Novedades

- (15/07) Ya están disponibles novedades de Julio, ¡no te las pierdas!

- (15/07) Ya podéis pedir los dracs del mes de Julio.

- (15/07) En el pregón, nueva entrevista a Vaurien.

- (15/07) ¿Quieres tener un negocio privado? Pásate por aquí.

- (15/07) Importante: Nuevas normas de las búsquedas y las minitramas ¡Pasaros a mirarlas! ¡Hay tablilla nueva!

- (15/07) ¿Quieres conocer nuestro índice del foro? Pásate por aquí.

Últimos temas
» ¿Qué pareja le pondrías al anterior? v2.0
Hoy a las 10:50 por Moira

» Una reunión importante [ Atish/Waleska] [Priv]
Hoy a las 1:29 por Waleska

» La cacería [priv. Kallistrate]
Hoy a las 1:14 por Erian

» Confirmaciones de Afiliación
Hoy a las 1:11 por Invitado

» La Danse de la Lune ✥ Trystan
Hoy a las 0:29 por Kya

» Firmería v 2.0
Ayer a las 21:30 por Lilit

» La Guardiana
Ayer a las 20:19 por Lilit

» Hot Meal - Privado -
Ayer a las 16:04 por C'Nedra

» Sing me to sleep. (0/2)
Ayer a las 14:37 por Kaira

» Quomodo fabula, sic vita | Privado.
Ayer a las 14:28 por Kaira

Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

03/06

Directorios y Recursos

08/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving Pets
59/60

Afiliados Normales


Te veo por lo que eres... (Cyniel)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: Te veo por lo que eres... (Cyniel)

Mensaje por Cyniel el Miér 21 Dic - 23:55

El sol reluce en el cielo, calentando el mundo un día más. Cyniel, ha abandonado la seguridad de su hogar y ha dejado la tienda en las expertas manos de su padre, por el simple deseo de caminar. No tiene ningún fin, ningún propósito más que el de  disfrutar de un día de calma después de una ajetreada mañana donde las ventas no han cesado y es que, ella también puede permitirse un capricho de vez en cuando. Una esclava la acompaña, caminando tras ella y sujetando una amplia palmera que le da sombra, de modo que el sol no magulle su frágil y blanquecina piel. Ojalá su tez humana, fuese tan dura como la draconiana, o tal vez como otros dragones, poder recorrer con escamas parte de su cuerpo. Pero… sus únicos y escasos rasgos que la diferencian del vulgo son sus pupilas plateadas y aquel extraño cabello de tonalidades pálidas y níveas.

En un momento dado, se acerca a uno de los puestos donde ve unos hermosos zapatos con tiras doradas y no puede evitar imaginárselos vistos en sus pies. El calzado, no es uno de los productos que ella vende y tiene que recurrir a este tipo de lugares para conseguirlos. Así pues, se acerca para observarlos más de cerca. O al menos lo intenta, dado que cuando se encuentra a escasos pasos del tenderete, alguien choca con ella. Apenas si puede verle, solo percibe que aparentemente es un hombre por sus vestimentas, su rostro está tapado y es considerablemente alto. —¡Mira por dónde vas!— espeta con desagrado, pues rápidamente lo identifica como humano, un dragón jamás se comportaría de modo tan poco civilizada.

La exigua disculpa no le sirve a la hibrida que sigue con la mirada los pasos del sujeto mientras se aleja con gesto despótico. —En fin.— susurra finalmente, llevándose la mano a la cadera donde se supone debía estar su bolsa de dinero, dispuesta a ver cuánto cuestan los zapatos. Pero la bolsa no está y en el movimiento, descubre que su brazalete de plata tampoco. Alarmada, alza nuevamente la vista, buscando al hombre que se aleja entre el gentío. El dinero, no le importa tanto, pero el brazalete se lo regaló su padre años atrás, el mismo día en que le explicó su condición, como si eso fuese a ser algún tipo de consuelo. —Busca a los guardias.— ordena a su palmera y la propia Cyniel barre con los ojos el mercado en busca de alguien del ejercito de la Reina Madre, pero no ve a nadie.

El hombre se aleja, si no actúa en ese mismo momento, le perderá de vista y junto a él a su brazalete, algo que no está dispuesta a hacer con lo que sólo le queda una opción. Una desagradable e impropia acción. Comienza a correr, en pos del sujeto, esquivando transeúntes que la miraban seguramente de la misma forma que ella había observado al ladrón. Tiene que recorrer todo el mercado, perdiendo el aliento y pensando que aquel pequeño —y medio— corazón que tiene, le va a explotar hasta que finalmente consigue alcanzarle. Tirando de su brazo con cierta violencia tratando de  arrastrarlo a un callejón, pues no desea que nadie la vea discutiendo con un humano. —¡Devuélveme lo que me has robado!— casi le ruge en la cara, perdiendo por completo las formas. —Mi esclava ha ido a buscar a la guardia, así que más te vale que lo hagas rápido o las celdas serán el peor de tus preocupaciones.— amenaza.





