Novedades

- (15/10) Ya están disponibles novedades de Octubre, ¡no te las pierdas!

- (15/10) Ya podéis pedir los dracs del mes de Octubre.

- (15/10) En el pregón, nueva entrevista a Dev.

- (15/10) ¿Quieres conocer las leyes? Pásate por aquí.

- (15/10) ¡La llegada del anexo del Gremio ya está aquí! ¡Conócelos!

- (15/10) ¿Quieres conocer nuestro índice? Pásate por aquí.

Últimos temas
» Preguntas y respuestas, ¡gambito de la verdad! [Privado]
Hoy a las 04:58 por Limon

» La belleza de la estrategia y la elegancia de la táctica [Privado]
Hoy a las 04:16 por Limon

» Ausencias
Hoy a las 03:50 por D'tark

» Su cabeza en una pica || Vaurien
Hoy a las 03:44 por D'tark

» Introduction {Priv.}
Hoy a las 03:30 por D'tark

» Cambios de botón | Modificaciones | Problemas
Hoy a las 02:32 por Invitado

» Aftercare (Vaurien) +18
Hoy a las 00:59 por Vaurien

» Llegaremos a 100?
Hoy a las 00:22 por Selene Warren

» Volviendo a casa [Nimue]
Ayer a las 22:10 por Nimue

» El taller de las hermanas Balaur
Ayer a las 21:46 por Faora

Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

05/06

Directorios y Recursos

09/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving PetsFINAL FANTASY: Zero
59/60

Afiliados Normales


Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Megerah el Dom Mar 13 2016, 16:26

Tras este post...

Aún no supo por qué aquel soldado optó por ayudarla, pese a saber quién era. Las circunstancias habían sido realmente extrañas, pues la rubia sabía que aquel hombre era ese niño que compartió parte de su infancia entre los pasillos del castillo. Pero seguía sin entender por qué Thein no recordaba absolutamente nada. Ambos se habían apoyado en un trémulo recuerdo -del que ella era consciente pero él no- para confiar en el otro. Erah no lo atacaría y él no la vendería o apresaría en realidad. De hecho, Thein se sorprendió sobremanera cuando la rubia le dijo a quién quería ver. Megerah pudo observar ese gesto propio de quien intenta averiguar la relación entre ella y el dragón con el que quería hablar. La mujer enarcó una ceja con ligereza, con un toque de superioridad al saberse con ventaja. Sólo hasta cierto punto y sobre determinado tema, pues ignoraba por completo dónde podría encontrar a Gihaial. No como Thein, que puso rumbo al lugar, cuidando que no fuesen vistos.

Sin embargo, llegó un momento en el que el silencio entre ellos dos, apeló al sentimiento protector de Megerah con los suyos, haciéndola suspirar-. Espera... -murmuró, sujetándolo por el hombro desde atrás, haciendo que se detuviera-. Dime dónde es... y ya sigo yo. -Thein la miró extrañado, por lo que Erah no tardó en continuar con una explicación-. Tanto peligro corro yo aquí dentro, como tú ayudándome si luego no me ven en las mazmorras. -enarcó ambas cejas-. No pienso quedarme, lo sabes. -hizo de sus labios una fina línea blanca mientras pensaba las opciones-. Será mejor que ambos finjamos que te golpeé y escapé. -así, ambos estarían relativamente a salvo. Tardó pero pudo convencerlo, por el bien de los dos. Thein tuvo a bien indicarle los aposentos del Teniente General y la rubia puso paso presto hacia allí.

Al llegar a la puerta, Erah se detuvo, soltando una exhalación marcada. Alzó el brazo, con el puño cerrado, dispuesta a llamar. Pero no lo hizo. En su lugar, miró a ambos lados antes de tomar el pomo, girarlo y abrir la puerta para entrar directamente. En cuanto l hizo, cerró la puerta tras de sí, algo apurada, como si la persiguieran sus demonios y aquella simple puerta bastara para retenerlos al otro lado. La ardilla que había permanecido en su morral desde que Thein la apresara, saltó, subiéndose por la primera estantería que se alzaba ante ellas. No supo exactamente por qué se ahorró tanto protocolo, exceptuando la razón obvia de que no tenía minuto alguno que perder. Quería disponer del mayor tiempo posible para hablar con aquel que fue compañero de Thareon. Sin medias tintas. Directamente al grano. En eso, Megerah no había cambiado nada.





