país de la Arena, Isaur. Al menos ahora Drael podía comprobar por él mismo que aquello que le había dicho era cierto y que a este evento asistirían bellas humanas a deleitarnos con su baile y, tal como había supuesto, aquello lo había cautiva, aunque no sólo a él ya veia como la mirada de Zareb se posaba constantemente sobre el baile que estaba teniendo lugar.

Incluso yo no podía mostrarme indiferente ante el bello baile que ahora estaba teniendo lugar. Dos mujeres habían empleado el fuego para simular espadas y, con las mismas comenzaban a recrear hipnotizantes movimientos al ritmo de la música que era creada por el bello sonido de laúd, la nay, el qanún, la darbuka y el duf - casa - murmuré en mi lengua natal soltando un largo suspiro tratando de alejar ciertos recuerdos ¡demasiado agradables y dolorosos! Agité mi cabeza de un lado a otro girándome hacia Drael con una suave sonrisa, encontrándole repentinamente cierto parecido a ...imposible, me estaba dejando llevar demasiado por la nostalgia del evento - pueden hacerlo si es que así lo desean, sólo si al final me dicen quien de los dos logró seducir a más bailarinas - agregué con cierta soberbia sobre la voz pues las bailarinas podían ser muy atentas pero ¿serían igualmente ingenuas y sencillas de abordar? eso lo quería ver. Además a ambos siempre les gustaba andarse peleando y este sería un tipo de enfrentamiento diferente, por otro lado ambos podrían divertirse un poco si bien Drael dada su posición se veía más limitado y esperaba que él lo comprendiera

Pero Dra... - la indicación que estaba a punto de darle al esclavo se vio interrumpida ante la llegada de una mujer que vestía como las bailarinas y que llevaba delante de ella una charola sobre el que reposaban dos obsequios. Rashid si que era un extraordinario anfitrión - buenas noches señorita - devolví el saludo con una sonrisa empleando la lengua de Isaur. Voltee a ver de reojo a Zareb antes de tomar la mascada entre mis manos. La textura era suave pero no corriente y el color era el mismo que el de mis alas cuando me convertía: blanco con ligeros toques rosáceos. - gracias - agregué con cortesía tras la inclinación de la humana y luego me giré hacia Zareb - definitivamente hemos de agradecer a Rashid por su invitación y sus presentes, aunque seguramente ahora ha de estar rodeado por todos - señalé con humor. Me giré para ver a Drael a quien alcancé a ver era seducido por la dama de la charola, dada la forma en que se había acercado a él y ahora se alejaba - al parecer alguien ya ha tomado la delantera - agregué sonriente dirigiéndole una mirada astuta a Zareb - pero vamos Drael no es para que palidezcas así, ella es bastante bella y tu presumías de ser todo un Don Juan





No sabía que iba a hacer con mi vida, porque la vida es un espacio inabarcable y sin tiempo



Hermanos Z:

Te adoro Zareb, gracias ¡Feliz Cumpleaños!


" />
avatar
Zenda Faelynn
Hybrid

Mensajes : 325

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Drael el Mar 11 Jul - 2:48

No hay competencia, ya gané desde que entré aquí

¿Una carrera por quien conquista más muchachas?  Al fin una propuesta divertida.  Por suerte, Zenda le había dado una idea mejor que estar atrás de ella, mientras hablaba con petulantes dragones y sus historias de como consiguieron un rubí del tamaño de su cabeza.  ¿A quién le importaba eso? No, era mejor seducir a esas hermosas y habilidosas bailarinas; ¿Quién dice? Hasta podría llevarlas a la cama. Además de que luego se lo enrostraría al idiota de Zareb, porque seguramente no conseguiría a nadie.  Un plan perfecto para la noche. Drael, de la emoción, le sonrió maliciosamente a ambos, dispuesto a encarar a la primera humana que se le cruzara en su camino.