CYNIEL
avatar
Cyniel
Hybrid

Mensajes : 46

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: Te veo por lo que eres... (Cyniel)

Mensaje por Cyniel el Vie 23 Dic - 12:27

Definitivamente no, no es una buena idea jugar a ser la heroína del cuento cuando jamás  ha aprendido a luchar, cuando ha considerado ser lo suficientemente fuerte como para no necesitarlo o lo suficientemente importante como para no rebajarse a luchar físicamente con nadie pudiendo chasquear un dedo y llamar a la guardia para que intercedan por ella, es por eso que al ladrón le es tan fácil voltear las tornas quedando ella arrinconada contra la pared y con el filo de aquella daga acariciando su suave piel, pudiendo dañarla con un simple arañazo a falta de duras escamas que la protejan. Se sorprende al escuchar su voz, que revela que bajo aquella tela que esconde su rostro se oculta una mujer y no un hombre tal y como indican sus masculinas prendas que le han confundida. Y pese a parecer que se encuentra en una situación de desventaja pues carece de armas y su espalda se escuda contra la pared de un edificio Cyniel sonríe con arrogancia fijándose en los hermosos ojos grises de su contrincante. Puede sentir el frío metal contra las entretelas de su pecho, justo sobre donde la cicatriz que le separa de su mellizo se oculta y sabe, que de quererlo tan solo debe la mujer apretar su cuchillo para horadar aquel mitad corazón que le late apenas en el pecho. Y pese a ello, extiende una de sus manos negándose a ser una víctima de un mundano humano por mucho que tenga el poder de su vida entre sus dedos y la sitúa sobre su garganta cubierta aún por aquella mascara provocada por la tela de su disfraz. —¿Qué te parece si no me transformo en dragón y no te arranco la cara ahora mismo?— pregunta a su vez. Sus pupilas, plateadas como los rayos de la luna en su forma humana, mutan mudando su redonda pupila a una línea reptiliana, indicando que tal amenaza no es baldía y que puede estar sobre ella destrozándola con sus garras en tan solo un segundo. Aquello no es buena idea, para ninguna. —Estoy dispuesta a perdonarte si me devuelves lo mío.— Es increíble la voluntad de la híbrida que se niega a rendirse incluso cuando la muerte se asoma tan cerca que puede sentir su frío aliento sobre la nuca, o en este caso, sobre el pecho.

Su respiración se ha elevado susceptiblemente mientras aguarda respuesta de la otra mujer, más algo llama la atención de esta tras la alta silueta de su contrincante. Sus ojos se fijan en otra figura más alta incluso que la ladrona y decididamente dos veces más ancha. Un hombre de mediana edad e increíblemente fuerte las ha ensombrecido y ha enrarecido el ambiente con un apestoso aroma que tan solo emana alguien con una considerable falta de higiene. Este, empuña una serrada y oxidada hoja que presiona entre los omóplatos de la asaltante mientras se acerca a ambas considerablemente. —¿No es acaso mi día de suerte?— pregunta. —Pues llevo observándoos desde que habéis llegado a este rincón y ¿Qué me trae el día? Dos mujeres, una hermosa y la otra…— se detiene un instante para tirar de la tela que cubre a Ea para desenmascarar su rostro. —También.— añade. Cyniel puede ver como se relame mientras la misma mano que ha liberado el anguloso y bello rostro de la otra mujer desciende hasta presionar los huesos de su muñeca para obligarla a tirar su puñal. —Me pregunto cuánto me darán por vosotras en el mercado de esclavos. Porque si preciosa, también en algunas partes se venden dragones y no quieras saber lo que los humanos hacen con vosotras después de tantos años de tiranía.— las últimas palabras dedicadas directamente a la platinada y arrinconada mujer, hacen que Cyniel se estremezca por primera vez en aquel día. —Ahora, vais a ser buenas y vais a entrar conmigo ahí dentro.— con la cabeza, señala una portezuela de madera negra, tras la cual se oculta su escondite, que no es otra cosa que un pequeño almacén sucio y rancio de donde proviene aún peor olor del que el sujeto desprende.





