Novedades

- (15/07) Ya están disponibles novedades de Julio, ¡no te las pierdas!

- (15/07) Ya podéis pedir los dracs del mes de Julio.

- (15/07) En el pregón, nueva entrevista a Vaurien.

- (15/07) ¿Quieres tener un negocio privado? Pásate por aquí.

- (15/07) Importante: Nuevas normas de las búsquedas y las minitramas ¡Pasaros a mirarlas! ¡Hay tablilla nueva!

- (15/07) ¿Quieres conocer nuestro índice del foro? Pásate por aquí.

Últimos temas
Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

03/06

Directorios y Recursos

09/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving Pets
60/60

Afiliados Normales


Cartel - One Shot.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Cartel - One Shot.

Mensaje por Melei el Lun Feb 20 2017, 00:25

Consecuencia de este tema ~

"Pelea, lucha, pelea, lucha, pelea, lucha, pelea..." La joven observaba cómo se iba el inquisidor a la par que sentía tremendo dolor en su pierna, allá donde la rodilla había impactado contra el empedrado sucio de la calle. Resoluta, se puso en pie sin poder olvidar las palabras, ignorarlas, enterrarlas en algún lugar donde no pudiera volver a escucharlas. "Soy Melei" se repitió mentalmente mientras andaba hacía la tienda con el fin de comprar, ¿el qué? Ya casi no importaba. "Soy Melei, quiero a mi Ama y yo..." ¿Realmente la quería? Se detuvo y se apoyó en una pared, incapaz de seguir avanzando por estar llorando, solo esperaba que nadie fuera a importunarla.

"Pero... ¿por qué quería huír? ¿Realmente quería huir? ¿Por qué miraba la zanja aquel día? ¿Por qué me encontraba tan lejos de mi lugar de trabajo? ¿Por qué tengo esta sensación de vacío? ¿Soy un dragón? Entonces, ¿por qué fui esclavizada? ¿Realmente avergoncé a la Reina Madre? ¿Por qué no puedo recordar? ¿Quién eres, Ojos Rasgados?"

Se quitó las lágrimas de los ojos y, con un enorme suspiro, decidió avanzar hacía la tienda, ignorando todo lo pasado en la calle, sí, era lo mejor que podía hacer. Finalmente llegó a la tienda, compró lo que había ido a buscar y finalmente, salió dirección al castillo dándose cuenta de que, a su derecha, quedaban unas oscuras y tortuosas calles que parecían abandonadas pero que provocaron que corazón bombeara con fuerza. Cada latir parecía repetir lo mismo incesantemente, una y otra vez, de forma vertiginosa y asfixiante.

... lucha, lucha, lucha, lucha, lucha, ¡¡¡LUCHA!!!

Empezó a recorrerlas de forma ciega, imprecisa, cada vez más rápido, más voraz, más expeditiva, buscando algo sin nombre ni rostro, con la desesperación pintada en su rostro, perdiéndose cada vez más y más, adentrándose en un laberinto del que no le importaba si salía o no, aquello era mucho más importante. Aquella búsqueda de identidad empezaba a tener reminiscencias del pasado, a oler en sabores que no tenían forma ni definición. Melei no sabía qué buscaba pero sí una parte de sí misma, aquella que Thurdok -a fuerza de insistencia- había empezado a despertar. Melei no sabía por donde iba... Pero sí que lo sabía Ashel.

Y finalmente lo encontró, con la respiración enloquecida, apoyada en la pared, doblada sobre sí misma, sin aire ni resuello, víctima fácil en un callejón sin nombre ni dueño, con paredes verticales tortuosas y curvilíneas, con colores otrora brillantes ahora desgastados por la lluvia que amenazaba con caer, de nuevo, sobre la ciudad del olvido. No supo cuánto tiempo estuvo así, pero, cuando levantó su verdosa apagada mirada, allí estaba, lo que había buscado, lo que su corazón le había gritado mudamente que fuera a buscar; lo que Thurdok le había impelido que encontrase, que supiera, que redescubriera. En aquel sucio, oscuro y estrecho callejón sin salida -en apariencia-, en aquella pared descorchada de la cal, en medio de la humedad que carcomía la salobridad de la misma...

Encontró el cartel que antaño colgara de un -ahora- roído clavo por la herrumbre la propia Ashel. Aquel cartel que le costara la libertad a Ashel meses más tarde. Aquel cartel que la empujó a ayudar a dos hombres a huir de la ciudad, juntos y escondidos. Aquel cartel que fue su sentencia de esclavitud. Nunca en su vida había creído que volvería a ver uno y, aunque los ojos que observaban el mismo eran los de Melei, algo en su interior recordaba el momento, los momentos, los rostros sin nombre ni imagen... -¿Por qué? -preguntó nada más al mismo a la par que, sin leer, sabía lo qué ponía- ¿por qué tengo la sensación que yo realicé este cartel sobre...

... que el amor no conoce fronteras?

Estuvo largo rato observando aquello, sin tocarlo, con miedo a que se desintegrase cuando la primera gota impactó sobre el suelo y supo que debería regresar rápido al castillo sino quería llegar empapada al mismo. Mientras corría de vuelta -dejando que sus pies la guiasen de forma ciega y contundente- intentando avanzarse a la lluvia -algo que sabía no pasaría- aquella frase de aquel cartel rebotaba fuertemente en su cabeza, sin frenos ni paradas de ningún tipo hasta que el agobio, no solo por la carrera sino por todo en general, empezó a dejarla sin resuello, de nuevo. Se volvió a parar en una pared, casi cercana al castillo, y tomó aire, terminando sentada en el suelo para recuperarlo más calmada. Se agarró la cabeza con las manos y se la apretó. Era demasiado, aquello era demasiado. No podía, no podía recordar. Pero, ¿realmente quería seguir de aquella forma? ¿Sin saber porqué había escrito ese cartel -si es que realmente lo había escrito ella-? ¿Sin ser consciente del porqué de muchas cosas?

-¡¡NO!! -grito provocando que un par de transeúntes se girasen a mirarla y se alejaran murmurando cosas como "loca" o "pobre loca". Respiraba, eso era un hecho, entonces, podía pensar, no? Era un hecho que, en algún punto de su vida, había vivido en Talos pues eran demasiados los recuerdos velados que había recordado en esa ciudad, más que en Eden mismo. También era un hecho que, seguramente, el cartel que había visto, había sido o el precursor o el impulsor de que terminase esclava. ¿Quizás era eso lo que había avergonzado a la Reina? Su corazón volvió a palpitar en su interior como si estuviera frente a una puerta demasiado pesada y, por más que quisiera abrirla, se resistiera a sus escasas fuerzas. Así era con los recuerdos pero, al menos ahora, decidida mientras se ponía en pie, sabía que tenía una forma de comprobar si todo era tan así como lo pintaba su Ama. Ahora, sin importarle terminar calada por la lluvia, echó a andar protegiendo de todas las formas que tuvo la compra para su Ama además de la bolsita con monedas de oro...
avatar
Melei
Dragon

Ocupación : Slave
Mensajes : 177

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.