Sin embargo, toda la emoción se le vino abajo en unos instantes.  Una de las bailarinas se les había acercado a los hermanos ofreciéndoles regalos, saludándolos en una lengua desconocida para el esclavo pero con una voz demasiado familiar.  Al principio solo fue confusión, ya que le era imposible creer que ella estaría en Talos, mucho menos en una fiesta repleta de dragones.  Sin embargo, la muchacha se le arrimó por la espalda y le habló al oído.  Era ella.  Era su hermana.  Drael palideció, sus manos temblaban y miles de sensaciones e ideas se le agolparon en su garganta, por suerte ninguna logró salir.  Se quedó mirándola mientras se marchaba, decidiendo, buscando la forma de no delatarla.  Tenía miedo, estaba furioso y hasta alegre de haberla oído.  Pero no sabía que hacer.

¿¡Bella?!– respondió a Zenda confundido, era imposible ver a su hermana de esa forma, y hasta se enfureció al no comprender que allí varios pronto estarían babeando por ella.  Pero logró reaccionar a tiempo y una trató de recrear una sonrisa mal actuada. –Cierto. Me dijo que tenía un tiempo libre.  – escalofríos recorrieron su espalda con cada palabra que decía pero necesitaba seguirla  –¡Vuelvo enseguida! ¡Vas perdiendo Zareb!– y dicho esto se marchó en busca de Emma, sin dar tiempo a réplica.

La alcanzó a un lado del escenario, detrás de unas cortinas que los protegerían, y la tomó del brazo para frenarla; por suerte, no había nadie allí y nadie lo había detenido.  –¿Por qué estás aquí? – le susurró con su voz quebrada – ¿¡Y qué haces vestida así!?




avatar
Drael
Human

Ocupación : Esclavo
Mensajes : 263

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Zareb Christopher el Jue 13 Jul - 0:36

Rodó los ojos ante las palabras del esclavo y sonrió para sus adentros.- Oye, no soy yo el que trae cadenas.- por lo menos no en el sentido literal, porque cuando se trataba de aferrarse a su hermana no había manera de escapar.- Pero bueno, muchas gracias por su consideración, mi bella dama.- exageró los gestos que pudiera dedicar a Zenda y pretendió iniciar con su caza de la noche hasta que la figura de una joven de cabello oscuro y cintura prominente hizo acto de presencia. “Distrae a Drael, hermanita”, propuso divertido en un vago intento de tomar ventaja, sin embargo la misma chica pareció elegir al sujeto de su interés y el híbrido no tuvo más opción que frenar sus arrebatos, no sin antes fastidiar al moreno con un par de oraciones: - Cuando se dé cuenta de que no duras ni un minuto vendrá a mí. ¡No va a desperdiciar así su tiempo libre! - quizá no fuera suficiente pero tampoco se podía quedar callado.

Ahora bien, una vez lejos tanto la bailarina como el esclavo, Zareb se giró hacia su hermana y soltó un largo suspiro.- Sabes que no pienso dejarte sola, ¿verdad? - tomó entre sus manos el presente y lo escrutó con calma, sonriendo al recordar parte de su vida en Isaur en tan sólo una fracción de segundo dada la conexión del objeto con aquella página de su pasado.- No sea que me pase lo que la última vez.- miró a la joven con intensidad y sonrió divertido, tratando de no remorar aquella noche en la que Zenda conoció a un sujeto que pasó a joderle la vida si bien es cierto que influyó en su cambio de perspectiva.- En fin, ¿quieres bailar? - extendió su mano y espero a que la rubia aceptara su invitación.- O bueno, primero deberíamos esperar a que terminen con su teatro, sí...- soltó a reír por su despiste, colocándose junto a su hermana para seguir disfrutando del espectáculo mientras buscaba con la mirada las bebidas.- Ven, vamos por algo de tomar.- propuso finalmente y comenzó a moverse entre los invitados.