CYNIEL
avatar
Cyniel
Hybrid

Mensajes : 46

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: Te veo por lo que eres... (Cyniel)

Mensaje por Cyniel el Lun 26 Dic - 13:35

El rostro de tez blanquecina de Cyniel empalidece aún más asemejándose al mármol al contemplar como las pupilas de su antagonista mutan, variando en contextura del mismo modo que las propias hacen antes de la transformación. —No puede ser.— sus dedos, aflojan la presión sobre los músculos de su garganta presa del asombro. Es la primera vez que ve a otro híbrido. Obviamente sabe que no es la única, que hay más, su propio hermano. No obstante, el tener tal conocimiento y el sentir la presencia de otro tan cerca es algo totalmente diferente. Su enfado queda sustituido por la curiosidad y el asombro y esa parte vulnerable que en ella habita burbujea hormigueando en su piel, abriendo los labios y cerrándolos nuevamente. Queriendo preguntar y no queriendo saber al mismo tiempo. Pero finalmente, impera lo segundo como siempre. Ella es una dragona y la asaltante una humana, por mucho que corra por sus venas algún antepasado superior su estilo de vida la delata.

De haber querido proceder de otro modo, tampoco hubiese podido debido al hediondo hombre que a ambas las sorprende demasiado ensimismadas la una en la otra como se encuentran. ¿Dónde queda entonces todo el ímpetu de las dos mujeres? Se esfuma tan rápidamente como el aire se cuela entre una escueta rendija pues el temor es demasiado grande. No obstante, sabe que no puede permitir que se salga con la suya un dragón a manos de los terroristas o de esclavos prófugos… ¿Qué no le harían? Observa a su contrincante, pensando que tal vez puedan unir fuerzas pero en el momento en que es desarmada sabe que corren la misma suerte y que por el momento, no les queda más remedio que seguirle a donde sea que quiera llevarlas.

A trompicones, Cyniel se despega de la pared para seguir el camino marcado por el secuestrador. A diferencia de la otra mujer, la híbrida obedece en silencio. No por sentirse menos ultrajada o con menos ganas de arrancarle la cabeza si no porque quiere centrarse en sus opciones. Tan sólo se detiene ante la puerta que ante ellas se abre al percibir el pútrido olor que proviene de su interior. —¡Vamos!— ruge el hombre empujándola dentro cayendo la platinada de rodillas sobre el suelo frío y húmedo. No protesta porque no piensa darle ese placer, si no que se levanta y le observa con una sonrisa arrogante, promesa de las consecuencias que va a pagar cuando todo esto termine y no sea más que un despojo informe entre sus garras.

El interior es un camino demasiado angosto como para pensar en transformarse con lo que tal opción queda descartada. El olor que antes sintieran proviene de las pozas sépticas que se extienden bajo la ciudad como ramas de un solo e infectado río convertido en cloacas. Una antorcha, ocupada por la mano que el hombre no usa para sostener su acero es su única iluminación, lo cual agradece pues aunque su visión no sea tan impoluta como la de un dragón el pequeño halo de luz le permite ver mucho más allá de donde llega su radio y puede observar con precisión el camino que recorren. Algunas ratas se cruzan por su camino, provocando pequeños sobresaltos en la mujer que poco a poco se apega más a su compañera de cautiverio con su gesto cada vez más trasmutado en un desagrado soberano.

Llegan finalmente a una hondonada, un recodo más grande con algunos soportes y antorchas las cuales el hombre prende. Una riada más salvaje de lo que puede parecer el caudal de una alcantarilla nace cerca del lugar y escarbada en la tierra una jaula que les da cabida a ambas y donde las encierra tras unos improvisados barrotes de acero que cierra con una llave que se mete en el bolsillo. —Y ahora, mis hermosas damas vais a esperarme aquí.— Probablemente, el hombre pretender contactar con sus compinches o bien con los supuestos compradores con lo que desaparece de escena dejándoles eso sí una tea cerca de la entrada de la celda para que puedan ver lo que tienen alrededor. El lugar donde las ha  encerrado parece más un pequeño almacén pues en él se encuentran varias cajas de madera y otros utensilios cubiertos por telas. Tesoros hurtados con el paso del tiempo que sin duda pretenden dar salida en algún momento, supone Cyniel.

—Tenemos que salir de aquí.— dice lo evidente, examinando los barrotes e intentando forzarlos inútilmente, no es tan fuerte como le gustaría, ni puede convertirse en dragón para romperlos. Frustrada, se gira hacia su compañera y la observa detenidamente por vez primera. —¿Qué eres? He visto tus ojos  y desde luego no eres humana.— le pregunta tal vez demasiado directamente, pero no está para sutilezas y si aquella mujer tiene un as bajo la manga prefiere saberlo en ese instante y antes de que vuelva el hombre a por ellas.





CYNIEL
avatar
Cyniel
Hybrid

Mensajes : 46

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

El autor de este mensaje ha sido baneado del foro - Ver el mensaje

Re: Te veo por lo que eres... (Cyniel)

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.