Novedades

- (15/12) Ya están disponibles novedades de Diciembre, ¡no te las pierdas!

- (15/12) Ya podéis pedir los dracs del mes de Diciembre.

- (15/12) En el pregón, nueva entrevista a Cyrenia.

- (15/12) ¿Quieres conocer las leyes? Pásate por aquí.

- (15/12) ¡La llegada del anexo del Gremio ya está aquí! ¡Conócelos!

- (15/12) ¿Quieres conocer nuestro índice? Pásate por aquí.

Últimos temas
Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

05/06

Directorios y Recursos

09/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving PetsFINAL FANTASY: ZeroTime Of Heroes
59/60

Afiliados Normales


Lost & Found / Kassyena

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Kassyena el Sáb Oct 22 2016, 16:27

Kass aguantó la respiración, expectante a la tardía reacción de Valeria a esa nueva ella. Mantuvo sus azules en la humana y su cuerpo quieto pero ligeramente tenso, con el temor de recibir un mal gesto o palabra por parte de la resistente. Ese carácter fiero de la dragona había quedado adormecido años después del Despertar, cuando ya no había guerra y la rubia podía relajarse en aquella vida acomodada sin preocuparse de dar explicaciones a nadie. Se resguardó en libros, hasta en la historia de esa raza a la que, en ese entonces, sometían. Kassyena se dio cuenta en algún momento que los humanos y los dragones no eran tan diferentes en comportamiento ante la amenaza de otras razas por la supremacía: conquistar y doblegar siempre había sido el objetivo.

La dragona entonces entendió, por esa semejanza, que sería demasiado difícil llegar a un pacto tácito entre razas. Pero eso no quitaba que Kass comenzara a tratar a los esclavos de su familia como a sus semejantes. Algo que sus padres no vieron bien hasta que decidieron tomar medidas, pidiéndole a Hessae que le proporcionara una esclava para educar sus formas a base de la dureza que esperaban que Kassyena adquiriese. Una humana rebelde, preferiblemente que odiara a los dragones para que la rubia tuviese que volver a usar la fuerza para que la respetara. Pero el plan no pudo salirles peor. La dragona no era ninguna estúpida y, supo sobrellevar la situación de una manera inesperada. Ignoraba, el día que conoció a Valeria, cuánto le cambiaría la vida con ella.

Era precisamente por eso que se mantenía tensa, dividida entre la esperanza de que Valeria no le diera mayor importancia y entendiera que Kass ya no era la que había sido; y el miedo a que, por lo que acababa de ocurrir, la rechazara. En su intento por volver a parecer la que era, sus alas fueron perdiendo tamaño hasta ser tan sólo un recuerdo amedrentador en la memoria de Valeria. No fue un dolor al que Kass no estuviera acostumbrada ya, por lo que sólo supuso una congestión en el gesto de su cara durante unos momentos.

Tan sólo pareció relajarse cuando sintió la mano de Valeria en la suya, aceptando de forma inherente, esa faceta de la dragona que nunca había visto. Una sonrisa se esforzó por aparecer en los labios, para curvarlos suavemente, cuando escuchó su apelativo en boca ajena, convenciéndose un poco más a cada minuto que pasaba, que Valeria se sobreponía al odio de los de su raza por ella, aunque la hubiera observado actuar como ellos. Con esa tranquilidad que se iba extendiendo por su cuerpo, empezó a sentirlo adolorido de nuevo, cosa que perturbó su gesto tranquilo levemente.

Por las palabras de la morena, apartó la vista de ella mientras se humedecía los labios. Su mirada viajó entre los extremos de la bocacalle en la que estaban. Tomó la rápida decisión de irse aún más lejos de la calle principal-. Ven. -murmuró mientras su mano se aferraba a la de la humana con una suavidad envidiable. Comenzó a andar, poco segura de sí misma en el primer par de pasos. A su paso por el banco en el que momentos antes habían estado sentadas, Kass reparó en hacerse con la chaqueta de Valeria, que había caído de sus hombros en algún momento en el que había perdido el control. Fueron a la salida contraria del callejón en el que estaban deteniéndose justo en la esquina, fuera de la vista de cualquiera que entrara en ese pasaje que unía ambas calles. Eso las dejaba más expuestas, pero las libraba de cualquier acusación. Kass no fue consciente de que parte de sus ropas tenían el color bermejo a su espalda, aunque ni reparase en las manchas de sangre ajena que sí podía ver. Lo que sí llamó su atención, fueron las heridas de la humana en su rostro, consecuencia de los golpes recibidos. Kass frunció el ceño, con preocupación. A tiempo, se percató del frío que el cuero de su cazadora podía aliviarle. No tardó en arrugarla y acercarla al semblante contrario-. Esto te aliviará un poco. -murmuró, queriendo hacer como si lo del callejón nunca hubiera ocurrido, volviendo a ser la dragona que Valeria conoció en Edén. Acercó la amorfa bola de ropa enrollada a la herida. Por el momento, poco podía hacer, aunque su segunda opción bien podía haber sido el barro de la calle-. Valeria, escucha. -comenzó poco convencida de cómo fuese a decirle lo que tenía que decirle-. No puedo irme contigo. -enarcó las cejas con levedad-. No así, ni ahora. Es demasiado peligroso e imprudente.






Spoiler:




avatar
Kassyena
Dragon

Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Valeria el Dom Oct 23 2016, 15:50

A pesar de lo que recién había visto de la dragona, el agarre de su mano fue suave con ella. Miró aquella espalda, donde dos manchas rojas evidenciaban que aquellas alas no habían sido producto de su imaginación. Algo que le recordaba la naturaleza de la otra mujer, una raza que la humana odiaba profundamente. El recelo no se extinguía y tanteaba cada paso que daba con ella. Pero a la vez, se sorprendió preguntándose, con cierta preocupación, si le había dolido sacarlas. Y de ser así… ¿no se lo había pensado dos veces antes de ayudarla? La sola idea, aquella lealtad y aquella protección que podía decir que era mutua, la hizo avanzar sin soltar su mano. Aunque nunca lo hiciese con otro dragón y cuando le dolía todo su cuerpo.

No olvidaba que la reptil había estado en un estado deplorable al haberla encontrado, casi al límite de sus fuerzas. Por lo que le facilitó la tarea de caminar sin que tuviese que tirar de ella. En cuando se detuvieron, lejos de cualquier indicio que las convirtiese en sospechosas, miró a la rubia sin saber qué decir. Podía sentir su rostro pinchando en dolor, seguramente hinchándose. Todavía se sentía dividida por lo que había pasado en el callejón. Su mente le recordaba que Kassyena había cambiado, que había hecho algo que nunca hubiera esperado de ella. No de aquella adorable dragona de cálido corazón. Pero también le decía que Ilianna hubiese intentado hacer lo mismo. Incluso ella misma, si las hubiese visto en peligro. ¿Cuál era la diferencia?