♥️ ¡86 años juntos, pequeña traviesa! ♥️
avatar
Zareb Christopher
Hybrid

Ocupación : Aprendiz de Armamentista
Mensajes : 247

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Dove el Sáb 15 Jul - 4:20

Dove estaba realmente nerviosa de lo había hecho, su corazón latía con fuerza y lo escuchaba retumbar en sus oídos. Sintió el tirón y volteo mirando nerviosa a Drael. Se suponía que no debería hacer esas cosas en el trabajo tomo la bandeja abrazándola contra s pecho, necesitaba algo a que aferrarse en ese momento. Hasta que su hermano hablo y deseo golpearlo con la bandeja de metal en la cabeza a ver si así se le acomodaban las ideas. Se rio por debajo divertida —sigues siendo un idiota— murmuró divertida negando ligeramente con la cabeza, lo era y lo había extrañado.

—Drael yo…— realmente no sabía que decirle a su hermano. Después de todo lo que debió hacer y pasar solo para mantenerla a salvo y ella regresar así.

—Dove— escuchó la voz de Ashia detrás de ella llamándola —ya es hora— anunció con todo seco y algo tosco mirando hacia Drael, no le estaba diciendo a ella sino a él.

Dove se mordió el labio inferior nerviosa —yo…podríamos hablar después Drael— dijo su nombre y la declaración para que Ashia entendiera que no era uno de esos sujetos molestos que debían cuidarse. Hizo una ligera inclinación y paso a la parte de atrás del escenario para terminar de prepararse.

—Dove nunca lo haces pero te lo diré una vez, ve con cuidado.

—Lo sé Ashia, lo sé… lo seré.

Las luces de la sala se apagan poco a poco. Solo queda una tenue luz iluminando lo que hay en la habitación. Es solo la luminosidad adecuada para apreciar los bellos trajes y las marcas de Isaur de las bailarinas. Lo bastante oscuro, por lo demás, para ver la estela de fuego que cada uno dejan a su paso. Las cinco bailarinas avanzaron y se colocaron en el centro del escenario. Iban descalzas en la arena, pero su andar era sutil, fluido, como si se deslizaran por el suelo. La música es alegre. Movida. Invita a relajarse, a mirar el baile, a deleitarse en los colores y los movimientos. Las bailarinas comienzan la presentación y mueven abanicos en llamas para formar figuras. Una de ellas empieza un movimiento que pasa por otra y otra, creando una sola ola de baile entre las cinco. Ondas y ondas, con la belleza del fuego, que impide desviar la mirada, impredecible, indomado. Las bailarinas se acercan y forman un círculo. Cada una levanta el brazo que sostiene el abanico y los juntan en el centro al mismo tiempo que ellas van dando vueltas lentamente la mano libre. Un solo gesto y los abanicos dejan cintas de fuego en el aire, formando líneas continuas de movimiento. Rojo en la penumbra. Anaranjado en la oscuridad. Música que parece silencio, cautivada por el color. Y el sonido se detiene de golpe, como si alguien hubiera enmudecido de repente. Las bailarinas, como golpeadas por el silencio, se detienen también. De pronto, se escucha un tambor. Un solo golpe. Luego otro. Como pisadas. Bom. Bom. Bom. Cada vez más fuertes, más cerca. Y de nuevo el silencio. Las bailarinas están al otro extremo del escenario. Abandonaron el círculo y miran el lado opuesto.

Se escucha un estruendo y agitan los abanicos en un movimiento duro y seco, que los apaga.

Se va el color. Se va el fuego, que era solo artificio, era solo color, era solo belleza sutil y pasajera. Se miran entre ellas, como sorprendidas de que todo desapareciera de pronto. Dove entra en el escenario con una máscara de dragón cubriéndole el rostro. Solo sus ojos son los ojos del dragón, la sangre del fuego. Su máscara lleva una melena, simulando las escamas, y a los lados de su rostro hay tres estacas de madera simulando orejas. Avanza con lentitud. Es casi una herejía. Las pisadas humanas encarnando el poder. Da un paso en la arena y la música explota de repente, rápida y agitada, parece escapar de la sombra furiosa que acaba de aparecer.