couldn't help myself <333333:


avatar
Megerah
Redeemed

Mensajes : 828

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Gihaial el Lun Mar 14 2016, 22:29

Aposentos de Gihaial:


El humo del sándalo que se consumía sobre la balanza de hierro había inundado el ambiente con el aroma a rosas y azahar, que lograba enmascarar en gran medida el olor del opio quemándose en la mezcla. Mi fórmula del sueño, infalible: un baño caliente y aquel medicinal remedio esparciéndose en el ambiente. Lograban arrastrar mi mente en silencio, hacia ese estado semi-inconsciente en el que parecía separarme de mi propio cuerpo, y evadirme de la realidad. A veces con tanta efectividad, que lograba dormir una parte de mi mente, como en aquel momento. Las voces de la red se volvían lejanas, casi inexistentes. Estaban allí, pero no eran relevantes. Y mi presencia también se volvía irrelevante. Como al dormir cada noche, sumergiéndome en ese estado a caballo entre el sueño y la vigilia. Podía, no obstante, abrir los ojos. Caminar, andar, pensar. Pero nada llegaba a tocar la red. Como si me hiciera el dormido mentalmente. Era un estado difícil de alcanzar, pero no dejaba de practicar para conseguirlo.

Ensayo de "Presente pero ausente".

Se había convertido en mi rutina desde hacía décadas. Ya no era capaz de dormir sin ello.

La parte mala de aquella práctica era que me absorbía demasiado. Perdía la noción de mi espacio alrededor, incluso de mi propio cuerpo. Sólo me permitía realizar aquellas prácticas cuando me sabía solo y en calma. En mi ingenuidad, no pensé en la visita inesperada que hizo acto de presencia en mis aposentos. Estaba sumergido en la bañera, con la cabeza apoyada en su borde cobrizo, y el agua espumosa cubriéndome hasta la base del cuello. Mis ojos velados se centraban, entrecerrados y vacíos más allá de lo literal, en algún punto del techo invisible. Bien podría haber cerrado la puerta de un golpe, y haberse abalanzado sobre mi con cualquier intención. Yo no la habría oído venir, y de hacerlo, habría reaccionado mal y tarde.

Lo que logró sacarme de aquel estado, no fue ni el ruido, ni su presencia. Sino su olor. Un olor dispar, que me trajo fragancias que nada tenían que ver con el aromático opiáceo que se había apoderado de mi psique. Humedad, tierra, suciedad, un femenino deje a jazmín... y el indiscutible e inconfundible aroma de Thareon Ironscale. Abrí los ojos al completo, y me removí perezosamente en el agua.

- ... - Me pasé las manos húmedas por la cara, emitiendo un suspiro profundo. Mi parsimonia ante la situación tenía un sólido porqué: de ser una presencia hostil, me habría hecho daño ya de haberlo querido así. De todas formas, después de mi última reunión con Thareon, dudaba que aquella fuera la intención del dragón azul. Por ello me tomé mi tiempo en sumergir la cabeza una última vez en el agua, aclarándome el pelo. Aquello marcó el fin de mi momento de relajación: - No sé quién eres, mujer. Pero si vienes de parte de Ironscale, te ahorraré el discurso. Mi respuesta sigue siendo "no".






Spoiler:
avatar
Gihaial
Dragon

Ocupación : Teniente General retirado
Mensajes : 110

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Megerah el Jue Mar 17 2016, 18:57

En cuanto se vio relativamente a salvo, pudo detenerse a observar, con mayor detenimiento. Lo primero que reconoció fue un olor, demasiado familiar. Hacía tiempo que aquellos aromas exquisitos no cruzaban el olfato de la humana. Y los recuerdo que le trajeron le pusieron los pelos de punta. Uno de los aromas que detectó lo había usado la Muerte Negra durante todos sus eventos, ya fueran torturas o una simple comida. Megerah se sintió incómoda por todos esos recuerdos que la asaltaron. Recuerdos de una vida que llevó y a la que no quería volver bajo ningún concepto.