En ese momento, la vio arrugar la cazadora de cuero, aquella que le había dado para que se protegiese un poco del frío que reinaba en la calle. Y en vez de utilizarla para sí, se la acercó a la herida de su rostro. Aspiró entre dientes, sintiendo el dolor inicial. Sus ojos se cerraron, con fuerza, sintiendo la acuosidad acumularse en ellos. No por aquella molestia, sino porque… le recordó a aquella dragona gentil que la había cuidado desde que había tenido quince años. Todavía era ella. Aún estaba ahí. Y la humana no podía odiar esa parte de la otra fémina. Alcanzó a ascender una de sus manos, de nudillos con cortes por los golpes que ella había dado, para apoyarla sobre el dorso de la de la dragona que sujetaba la prenda. Sus ojos se abrieron otra vez en cuanto escuchó su nombre en los labios ajenos. Pero lo que escuchó, no llegó a gustarle.

Negó con la cabeza y frunció los labios. No sabía lo que le había pasado en aquel año, pero algo le decía que si la dejaba allí, continuaría cambiando hasta que no quedase nada de aquella dragona que había conocido en Edén. Y le daba miedo ese pensamiento, aunque no lo dijese-. Podemos quitarte la pulsera, Kass. Puedes ser libre y estar bien. Y nosotras… -tragó saliva un poco. “Vuelve con nosotras, Kass. Eres nuestra familia”, unas palabras que le costaría decir a una dragona. Y que le costaría admitir a cualquiera. Apretó de nuevo los labios antes de continuar hablando-… te necesitamos –murmuró, bajando un poco más la voz de aquellos susurros que había estado emitiendo. No obstante, había algo en las palabras de quien había sido su ama por cuatro años. No sabía quién era su amo o ama, pero bien podían estar conectados por la red. Un detalle a tener en cuenta, estando a merced de otro dragón con las limitaciones de su vida como esclava.

La rabia creció de nuevo dentro de sí misma. Quería agarrar a Kassyena e irse, sin mediar más palabra. Pero si eran alcanzadas por el otro reptil, la sangre correría y no precisamente en el bando correcto. No quería que le pasara nada a la rubia ni a su hermana. Las tres, de una manera curiosa, se protegían entre sí y eran un pilar para la impulsividad de las humanas. Suspiró pesadamente, mirando a la otra mujer-. Si te dejo ahora aquí… no dejes que lo que te hagan te consuma. Que te... cambie. Necesitamos un plan. Uno que nos dé tiempo suficiente para que salgas de la ciudad y alejarnos todo cuanto podamos. ¿Estás conmigo en eso, Kass? –inquirió, mirándola a los claros irises. Arriesgado cuanto menos, porque aún tenía que lidiar con la impulsividad de Ilianna y valorar dónde llevar a Kassyena. Detalles importantes para lograr que estuviesen a salvo de cualquier amenaza en un mundo oscuro y cruel.





You don't know what I'm capable of:

The world would be nothing without you both in it:

avatar
Valeria
Human

Ocupación : Guerrera/Exploradora
Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Kassyena el Dom Oct 23 2016, 20:06


Kass no podía decir que no estaba preocupada por Valeria, pues la paliza que le habían dado de forma gratuita había sido del todo injusta. Y Kassyena no habría actuado de manera distinta, fuera cual fuese el peligro en el que la humana se encontraba. Que la resistente aspirase entre dientes al sentir el frío cuero no le sorprendió en absoluto. Un pequeño bálsamo que bien podría prevenir ligeramente la hinchazón a posteriori. El contacto de sus manos, alivió la tensión que la rubia aún tenía por lo que acababa de hacer en el pasaje. Ella había sido la primera que había tenido que asimilar que esa faceta violenta también formaba parte de su ser, por muy pacífica y templada que había llegado a ser.

Una época que bien podía haber pasado hacía una eternidad. Para Kassyena, el tiempo había dejado de tener sentido más allá de la preocupación centrada en esa diferencia que siempre existiría con Ilianna. La longevidad sí suponía un problema para ellas, de haber tenido ocasión de estar juntas más tiempo. Aún así, la llama de la esperanza, con aquel encuentro con Valeria, volvió a avivarse en el pecho de la dragona. Cualquier tortura sufrida, sin duda, merecía la pena si llegaba a ver a Ilia una vez más. No obstante, tuvo que frenar ese anhelo que la instaba a salir de Talos en aquel mismo momento, con las palabras de la hermana de la que consideraba la mujer de su vida-. Las pulseras son lo de menos. -no se percató en el momento del cambio a plural que ella usó, puesto que la humana sólo había visto una de las dos que llevaba-. Mi mente seguirá siendo esclava por muy lejos que llegue, así que no bastará con q-... -se detuvo de golpe en cuanto escuchó aquel murmullo apenas audible. Suspiró lenta pero silenciosamente, con la emoción brillando en la claridad de su mirada. ¿Era posible que Valeria la hubiera echado tan en falta como Kass a ella? Sin duda, la relación que habían mantenido como esclava y dueña había sido de lo más peculiar. Valeria, por ser la única, había gozado de toda la protección que Kassyena podía darle en un mundo que la presionaba para que fuese totalmente opuesta a como resultó ser con la muchacha. Llevó su otra mano a la cara de la resistente, dejando una delicada caricia en el hueso de su mejilla. Aunque no lo recordara con tal nitidez, no era la primera vez que Kassyena se sorprendía y conmovía con la sinceridad de Valeria. A pesar de que admitir sentimientos era algo que a la humana le costaba sobremanera.  

Frunció el ceño con aquel añadido, evidenciando aquel ruego de su amiga para que no siguiera cambiando. Aquello sí que fue esclarificador para Kass. Tragó saliva, deteniendo hasta su pulgar sobre la piel ajena-. Oh, Val... -murmuró cuando la humana formuló la pregunta. A duras penas, controló esa emoción. No contuvo tampoco ese impulso que la hizo alzar su rostro a la frente de la resistente para posar sus labios sobre ella. La sonrisa desapareció de su semblante tan sólo un par de segundos, lo que duró aquel gesto, antes de volver a su posición y fijar su intensa mirada en la contraria-. Por supuesto que estoy contigo... Con Ilia... Siempre. -volvió a dejar una caricia sobre ella, siendo justo esa dragona centenaria que se había encariñado de aquella adolescente rebelde e impulsiva y enamorado de su hermana mayor. Una que Valeria conocía mejor que bien-. Nada puede consumirme si vosotras también estáis conmigo... -después de todo, esa necesidad que la humana había mencionado, era una que Kassyena también compartía-. Aguantaré. Lo prometo. -ahora más que nunca, esa promesa también se la hizo a ella misma. Por la posibilidad que el futuro le daba de volver a estar con Ilianna y con Valeria, sin una preocupación real por la que inquietarse.

Aquella burbuja que las alejaba a ambas de la realidad explotó en cuanto Kassyena reparó de nuevo en el sonido ambiental que la calle les ofrecía, apartando sus azules cristal de Valeria. Había curiosos que murmuraban por su aspecto. Gente que se quedaban mirándolas hasta que la dragona les devolvía la mirada y les obligaba a volver a sus vidas. Pasó saliva antes de deslizar sus emocionados orbes a la humana-. Deberías irte. -murmuró con el ceño fruncido y la voz ahogada por esa separación que tanto podía mellarla. Mucho más que cualquier paliza de Eskol.