Las bailarinas se arrodillan, solo un instante, y sacan de entre la arena espadas para cada una de ellas. La primera avanza hacia Dove de forma lenta, y cada paso suyo coincide con una nota. El ritmo se acelera conforme avanza. Da un golpe, pero Dove lo bloque ágilmente con su bastón izquierdo y simula golpear con el derecho. Es apenas un movimiento, pero tiene el poder de cientos de rugidos, aplastando la rebelión. La bailarina cae hacia atrás, girando, y coloca una rodilla en el suelo, pero aun sujeta la espada con un lado clavado en la arena. Dove sigue avanzando, ya olvidada esa inútil rebeldía.

La segunda golpea el bastón y enciende su espada con fuego del mismo. Casi puede oírse en la música la indignación. Robar el fuego. Robar el poder. Un juguete apenas tibio simulando ser infierno, soñando a ser volcán. La bailarina da dos ataques más y hace retroceder a Dove, pero ella barre la arena que se encuentra entre las piernas de su atacante, formando una media luna. Pasa el bastón por la nube de arena y se enciende con una fricción que suelta chispas. La bailarina se cubre y gira. Inevitablemente, se arrodilla derrotada junto con la primera.

Dos bailarinas se miran entre ellas y se acercan al mismo tiempo. Cada paso está marcado por una nota. Chocan las espadas entre ellas para intentar conseguir la misma fricción, las mismas chispas. Atacan a la vez, pero Dove ya estaba casi frente a ellas. Detiene una espada con su bastón. Y el combate se funde con el baile, en movimientos elegantes, sutiles, que apenas parecen reales. Suena el metal contra la madera. Dove retrocede y queda en la mitad del escenario. ¡Y es un instante! Las bailarinas atacan y Dove queda de rodillas. Pero parece que sonriera, detiene ambas espadas con sus bastones. Y se hace el silencio. Solo se escucha la presión de las armas aplastándose. Pero no hay duda de la fuerza ni de la victoria. Los bastones someten a las espadas y las hace retroceder, bajar, doblegarse. El estruendo del tambor hace ponerse de pie a ambas bailarinas y el ciclo se repite. El barrido, la arena, el fuego encendiendo cada paso. Las chicas se cubren y quedan junto a las otras, reverenciando a quien las venció.

Solo queda una. Solo Dove, solo el dragón, y su última retadora. La bailarina retrocede y se arrodilla igual que las otras. Parece que el baile termina. Sin embargo, tan solo a dos metros de distancia, la joven saca de la arena una segunda espada oculta y las armas vuelven a chocar. El aceite y la fricción las encienden. La música corre, no se detiene, es violenta y salvaje. Es fuego lamiendo el color. Es explosión en vibraciones. La bailarina ataca más rápido, su cuerpo hecho música. Los golpes resuenan en el escenario, se ve el metal dañado, la madera abollada.

Parece real. Pareciera que el fragor envolvió a las dos bailarinas, que la historia y la leyenda las transportaron lejos de la actuación, lejos de la mentira y el arte, hasta la batalla, hasta la lucha. Pero la fluidez y la elegancia envuelven esa ilusión. Dove retrocede unos pasos, apenas cubriéndose de los ataques, pero sin perder un paso. Elegancia. Uno detrás de otro en la arena que recorre sus pies. Cada bloqueo y cada golpe. Una sinfonía. Repite el movimiento del barrido y enciende de nuevo. La bailarina gira y cae de cuclillas con un brazo a la altura del rostro y el otro extendido. En sus manos las espadas señalan a Dove, señalan el fuego que vence. La bailarina se coloca de pie y continúa apuntándola. Dove se levanta, erguida y derecha, la frialdad del fuego, tiesa como rayo y sujeta ambos bastones con una sola mano. La otra la acerca a su rostro. Sube los bastones frente a su rostro para rociar un aceite especial desde su boca. Surge la llamarada. Fuego en lenguas que vibran en el aire, que explotan en rojo. La bailarina retrocede, retrocede, porque qué más puede hacer ante la furia que está frente a ella. Dove gira y forma una media luna de llamas. Se envuelve todo.

