Novedades

- (15/07) Ya están disponibles novedades de Julio, ¡no te las pierdas!

- (15/07) Ya podéis pedir los dracs del mes de Julio.

- (15/07) En el pregón, nueva entrevista a Vaurien.

- (15/07) ¿Quieres tener un negocio privado? Pásate por aquí.

- (15/07) Importante: Nuevas normas de las búsquedas y las minitramas ¡Pasaros a mirarlas! ¡Hay tablilla nueva!

- (15/07) ¿Quieres conocer nuestro índice del foro? Pásate por aquí.

Últimos temas
» ¿Que harías si te besa el de arriba?
Ayer a las 23:54 por Moira

» Nuevas Amistades [Moira]
Ayer a las 23:43 por Moira

» ¿Qué estás escuchando? v2.0
Ayer a las 23:07 por Moira

» [FB] Excuse me, do I know you? || Priv. Kariel
Ayer a las 22:45 por Kariel

» Draconians por Cerrar Temas
Ayer a las 22:35 por Moira

» Sometimes Quiet Is Violent | Priv. Kaira
Ayer a las 22:33 por Hawke

» Our future in a couple of words {Izumy FB}
Ayer a las 22:14 por Mercurio

» Cusco's postbox
Ayer a las 21:55 por Mercurio

» Duty and hunt -FB (Siri)
Ayer a las 21:55 por Moira

» Days to come aren't easy [Mercurio-FB]
Ayer a las 21:37 por Mercurio

Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

03/06

Directorios y Recursos

09/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving Pets
60/60

Afiliados Normales


De dibujos y otras historias - Kya

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: De dibujos y otras historias - Kya

Mensaje por Kya el Jue Feb 02 2017, 08:20

El agotamiento en sus hombros era intenso, el dolor de su brazo izquierdo ya había desaparecido, pero su mano necesitaba acostumbrarse a su nuevo esfuerzo, aquel tiro con arco era necesario y poco a poco con mucho entrenamiento diario estaba logrando su objetivo. Se encontraba en ello aquel día mientras lanzaba una última flecha contra el blanco que había preparado. El viento soplaba suave y su cabello esta vez en trenza descansaba sobre su espalda. Con su ropa común, botas, pantalones, justillo y una blusa sin mangas caminó para inclinarse y recoger las ultimas flechas para colocarlas en el carcaj que se colgó al hombro junto con el arco. Su lobo Alfa, se desperezó para levantarse y caminar junto a ella camino a la sombra del porche de su casa mientras esperanzada esperaba que la comida estuviese lista.

Mientras avanzaba a la distancia pudo ver una silueta al frente de la casa. Fue difícil reconocerle, pero el color de su cabello, su estatura...el color de piel le hicieron rememorar a la mujer que había atendido aquella noche en que más agotada estaba. “Ea” recordaba y extrañada ladeó su cabeza mientras los rayos del sol brindaban su luz sobre ella haciendo que sus cabellos liberaran matices rojizos. Su madre abrió la puerta y justo cuando iba a preguntar a la visitante en que podía ayudarle, ella caminó hacia el porche saludando- Buenas Tardes!!... –dijo sonriendo un poco más- Yo me encargo mamá, fue paciente mía –dijo mientras veía a su señora madre asentir sonriendo con una extrema amabilidad para retirarse.

La sanadora esbozó una sonrisa para analizar a su invitada, aquella vestimenta nada parecida a la de esa noche, lo que irradiaba y claro que notaba su salud- Me alegra ver que estás bien Ea... –saludó con jovialidad y aquella sonrisa cálida suya- ¿deseas algo de tomar? Temí que no fueras a venir o que algo hubiese podido pasar ¿Cómo está la herida? –preguntó entonces como lo haría alguien que se preocupa. Mientras formulaba todo aquello, sus pasos la guiaron hacia la entrada de la residencia mientras su lobo se acostaba en la sombra del porche y abriendo ella la puerta la invitó a ingresar en la misma, viendo que su madre había preparado algo de beber, de antemano. Sonrió un poco y volvió sus analíticos ojos azules a la mujer.




"Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos."
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:




avatar
Kya
Human

Ocupación : Curandera/Sanadora
Mensajes : 254

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: De dibujos y otras historias - Kya

Mensaje por Kya el Sáb Feb 04 2017, 06:58

Dejando el carcaj de flechas y el arco a un lado cercano a la mesa donde tomarían asiento, ella caminó apartando su silla sentándose para dejar escapar un exhalo de entre sus labios como si hubiese estado practicando ya desde hace un prolongado rato. Al llevar una blusa blanca sin mangas con un justillo que delineaba su figura, no debía batallar con holgadas prendas, solo extendió su brazo izquierdo desatando las correas del protector que cuidaba que su extremidad izquierda no se lastimara más de lo que ya había estado. Una suave brisa ingresó por las ventanas y la puerta, acariciando las cortinas junto a los cálidos rayos solares que iluminaban cada rincón. Movilizando su cuello pareció desentumecerse un poco antes de finalmente levantar su mirada escuchando lo que decía Ea, con aquella sonrisa tan amable.