Se movió despacio, muy despacio, mientras sus ojos se acostumbraban a la penumbra que había en aquel lugar. Siguió los movimientos del escurridizo animal, llegando a hacer el gesto de que volviera con ella en cuanto vio que la ardilla la observaba desde lo alto de la estantería. Pero, antes de que pudiera hacer nada más, el ronroneo del agua, por los movimientos del dragón, le puso sobreaviso. Tragó saliva, ante la expectación. Juraba que aquel soldado sabía que la rubia no había venido con malas intenciones. Sólo quería hablar. Aunque la voz masculina y vibrante rompió el silencio con palabras contundentes.

Emitió una risa suave, femenina, queda, demasiado agradable al oído-. Si así fuera, me ahorraríais discurso, efectivamente. Y yo os regalaría tiempo y de nuevo, os devolvería la tranquilidad robada. -negó con la cabeza, con la misma suavidad-. Pero la realidad es que si Thareon supiese que mi intención era hablar con vos… no me habría dejado venir. -murmuró con resolución. El dragón que tenía enfrente bien podría preguntarse el porqué pero para la rubia era más que evidente: antes de llegar ante él, había tenido que pasearse por Talos, a riesgo de que la reconocieran, persiguieran y dieran caza.
Esta vez, había conseguido librarse. Pero estaba siendo todo demasiado arriesgado como para ignorar que, de ser consciente de lo que Erah estaba haciendo, Thareon mostraría su más sentido y rotundo “no” al intento de ayudarlo por parte de la mujer. Una vez más. Porque Megerah sabía que él no quería que se arriesgase tanto. No. De saber a qué había salido aquel día, seguramente la atado en la cabaña hasta convencerla de que no era una opción. No obstante, el dragón azul sabía perfectamente que ella bien sabía cuidarse por sí sola… pero que era propensa a situaciones suicidas también. La rubia no descartaba del todo una bronca al regresar a la cabaña. Aunque la intensidad de ésta dependiera de lo que pudiera conseguir con la conversación con aquel dragón que en su momento fuera su compañero-. Me resulta curiosa la idea preconcebida que tenéis, dando por sentado que soy yo la que viene de su parte. -dejó caer. Obviamente Thareon no vino de la suya. Resultaba hasta estúpido pensarlo-. Pero es lo normal, me imagino. Sois de una raza obstinada y poco propensa a los cambios. Castigáis a quienes los buscan, de hecho. No soy quién para juzgaros por vuestros pensamientos pero sí sé que yo en este mundo no puedo vivir con libertad y sin miedo. -sus cristalinos azules se clavaron en la figura masculina-. He de preguntaros algo… Así que agradecería sinceridad por vuestro lado, ya que no tengo intención de que vuestra respuesta sobrepase la puerta. -prometió de forma indirecta. Se apoyó finalmente en el borde de una gran mesa que había, cerca de la bañera donde estaba el dragón. Se cruzó de brazos de un solo y suave movimiento-. ¿Estáis del todo seguro y convencido de que no queréis contribuir a un cambio?





couldn't help myself <333333:


avatar
Megerah
Redeemed

Mensajes : 828

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Gihaial el Lun Mar 28 2016, 14:19

- ... - No desvié la mirada hacia ella. No porque en mi caso fuera particularmente inútil, que lo era. Sino porque a medida que mi mente despertaba del estupor del opio, fue haciendo memoria. Los rumores que anteriormente habían llegado a mi sobre Thareon, aunque erróneos, venían ligados a rumores sobre otros también. Y si estaba vez estaba en lo cierto, ya empezaba a hacerme a la idea de quién era la mujer que se había colado en mis aposentos aquella vez. - Venir de su parte no tiene nada que ver con tener su permiso, Megerah, "La que Recuperó su Corazón". Aunque admito que tienes valor para presentarte aquí, no creas que vas a engañarme con palabras insinuantes. Vienes por él, ¿por qué otro motivo si no tu camino se cruzaría con el mío? - Inquirí, como si fuera evidente.

Acto seguido me puse en pie, dejando que el agua resbalara sobre mi cuerpo y salpicara levemente alrededor de la bañera. No tenía ojos para ver ninguna reacción en el rostro de la humana, pero desde luego tampoco los necesitaba para que no me importara. Amén de que, seguramente, ella estaba ya más que acostumbrada a la falta de pudor de los dragones. No iba a ver nada que no hubiera visto ya: tan sólo el cuerpo de un guerrero, sin más cicatrices visibles que las que cegaban mis ojos. Quizá lo único que le llamaría la atención serían las escamas grises que descendían por mi nuca hasta los omóplatos, y el tono gris brillante de mi pelo, largo, pegándose a ambos lados de mi cuello y mis hombros.
Quizá.

