Novedades

- (15/09) Ya están disponibles novedades de Septiembre, ¡no te las pierdas!

- (15/09) Ya podéis pedir los dracs del mes de Septiembre.

- (15/09) En el pregón, nueva entrevista a Faora.

- (15/09) ¿Quieres tener un negocio privado? Pásate por aquí.

- (15/09) Importante: Nuevas normas de las búsquedas y las minitramas ¡Pasaros a mirarlas! ¡Hay tablilla nueva!

- (15/09) ¿Quieres conocer nuestro índice? Pásate por aquí.

Últimos temas
Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

04/06

Directorios y Recursos

09/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving Pets
59/60

Afiliados Normales


Esto es una carrera! -Trystan

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Esto es una carrera! -Trystan

Mensaje por Trystan el Lun Mar 20 2017, 03:33

Reí una vez más entre dientes, cuando recordó -gracias a mi golpe- cuanta tiniebla podía haber en el lugar. No era algo que no tuviese solución, no obstante. Hablando de mi chichón, claro estaba. Dejé que pasara a mi lado, repitiendo ese momento en el que la distancia entre ambos era nula, gracias al angosto pasillo, en esta ocasión.
Y sentí como mis músculos volvían a tensarse.
Sabía que aquella mujer no iba a intentar nada. De hecho, era ridículo pensar así. Se la veía desenfadada pero demasiado enfrascada en su mundo como para que quisiera intentar algo con un hombre tan aleatorio como lo era yo. Más que nada, porque por mi parte, no tendría ninguna posibilidad.
Sin embargo, dejé que tomara mi mano, con la fácil conclusión de que lo hacía para guiarme por la casa a oscuras.

Volví a reír con el pecho, cuando mencionó ese poco aguante al alcohol que yo le había dejado entrever. No era persona de pillarme cogorzas como lo hicieran otros tantos de la base. Me tomaba mis responsabilidades en serio y muy pocas veces conseguían que me relajara hasta tal punto.

Agaché la testa con su divertida advertencia. El golpe anterior no había sido nada, pero no tenía intención alguna de repetirlo. Ya fuera broma o no, no iría con más chichones en mi visita rápida a las cloacas.

Según avanzábamos y comenzábamos a descender por las escaleras, la escuché reír y hablar, resultándome divertido-. Vaya… si mi memoria a corto plazo no me falla del todo, juraría que no llevas ropa de mujer esta noche. -murmuré. De hecho, tenía bien presente que, de haberlas llevado, la carrera por los tejados habría sido más torpe y lenta. Finalmente, suspiré con su pregunta. Intercambio tácito para llegar a conocernos y tratar de entablar algo de confianza. Sin duda, yo ahí tenía ventaja, pues me había llevado directamente a su casa. No hacía falta ser un erudito para saber que se fiaba de mí. Pero nunca estaba de más seguir indagando para establecer una base más sólida-. Llevo años haciéndolo y sólo he conseguido que me atrapen dos veces. -encogí los hombros con resolución. Claro que, en esas dos ocasiones casi no lo cuento-. Disfruto haciéndolo pero no es algo que vaya provocando. Se ha vuelto un deporte demasiado peligroso en los últimos años. -no dejaba de tener presente la creación de la Inquisición y que mi cara ya era un constante en la vida de Talos. Aún daba gracias de que nadie me hubiera reconocido.

Por suerte, no hubo mayores altercados hasta llegar al piso inmediatamente inferior, sentándome cuando ella me ofreció la silla. Me mantuve callado y expectante, mero observador de todo lo que mis ojos de desafiado podían discernir en la oscuridad. Las brasas, la cocina… algo discreto, humilde.
Negué con la cabeza, acompañando aquel movimiento con un murmullo de negación-. Eres muy amable.. pero no, gracias. No tengo hambre. -contesté finalmente, antes de percatarme de algo curioso, mientras la observaba con desparpajo hacerse con una bota de piel que seguramente tendría cualquier cosa menos agua y echarle un largo trago mientras la iluminación de la estancia parecía aumentar paulatinamente-. Si no te importa, ¿puedo quedarme aquí un rato más, hasta que los soldados bajen la guardia? -lo menos que podía hacer era pedir permiso, ya que ella había tenido el detalle de meter a un completo desconocido en su casa.
Básicamente quería que supiese que no tenía mala intención.