Se veía realmente feliz, se veía saludable y parecía no tener ningún problema, pero su curiosidad la hizo entre cerrar sus ojos con cautela, esperando que esta pudiese comprender su preocupación como sanadora. Ella no consideraba a sus pacientes despachados a no ser que ella se asegurara que así fuese y aunque la mujer dijera unas mil veces que “sanaba rápido” ella no le creería nada hasta verlo. Sin embargo, no podía forzar a nadie a mostrarle nada tampoco, por lo que estaba en un dilema ético en que no la dejaban hacer su trabajo como debía ser y eso pinchaba fibras muy delicadas en su temperamento. La sanadora ladeó su cabeza un poco y sonrió en respuesta- De nada.... –dijo suave- aunque no creo que sea necesario agradecer... –habló con una sincera modestia que siempre llevaba consigo al hablar de su profesión.

Enfocando sus ojos azules en la mascota de su invitada, dejó escapar una risa al ponerse en pie para tomar la jarra y servir el agua. Para luego sentarse y tomar su propia taza con el té que su madre había abandonado sobre la mesa tan amablemente. Entre sus dedos jugueteó con la taza, volviendo a ver a la mujer antes de agregar- Y también admito que me sentiría más tranquila al asegurarme que realmente está todo bien... –insistió, pero en un encoger de hombros prosiguió- pero es primero la comodidad del paciente, por lo que, si no deseas, está perfectamente bien... –dicho eso, apreció como la mujer sacaba algo de la bolsa, haciéndola sorprenderse. Abriendo mucho sus ojos azules enfocó sus ojos en la botella que reconocía como uno de esos tónicos que vendían en las tiendas aromáticas de Talos. Ella no solía comprarlos porque, aunque siempre había querido, lo consideraba un gasto del cual podía prescindir. 



Sus manos se apartaron de la taza de té tibia y con cierta lentitud e inseguridad tomó el regalo con un destello en sus ojos que a lo mejor denotaba la ilusión por el regalo, discretamente. Atrayendo la botella hacía si, la miró fijamente antes de aproximar la tapa a su nariz y sentir el aroma a flores silvestres y hierbas. Olía delicioso y por un momento se permitió a si misma demostrar aquel entusiasmo que mostraría una mujer ante esas cosas tan simples- Oh Ea... –exclamó en un inhalar, esbozando una sonrisa de a pocos que reflejó que el regalo había sido exitoso y le había encantado. La ojiazul no tardó en destaparlo y con mucho cuidado untar uno de sus dedos en el tónico que tapó de nuevo y restregó tras sus orejas y en su muñeca, aspirando el aroma tan delicioso que para ella era perfecto- Es delicioso... –dijo con gran entusiasmo volviendo sus ojos hacia Ea, a quien deseó abrazar en aquel momento.

Mirándole enfáticamente hizo un ademán de desear abrazarla en agradecimiento esperando que ella comprendiera esperando por su permiso para hacerlo y cuando esta se lo permitiese realizarlo. Un abrazo afectuoso y alegre que cargaba consigo las vibras enérgicas de la joven sanadora- No debiste, realmente gracias.... -dijo con genuina alegría plasmada en sus palabras, en realidad... desde su retorno a casa, era la segunda persona que le regalaba algo. Era una sensación extraña el recibir un regalo y no dejaba de colocar en la joven mujer un destello único.




"Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos."
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:




avatar
Kya
Human

Ocupación : Curandera/Sanadora
Mensajes : 254

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: De dibujos y otras historias - Kya

Mensaje por Kya el Mar Feb 07 2017, 07:00

Sostuvo el abrazo sonriente por unos cuantos segundos, no tan largo, ni tan corto. Solo agradecida por aquel inesperado regalo que la mujer le había dado, dejando escapar una risa baja al sentir al animalito rodearle con su agilidad tan común, luego de haber escuchado su ofrecimiento acorde al arma que había estado ensayando- Gracias, el arco no se me da problema, quizá lo que me cuesta más que todo es acostumbrarme a tiros continuos con este... –dijo ladeando su cabeza mientras colocaba la botella de tónico en la mesa de madera para entonces mover su mano derecha y masajear su mano izquierda con circulares movimientos, relajando los músculos de esta- Si se es sanador o al menos alguien que considere tener la vocación real como tal, ayudaría a quien le necesite, cuando y como le necesite... –agregó con un aire sereno acompañando a su descanso en aquella silla mientras sentía la brisa ingresar por la ventana y la puerta misma.