Cuando el fuego deja ver el escenario, la batalla ha terminado. Dove está de pie mirando hacia el frente y todas las bailarinas están de rodillas. El fuego ha vencido y el resto ocupa su lugar, a sus pies. El decorado de madera que Dove tenía en el rostro, simulando las orejas de un dragón, ahora es una corona en llamas, con las puntas encendidas, gritando victoria desde las flamas. La música cambia a un ritmo suave, pausado, quizás agotado, envolvente. Dove hace una inclinación y se queda agachada. El resto de las bailarinas se levantan, se inclinan y se retiran del escenario. Pasa un instante. Luego otro. Dove se levanta, aún de fuego, aún llameante. Vuelve a inclinarse. Es la última en salir.


Gracias a Serana por el post! D:
avatar
Dove
Human

Mensajes : 36

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Zenda Faelynn el Miér 19 Jul - 7:15

En un parpadeo, Drael ya estaba lejos de nosotros aunque no lo notaba bastante entusiasmado por cualquiera cosa que le hubiera dicho la bella mujer que nos hizo entrega de los obsequios de la fiesta. Pero confiaba en el humano y en lo que le había enseñado y, si él procedía de tal forma perjudicial para ambos, entonces el fallo sería de los dos. Suyo por no saber comportarse en eventos de este tipo y mío por no haber sabido educarlo. En todo caso, sería la representación máxima del fracaso de mis métodos de orientación ¿debería ser entonces más dura? ya lo veríamos. Por lo pronto dirigí toda mi atención hacia el atractivo híbrido que estaba a mi lado - realmente eres muy cruel con Drael, hermanito pero he de admitir que me divierte ver como logras sacar de sus casillas al humano. Me pregunto cuanto aguantará antes de que te de un buen golpe - por ahora habían tenido lugar peleas verbales que habían terminado en arrojarse cosas el uno al otro, incluso un día me parecía que jugaban a las luchitas. Pero conociendo a ambos, había apreciado que se contenían, sobre todo Zareb que le encantaba provocar y observar.

Suspiré profundamente girando la vista hacia otro lado cuando Zareb me informó que no me dejaría sola esta noche, la nostalgia previa en su mirada me anunció que pensaba en nuestro hogar, en Isaur y aquello mismo me recordó a aquél hombre que alguna vez había conocido, el único que por horas me había mantenido lejos de mi mellizo para compartir un poco de confidencialidad e intimidad, el mismo hombre que dudaba volver a ver alguna vez en mi vida - dadas las circunstancias seré yo quien no te dejaré sola ni un minuto Zareb, no vaya a ser que te pase lo que a mi me pasó la última vez - le guiñé el ojo siguiéndole el juego y dándole a entender con ello que comprendía perfectamente a lo que se refería. La risa de mi mellizo tras su despite me arranco una risa idéntica a la suya, ambos reíamos igual y sin vernos cualquiera podría confundirnos con tan solo escuchar nuestra risas - ¿qué te parece si vamos por unos bocadillos, convivimos un poco y después me invitas a bailar toda la noche? - le guiñé un ojo con aquello último mandándole un mensaje visual através de nuestra comunicación privada.

Entre las personas comenzamos a andar, hasta que uno de los hombres que se paseaban con charolas llenas de deliciosos dulces, nos invitó a presenciar la siguiente representación. Mi mellizo y yo nos acomodamos en unos cómodos cojines en medio de la audiencia - ¿qué crees que veamos ahora hermanito? - murmuré cerca de su oreja para luego morder uno de los dulces que había tomado. La sala de pronto se oscureció y el espectáculo comenzó, mismo que miré curiosa y luego con admiración y cierto temor, en medio de todo me vi estrujando la mano de mi mellizo dado la fuerza y mensaje de lo que se estaba mostrando. Fascinada aplaudí al concluir la obra donde se dejaba claro la supremacía del dragón sobre el humano ¿estaría bien Drael? ¿habría él visto esto? esperaba que hubiera comprendido al final, una verdad que hasta mi me resultaba abrumadora - con estas representaciones creo que aprendo la historia de mejor forma...que con los relatos de padre - susurré pensativa - ¿te parece si vamos ahora a tomar algo de aire? - pues no sabía si era yo pero nuevamente sentía aquella extraña sensación de varios pensamientos arremolinándose en mi cabeza.