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: Esto es una carrera! -Trystan

Mensaje por Trystan el Jue Mar 23 2017, 19:42

Reconozco que su pregunta me sorprendió. De hecho cierto aire de suficiencia se vio, como si el hecho de contarlo, le fuera del todo indiferente. Nada más lejos de la realidad, mas el mundo siempre fue prejuicioso con todo individuo. Yo no me salvaba, a decir verdad. Pero era lo suficientemente precavido e introvertido para pecar de prudente y no abrir la boca hasta pasar la barrera de las primeras impresiones-. Porque tengo la suerte de poder contarlo. -me encogí de hombros ligeramente, haciendo lo mismo con los labios, durante un instante-. Si ya has tenido ocasión de escuchar algún testimonio, el mío no dista mucho en horrores, seguramente. -expliqué, llano, pero con una ceja enarcada, como era costumbre en mi repertorio de gestos que me daban un aire locuaz y hasta expresivo, aunque no fuera ducho en palabras. No obstante, en ese aspecto, recordando la pesadilla vivida en ambas ocasiones, era el único en el que no quería ser expresivo ni elocuente. Finalmente, al volver en mí, me di cuenta que había bajado la mirada y perdido en mis pensamientos. Volví mis ojos a los contrarios, sonriendo de lado-. Espero que no tengas curiosidad por pasar por algo así. No merece la pena, Nemier. -enuncié lo que quiso ser una sugerencia. O una advertencia. No lo supe bien. En cualquiera de los dos casos, la instaba a no buscarse ese tipo de problemas.

La última vez yo terminé descorazonado de una forma brutalmente real.

Me crucé de brazos en lo que la veía moverse, apoyando los antebrazos cruzados en la mesa, inclinándome hacia delante, en actitud curiosa y hasta confidente. Era extraño esa sensación de vacío y eco, escuchando el latir acelerado de mi propio corazón pero sin sentir dichos latidos. Como esa sensación de miembro fantasma cuando una de tus extremidades es amputada pero tú, en los días posteriores, sigues sintiéndola.

Me llevé una mano a mi pectoral izquierdo, frotándo por encima de mi ropa, como si me picara la piel, cuando en realidad, lo hacía para espantar esa sensación hormigueante e inquietantemente extraña.

No me sorprendió el comentario acerca de su atuendo femenino-pero-no. Si realmente gustaba de correr y escapar de los problemas con tal habilidad, ir vestida con otra cosa que no fueran unos pantalones cómodos y muchas veces masculinos, era todo un reto. O un suicidio.
Un verdadero desafío que yo no tomaría ni borracho.

La luz fue llenando la estancia, dando una sensación más cálida -aparte de algo más de temperatura-, al lugar. Observé entonces cómo me estudiaba con cierta petulancia en su mirad. No porque quisiera llegar a nada conmigo. Parecía ser ese su encanto natural, como el más elegante de los felinos al moverse, acompasando todo su cuerpo para crear un balanceo sugerente y tentador, como mínimo, a los ojos. Se terminó sentando en la mesa, con movimientos tranquilos. Ante su primera pregunta me tensé. Yo, de primeras, negué con la cabeza. Por mi parte, no la conocía de nada. Pero, la idea de que me hubiese visto más de una vez en esos carteles que se renovaban cada mucho no salía de mi cabeza. ¿Sería por eso?- ¿En serio? ¿A quién? -me atreví a preguntar, queriendo salir de dudas.
No es que fuera a empeorar o mejorar las cosas entre nosotros dos.
Aunque sí podía darle a ella más información.