Sus ojos azules se perdieron durante unos pocos segundos por la vista de la ventana más próxima, escuchando las palabras ajenas con respecto a la belleza de ese día. Era hermoso, claro que lo era... había estado aérea desde días anteriores, cada día sentía que estaba aplazando demasiado su partida y sus nervios se tornaban de punta, porque su familia no tenía idea de lo que estaba entre sus planes y ver el destello del sol le hizo re-capitular eso. Su oído izquierdo captó la voz de la mujer al terminar de agregar que podía enseñarle algunas cosas, sus ojos volvieron a ella y en aquella postura relajada en la silla, esbozó una sonrisa leve mientras se levantaba de nuevo y tomando su propia bebida caminó hacia la puerta, donde su lobo se unió a ella esperando por su visitante.

Una brisa cálida les recibió al pisar suelo de grava y tierra, levantando un poco de ese polvo terroso y seco, sacudiendo con danzante armonía los pastizales y sembradíos donde los obreros trabajaban la tierra, las copas de los arboles lejanos y frutales se movían a su compás y el sonido de los animales de granja también se volvía recurrente. Una vez más sintió como el sol la bañaba con sus rayos cálidos, que iluminaban la piel de su escote y sus brazos descubiertos, haciendo que sus cabellos liberaran destellos pelirrojos, a medida que caminaban por el camino de grava paseando por los alrededores-.... allá están los sembradíos de trigo…son los que más daño tuvieron con los sucesos de hace meses...más allá están las legumbres y hortalizas... recuperadas también por los daños...lo que no hemos logrado reponer son los arboles de naranjas…como tampoco los manzanos, por lo que hemos tenido que tumbarlos y quitarlos para replantar nuevos... –explicó con aquella sensación inquietante que la hacía sentir que había algo que no estaba bien.

Un golpe de realidad, la hizo tensar un poco sus labios, sintiendo la culpabilidad atravesar su pecho al ver aquellas cosas y la paz que se respiraba. Y ella queriendo irse. Volvió sus ojos a su izquierda mirando a su acompañante antes de señalar con su rostro hacia los establos y corrales- criamos animales como gallinas y vacas, tenemos burros para los arados y allá.... –dijo viendo su caballo negro. Tan hermoso con su azabache fornido y juvenil belleza, como carbonizado por el infierno y criado para la realeza, pero su estado tan natural demostraba que debía tener un temperamento igual de infernal-…un campesino me lo regaló como paga y agradecimiento por una vez que le ayudé... –sonriendo un poco más, sintió el alivio por saberlo montado y capaz de entenderle bien. La radiante muchacha joven había quedado atrás en esa casa donde habían estado, ahora la mujer había vuelto y su semblante sereno la hizo lucir incluso mayor de lo que era realmente.

Como si sobre ella hubiese una inquietante nube de algo que le daba aires meditabundos, distantes y algo... demasiado serio. Por un momento al menos hasta que hubiese detenido sus pasos guardó silencio volviendo en ella misma de sus pensamientos- hemos logrado recuperar todo lo que se había perdido, ha sido un trabajo arduo... –Y ese trabajo arduo tenía que valer algo. Una nueva mirada hizo denotar a su acompañante cierta certeza muda, seguida de una sonrisa- Pero no deseo aburrirte tanto tampoco. Disculpa si parezco distraída...creo que he estado muy cansada últimamente.




"Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos."
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:




avatar
Kya
Human

Ocupación : Curandera/Sanadora
Mensajes : 254

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: De dibujos y otras historias - Kya

Mensaje por Kya el Mar Feb 14 2017, 20:55

Como era de esperarse, cuando se acercaron Tormenta despotricó huyéndole a la extraña, solo acercándose cuando Kya sacara de una bolsilla que había colgada por allí, unas trozadas de zanahorias, mientras apoyaba una pierna en la madera del corral para sentarse en esta y extender una mano hacia el azabache corcel-  Ven aquí... –le habló, causando que el feroz caballo rezongara como si fuese respuesta a su “manipulación” al ofrecerle algo que le gusta para que se acercara- Sí, me ha costado acostumbrarme, pero ya llevo unos días maniobrándolo de mejor....es que me había lastimado la mano izquierda y no podía realmente ejercer presión, he tenido que esperar unos días para lograr que la inflamación se redujese... –dijo mientras mantenía su brazo derecho extendido hasta que sintió los belfos del caballo acariciar su palma al capturar suavemente los trozos cortados de modo que la muchacha lograra sostener su cabeza y hacer que se acercara. Acariciando sus crines con suavidad al sentir que se comenzaba a tranquilizar de a pocos, aún inquieto por la extraña presencia de la otra mujer a la que no se acercaba en lo absoluto, tal como hacía con todos los extraños que le rodeaban.

Ella solo sonrió un poco luego del comentario sobre que la mujer fuese un gato callejero, se notaba que ambas habían crecido en distintos ámbitos y ambas tenían una fortaleza creada a raíz de situaciones distintas pero la indomable y salvaje fortaleza y temple era muy similar. Una brisa fresca y cálida acarició su rostro balanceando sus cabellos dejando escapar una risa baja ante la idea de que su visitante pensara que podría llegar a estar casada. Aunque era cierto, que las muchachitas solían casarse casi a la edad de su hermana Dánae, que jovencilla aún tenía unos tiernos 15 años y era la perfecta ama de casa para un futuro buen hombre que se encantara y prendara de su belleza pura y llena de inocencia. Que ella trataba de proteger con su vida, por lo que no faltaba el día en que la ojiazul, mostrara sus lados más protectores al amenazar a pretendientes ineptos que no mereciesen la bondad de su hermana...