No sabía que iba a hacer con mi vida, porque la vida es un espacio inabarcable y sin tiempo



Hermanos Z:

Te adoro Zareb, gracias ¡Feliz Cumpleaños!


" />
avatar
Zenda Faelynn
Hybrid

Mensajes : 325

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Drael el Dom 23 Jul - 5:38

Drael quiso frenar a su hermana, evitar que subiera a ese escenario antes de que le explicara todo y ¿Por qué no? También sacarla a patadas de la puta ciudad.  Pero se detuvo.  Allí, rodeado de dragones y bailarinas, sería un suicidio armar un escándalo; si alguien los descubrían, Emma terminaría en las mazmorras para ser torturada y ejecutada o, peor, esclavizada, y todo lo que él había sufrido habría sido en vano.  Su principal objetivo era mantenerla a salvo, aunque la idiota se esforzaba en ser capturada por la inquisición.

Entonces, se quedó en su lugar y la observó bailar.  ¿Desde cuándo bailaba así de bien su hermana? De hecho ¿Cuándo había bailado?  Estaba impresionado.  Sin embargo, a medida que el espectáculo pasaba, comenzó a sentirse sofocado, hundido en un pozo sin luz ni espacio. Sus manos (cerradas en puños) temblaban y su tez parecía sumida en una facción sin vida.  Toda la energía y la furia que podía llegar a tener iba siendo absorbida y machacada por la coreografía que su propia hermana protagonizaba.  Tenía razón de todas formas, Drael había sido esclavizado y su hermana bailaba para entretenerlos.  Los dragones lo habían derrotado, aún antes de que el esclavo supiera que eran sus  enemigos.

Mientras, el baile terminaba y las bailarinas bajaban del escenario, el esclavo se cruzó de brazos y esperó su regreso impaciente.  Cuando la vio alejarse del resto, se acercó y la abordó sin miedo a que nadie saliera a su “defensa”.  – Ey, “Dove– murmuró apretando los dientes. – ¿Me vas a decir que haces aquí?¿O tienes que seguir bailando para ellos? – no iba aceptar que se marchara sin explicarle y esperaba que su hermana lo comprendiera y cooperara.  Necesitaba hablarle.  Necesitaba saber que había sido de ella, por qué le habían perseguido la inquisición y por qué había regresado.  Por sobre todo y aunque le doliera, necesitaba que se marchara de Talos nuevamente.  




avatar
Drael
Human

Ocupación : Esclavo
Mensajes : 263

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Zareb Christopher el Miér 26 Jul - 1:32

Ni tardó ni un minuto en hacerse con todos los bocadillos habidos y por haber que llamaron su atención, recibiendo de vez en cuando una palmada en la mano por parte de su hermana que, como siempre, se veía obligada a cuidarle las manos al glotón que tenía como mellizo.- ¿En serio me dirás que no quieres que tome el doble de esto? - era una especie de yogur de fresa cuyo nombre no recordaba con precisión dado el tiempo que llevaba sin degustarlo, mas no olvidaba que durante su época como infante tuvo el placer de probar la bebida una y otra vez en su tierra natal.- Sabía que no te resistirías.- murmuró entretenido con la compañía de su hermana, aunque hubo un momento en el que se sintió abrumado por la mirada imponente de un sujeto que no logró identificar. ¿O es que no lo estaba viendo a él? - Siéntate de este lado.- demandó a la rubia y esperó a que tomara asiento para luego darse a la tarea de bloquear con su cuerpo la visión del tipo que... ¿ya no estaba? ¡¿Dónde jodidos estaba?!

Negó con la cabeza, se acomodó mejor junto a su hermana e intentó relajarse. Quizá los recuerdos de aquella noche le estaban haciendo una muy mala jugada, ¿no? Claro, debía ser eso, después de todo a Zareb le causó un dolor significativo todo lo ocurrido.- No lo sé, pero si no se quitan la ropa no cuenta.- bromeó mientras tomaba uno de los dulces y disfrutaba del espectáculo.