Pegó un largo trago a la bota antes de que yo le preguntara si me podía quedar al resguardo de esa casa por un rato. Mi siguiente parada eran las alcantarillas, en plena calle. Y no me apetecía tener que correr otra vez al dejarme ver. Me alivió que me dejara aunque una parte de mí ya lo supiera-. Creo que hoy ya cubrí mi cupo para crear problemas, ¿no crees? -encogí solo un lado de mi nariz, haciendo que uno de mis azules se entrecerrara. A su vez, ladeé la cabeza hacia el lado contrario, adquiriendo, en conjunto un gesto travieso y divertido. Volví al gesto tranquilo instantes después, cuando reí entre dientes, dejando que siguiera hablando. Me acabé humedeciendo los labios antes de tomar mi turno en la conversación:- No. Tienes razón. Traicionar a la gente que me ofrece la mano sin dudar, no es mi estilo. -asentí, admitiendo ese fragmento que formaba parte de mi ser-. Pero me sorprende que, dados los tiempo que corren te quieras arriesgar conmigo, habiéndote ayudado tan sólo una vez...




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: Esto es una carrera! -Trystan

Mensaje por Trystan el Jue Mar 30 2017, 20:19

Incliné la cabeza ligeramente a un lado al escuchar que era prácticamente nueva en la ciudad. Tuve curiosidad entonces por sus orígenes, aunque tenía mis premisas de que fuera de Isaur. No obstante esa nebulosa que captaba a su alrededor ya me tenía lo suficientemente confundido como para asegurar siquiera eso. Sus aires y gestos felinos, la soltura con la que se movía entre tejados… en realidad, daba igual su origen. Su ahora era Talos, curiosamente coincidiendo con el mío.
El sitio adecuado en el momento preciso.


Sonreí, llegando a reírme ligeramente, cuando añadió que no era masoquista, ante mi queda sugerencia por no buscarse más problemas. Y, ¿quién lo era en realidad? La vida ya traía drama muchas veces para que la gente le añadiera más de forma gratuita. No obstante, sí había gente que necesitaba una simple excusa para ganarse la lástima ajena, como si fuera un resolutivo bálsamo que hiciera maravillas. Dramatismo que sólo llevaba a engaño. Pobres infelices. ¿De verdad era tan necesario? ¿Acaso no merecía la pena cambiar la perspectiva y aprender a disfrutar de lo que llegaba según lo hacía? Al parecer, no era tan fácil ver la vida así. O, tal vez, yo ya había sufrido demasiado como para querer hacerlo de forma injustificada.
Y, quizás, fuera de los pocos que podía decir que era feliz, aunque tanta desgracia aconteciera a mi alrededor.

Ni siquiera caí en ese tono socarrón que denotaba esa escondida intención suya de jugar con fuego-. Eso espero… No siempre voy a estar cerca para salvarte el trasero. -uno muy bonito, tenía que añadir. Proseguí con ese aire desenfadado, ahora más calmado. Si bien había habido un par de momentos tensos, aquella mujer lo hacía tremendamente llevadero. Claro que, el tener la mosca detrás de la oreja con el temor a que todo podía empeorar en segundos no me dejaba relajarme del todo.
Al parecer, había perdido mi habilidad de estar tranquilo o con la falsa sensación de tener todo bajo control.