Spoiler:




avatar
Kassyena
Dragon

Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Valeria el Lun Oct 24 2016, 18:27

¿Pul… seraS? ¿Lo había dicho en plural? La miró con el ceño fruncido y desvió sus irises a la figura de la otra fémina en busca de algún brillo verdoso más, pero sin éxito. ¿Cuántas tendría? ¿Dónde? Estaba segura de que la estarían haciendo daño… y mucho. Y era algo que no podía consentir. Si no fuese por las palabras de la dragona, de que era peligroso e imprudente y la vida de las otras dos mujeres estuviese en juego, probablemente se la hubiese llevado sin mediar palabra. Incluso si tuviese que dejarla inconsciente si se oponía. Ya le protestaría cuando despertase, lejos de allí. Pero aquella impulsividad se mantuvo a raya, sólo para protegerlas.

No obstante, sus pensamientos quedaron aparcados un momento por la conversación que continuaba. Durante el tiempo que estuvo de esclava, por fortuna, no tuvo tiempo de que su mente también estuviese esclavizada. Aunque sí hubo un momento en el que temió por estar separada de su hermana y porque a Ilianna le pasase algo. Sin embargo, había conocido el terror de varios esclavos, coaccionados a no osar ni moverse si su dueño no se lo ordenaba antes. Porque por mucho que la morena hubiese sido una adolescente rebelde, había sido consciente de que su propia vida no le pertenecía. Y aún cuando no había podido verlo al principio, daba las gracias porque Kassyena hubiese sido su ama.

Aquella caricia en el hueso de su mejilla, tan familiar, le hizo de nuevo saber que aquella era la mujer que había conocido. Alejada de las imponentes alas que ya había guardado y de aquel par de muertes que no casaban con la Kassyena que había conocido hacía unos años. Aquello la alivió, en cierta forma. No sabía si estaba preparada para ver más cambios que la distanciasen de la rubia que una vez había sido. Temía que si no fuese un hecho puntual lo que acababa de ver, algo que nunca hubiera esperado de ella, todo lo que la hacía diferente de los demás dragones se esfumase. Y ella era la única dragona a la que no estaba preparada para odiar. No a Kass.

Notó los labios ajenos en su frente, en un gesto que se le antojó tierno, casi maternal. Una silenciosa promesa de seguir siendo ella. La resistente se permitió bajar los párpados para ocultar una mirada que hubiera dicho más de lo que sus labios estaban preparados para emitir. Sin embargo, cuando la otra mujer rompió aquel contacto, la humana la miró. Sus irises centellearon en alivio. La mano sobre la de la dragona presionó con suavidad en respuesta-. Estamos contigo, Kass –susurró. Porque en ese sentido, podía hablar por su hermana. Ilianna no se desentendería, ni mucho menos-. Encontraremos la forma –agregó con resolución en sus palabras y en su mirada.

La algarabía de la calle llamó la atención de su ex ama. La morena se tensó ante aquellas miradas, dispuesta a saltar si alguna suponía una amenaza. Pero más allá de curiosos que murmuraban y le daban ganas de sacarle los ojos y arrancarles la lengua… no había más. Sus ojos volvieron a observar la emoción de los ajenos. Aquel murmullo logró que frunciese el entrecejo una vez más. No quería irse. No quería dejarla allí, a merced de quienes fuesen. Sin saber, siquiera, cómo y dónde podría verla de nuevo y cerciorarse de su estado-. No puedo. No antes de saber un punto de reunión para una próxima vez –contestó y miró hacia la calle, intentando aparentar más frialdad de la que sentía antes de añadir algo-. Llegué a pensar que estabas muerta tras un año sin saber dónde estabas –tragó saliva y la miró de nuevo para seguir hablando-. Me alegro de haberme equivocado. Pero no quiero que pase otro año y esperar al azar. Esta vez, Kass, no nos vamos a separar más de lo prudente –resolvió, con seguridad. Pero pese a ese aire tan seguro, había un ligero brillo de súplica en su mirada. Para que la dragona no se negase. Entonces recordó algo y parpadeó antes de inclinarse más hacia ella-. ¿Pulseras? ¿Kass? -inquirió, con una expresión inquisitiva y pareciendo a punto de volver a tener aquella rabia porque la estuviesen haciendo daño.

*:*:




You don't know what I'm capable of:

The world would be nothing without you both in it:

avatar
Valeria
Human

Ocupación : Guerrera/Exploradora
Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Kassyena el Mar Oct 25 2016, 19:12

Kass no dejaba de ver turbación en el gesto de Valeria, por mucho que ella le dijera o hiciese por calmar su inquietud. Era consciente, no obstante, que de por sí su aspecto demacrado y castigado no ayudaba nada. Sumándole, claro está, ese cambio de personalidad que le había dejado ver al protegerla. La dragona se preguntó si, habiendo pasado todo esto, sería capaz de conseguir que la humana se separara de ella, segura de que no la perdería si tardaban en volver a verse.
Hasta ahora, Kassyena no se había preocupado por algo así. Es más, el ensañamiento de su hermano con ella, era sibilino. No la dejaría morir, a sabiendas de que su hermana lo había perdido todo. Y más valía que no se enterara de que, con aquel encuentro con Valeria, Kass había recuperado fuerzas y esperanzas por igual. Algo tremendamente difícil de ocultar a partir de ahora. ¿Notaría Eskol ese cambio en ella, por pequeño que la rubia lo hiciera? Kassyena bien podía asegurar que sí.

Kassie no pudo más que sonreír cuando Valeria le confirmó que no la abandonarían, con palabras y una pequeña y suave presión en su mano. No era algo que a la dragona le pillara por sorpresa, pero le habría venido bien esa confirmación por cada vez que su consciencia se perdía en la oscuridad gracias a las ingeniosas malas artes de su hermano para hacerle pagar por la deshonra que había aportado a su propia familia. Una oscuridad que consumía poco a poco la seguridad con la que Kass dispuso en el momento de su detención. La dragona se escudó en que nadie llegó a saber la identidad de aquella esclava humana que, según la propia Reina, había llevado a una de sus fieles por el peor de los caminos. Lo irónico que vio Kassyena en todo aquello era que el camino que los propios dragones le ofrecieron por ello, era mil veces peor. Un sendero en el que la redención era algo inalcanzable entre tanta tortura y maltrato. Si a esto, se le añadía la incertidumbre de lo que realmente le hubiera pasado a Ilia...
Tal vez, por todo ello, a Kass le había sido imposible mantener su afable manera de ser.

Frunció el ceño ligeramente cuando Valeria mencionó esa forma que la haría definitivamente libre y a salvo de un mundo que sólo quería verla sufrir. Tragó saliva, guardándose, quizás, información que a la humana pudiera ayudarla…
… pero es que Kassyena lo veía tan difícil.

Se habría perdido en sus oscuros pensamientos, marcando sus facciones con pura frustración e impotencia, de no ser porque los demás transeúntes captaron su atención. De hecho, el ceño fruncido de Valeria tampoco ayudó a calmar la incomodidad de Kass ante esa despedida. Principalmente, porque la resistente expresó con palabras un deseo compartido con ella. Ninguna de las dos querían que aquel encuentro terminara. Pero así tenía que ser… o la dragona podría tener problemas al volver a la que ahora era su casa-. No… No puedo promet-... -susurró, antes de que Valeria volviera a interrumpirla. Kassyena sonrió ligeramente, antes de que una verdad ensombreciera su gesto. La rubia agachó la mirada. Podría haber dicho perfectamente que sin Ilia, incluso sin Valeria, junto a ella, indefensa ante la mano larga de su hermano y su familia, la dragona no podía considerar aquello como una vida. Ni siquiera como muerte. Pues, con ésta, al menos, no habría sufrido tanto. Volvió a pasar saliva antes de estrellar sus claros orbes contra los contrarios una vez más. No, desde luego, esperar tanto ya no era una opción-. Hagamos una cosa. -se humedeció los labios ligeramente antes de continuar:- Veámonos en diez días. En ese mismo banco en el que nos hemos sentado, a mediodía. -en la mente de la dragona comenzaron a tramarse varias opciones, para que Kassie pudiera salir de casa e ir al mercado para poder volver a verla. Aunque tenía más que claro que, llegada la necesidad, no dudaría en contemplar el escaparse por un rato. Sin importar las consecuencias.