Hermana con la que casi no hablaba ahora...

Hermana a la que le ocultaba la decisión tan difícil que estaba por tomar y que le había costado elegir, pero que ahora más que nada estaba muchísimo más clara y para eso se preparaba. Sus ojos se habían perdido por unos cuantos momentos antes de darse cuenta que el silencio le había ganado, ella no era parlanchina y era difícil que ella respondiera o negara o afirmara cosas con la fluidez de alguien que se dejaba llevar por los chismes o pullas. Sus ojos azules se movieron hacia la mujer y sonrió un poco negando- Creo que un hombre debe ser un complemento, no un “Señor dominador” que te ponga una correa y decida por ti que hacer con tu vida –habló suavemente con ese temperamento tan vivaz- debes querer entregarte y que esa persona sepa que debe entregarse también, es dando y recibiendo de ambas partes...si no, te reduces solo a una esclavitud voluntaria que puede perderte de mil formas... –habló serena palmeando el cuello del caballo, mientras sacaba más trozos de zanahoria y le ofrecía a este-....cuando encuentre a quien me convenga lo sabré y me entregaré sin titubear... –dijo fijando sus ojos en los del animal que acariciaba como si tanto él como ella fuesen iguales y conocieran de que hablaba.

Lo veré en sus ojos y sabré cuando dejarme amansar. Mientras tanto, soy feliz como estoy, como Tormenta...así soy, creo que desde el primer momento en que lo trajeron a mí, supe que íbamos a ser inseparables...nadie puede montarlo y casi no puedo ensillarlo de lo reacio que fue, necesitamos ayuda para adecuarnos al otro y luchamos por ello…menudos sustos me sacó, pero ahora nos entendemos bien...¿verdad Tormenta? –preguntó al animal, lo más chistoso fue recibir un relincho en respuesta a ello seguido de un rezongar casi podría decirse irónico-  Si, así es... –bromeó volviendo sus ojos a la mujer observándole con atención, su color de piel, sus facciones, ahora que la veía mejor sus aires le pintaban a las mujeres de aquella tierra desértica que había visitado alguna vez. No era de Talos, al menos, pudo notar el dibujo que sobresalía en su pecho y claro que se había quedado curiosa apreciándolo, interrumpida solo con la vista de la daga que sacó mientras le daba un consejo que ella claramente ya había recibido. Sin dudar la sanadora llevó su diestra a su bota derecha y de esta sacó una daga mostrándosela- Nunca la dejo, siempre la llevo conmigo donde sea... estamos en tiempos peligrosos, nunca andaría sin algo para defenderme.

Fue cuando finalmente descendió su mano para guardarla en un movimiento suave en su bota de nuevo y volver sus ojos a los de la mujer, por naturaleza la sanadora solía siempre fijarse en los ojos de quienes trataba, no por buscar respuestas, si no para transmitir seguridad y certeza en que sabía lo que hacía y por qué lo hacía. Al sumergirse en los ojos de la mujer, pudo apreciar aquellos espejos grises que contenían chispazos ardientes que llamaron su atención, mirándole en completo silencio la ojiazul apenas si pudo murmurar- No eres de por aquí, algo de fuerza mayor te tiene por estas tierras...por qué de tenerlo todo no estarías aquí, ni tampoco metiéndote en la vida peligrosa de bares y tabernas. Aun así, tus palabras contienen enseñanzas que hablan de mayores preocupaciones. Pero. . .–preguntó con suavidad- todos tenemos dificultades y por las cicatrices que vi en ti esa noche, sé que... debes estar metida en asuntos más oscuros que solo emborrachándote por allí...-ladeando su cabeza, se contuvo mientras se bajaba de la cerca de madera con un salto al suelo antes de dejar que Tormenta se alejara- Pocos en Talos usan ese tipo de dibujos... –señaló con su cabeza el tatuaje que asomaba en su pecho- Tu forma de vestir de esa noche me dijo que aparentabas ser un hombre...o al menos esconder lo que eres y quien eres...

¿espía? ¿ladrona? ¿exiliada? ¿mercenaria o rebelde? Se preguntó la sanadora que ya había visto a muchos como ella y por eso no había hecho mayores preguntas- Como aprendiz de sanador, observé a mi padre tratar muchos como tú, por eso no hice mayores preguntas aquella noche y creo que está de más cuando no se quiere dar explicaciones mayores. Lo único que me llama la atención es tu reticencia a no dejarme revisar tu herida...quizá... ¿ya sanó? y ambas sabemos que no es normal si fueses solamente humana. Necesitarías que te retire las suturas que aún deberían estar en ti... –habló serena sonriendo mientras se acercaba a una cesta que había sido puesta allí, seguro por algún cosechador con peras, recién tomadas. Agachándose tomó dos y girándose le entregó una a su visitante, limpiando contra su ropa la propia y dando un buen mordisco.




"Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos."
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:




avatar
Kya
Human

Ocupación : Curandera/Sanadora
Mensajes : 254

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: De dibujos y otras historias - Kya

Mensaje por Kya el Dom Feb 19 2017, 09:40

El mundo era horrible, no todo lo era, pero la mayoría de todo lo que vivían era horrible y escuchar las palabras de Ea, no tuvo más remedio que apenas, mirarle de reojo. Aquellos deseos de suerte normalmente podían ser tomados con una pizca de sal en ellos, ella no soñaba con mucho en realidad ¿cierto? Ningún hombre por ahora le había causado que se cuestionase todo sobre su vida y su existencia, su salud mental y otras cosas... ¿Cierto? Nop, no era cierto. Pero eso, era tan oscuro y lleno de terrores como el mundo mismo. O al menos eso deseaba creer.

Pero ella era así, en eterna negación de sentimientos y esperando que con el tiempo esta negación se transformara en resolución y esa resolución en un hecho que le regalaría su salud mental para confrontar todo lo que estaba por venir. Ver la sonrisa de Ea le hizo ladear la cabeza sintiéndose como si aquello fuese tan familiar... ¿Dónde había escuchado o experimentado la misma sensación? – Ea yo no soy una cría –dijo entonces en respuesta a aquella observación, tan tácita, recordándole a la mujer que ella no era ninguna niña.

Recordando entonces aquella familiaridad, como cuando buscaba aconsejar a su hermana menor de tan solo 15 añitos que el mundo era cruel y aunque soñara con aquellas historias románticas en donde los príncipes aparecían y salvaban a las doncellas, no podía dejarse absorber por esas fantasías. Era bueno soñar un poco, pero solo un poco...


Un girar de sus ojos fue respuesta acompañante a sus pensamientos divagantes mientras mordía su labio inferior observando como la mujer jugaba con aquella daga, mirando a Tormenta que ahora balanceaba su cola y relinchaba caminando hasta donde había pasto para comer algo antes de continuar caminando por el corral entretenido con su existencia animal- Durante mi infancia y adolescencia, tuve que aprender a defenderme, fui a lugares peligrosos...y mi padre me deseaba lista para enfrentar cualquier eventualidad... –habló con orgullo vivo ante el recuerdo de eso.

No había ni terminado de hablar cuando la daga estaba contra su pecho. Pero al contrario de alguna persona común, la sanadora no se movió y sus ojos azules estaban posados sobre el rostro de Ea, de la mujer que ahora parecía desear darle una lección de aquellas que recibes de alguien cercano. Su rostro estoico se mantuvo sereno con una seriedad impenetrable, la sorpresa brillaba en sus azules, mas con los segundos cedió. Como si no le temiera a la muerte. Iba más profundo ese sentimiento y el recuerdo del viaje hizo ensombrecer sus facciones por unos pocos segundos más, ya que tenía que hacerlo antes de cualquier cosa, incluso morir. Pero el sentimiento de que nada importaba realmente estaba enraizado al recuerdo de no haber sido lo suficientemente útil para salvar a su padre y, por ende, vivir era un privilegio que sentía no merecía.

Mal camino ese que tomaban sus pensamientos, mientras observaba la daga y levantaba sus azules hacia la que sabía ahora no era una humana- No –dijo entonces con seriedad- la gente no suele ser amable con nadie, incluso con las personas que solo desean hacer bien... –Los dragones que creían que esa forma de vida era buena, por ejemplo. Los perros de la lagartija madre también, aquellos que esclavizaban humanos y los que continuaban abusando de su poder para mal de los más débiles. Avanzó hasta que sintió la fría punta del metal tocar su piel sin dejar de mirar a la ¿dragona? a los ojos, es por eso... precisamente por esa realidad que un fuego ardiente quemó en sus ojos, acompañado de determinación, es que las cosas tenían que cambiar. No tuvo que decir que sabía que había que estar dispuesto a defenderse he ir más allá, sus ojos lo decían con claridad, sin necesidad de decir algo.




Leyendo ente líneas, sintió que la mujer estaba preocupada por ella de alguna forma, se sentía tan familiarizada con su forma de hablarle que era como escucharse a sí misma tratando de advertir del mundo a Dánae, la vio descender la daga y luego enfundarla a su espalda escuchando como hablaba de las cicatrices y como confirmaba que era una dragona- Ea... –murmuró entonces con suavidad- He visto gente morir, de heridas graves causadas por personas malvadas, he visto gente perder miembros, morir entre sangre y dolorosos estertores de muerte, conozco el resultado de “los seres malos” que existen en esta vida... –Y le asqueaba hasta decir no más- ...Las cosas nunca serán fáciles... mucho menos para quienes creemos que esas cosas deben cambiar de alguna manera... –murmuró notando como el semblante de la dragona se ensombreció en medio de su silencio- Crecí aprendiendo a hacer lo correcto, aún si me cuesta la vida... y no dejaré de hacerlo –determinante, dejó entonces ver aquella determinación que parecía aspirar a más. A ser diferente, a no ser conformista con lo que muchos deseaban que te sintieras completo.