Tanteando con las manos salí de la bañera. Y también tanteando, goteando, busqué la toalla que había dejado doblada previamente sorbe un taburete junto al baño. Mis dedos rozaron la suave tela de algodón. Me la pasé por la cara, el cuerpo y el pelo, secándome mientras ella hablaba. No la interrumpí. Y aunque aparentemente pareciera que yo estaba pensando en otras cosas, no dejé de prestarle atención. Por suerte mi mente seguía manteniendo ese falso estado aletargado en la red, y mis pensamientos no se filtrarían por ella. De no ser así, probablemente ya tendría a la Inquisición abriendo mis puertas a patadas y encadenando a aquella muchacha sin hacer preguntas.

Realizó su pregunta mientras yo me ajustaba unos pantalones de tela a la cintura. Suspiré, con cierto hastío. Despacio, me giré, posando las manos sobre el mapa mental que guardaba de la disposición de los muebles en la habitación. Empecé a acercarme a aquel ahorma ajazminzado, a aquel olor solapado que tan malos recuerdos me traía, relacionados con mi antiguo Capitán. Y finalmente mi mano encontró otra mano. Fría, suave, con el pulso más acelerado de lo que seguramente llegaría a admitir. Tiré de esa mano, y la muchacha se estrelló contra mi torso desnudo. Le retorcí el brazo en la espalda, sin hacerla daño, pero cerrando una presa contra mi, inmovilizándola. - ¿Y tú estás segura de saber siquiera de lo que estás hablando? - Inquirí con gravedad. Mi voz dejó ver que no me encontraba en absoluto bromeando. De hecho, mis ojos velados osbervaron la nada a través de la cual imaginé que estaba su mirada confundida y sorprendida por mi reacción. Se seguro Thareon le habría contado lo buen hombre que era en el fondo. - Te presentas aquí, sin nada, hablando de sueños de libertad, y comparándome con el resto de los dragones que crees que conoces. - Y no, no hablaba sólo por Thareon Ironscale. Demasiados dragones se hacían los santos, pero en el fondo, no estaban dispuestos a abandonar su cómoda vida. Hablar era  fácil, prometer muy embriagador, pero actuar sin duda, era el paso más improbable en la vida de un dragón. Por suerte mi vida ya había cambiado radicalmente en demasía... - Me resulta curiosa la idea preconcebida que tienes de mi. ¿Era así? - Le parafraseé, y esbocé una media sonrisa prepotente antes de soltarla y permitirle volver a recuperar su espacio personal. Seguí percibiendo su olor muy cerca, aunque probablemente se me hubiera pegado a la piel. Consideré seriamente el volver a meterme en la bañera. Pero preferí zanjar un tema que ya estaba empezando a hartarme demasiado. - La partida en la que estoy inmerso es mucho más grande y compleja de lo que imagináis. No tengo tiempo para juegos de niños ahora, ni tengo interés en perdonar lo que ya no tiene arreglo. Dile eso de mi parte a Thareon cuando le veas. - Me giré dándole la espalda, como si eso fuera a dar por finalizada la conversación.






Spoiler:
avatar
Gihaial
Dragon

Ocupación : Teniente General retirado
Mensajes : 110

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Megerah el Mar Mar 29 2016, 21:04

La rubia frunció el ceño al verse descubierta. Aunque no le extrañaba en absoluto, pues su identidad aún estaba en boca de todos por esas hazañas que se le atribuían. No sin mérito, por mucho que Erah discrepase de lo que dijeran los demás. El mundo entero parecía de acuerdo en resaltar aquel imposible que ella había logrado, cuando la que fue esclava en su momento lo había intentado previamente un par de veces. Tal vez, si lo hubiera conseguido antes, se habría ahorrado toda esa fama que le hastiaba ahora que andaba tan desesperada como para colarse en las mismísimas entrañas de Talos para pedirle ayuda a aquel soberbio dragón que por mucho que la escuchara, le replicaba, tirando su esfuerzo por tierra.

Las palabras de Gihaial, aparte de desprender hiel desprecio por Thareon, no eran del todo cierto. Erah se pensó dos veces el continuar con una réplica, pues los motivos principales de que ella estuviera de pie ante él no eran precisamente de parte de quien viniera.