La dorada ceja de la dragona se alzó cuando la resistente removió un tema que Kassyena ya había dado por terminado. Vio inquietud en su mirada. No tardó, no obstante, en volver a regalarle un pequeño roce de su pulgar, más que dispuesta a explicarse-. Val… soy una esclava. Sabes perfectamente lo que es eso… -sonrió con suavidad, aunque su ceño se frunciera parcialmente. Quiso hacerle entender que los dragones no eran nada cuidadosos con los esclavos. Y menos con los de su propia raza. Pero también sabía que la humana no había experimentado la crueldad dracónica cuando sirvió en su casa. Principalmente, gracias a la propia Kassyena-. Las pulseras evitan que me transforme, aunque no con ello me libere. -susurró, a sabiendas que sería reducida y perseguida en el mismo momento en el que eso pasara. Un doloroso recuerdo que no había dejado de escocer ni castigar su piel desde que se las pusieran-. No le des más vueltas… por favor. Estaré bien. -dijo con la solemnidad suficiente como para sonar convencida. Aunque ella misma lo dudara.





Spoiler:




avatar
Kassyena
Dragon

Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Valeria el Miér Oct 26 2016, 20:42

Si no hubiese sido por los transeúntes y el ruido ambiental de la calle, probablemente se hubiesen olvidado un poco más del tiempo y hubieran compartido más minutos en aquel encuentro propiciado por el azar. Quizá hubiese sido mejor meterse en cualquier lugar al resguardo de la intemperie y estar solas. Sobre todo, algo más cálido al cobijo de cuatro paredes. Pero ya era tarde para ello. Y la humana estaba molesta consigo misma por no haberlo hecho antes. Porque a Kassyena seguramente le hubiera venido mejor que estar fuera. Y porque se resistía a dejarla, a darle la espalda y alejarse cuando no quería abandonarla ahí.

Sabía, no obstante, que ese momento de separación llegaría. Por mucho que quisiera llevársela consigo. Y era consciente de que en ese instante, un nudo se asentaría en su garganta, sin dejarle pasar ni siquiera saliva. Porque el marcharse sabiendo que Kassyena estaría de nuevo sola, sin apoyo, en la ciudad era algo que no la invitaba a irse. Lo consideraba un acto de total deslealtad y de desentenderse de la rubia. Iba en contra de todo lo que quería, de todo cuanto había construido durante los años en los que había sido esclava de la dragona y de aquel último año en el que se había devanado los sesos por encontrarla. Ahora que lo había conseguido, por un golpe de suerte, ¿tenía que dejarla atrás?

Sólo la conversación la alejó, temporalmente, de aquella amarga despedida que estaba cercana. Apretó los labios ante el susurro, interrumpido, de Kass. Sus ojos parecían rogarle a la reptil que no le dijese que no le podía prometer un nuevo encuentro. Tuvo que volver a hablar de nuevo, expresando ciertas inquietudes que había tenido en aquel año. Hasta que la otra mujer se decidió por una fecha que hizo que los labios de la resistente se curvasen. Diez días. Le parecían una eternidad. Estaba segura de que estaría mirando el maldito sol a ver si se movía un poco más cada día. El mero pensamiento le pareció ridículo, pero ya le carcomía la impaciencia. Diez días en los que podía pasar de todo. Acabó por asentir, mordiéndose el labio-. Diez días. Mediodía. En el banco –repitió-. Si no estás, peinaré todo Talos –agregó con seguridad, clavando su mirada en la azulada de la dragona. Porque esta vez no se iba a quedar a esperar y no sabía dónde estaba ella.

Y aún con la esperanza de volver a verla para comprobar su estado, no pudo evitar rememorar un pequeño gran detalle. Las pulseras. Esta vez, aquella caricia en su piel le dijo que la estaba preparando para algo que no le iba a gustar. La confirmación de su esclavitud. Tragó saliva de forma evidente y la preocupación se vio reflejada de forma intensa en sus propios irises. Ella había tenido suerte, años atrás, con Kass. Pero la otra fémina había sido arrestada por los suyos. Viendo su estado, la fortuna no la había sonreído. No conocía los detalles, pero podía estar segura de que no lo estaba pasando bien en absoluto-. Kass… -un murmullo que murió en su garganta. Tantas cosas por decirle y ninguna útil para aquella nueva vida en la esclavitud. Aquella impulsividad de llevársela estaba creciendo dentro de sí, así como la rabia que sentía porque su amiga estuviese siendo maltratada. Sí. Su amiga. Algo que no admitiría en voz alta, al menos no fácilmente. Pero lo era-. Un día… -carraspeó al sentir que la voz se le iba, intentando mantenerla aunque fuese en un susurro-… un día te quitaremos las pulseras –sentenció. Quizá no para que se trasformase. Nunca la había visto en su forma dracónica, ahora que lo pensaba. Un escalofrío recorrió su columna vertebral, alejando cualquier imagen escamosa de su mente. No estaba preparada para algo así, ¿verdad? Estaba acostumbrada a la Kass de su misma estatura, en forma humana, que se comportaba de forma adorable y la trataba como a una igual.


Ante la última frase, bajó la mano con la de Kass que sujetaba la cazadora contra su cara. El frío de la prenda había dejado de estar presente, acostumbrándose a la temperatura de la mejilla de la humana. Un brillo acuoso intensificó el color de sus irises-. No puedo prometerte no darle vueltas –era algo obvio, algo que la morena no podía evitar hacer. Y a pesar de lo seria y la gravedad de la situación, y de su rostro maltrecho por la paliza, llegó a curvar los labios en una pequeña sonrisa-. Pero esta no será la única vez que nos veamos. Y un día no tendremos que fijar una fecha para hacerlo. Hasta entonces, Kass, intenta que te hagan el menor daño posible. Por favor –susurró. Carraspeó entonces, notando que su seriedad se le estaba yendo de las manos. Con la mano libre rebuscó en su bolsa y sacó un poco de comida. Nada demasiado ostentoso. Un poco de pan y queso. Porque sabía lo hambrienta que podía llegar a estar una esclava-. Ehm… esto me pesa en la bolsa, toma -se lo tendió, apartando la mirada, como si no quería la cosa.