Relajando un poco sus hombros volvió sus ojos a Tormenta, recordando aquella salvaje entereza por hacer las cosas bien, de indomable encontrar como hacer la diferencia en un mundo tan vacío y lleno de sufrimiento. Su mano derecha se deslizó hasta tocar su muñeca izquierda y presionó acariciando con suavidad recordando lo que esa debilidad representaba, cerró sus ojos intentó relajarse antes de seguir desviándose en esa dirección que aún representaba un hito importante que llevaba a una resolución importante que estaba comiéndosela viva. Debía hacer ese viaje pronto, tenía que hacerlo de una buena vez y dejarse con rodeos. ¿A que le temía con exactitud? Oh, sí... a que en su ausencia su familia no pudiese vivir una vida tranquila, que ella pudiese traerles desgracia y dolor por las decisiones egoístas que tomaría por primera vez.


Y antes de que pudiese sumirse en aquellos pensamientos, la dragona llamó su atención con las siguientes palabras que la hicieron abrir sus ojos de nuevo y soltar su muñeca izquierda relajando la presión que había causado dolor. ¿Trabajo y seguridad? Y sintió un escalofrío recorrer su espalda ¿estaba hablando en serio? ¿Su familia estaría siempre segura? Sus manos se aferraron de la cerca de madera del corral de Tormenta, mientras sus dedos apretaban la madera asimiló cada palabra como si fuese irreal. Volviendo sus ojos a Ea, su voz entonces pudo formular- ¿Ellos estarán a salvo? ¿en serio? –murmuró formulando una nueva pregunta- Si, deseo seguir ayudando a todo quien pueda... ¿de qué estamos hablando exactamente? ¿a quienes? -Aunque tenía una muy vaga idea, preguntar nunca estaba de más, por que entre mas entendiera, mejor lograría asimilar una respuesta certera sin darle vueltas a nada mas.






"Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos."
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:




avatar
Kya
Human

Ocupación : Curandera/Sanadora
Mensajes : 254

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: De dibujos y otras historias - Kya

Mensaje por Kya el Lun Feb 27 2017, 01:52

Ella no se consideraba una pacifista, antes quizá veía el mundo de otro modo, pero las palabras de la mujer, que no parecía ser tan mayor que ella, le cayeron en peso sobre sus hombros. Nadie, nunca está preparado para confrontar la muerte, matar a otro ser vivo no era una hazaña que mereciese un premio de cinco estrellas del cual jactarse, como tampoco se estaba listo para encontrar el final de la vida y el camino que recorrías. La muerte era algo escabroso, un terreno que solo aquellos valientes recorrían. Y por un momento aquella voz en su interior saltó como una punzada venenosa de ira “Solo los valientes, tú no lo eres” un nudo en su garganta la ahogó como si una cadena invisible se cerrara y creara una reacción en cadena que quería desarmarla por completo. Punto delicado, la sanadora mordió con fuerza su mejilla interna hasta que el metálico sabor a sangre corrió por su paladar, ahogando la furia que quería consumirla en aquellos pocos segundos que parecieron siglos.

Sus ojos azules, oscurecidos por un segundo, por suerte. Habían vuelto a posarse sobre el caballo que ahora pastaba y relinchaba con tranquilidad. Asumiendo y asimilando las palabras de la mujer que ahora estaba a su lado hablándole de aquella forma tan peculiar que parecía un reflejo de ella misma hablándole a la inocente e imprudente de su hermana de 15 años. La mordida en su mejilla interna no aflojó, hasta que trató de verlo con objetividad. Esas palabras no se las dices a cualquiera. De alguna manera logró encontrar “cierto” aprecio en el tono que utilizaba la mujer que estaba a su lado, que continuó hablándole de aquellas cosas como si fuese una niñata que no sabe lo que dice y eso sumó puntos para que esa mordida se mantuviese, tratando de contener cualquier impulso que le hizo darse cuenta de cuanto necesitaba irse pronto a donde tenía que ir.
Necesitaba encontrarse, necesitaba despertar.