Podía notar cómo me observaba detenidamente, convencido de que sopesaba el haberme visto en algún sitio. Y entonces, vi el momento exacto en el que su gesto se iluminó, recordando cómo y dónde. Entrelacé mis dedos apoyando un poco mejor los codos en la mesa, en actitud tranquila. No quería que, ahora que intuía con mayor determinación mi identidad, que pensara que iba a atacarla o cualquier cosa del estilo. Nada más lejos de la realidad. Aún me consideraba persona que no le gustaba ir apuñalando por la espalda. Ni figurada ni literalmente.
Exhalé algo de aire cuando me mencionó ese parentesco con mis propios carteles. Unos, por cierto, bastante desactualizados. Ahora que yo era desafiado, poseía inmunidad legal, aparentemente. Sin embargo, era consciente que mi propia condición de terrorista aplastaba con creces esa frágil inmunidad. Vamos, que ser desafiado sólo me salvaría de ser torturado por otro dragón que no fuera el último que lo hizo. Y, efectivamente, no era difícil saber que había sido justo ese dragón y no otro quien me había arrancado el corazón-. Creeme. No es una fama que quiera tener. No es que sea... beneficiosa, digamos. -enarqué las cejas un instante, con aire resignado. Raro era el resistente que no aparecía en esos papeles que adornaban las zonas públicas de Talos. Y hasta ahora, el hacernos conocidos sólo había implicado desapariciones o malos recuerdos cuyos dueños querían olvidar.

Resoplé, casi como único resumen y concordancia a sus palabras. Había comprobado en propia piel, incluso cuando ostentaba el cargo de líder en la Resistencia, lo egoísta y retraída que era la gente con sus intereses, incapaces, la inmensa mayoría, en mirar por nadie más que no fueran ellos mismos.
Y, aún así, yo no sabía volverme como cualquiera de ellos.

- ¿Y dejarte a ti toda la diversión? Nah... -contesté en primer lugar, queriendo evitar que el tema se volviese más serio. No obstante, yo mismo me hice la trampa, revelando esa sinceridad de la que ya solía hacer alarde-. Pude... pero no lo hice. -añadí, a sus palabras-. No lamento haberte roto los esquemas en ese sentido. Huir en compañía siempre te da más oportunidades para escapar que hacerlo solo... -aunque la desventaja venía de preocuparte por ese acompañante. En nuestro caso, éramos los dos lo suficientemente independientes como no hacer que esa inquietud por el otro, nublara esa mente rápida para buscar paso por donde fuera y como fuera-. Más que honor entre ladrones... llámalo preocupación por los que son de la misma condición. -concluí con una sonrisa triunfal, relajada. Esa calidez desprendida que ahora levitaba en la estancia, corrompía la oscuridad y hasta la frialdad del sitio, proporcionándome cierta comodidad que, sin duda, se vio reflejada en mi actitud. La prudencia y el recato menguaron ligeramente, comenzando a contemplar la posibilidad de ver a aquella mujer como esa compañera de aventuras que había estado siendo desde que la echara esa primera mano en la salida de la taberna.

Su comentario jocoso finaly ese guiño me hicieron volver a reír, antes de negar un par de veces con la cabeza-. Bueno, no es mi intención en absoluto. No me veo convincente... ni siquiera con traje negro ajustado con el emblema de la Inquisición... -mi sonrisa se ladeó un tanto, burlona y divertida-. ¿No crees?




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: Esto es una carrera! -Trystan

Mensaje por Trystan el Dom Abr 02 2017, 03:14

Enarqué ambas cejas por esa contradicción. Inmediatamente me pregunté qué tenía de beneficioso el que la inmensa mayoria de los habitantes de Talos me reconocieran. Pero con sus palabras, acerté a pensar también que dicha popularidad sí que podía ser útil para esas alianzas con interesados. Como bien reveló ella misma en aquel mismo momento. Incliné la cabeza a un lado, curioso, intrigado-. ¿Qué tipo de trato quieren? -me interesé. He de reconocer que el hecho de que pensara pasarme por la base de las alcantarillas después de esta imprevista parada, hacía de ese acuerdo algo realmente oportuno. Si bien podía comentárselo a Maeve en cuanto la viera esa misma noche, necesitaba algo más de información por parte de mi nueva compañera. Y al parecer, no se cansaba de tantearme, lanzando preguntas y observando mis reacciones. Como si aún no se terminara de fiar de mí.

Porque, claro, no parecía suficiente el haberla ayudado contra esos mercenarios y posteriores guardias.