You don't know what I'm capable of:

The world would be nothing without you both in it:

avatar
Valeria
Human

Ocupación : Guerrera/Exploradora
Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Kassyena el Jue Oct 27 2016, 21:39

El dilema de la humana se hizo evidente hasta para Kassyena. No quería irse, no quería abandonarla a su suerte… pero la rubia sabía, así como Valeria, que no tenían otra opción. El frío, de nuevo, la atacaba, provocando destemple y el consecuente temblor en su cuerpo sin apenas protección. No obstante, Kass era la primera que se habría ido con ella, sin necesidad de que la resistente le ofreciera la posibilidad. Cuatro años viviendo juntas habían conseguido que se conocieran a la perfección, la una a la otra. A excepción, claro estaba, de lo que había podido cambiar Kassyena en el último año. Se podría decir que tanto influyó Valeria en el comportamiento de la dragona, como Kassie en ella. La humana había aprendido a quererla y la rubia había podido ver la perspectiva humana de aquel mundo, llegando a ser considerada una igual por la raza que los suyos tanto odiaban. Lamentablemente, Kass no perdía la realidad que, aquello no cambiaba nada para el resto de humanos que no la conocían y la condenaba desde el punto de vista de los dragones. Kassyena había acabado en una situación tan extraña como incómoda, sin encajar en ningún sitio. Tan sólo con dos humanas que, ahora en su mundo particular querrían estar con ella, arriesgándose como ella hizo en su momento. Kass se preguntó en su momento si los humanos serían tan crueles con aquellos congéneres que no odiaban a los dragones.
Sin duda, una raza que, a pesar de todo, seguía despertando su interés. Aunque éste ya se viera prácticamente acaparado por una única humana.

Valeria pareció pensarse por un momento la sugerencia de Kassyena. Diez días. El suficiente margen por si Eskol decidía divertirse con ella. El ceño de la dragona se mantuvo fruncido hasta esa amenaza velada de buscar en cada mísero lugar de la ciudad si ella no se presentaba. Una sonrisa aliviada y divertida se dibujó entonces en su rostro. Kassyena veía a Valeria más que capaz de cumplir con sus palabras. Bastó ese gesto para mostrarse de acuerdo, aunque procuraría por todos los medios estar en el lugar y momento indicados. A ninguna de las dos le interesaba que la rubia faltara. Y Kass estaba dispuesta a superar cualquier obstáculo para que eso no pasara.

Un agradecimiento tácito se dejó ver en su rostro cuando Valeria le murmuró aquella sentencia que la libraría de la esclavitud.  Kass adoraba a aquella morena, no sólo por preocuparse por ella. Había descubierto mucho más que ese odio visceral y patente a su raza en cuanto se ganó la confianza de Valeria. Kassyena no podía decir que había sido algo fácil, de todas formas. No dijo nada a sus palabras. Tan sólo trago saliva por ser la primera en querer liberarse, ahora que había encontrado lo que perdió o, más bien, volviendo a estar tan cerca de Ilia. Su encuentro con Valeria, volvía a avivar esa esperanza que había sido tan castigada en los últimos meses.

Observó cómo las manos enlazadas descendían, volviendo a descubrir el magullado rostro de la humana. Kass frunció el ceño de preocupación antes de que Valeria volviera a hablar, haciéndola suspirar-. No quiero promesas. Vas a hacerlo, Val. -replicó, algo más seria. No obstante, apretó con suavidad la mano que tenía entrelazada con la suya-. No podrás hacer nada por mí en estos diez días… -murmuró, queriendo explicarse con demasiadas palabras, a su gusto, innecesarias-.  He aguantado un año, sin saber nada de vosotras… Sabiendo nada más que me quedaba mi eternidad para sufrir. Pero tú, hoy, has cambiado las cosas. -sonrió mucho más entera de lo que parecía la humana. Dio un pequeño paso, para acercarse un poco más a su amiga-. No puedo controlar el daño que me hagan, Valeria… Aunque sí podré aguantarlo. -como bien le había dicho momentos antes. Aquel encuentro había supuesto demasiado para la dragona. Una bocanada de aire según permanecía en las profundidades, llenándola de fuerza para intentar llegar a la superficie de nuevo. ¿Valeria llegaría a darse cuenta de ello? La muchacha finalmente, sacó algo de comida, dándosela a Kassyena con una excusa que hizo sonreír a la rubia. La trasladó a aquel primer año que tuvo a Valeria como esclava. Tantas veces la había visto hambrienta que había sido la propia dragona quien había usado cualquier excusa para que esa comida que sólo podía disfrutar ella, acabara en el estómago de su esclava. Con la mano libre y temblorosa, se hizo con la hogaza de pan y el queso que a la resistente le pesaba en la bolsa-. Parece que hay cosas que no has podido cambiar desde la última vez que nos vimos. -murmuró con cierta diversión, aunque temblara. Hizo alusión a esa faceta protectora y hasta sensible que la humana aborrecía porque decía que la hacía ver débil a ojos ajenos. Un pensamiento que la dragona nunca compartió. Kass no había comido desde temprano y su estómago, ante la expectativa, rugió por ella. Miro a la humana, antes de llevarse un pequeño trozo de pan a la boca-. Gracias…





Spoiler:




avatar
Kassyena
Dragon

Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Valeria el Sáb Oct 29 2016, 23:23

Si hacía cinco años le hubieran dicho que tomaría cariño a una dragona, se hubiera reído en sus caras. Al principio, había odiado a Kassyena, de forma sistemática. Por ser de aquella raza que rechazaba. Pero con el paso del tiempo, aquella rubia se había hecho un hueco entre sus propios muros. Había hecho mucho más que ser su ama. La había tratado como a una igual, algo que en aquel mundo era impensable y nunca había visto hacer a otro dragón antes. Y Valeria había hecho más que servirla, con el tiempo. En cuatro años, habían acabado convirtiéndose en amigas. En un mundo de estatus marcados. Dentro de una sociedad vapuleada por el odio y el resentimiento entre las razas.

Y ahora, sólo un año más tarde, la humana era la mujer libre y era la dragona la esclava. Aunque, evidentemente, en un estado de sometimiento mucho menos afortunado. No era que le adeudase aliviar su carga. No era la lealtad que la reptil se había ganado a base de detalles hacia la morena. Era una amistad sin la que la resistente ya no se veía, para la sorpresa de aquella adolescente del pasado. Era la elección de que, además de su hermana, aceptaba a Kassyena como parte de su familia, aún sin vínculo de sangre. Y, por ello, era tan difícil no darle vueltas a dejarla allí, a merced del peligro y de los abusos. Porque diez días pasarían como una eternidad.


Por ello, cuando la dragona habló seria y sintió que apretaba su mano con suavidad, no sintió indiferencia. A pesar de que su golpeado rostro parecía impasible. Pero se notó cómo tragaba saliva y la expresión de impotencia y tristeza en sus irises. Nada dijo al respecto de aquella realidad, pero se prometió a sí misma que haría todo cuanto estuviese en su mano para liberar a Kassyena. Y al escuchar aquel cambio que había supuesto para la dragona verla de nuevo, tragó duramente saliva. Esta vez fue la humana la que ejerció una ligera pero significativa presión en su mano. Si por ella fuese, le daría fuerzas cada día para aguantar.

Sus orbes verdosos chocaron contra los azules cuando la otra mujer dio un paso más hacia ella. Por un instante, su labio inferior tembló y tuvo que controlar aquella emoción que quería desbordarse-. Dentro de unos días volveré para renovar tus fuerzas –susurró, antes de buscar la comida en su bolsa. Cambiando las tornas. Como la rubia había hecho cuando ella era esclava y tenía hambre. Ante la observación divertida de la otra fémina, se le ocurrió decirle una ñoñería tipo “no he cambiado para que, cuando te encontrásemos, volvieras a sentirte como en casa”. Pero se lo calló y ladeó una suave sonrisa-. Soy terca hasta para cambiar –intentó bromear un poco en cambio.