Hacer lo correcto, es hacer lo creas que es correcto, si lo que haces no te da tranquilidad mental es que de ninguna manera es lo correcto y sabes que no lo es. Si eres fiel a lo que crees y actúas acorde a ello, entonces podrás estar tranquila... –dijo tajante ya aflojando la mordida que seguro le dolería y recordaría que debía contenerse siempre antes de hablar. Ella tampoco era una tonta, quizá no había experimentado lo mismo que otras personas como la mujer que estaba a su lado: Ea. Pero ella también tenía un abanico eterno de demonios que le hacían ser como era. Ea, le resultaba interesante, intrigante y a la vez tan familiar con esa forma de hablar que, a lo mejor, si hubiera tenido una hermana mayor, le hablaría del mismo modo- Creo que uno mismo determina si lo que está haciendo está bien o no y la conciencia hace el resto, ya cada quien debe lidiar con su conciencia y si puede dormir en las noches tranquilamente o lleno de pesadillas por sus acciones- quiso amortiguar entendiendo algunas cosas sobre entendidas, que no se mencionaban, pero eran obvias.

Pero sentía aquellas últimas palabras viniendo como una providencia de los Dioses, ¿Destino? Casualidad no era, por que el saber que su familia estaría a salvo y tendrían protección, le entregaba un respiro que la hacía sentir viva. Levantó sus ojos por un momento, apreciando como se movían las nubes en el cielo, dejando que la brisa suave acariciara su rostro y por primera vez sintiera que podía proseguir sin preocuparse de nada más. Su padre había hecho eso toda su vida, conocía viejos mercenarios que cuando se los encontraba, solían ser amables en la medida de lo posible entre sus maldiciones y gruñidos de criminales de mala leche y poco entusiasmo por socializar. No eran “malas” personas, dependía si estabas del lado correcto de la moneda.

Y fue cuando escuchó esas palabras que la hicieron ladear su cabeza y mirar a Ea de reojo con sorpresa o más bien agrado:



“Pero si te hace sentir mejor, nos consideramos la espina en el zapato de la reina”

Aquella ultima oración, la hizo por fin dejar escapar una carcajada baja que mejoró indudablemente su humor, causando un eco de osadía, tras el cual, inhaló y exhaló antes de girar su cuerpo y de ese modo encarar frente a frente a la mujer, murmurando- Si mi familia estará a salvo y la reina sufrirá paros cardiacos de rubia hueca, entonces creo que eso es suficiente para mí. –Pero antes de que la otra pudiese responder, se apresuró a agregar- Pero primero debo hacer algo... –emitió tragando algo de saliva- ... me ausentaré un tiempo, por qué debo hacer un viaje necesario antes de empezar con esto...no tardaré mucho, pero supongo que es la primera vez que haré algo por mí y no por nadie más. –Dijo con cierta lejanía y estoicidad en su semblante- Cuando vuelva... cuenta conmigo para ayudarte en lo que necesites. –dijo determinante sin quitar sus expresivos y brillantes ojos de Ea antes de sonreír ladina y con un movimiento de cabeza agregó con un deje entretenido- Por cierto, me gusta tu tatuaje... –y quien sabe, en ese momento pensó en que debería hacerse uno.




"Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos."
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:




avatar
Kya
Human

Ocupación : Curandera/Sanadora
Mensajes : 254

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: De dibujos y otras historias - Kya

Mensaje por Kya el Sáb Mar 04 2017, 16:48

No sabía porque tenía la sensación de que se le subestimaba con creces, solo por ser como era, su orgullo se vio herido hasta cierto punto, notando que era la primera vez que le trataban así y que era la primera vez que expresaba abiertamente su desconformidad, ¿Qué estaba pasándole? De un tiempo atrás hasta ese momento, había estado hecha un huracán de emociones en las cuales estaba volviendo a salir de su burbuja, una burbuja que le había costado un año de su vida desde la muerte de su padre y la lucha con aquellos silenciosos fantasmas que no había dejado salir en ningún momento, era fácil aceptar cualquier consecuencia cuando se lidiaba con el luto, la perdida de alguien tan importante y sobre todo... con la culpabilidad. Pero ¿Qué sabían los demás de eso? Con vivencias distintas eras difíciles determinar por alguien que no era uno mismo, cuanto afectaba ese tipo de situaciones en las cuales se deseaba no haber pagado el precio más alto. Para personas comunes como ella, tomar la decisión de tomar un arma y estar dispuesto a luchar, era un gran cambio.

Y siempre y cuando su madre y hermana estuviesen bien, ella no tenía nada más que perder, porque sentirse sola se había convertido en común en ella, un vacío que llenaba con los recuerdos y las pesadillas del arrepentimiento de no haber plantado cara para defender lo que amaba. Escuchó lejanas las palabras de Ea, sin quitar sus propios ojos de Tormenta que ahora se alimentaba mascando el pasto suave que crecía donde le gustaba, tan natural, tan existente, tan tranquilo. Era cierto que ese viaje era peligroso, estaba considerando buscar la compañía de uno de los tantos amigos de su padre que le había mencionado que, si llegaba a necesitar algo, no lo dudase. Era un mercenario. El mismo que la había llevado sana y salva hasta Talos, luego de la emboscada y el ataque.