Su posible desconfianza no era algo que me molestara. Dados los tiempos que corrían, más raro era el que se fiaba de alguien a la primera. Yo, por ser terrorista, solía ser objetivo de aprensión, también debido a esa fama que Nemier tildaba de beneficiosa.

Reí con suavidad otra vez, volviendo a negar con la cabeza-.  No exageres... sólo quería divertirme un rato poniéndonos a prueba. -admití. Llevaba todo el día en la cuidad, paseándome entre los rincones y evitando deliberedamente a cualquier patrulla que asomara al mismo sitio en el que yo estaba. ¿Había algo de malo en querer tentar un poco a la suerte por la noche? ¿O mismamente comprobar mi estado físico después de sólo entrenar en las cuevas puras peleas? Había sido explorador resistente por años y, aunque acusara el paso de éstos, aún podía moverme y pelear sin problemas.

La seguí con la mirada cuando se levantó. Seguía sin querer abusar de esa hospitalidad que me tenía sentado en una de las sillas de su casa, pero, una vez pasado el toque de queda, nadie tenía prisa. Mucho menos todos esos individuos que nos movíamos entre las sombras, paseándonos en contra de la ley. Paciente, tan sólo miré cómo rebuscaba entre sus cosas y y se acercaba a mí otra vez. Aunque esta vez volviera a romper las barreras de la prudencia y se sentase justo al lado mío. Esta vez no me sentí lo que se dice incómodo. Y, aún así, no evité tragar saliva con suavidad. Arrugué el ceño con aquel pergamino doblado que me tendió, emitiendo un pequeño murmullo ante sus palabras. Leer ya no era un reto para mí, como lo pudiera ser el escribir. Lo primero que reconocí, aún en la penumbra, fue ese sello oficial de los siervos de la rubia reina. Entrecerré la mirada cuando todas esas letras se presentaron ante mí al desdoblar el papel. Pronto reconocí aquello como un planning de abastecimiento a Talos.

Fue entonces cuando con ese vestigio de líder de la Resistencia que había llegado a ser, me tomé la libertad de decidir por los míos-. Es una información demasiado valiosa como para que no sea de nuestro interés. -enuncié mesándome la perilla como un gesto inconsciente característico cuando sopesaba las cosas, aún con mis azules perdidos en toda esa información plasmada en el papel. Por último, alcé éstos a los contrarios, ahora con un gesto que plasmaba aún más seriedad y más ¿responsabilidad? de la que un simple explorador pudiera tener-. Está bien, Nemier.  HAs captado toda mi atención y confianza con esto. -¿era un vendido? ¿O, tal vez, fuera porque no había tardado tanto en confiar en ella?-. Me gustaría poder quedarme esto y hacérselo llegar a nuestro líder. ¿Puede ser? -hasta mi tono, había ganado en solemnidad, pues esa parte de mí que se acostumbró a ser el cabecilla de los resistentes, aún se aproderaba de mí cuando los temas a zanjar eran realmente provechosos y serios. Juraba que con lo que había dicho, ese papel ya me pertenecía, pero no me gustaba dar las cosas por sentadas.

Apenas lo estaba volviendo a doblar cuando sus últimas palabras, volvieron a sorprenderme. Joder, era directa. Apenas esperó para alargar su mano hasta mi pecho. En lo que lo hacía, yo apreté mis dientes, reflejándose en los músculos de mis mejillas, que se tensaron visiblemente. No veía el sentido a apartarme o siquiera negar lo que a vistas de la mujer, había parecido evidente. ¿Qué confianza habría de hacerlo? Estaba seguro que ella no le entregaba ese tipo de papiros al primero que le ayudara una noche cualquiera como yo lo había hecho-. No. No lo soy. -confesé, en lo que aquellos finos dedos se posaban en mi pecho. Tal vez, era la mejor forma de diferenciarme con un híbrido. Con una cicatriz que bien podía parecerse, los híbridos y los heartless, como figuras humanoides, sólo se diferenciaban en un par de cosas a simple tacto: la temperatura y el latir de corazón-. Pero ahí, estamos en igualdad de condiciones, ¿no es cierto? -le devolví, teniendo claro que ella tampoco lo era.