Pudo escuchar el estómago reclamar la comida y apretó los labios. Ella también había conocido aquella hambre que dolía. Había supuesto bien al pensar que la dragona estaba hambrienta. Pero sentía no poder hacer más por ella. La hubiera abrigado, pero sus amos se darían cuenta en cuanto cruzase por la puerta y podría ser peor. Al menos, el que hubiera comido era menos detectable. Esta vez, con el agradecimiento de la rubia, fue la resistente la que subió una mano a su mejilla para dejar un suave roce-. No hay de qué –susurró. Pudo sentir el frío en su piel y frunció el entrecejo. ¿De ahí esos temblores? Se preocupó, sabiendo que a los reptiles les debilitaba aquel frío-. Kass, no puedes permanecer fuera. Te vas a congelar –murmuró, preocupada, mientras pasaba sus manos por los brazos de la rubia, intentando darle un poco de calor. Porque por mucho que quisiera continuar pasando sus minutos con ella, valoraba más el bienestar de la otra mujer.




You don't know what I'm capable of:

The world would be nothing without you both in it:

avatar
Valeria
Human

Ocupación : Guerrera/Exploradora
Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Kassyena el Lun Oct 31 2016, 23:07

La renovada presión de Valeria en esa mano que Kassyena mantenía entrelazada con la humana, se le hizo evidente. La dragona sabía perfectamente los detalles que Valeria utilizaba para mostrar mucho más que un gesto de expresión arisca y tono contundente. Y aquella ligera presión insignificante para cualquiera que no conociese a la muchacha, le expresaba tanto a la dragona, que la rubia no pudo evitar tragar saliva. Volvió a sentirse reconfortada, querida. Algo que llevaba demasiado tiempo sin sentir. Notó su pecho encogerse parcialmente en cuanto Valeria la miró de nuevo. La escuchó articular. Y cómo sus palabras volvían a asegurarla que no la abandonaría. Nunca más. Kass sintió que podía derrumbarse en aquel momento, que, por fin, habría ahí alguien para no dejarla caer.

Sonrió, pero no por ese trozo de pan tierno que le supo a gloria en comparación con lo que alcanzaba a comer en casa de su hermano, sino por aquella broma de Valeria. Enarcó las cejas y rodó los ojos, como antesala a su respuesta-. No hace falta que me lo jures. -pudo reír, con algo de dificultad. Que Valeria era obstinada era algo que Kassyena ya había comprobado… desde el día que se conocieron, en el que la humana pareció querer llevar la contraria a la dragona en absolutamente todo. Sin embargo, así como la humana era tenaz, la rubia era tremendamente paciente. Y testaruda, claro. Valeria terminó por ceder muchas veces porque Kass supo llevarla con suavidad a un callejón sin salida. Cualquier dragón habría hecho lo mismo, aunque lo habría hecho a la fuerza y de forma violenta. Kass se escudó en las palabras y la habilidad que tenía para desmontar los argumentos de su esclava, con ellas. Nunca la faltó al respeto ni la menospreció, como si hizo Val, al principio. Todo porque ignoraba cómo era Kass.

La dragona cerró los ojos cuando su amiga le regaló el cálido contacto de su palma en la mejilla. Un momento que ya sabía que no duraría pues sus azules se abrieron de nuevo cuando la voz de Valeria se filtró por sus oídos. Sus temblores se vieron parcialmente aplacados por las caricias insistentes de la humana sobre sus brazos. Ese calor que emanó del roce volvió a reconfortarla. Hasta el punto de caer en la tentación de acercarse más a su amiga para mendigar un simple abrazo. Un espacio entre los brazos ajenos que la hiciera sentirse de nuevo en casa. Rodeó con los suyos el cuerpo contrario y hundió el rostro en el hueco del cuello de Valeria-. Estaré bien... -"he pasado por cosas mucho peores", pensó, aunque no lo mencionara. Eskol la había abandonado durante las suficientes horas en el exterior de su casa, para que Kass rozara la hipotermia. Más de una vez pensó que moriría congelada. Pero su hermano no quiso darle esa paz porque no la consideraba digna de ella. El frío de un día lluvioso como aquel no era tanto en comparación. Aunque aquel abrazo sí que implicaba demasiado para Kassyena. Tanto, que no pudo evitar que dos lágrimas se le terminaran escapando cuando tuvo el valor de separarse-. Ni adiós te dije aún y ya estoy deseando verte de nuevo. -murmuró, sin apartarse.
Ahora era ella la que no se veía preparada para que se separaran hasta dentro de diez días.





Spoiler:




avatar
Kassyena
Dragon

Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Valeria el Mar Nov 01 2016, 00:37

Aquella risa, aunque con dificultad, que pudo oír de la dragona la hizo sonreír. Hubo un tiempo en el que ese sonido no era algo inaudito en Kassyena, en el que tenía más motivos para emitirlo. La humana se quedó pensando, un instante, que ojalá volviesen a ese pasado. Aún cuando su hermana y ellas estaban esclavizadas. Pero cuando todavía podían disfrutar de un tiempo juntas y la rubia podía estar con ellas. Sólo cambiaría algo. Que Ilianna fuese también esclava de aquella mujer que estaba frente a ella. Pensamientos extraños para alguien que odiaba a los dragones. Pero no a aquella fémina hambrienta y aterida por el frío.

O quizá cambiaría el irse las tres lejos. De los abusos, de aquella sociedad tan marcada e injusta, de los dragones que las rodeaban. Porque conocía a la familia de Kassyena y casi hubiera jurado que era adoptada. Seres viles, sin escrúpulos, para odiarlos profundamente. Nada que ver con la adorabilidad que desprendía por cada poro de su ser aquella que había sido su ama. Ojalá lo hubiese valorado antes. Salir de Edén sin mirar atrás. Las tres.

Que frotase sus brazos pareció surtir el efecto deseado. Le dio calor, aunque temporal. Entonces fue su amiga quien la abrazó esta vez. Y la resistente no pudo, por menos, que corresponder, rodeando aquel cuerpo tembloroso como si quisiera cobijarlo contra el suyo. Frotó su espalda, alejándola de la sensación térmica ambiental. Hasta que su mano subió a acariciar los húmedos cabellos de la dragona. Tragó saliva al escucharla decir que estaría bien. Porque sabía que no sería así. Su vida de esclava no se lo permitiría. Pero la emocionó, aunque nunca lo admitiría, que quisiera asegurárselo para no preocuparla de más.