No supo en qué momento se perdió en sus pensamientos, pero mientras la batalla escénica tenía lugar el híbrido no hacía más que intentar encajar su posición dentro del teatro expuesto, es decir: evidentemente era el dragón quien superaba a los humanos según las leyes actuales y la naturaleza misma de las grandes bestias, ¿pero qué lugar tenían Zenda y él dentro del melodrama? ¿Tendrían la oportunidad de ser parte de quien portara la corona de fuego, o terminarían de rodillas ante todos aquellos que acababan de expresar su algarabía por lo monumental del acto escenificado? Tenía miedo de saberlo.

Por lo tanto no pudo evitar soltar un largo suspiro y asentir de conformidad a la propuesta de su hermana, adelantándose a ponerse de pie y extender su mano para que Zenda tuviera un soporte a la hora de colocarse a su altura.- ¿Te he dicho hoy cuánto te quiero, hermanita? - cuestionó de repente, abrazando a la joven con la misma fuerza que ella había depositado hace unos minutos al estrechar su mano.- Te siento rara.- agregó después mientras besaba su mejilla, justo cuando fue capaz de separar sus propias emociones de las de Zenda y comprender que quizá todo aquello que lo había abrumado anteriormente en realidad venía de ella.- Anda, vamos a la terraza.- con el ceño fruncido confirmó la intención de tomarse un respiro y sin más avanzaron lentamente hacia el exterior de la residencia.






♥️ ¡86 años juntos, pequeña traviesa! ♥️
avatar
Zareb Christopher
Hybrid

Ocupación : Aprendiz de Armamentista
Mensajes : 247

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Dove el Lun 31 Jul - 6:23

Todo estaba bien ahora. Odiaba ese estúpido final el aceite dejaba una sensación extraña en su boca, una molestia y malestar mas que un sabor en realidad. Cuando estuvo detrás de la cortina enjuago su boca con agua esperando pasar el mal sabor. Escupió en una cubeta cercana. Las demás bailarinas la felicitaban y algunas bromeaban sobre la gran dragona.

—Muy graciosas— se quejó comiendo un poco de pan. Se quitó la parte superior de la máscara dejando solo el antifaz. Esa cosa pesada horrores y su cuello ya comenzaba resentirlo. Escuchó algunas bromas mas de las chicas sobre un chico. Salieron algunas y luego ella para encontrarse con Drael.

Su hermano no parecía feliz, no lo culpaba en realidad. El comentario solo logró que rodara los ojos sonriendo de medio lado, al menos algunas cosas no habían cambiado, su hermano era idiota aun. Le tomó de la mano, se giró con las chicas colocando el dedo índice en los labios pidiendo algo de complicidad. Algunas solo sonrieron otras fingieron no ver nada.

Dove tomó a su hermano saliendo por la cocina hasta el carromato que los había traído al lugar, en ese momento todos estaban dentro por o cual hablar ahí no llamaría mucho la atención. Se aseguró de que no había nadie y salto para abrazarlo con fuerza —Drael— se rio divertida mientras lágrimas corrían por sus mejillas —estoy tan feliz de verte— "con vida" se ahogo en sus labios. Ahora estaba ahí con él, estaba vio y era todo lo que importaba.
avatar
Dove
Human

Mensajes : 36

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Zenda Faelynn el Miér 2 Ago - 6:42

Mi mellizo era tan desesperante a veces como adorable, justo ahora era adorable y solo tenía ganas de acogerlo entre mis brazos y mis labios por las palabras que con tanto cariño había soltado sólo para mi. Sin duda, aquello supuso una pomada a los conflictos internos que comenzaba a tener, el revoltijo de ideas la primera y con la que me costaba más trabajar "la bebida es realmente deliciosa, una exquisitez de Isaur" ¿quién había dicho eso? Confundida, pegué un brinco justo cuando mi mellizo besó mi mejilla y negué sin decir nada, sólo asintiendo poco después a su propuesta de alejarnos de todas esas personas dentro de la sala. En la terraza seguramente habría mas personas peor me daría un poco de aire.