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: Esto es una carrera! -Trystan

Mensaje por Trystan el Lun Abr 03 2017, 19:08

Nada más verla asentir, doblé el pergamino y me lo guardé en uno de esos bolsillos que tenía. El papiro bien podía aguantar un par de carreras más sin deteriorarse mucho, lo que me daba margen a llegar a la base, encontrar a Maeve y comentarle tal información. Y volví a tomarme cierta libertad. Estaba seguro que Maeve confiaba en mi criterio. No por nada, muchas de las directrices que ella había heredado de mi corto legado, habían prevalecido frente a las de Syllith, la líder anterior a mí-. Por supuesto. Seguramente, nos volvamos a ver, cuando reciba las órdenes directas. -comenté, revelando parte del proceso-. Podrás decirle a alguno de los tuyos que venga con nosotros cuando embosquemos las caravanas, como prueba fehaciente de que no romperemos el trato. -yo, al menos, lo habría hecho así. Uno más, uno menos, si el asalto era en grupo, cualquier ayuda era bienvenida. Y así, aquella mujer podía quedarse tranquila también.

Podía notar su mirada escrutando cada uno de mis gestos, de las líneas que confeccionaban mi rostro, aunque la mitad estuvieran ocultas por esa desaliñada barba. Tal vez tuviera la intención de atravesar mi alma y ver qué podía estar ocultando. Como si fuera tan fácil ver los pensamientos de los demás. Más de un disgusto me habría ahorrado de haber podido hacerlo.

Enarqué una de mis cejas, cuando admitió no ser humana. Y mi ceño se acabó frunciendo, pues sabía que dragona tampoco era. Aquella habilidad ganada con el desafío para ver el aura de los dragones, era provechosa, cuanto menos. Sin embargo, para esa nebulosa difusa, no quedaba claro que fuese una dragona. Lamentablemente para ella, era algo que yo ya había visto. Ver ese tipo de auras difusas no era nuevo para mí, viviendo en un sitio donde éstas abundaban… o compartiendo parte de mi tiempo con una amiga que ya gozaba de una con las mismas características.
Me bastó unos minutos perdido en mis pensamientos para concluir que aquella mujer era una híbrida.

Cuando se inclinó hacia mí, acepté ese último exámen manteniendo su mirada. Seguía sin tener gran cosa que esconder. Ella me había visto los recursos, contando con que algunos no eran humanos. Si era espabilada, no le sería muy difícil llegar a la conclusión real de que yo fuera un Sin Corazón. Incliné a un lado la cabeza, viéndola reflexionar. No sabía en qué podía pensar exactamente, pero algo me decía que andaba haciendo retrospectiva de todas esas experiencias que pudiera haber tenido con gente de mi misma condición. Algo que, por su pregunta, no debió de ser nada bueno, precisamente-. ¿Acaso no te basta el haberte ayudado esta noche y todo lo hablado? -inquirí con esa ceja alzada repleta de suficiencia y mis dedos cruzados entre sí otra vez-. No dejo de ser terrorista. -aunque ya no fuera líder, eso sí-. ¿Por qué habría de preocuparte?




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: Esto es una carrera! -Trystan

Mensaje por Trystan el Miér Abr 05 2017, 18:13

Reí con sus palabras. Parte de razón no le faltaba: como violadores de la ley -ya fuésemos ladrones o terroristas-, no podíamos dar nada por hecho. Aunque, entre hermanos de la misma condición, había cosas que se podían dar por sentadas-. Claro que no es seguro. Es difícil fiarse de nadie, ¿hm? -enuncié con algo de diversión en mi tono-. Por eso, subiste por el poste después de que yo le diera un empujón… o acudieras a la plaza para reunirte conmigo tras esa carrera… o… ¡miranos! Me invitaste a tu casa sin conocerme de nada y me has ofrecido información valiosa. -enumeré, evidenciando esa confianza que había sido mutua-. Yo tampoco me salvo. Te he seguido sin réplica alguna y estoy dispuesto a mantener un trato con una… nueva socia a la que, ni de lejos, pensaba conocer esta mañana. -había sido agradable. Todo había que decirlo. Mi ceja se mantuvo enarcada, así como mi sonrisa, mostrándole retórica y hasta un reto silencioso.