No se apartó en ningún momento, mientras mantenía las rítmicas caricias en su cabello y repasaba su espalda con suavidad. Su compostura no se quebró hasta escuchar su murmullo. Esta vez, un nudo en su garganta impidió que tragase de nuevo saliva. Sus irises, con un halo acuoso, se elevaron al cielo. Apretó los labios y presionó un poco más aquel cuerpo contra el suyo propio-. No digas adiós –pudo llegar a murmurar. Una despedida lo haría más duro, para las dos. Aunque fuese temporal. Pero aún así… separarse era algo para lo que no estaban preparadas. Ninguna de las dos. No ahora que se habían reencontrado tras un año de incertidumbre-. Kass… -susurró, apretando los labios un momento más. Le costaba mucho admitir ciertas cosas, pero acabó inspirando aire para sus pulmones antes de volver a hablar-. ¿Recuerdas el día que obtuve tu marca? Lloré, pataleé, mordí, forcejeé, creo que hasta maldije a todos. Ahora, ese día es importante. No sólo fuiste mi ama. Ahora eres mucho más –se mordió el labio, sin soltarla. Simplemente, no podía. Cerró los ojos, presionando sus párpados en un intento de mantener cierta fortaleza emocional-. Y tu murmullo es otra razón más para querer llevarte conmigo ahora. Con nosotras –incluyó en ese momento a su hermana, una mujer importante para ambas-. No quiero darte la espalda y alejarme. No quiero dejarte aquí –murmuró. Pero debía. Por el bien de Kass. Por el bien de Ilia. Por su propio bien. Porque de sucumbir a su impulso de llevársela consigo sin mirar atrás, lo pagarían con creces. De eso, podía estar segura.




You don't know what I'm capable of:

The world would be nothing without you both in it:

avatar
Valeria
Human

Ocupación : Guerrera/Exploradora
Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Kassyena el Mar Nov 01 2016, 14:36

Kassie respiró profundamente ya en los brazos de Valeria, llenando sus pulmones de ese aire que arrastraba la esencia característica de la humana. Aunque no fuera Ilianna, ese aroma de Valeria también la trasladaba en sus recuerdos a momentos mucho más tranquilos que el que vivía. No aquel encuentro en el mercado, consecuencia del azar y una suerte inconmensurable. ¿Qué probabilidades tenían de encontrarse en realidad? Demasiado pocas. Y Kassyena lo sabía. Así como no podía segurar que en diez días pudiera acudir a un segundo encuentro que afianzaría sin duda, esa posibilidad de volver a ser libre y compartir sus días con esa humana que no dejaba de acompañar sus noches. En sus sueños. Aquel lugar que nadie, nunca, podría violar. Ese mismo en el que mantenía a Ilianna a salvo de cualquier cosa. En el que podía disfrutar de y con ella de absolutamente todo lo que les negaron hacía ya un año.

Su reunión con Valeria la acercaba enormemente a ese momento.

No obstante, ahí, perdida en ese abrazo de la hermana de Ilia, Kass cerró sus ojos, haciéndose tremendamente pequeña y frágil por un instante. Sólo un segundo, antes de retomar las fuerzas que le devolvieran el empuje que le venía haciendo falta en las últimas semanas, a raíz de aquella maldita paliza de Eskol, emperrado en que le dijera el nombre de su humana, para castigarla. Una paliza cuyas secuelas aún seguían vigentes, aunque no le impedían o limitaban en exceso, más allá del cansancio y la falta de energías que eran más que evidentes en la rubia. Bastaba con verla.

La dragona tragó saliva con aquel murmullo de la humana, en respuesta a ese comentario suyo que delataba su miedo a dejarla marchar. A no poder cumplir con su promesa de presentarse en aquel sitio diez días después... y descuartizar tantas esperanzas. No dijo nada más. Pensó, de hecho, que no hacía falta, haciéndole caso a Valeria. No diría adiós, pues lo que menos deseaba era separarse de ella y, consecuentemente, alejarse de Ilianna otra vez.
Estaban tan cerca de volver a verse...

Pudo observar, tras el abrazo, cómo Valeria evitaba volver a mirarla. Sin duda, para ella también estaba siendo un momento más que difícil. Algo que, con la primera vez que se vieron en mente, era demasiado complicado de pensar. La dragona asintió ante aquel recuerdo. ¿Cómo olvidarlo en realidad?-. Claro que me acuerdo, Valeria... -sonrió ligeramente por los detalles que su mente pudo evocar- ...varias de esas patadas y maldiciones fueron para mí. -musitó, mostrando, con ironía, ternura en su mirada a pesar de que no era una imagen del todo agradable. Su sonrisa, de hecho, desapareció paulatinamente al admitirse que la humana tenía razón: para Kassyena también fue un día importante. Más allá de que representaba el día oficial en el que la hacían poseedora oficial de una esclava, para la dragona también implicó una promesa a sí misma. Fuera capaz o no de convencer de sus pacíficas intenciones a la que hacían su esclava, no dejaría de protegerla. Como algo suyo. No obstante, ese sentimiento de protección rompió las barreras con el tiempo, mucho más allá de la esclavitud. Ya no como dueña y sierva, sino como amigas. Algo que Valeria compartía, por sus palabras murmuradas. La tentación de volver a dejar los dedos en la mejilla de la resistente cuando ésta cerró los ojos, se hizo demasiado grande. Pero Kass no cayó en ella-. Lo siento... No pretendía hacerlo más difícil. -susurró-. Ni ser incongruente... -sonrió de nuevo ante el pensamiento de que, efectivamente, parecía cambiar de parecer conforme avanzaba la conversación-. No quiero dejarte marchar tampoco, pero no tengo más remedio. Ambas sabemos que la opción impulsiva no es viable.  Pero sé que no dejaréis de ayudarme.  -carraspeó, subiendo ambas manos para acunar el rostro ajeno-. Y eso me alivia y aterra a partes iguales. -alternó sus azules en los de la humana. ¿Quién le garantizaba que Valeria e Ilianna siguieran tan dispuestas a salvarla, después de ver el monstruo en el que tanta violencia la estaba convirtiendo? ¿Cómo decirle a Valeria todo aquello?-. Si te prometo que en diez días volverás a verme... quédate con eso. -aún tenía que pensar cómo engañar a Eskol para que no notara nada nuevo en ella-. No diré adiós pero tienes que marcharte, Val. Ahora. -tragó saliva, pues su voz articulaba una cosa mientras su mirada rogaba por que la humana no le hiciera caso. Se animó a enarbolar una sonrisa suave, para tranquilizar los miedos de ambas-. Te estaré esperando aquí en diez días, de verdad. -concluyó, con la esperanza de que Valeria se despreocupara lo justo para poder verla irse, alejarse de ella, pese a que su yo interno gritara en desesperación.





Spoiler:




avatar
Kassyena
Dragon

Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Valeria el Mar Nov 01 2016, 17:50

Aquel abrazo compartido les vino bien a las dos. En el cual perderse, durante unos instantes. Un gesto en el que decirse más de lo que podían hacer con palabras. Por aquel encuentro que el azar les había proporcionado tras un año de búsqueda infructuosa.  Por aquella despedida inminente que ninguna quería afrontar pero que debían hacerlo. Por lo que significaban la una para la otra. Algo que no olvidarían el resto de sus existencias.

El recuerdo de aquel día en el que le pusieron la marca de Kassyena contrastaba con el comportamiento de ambas en ese momento. Una suave curvatura se asomó en los labios de la humana ante la respuesta de la dragona, a sabiendas de que había estado rebelde, de mal humor y sin cooperar ese día. Y odiándola. Algo que había cambiado con el paso del tiempo-. No volvería a dirigirlas a ti –susurró, en referencia a esas patadas y esas maldiciones que la habían alcanzado en el pasado. No podría ya hacerlo.