Sin problema, esquivamos dragones, esclavos y demás invitados, dedicándoles a todos una sonrisa si es que de frente nos topábamos. Por ahora ninguno de ellos me resultaba conocido aunque...a lo lejos me encontré con una mirada intensa que no pude evitar, por alguna razón me sentí obligada a girar y enfrentar aquella mirada que me esquivó tan pronto como me había encontrado con ella. Seguramente ya estaba perdiendo la cabeza, con toda seguridad se trataba de eso. Me detuve de pronto, junto a unos arbustos que mostraban unas hermosas flores, deteniendo a mi hermano a mi lado a quien dediqué una sonrisa pequeña - en realidad nunca me dices que me quieres, Zareb ¿me quieres? - pregunté en voz baja, acompañando a mis palabras de una discreta sonrisa que dejaba entrever mis intensiones: molestarlo un poco.

Eres bastante perceptivo Zareb - comencé a decirle mientras sostenía sus manos entre las mias en un gesto bastante personal pero habitual entre nosotros. Siempre me entretenía jugando con el cabello de mi mellizo y cuando no, con sus manos blanquecinas y de dedos delgados - llevo días sintiendo como huecos en mi cabeza...como si estuviera en mi forma dracónica y me conectara a la red escuchando a todos de inmediato, pero aquí hay mas voces... ¡muchas! - susurré a mi hermano mientras lo miraba a los ojos con cariño - supongo que son las consecuencias de tanto trabajo hermanito querido, estoy perdiendo la cabeza. Es una suerte que te tengo a ti - apreté sus manos con las mías y volví la vista hacia las personas que estaban dentro de la casa - aunque sabes...hace unos minutos me pareció ver a alguien... - el problema es que no sabía quien era con exactitud.





No sabía que iba a hacer con mi vida, porque la vida es un espacio inabarcable y sin tiempo



Hermanos Z:

Te adoro Zareb, gracias ¡Feliz Cumpleaños!


" />
avatar
Zenda Faelynn
Hybrid

Mensajes : 325

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Drael el Dom 13 Ago - 4:59

Casi estuvo a punto de plantársele en el lugar y exigir las respuestas.  Sin embargo, al mirar a su alrededor y observar que no estaban tan solos como debían, comprendió que lo mejor sería seguirla hacia un lugar más solitario, dónde nadie los interrumpiera.  Estaba molesto y al oír pequeñas risas de un par de bailarinas, estuvo a punto nuevamente de encararlas; seguro que insinuaban cosas ridículas sobre ellos dos, más desistió.  Pronto se encontraría en el interior de un carromato a un costado de la mansión.  –Ahora explícame qué es eso de Dove y ...– dijo pero se frenó al verla abalanzarse contra él

Cuando los brazos de su hermana se aferraron a él Drael quedó petrificado y la ira desapareció.  El esclavo temblaba, a medida que una cálida corriente se movía desde su espalda hacia el resto del cuerpo.  Entonces, cuando la sorpresa se desvaneció, la abrazó y la apretó fuerte contra su pecho.  El tiempo dejó de moverse y la fiesta con sus dragones dejaron de existir, el pasado (uno mejor) había tomado lugar.  Aún no paraba de temblar y las palabras se le atolondraban en su garganta.  “No importaba” se decía  “aún había tiempo”.  

Yo también – fue lo primero que salió de su boca, débil y consternado.  Le costaba hablar, y quería preguntarle de todo, quería decirle de todo.  Pero era imposible para él.  –Te extrañé mucho.  No sabes cuanto.– agregó a medida que el tiempo pasaba – ¿Estás bien?

Tardó mucho en soltarla y cuando lo hizo, la realidad volvió a golpearlo. Ambos estaban en territorio enemigo y a ella la buscaban los peores monstruos de la ciudad.  La miró unos instantes, su mirada se había vuelto más oscura y pesada.  – ¿Por qué estás aquí, Emma?  Es muy peligroso, te buscan en todo Talos. – ya su voz no lo mostraba  tan enojado.  Estaba preocupado y hasta temía de que le hicieran algo malo.  




avatar
Drael
Human

Ocupación : Esclavo
Mensajes : 263

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Danza de las arenas || Priv

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.