Terminé inclinándome un poco más hacia ella-. Ser un desafiado no implica dejar de ser fiel a mis principios. -comenté con solemnidad-. Entiendo ese recelo. Y no te culpo. No somos el mejor eslabón de la sociedad. -esa que se encargaba de marcarnos como malditos y parias. Esa que nos cerraba demasiadas puertas. Aunque, ahora, era distinto. Megerah se encargaba de ello, aprovechándose de esa fama por ser la redimida. La única. A la que todo desafiado buscaba y ansiaba conocer. Por esperanza. Por curiosidad. Sea como fuere, ella, pese a su complicado carácter y nuestro mal comienzo, se había convertido en una verdadera figura que nos recordaba lo capaces que éramos. Más si trabajábamos en grupo. Con las intrusiones en Talos y los ladrones o ilegales, pasaba lo mismo-. Por mucho que yo te pueda asegurar que no te voy a traicionar, es algo que sólo tú comprobarás con el tiempo. -suavicé mi gesto, no sin antes reír ligeramente-. Aunque no soy de los que les guste decir “te lo dije”. -no sabía exactamente cómo podría tomarse eso, pero la mía era la mejor de las intenciones al decirle eso.

Sin darme mucha cuenta, había pasado el tiempo prudencial para que yo no tuviera problemas, si decidía tentar a mi suerte y salir a las calles de la ciudad. No podía negar que esa conversación extra había sido más que agradable después de un día entero de tensión e intrigas. Al final, no iría a las cloacas con las manos vacías.

Su nueva y última proposición me hizo reír entre dientes, una vez más. casi podía vernos ya, disfrutando de un momento distendido como el que ella mencionaba. Todo por esas ganas de saber algo más de mi condición-. ¿Te han dicho alguna vez que la curiosidad mató al gato? -pregunté, volviendo al tono divertido. La verdad era que no me apetecía llegar a enterarme que ella, pese a la facilidad de movimiento que tenía, cayera en las garras que no la deseaban ningún bien. Justamente eso era lo que más inseguridad podía darnos.

Llenando mis pulmones de aire con una fuerte inhalación y soltándolo después, decidí que era tiempo de ponerme en marcha. Sin duda había disfrutado de aquel cruce de caminos que había dado lugar a algo más que prometedor y del todo inesperado. Me levanté entonces, con una fugaz mirada alrededor para ubicarme y recordar por dónde habíamos llegado allí-. Creo que es tiempo de que me vaya a incomodar a otro con mis misterios sin revelar. -enuncié sin perder la diversión, que evidenciaba que seguía de broma, aunque tenía la intención de irme. No obstante, no vi apropiado no contestar a la propuesta hecha por ella-. Da esa cerveza como algo hecho. Pronto sabrás de mí. Al menos, para darte más información sobre lo que podamos planear con esto. -me señalé el bolsillo donde me había guardado el papiro que ella me había dado.

Me moví con actitud relajada, incluso al recolocar la silla en la que me había sentado. Todo, por supuesto, bajo la atenta mirada de esa compañera que se quedaba en el lugar, con el ánimo más… contentillo y relajado, gracias a esa bota de piel, repleta de alcohol-. Hasta más ver, Nemier… -me despedí antes de volver sobre mis pasos, salir por donde habíamos entrado y poner rumbo a la primera tapadera de alcantarillado que hubiera.
Aún me quedaban cosas pendientes por hacer, antes de pensar en volver a las cuevas.




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Esto es una carrera! -Trystan

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.