La disculpa de Kassyena la hizo negar con la cabeza. Guardó silencio, no obstante, pues la dragona continuó hablando. Poniendo en palabras sus propios pensamientos, su propio dilema. Iba a decirle que era mejor escucharlo, aún cuando se hacía tan difícil la partida. Que el escucharla mantenía su determinación por elaborar una estrategia para sacarla de allí, cuanto antes. Pero nada dijo, en el momento en el que las manos ajenas alcanzaron su rostro. Sus irises verdosos fueron acariciados por los azules, en los que podía ver sentimientos dispares. Como los que mencionó. Entonces subió su mano libre a una de las manos de la rubia, posándola sobre su dorso-. Nunca dejaremos de ayudarte. Nunca, Kass –aseguró.

Nunca. ¿Cómo hacer lo contrario? Había visto las alas violetas. Se había congelado en el sitio al ver cómo mataba a dos hombres. Y seguía allí. Probablemente, con otro dragón no hubiese hecho lo mismo. Lo más seguro era que lo hubiese odiado profundamente. Pero Kassyena le había dado varios motivos, a lo largo de los años en los que fue su esclava, para no desdeñarla. Para no recelar de ella. Y aquel día, lo había hecho para protegerla. Como hubiera hecho su hermana… o incluso ella misma. Aunque no se sintiese del todo cómoda, era un hecho aislado por una causa que la implicaba.

Deseaba aferrarse a la idea de verla en diez días. Sabiendo que estaría allí, que esta vez no caería en esa incertidumbre en la que había vivido en todo aquel año. Pero, ¿y si Kassyena no se presentaba? La morena era capaz de volver cada día a ese mismo banco. Eso como mínimo. Aunque no descartaba la idea de peinar la ciudad si eso sucedía. El hilo de sus pensamientos fue cortado cuando la escuchó decir que tenía que irse ahora. Apretó los labios, conteniendo un “no” como respuesta. Esforzándose tremendamente por no articularlo. Frunció el entrecejo, siendo evidente que no quería abandonarla.

Con aquella sonrisa de la dragona y sus últimas palabras, acabó por sucumbir a un nuevo abrazo que la humana comenzó esta vez. La estrechó contra sí, dándole calor, esperanzas, fuerzas y, en silencio, cariño-. Estaré aquí en diez días –susurró, antes de apartarse con reticencia. Bajó la mirada al suelo. ¿Por qué le era tan difícil caminar y alejarse de ella? Debería de sobreponerse. Pero es que a la vez, sabía que para Kassyena le esperaban unos días para nada fáciles. Mucho menos que para la propia terrorista, quien no estaba segura de cómo la encontraría tras ese tiempo.

Se prometió que traería algo que abrigase más ese día de encuentro. Y más comida. Incluso ver si podían quedarse en el interior de algún lugar, resguardadas. Lamentablemente, sólo duraría el tiempo que estuvieran juntas, antes de que la dragona tuviese que volver con sus amos. A su vida de esclava, con los abusos a los cuales estaría sometida. Algo que enervaba y preocupaba sobremanera a la humana. La mano sobre la de Kassyena se movió, para dejarle una pequeña caricia en la mejilla a la rubia. Sus labios se estiraron en una suave sonrisa, antes de tragar saliva y hablar-. Aguanta. Volveré –le prometió. Algo que pensaba cumplir.

Se alejó de la dragona, rompiendo el contacto. Y cuando sus pieles ya no se tocaban, sintió la inquietud dentro de sí crecer. Al nudo de la garganta se le juntó uno en la boca de su estómago. Cerró los ojos, aguantando ese pesar que la hacía querer volver a quedarse cerca de ella y no alejarse de nuevo. Pero acabó andando, dándole la espalda. A cada paso que dio, más pesado se le hizo. Hasta que tuvo que girarse. Lo hizo aparentando seriedad, aunque por dentro se desgarraba por tener que dejarla atrás. Otra vez-. ¿Kass? –la llamó-. No te rindas. Yo tampoco lo haré.





You don't know what I'm capable of:

The world would be nothing without you both in it:

avatar
Valeria
Human

Ocupación : Guerrera/Exploradora
Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Kassyena el Mar Nov 01 2016, 19:37

No habría hecho falta que Valeria le dijera con otras palabras, que las cosas habían cambiado entre ellas. Que ya no habría golpes, ni maldiciones de una adolescente enfurecida y desconocedora para la rubia. Sonrió, no obstante, por ello, en mudo agradecimiento, aunque supiese a la perfección cuánto había cambiado la humana con ella desde entonces.

La dragona pudo respirar de alivio cuando la resistente le aseguró que no se rendirían con ella. Que siempre estarían ahí. Que siempre la ayudarían... pese a esos cambios que había sufrido. Kassyena no podía tenerlas todas consigo, pues Ilianna aún no la había visto, y Valeria le había pillado en un momento en el que andaba falta de energías y de débil humor. No obstante, la rubia pudo comprobar que seguía siendo incapaz de dañar a la humana, pues su carácter animal se había disparado precisamente por protegerla. De ser así siempre, ninguna tendría que preocuparse de estar en peligro delante de Kass. Porque, después de todo, la propia Kassyena no podría perdonarse el hacerles daño.

De nuevo, Valeria la abrazó. En esta ocasión, Kass apenas tardó en corresponder ese nuevo abrazo, asintiendo varias veces con la cabeza a su susurro. Tanto quería creer que podría volver a verla, como hacerle creer a su amiga que allí estaría también. Sonrió y asintió de nuevo a sus palabras. Pese a esa despedida tan larga, que nada más extendía ese momento agónico de separación que ninguna de las dos quería que llegara.

Pero acabó llegando.

En cuanto Valeria hizo por separarse, Kass no la retuvo. Muy a su pesar no lo hizo. En cuanto dejó de sentir su calor se sintió peor, aunque en su interior la esperanza volvía a fluir con fuerza en todos sus pensamientos y sentimientos. Se quedó allí, estática, viendo a Valeria alejarse. Se abrazó a sí misma, tanto para paliar esa sensación de vacío, como el frío que ya sentía. Su mirada no aguantó mucho en la humana, pues la distancia que aumentaba entre ellas propiciaba una angustia que crecía por igual. Con una profunda exhalación, sus azules descendieron hasta el fango que cubría también esa calle, hasta que la voz de la humana llamó de nuevo su atención-. Nunca, Val. -sonrió ampliamente, en esos segundos que no dejaron de mirarse. Una sonrisa que no llegaba a ser del todo sincera, salpicada por la incertidumbre de lo que fuera de ella mientras tanto. Una situación complicada cuanto menos.
Cuando Valeria desapareció entre el gentío, hasta el sol pareció ocultarse de nuevo. Los ojos de la dragona se empañaron, reteniendo esa avalancha de sentimientos que amenazaba con desbordarse en forma de lágrimas, saltando a sus mejillas para recorrerlas. No tenía palabras para explicar cuánto había significado para ella el haberse topado con Valeria. Y, por un segundo, deseó con toda su alma que todo fuera a mejor a partir de aquel momento. Sus labios se encogieron por esa expectativa, y su mentón amenazó con temblar. Kassyena tomó aire entonces, soltándolo a través de la boca, recobrando compostura y entereza antes  de girarse para poner rumbo de vuelta al mercado. Y, posteriormente, a la casa de su hermano. Si era rápida y no llamaba la atención, no tendría que explicar la sangre que manchaba su ropa.






Spoiler:




avatar
Kassyena
Dragon

Mensajes : 191

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Lost & Found / Kassyena

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.