Si su temperamento ya estaba efervescente, el tono en que la mujer habló y preguntó cuestionando sobre aquellas cosas tan delicadas para ella. Una presión en el pecho le estrujó con violencia y una tensión dolorosa en sus hombros le indicaron el enojo ante aquella forma, pero comprendía el por qué lo hacía, seguramente estaba considerando que era estúpida de alguna forma y que con una molécula de cerebro no habría pensado en lo que pudiera llegar a pasar si no se cuidaba bien. De nada servía explicarle por qué hacía ese viaje, quizá no lo entendería, quizá ella había perdido tanta gente en su vida que, hasta normal sería para ella el proceso de recuperarse de ello. A lo mejor estaba pensando con furia y por ello no se molestaba en explicarle nada a Ea.

Silenciosa se mantuvo serena mirando a Tormenta relinchar, sacudir su cola y bajar su cabeza para mascar el pasto un poco más, mientras ella encontraba la explicación menos emocional de sus planes, pero vamos... que no había algo más emocional- Hace como un año... –explicó- una redada draconiana dio con un grupo de exiliados, mercenarios, ladrones...en los Páramos –murmuró omitiendo algunos datos, como que estos apoyaban a la resistencia y habían resistentes de por medio- ...mi padre murió en esa redada... –habló con suavidad- era sanador.... –Una prolongada pausa la llevó a rememorar un poco los sucesos- ...nunca pude realmente ver donde sus colegas le enterraron, como nunca pude realmente decirle adiós como corresponde.... –habló serena, procurando no dar detalles más profundos, tampoco es que tuviese aún la completa confianza para decir cosas tan personales.

Un viejo amigo de mi padre, hace poco me comentó donde está... y necesito ir –porque necesitaba un cierre, el cierre de esa etapa que le había robado un año de inconciencia e insipidez. Se había estado encerrando en ese círculo vicioso “normal” que no pertenecía a ella y mucho menos era lo que hubiese querido. Era una mujer fuerte, sí. . . pero si planeaba hacer algo más, debía hacer eso- Iba a buscar a este viejo amigo para ir, aunque probablemente no pueda y termine asignándome a alguien más... –inhalando profundamente cerró sus ojos cuando una fuerte brisa acarició su rostro y removió haciendo volar las hojas del suelo, llevadas por el viento junto con los aromas a pasto y trigo, a flores y frutos. Con el sol reflejando sobre ella y resguardándola bajo sus rayos, hasta que esta brisa menguó y volvió a abrir sus ojos para volver por fin sus azules hacia la mujer con la que hablaba- como si no lo conociera... –emitió pensando con cierta ironía- pero no pierdo nada intentando.

Los ojos de la chica se posaron sobre el diseño y sonrió entonces- Es realmente hermoso…siempre tiene esas tonalidades? -preguntó con suavidad mientras veía los diseños, emitiendo una risa baja seguido con un “pffft”, no se veía a ella misma haciéndose uno de esos, ya que ella no mostraba tanta piel normalmente, excepto cuando usaba aquellos corsés que podía usar perfectamente sin nada más abajo, de tirantes gruesos a los hombros, dejando sus brazos, escote y omóplatos libres. La chica sin embargo sintió una curiosidad extrema por aquellos diseños y pensó entonces “¿Por qué no?”- Sería una bonita bienvenida para variar –dijo riendo por lo bajo- había visto esos diseños entre las mujeres en Isaúr, pero nunca pregunté por ellos...supongo que no suelo considerar esas cosas...

¿Really?
Ella no consideraba nada aparte de la sanación, atender pacientes, trabajar. . .
¡En serio! Ella en serio no pensaba en otras cosas que no fuesen su trabajo. Aunque. . .
. . .Pero es que su mundo estaba de cabeza últimamente y claro que no había podido concentrarse como deseaba. . .porque se había encontrado a ella misma pensando en quien sabe que cosas también. Nop, no iría allí de nuevo, por que contenía la respiración por alguna razón y fue cuando se percató que se había quedado mirando de nuevo a un punto fijo con una expresión distinta a la estresada y semi cabreada de hace unos segundos. Todo lo contrario, a esa, esta poseía una muy imperceptible ensoñación. Mordiendo su labio inferior, movió sus manos a su espalda y las sostuvo entre sí, inhalando profundamente antes de volver sus ojos a la mujer a quien rodó ojos y volvió su mirada a Tormenta, apoyando sus brazos en la cerca y apoyando su mentón en estos, viendo al animal. Hundió su rostro un poco, preguntándose ¿porque estaba tan imbécil? Era normal ¿cierto? Nop. ¿Por qué seguía dándole vueltas? Y fue cuando sus labios se curvaron imperceptiblemente, ocultos contra sus antebrazos, volviendo a morderlos un poco.

Nop, no iba a ir en ese camino.




"Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos."
Je suis pour toi. Tu prends ma main. . .:




avatar
Kya
Human

Ocupación : Curandera/Sanadora
Mensajes : 254

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: De dibujos y otras historias - Kya

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.