La rubia mantuvo sus azules en el semblante masculino, percatándose entonces de la diferencia de altura, cuando él salió de la bañera. No era el primer hombre desnudo que veía… y seguramente no fuera el último. No obstante, aunque supiese del inexistente pudor que tenían, optó por darle cierta intimidad cuando sus cristalinas se desviaron, buscando a la ardilla que danzaba por el cuarto con total libertad y sigilo. No consiguió verla cuando escuchó el suspiro del contrario. Megerah mantuvo su respiración calmada, pese a su pulso, cuando aquel dragón se le acercó. No se esperó en absoluto aquella llave con gesto aparentemente hostil por parte de Gihaial, habiendo pecado de confiada. Justo antes de estrellarse contra el torso masculino, elevó parcialmente su torso con la intención de evitarse dolor por la mala postura de su brazo, ahora preso en su espalda. Pero el hombre tan sólo pretendía inmovilizarla. Pensó en forcejear, mas sí era consciente de que, contra un dragón, no le servía de mucho. Si aquel soldado tuviese la intención de hacerle daño, Megerah poco podía hacer para evitarlo. El semblante de la mujer adquirió la gravedad que salió de la voz varonil, cuando vio cuestionadas su convicción y las razones que le habían llevado a aquella habitación. Entrecerró la mirada, cuando se vio liberada, de nuevo-. Es una lástima que me veáis como una estúpida que se arriesga sin razón aparente y venga a lloraros porque seáis tan orgulloso e incapaz de ver una realidad, más allá de vuestra experiencia. -enunció Erah, más que solemne, con las imágenes que Thareon llegó a mostrarle mentalmente sobre la muerte de Vihala, bien presentes en su cabeza-. Sé más de lo que pensáis. Sé lo que pasó. Lo he visto. Y, quizás, vos estéis tan equivocado con Thareon o conmigo, como yo lo estaba con vos. -tragó saliva, admitiéndole su error de forma indirecta-. Pero no he venido a ser la voz de la conciencia de nadie. Libre sois de interesaros o no. -murmuró, encogiéndose de hombros, antes de que sus cejas se alzaran, cayendo en lo que implicaban las palabras pronunciadas por el contrario.

Pese a la situación tan en contra que tenía, una sonrisa zorruna se dibujó en el semblante de Megerah-. Para vuestra información, dejé de soñar con la libertad hace apenas unos meses. Yo no sueño, dragón. Actúo. -si la conocía, sabría perfectamente a qué se estaba refiriendo-. Y ahora la veo realmente posible. -se mordió el labio inferior, con el titubeo evidente de hacer un salto de fe figurado y contarle a aquel individuo parte de lo que él obviamente ignoraba. Al final, se decidió, dejándose llevar ligeramente por la exasperación aunque, la rubia no lo había tenido nada fácil desde el principio. Desde que saliera aquella mañana de la cabaña donde vivía con Thareon-. Lamento haberos dado la impresión de ser un mero peón o, incluso menos, en ese tablero en el que ya estáis apostando… -no lo sentía, en absoluto-. Pero mi avance no será de una sola pieza. Quizás mi caballo asalte vuestro bastión y ponga en jaque a vuestra reina de un sólo movimiento. Seguramente, mucho antes de que os planteéis siquiera mover ficha. -Erah se animó a usar su conocimiento sobre ajedrez para ser realmente clara con Gihaial, si el dragón aún estaba dispuesto a escuchar. Le resultaba imposible creer que aquel hombre no supiera del famoso y estratégico juego de mesa. Todo por no admitir, que aún no habían encontrado sitio para ese ejército que esperaba, proveniente de Isaur.





couldn't help myself <333333:


avatar
Megerah
Redeemed

Mensajes : 828

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Gihaial el Lun Abr 04 2016, 23:39

Ladeé la cabeza por encima de mi hombro, aunque no la viera realmente. Fruncí el ceño. - Yo diría que no eres de las que llora. - Hablaba, a fin de cuentas, con la primera y única humana conocida que había sido capaz de derrotar a su dragón desafiante con sus propias manos. No tenía ninguna intención de subestimar a la chica. Pero tampoco me gustaba la forma en la que - Sabes lo que él te ha enseñado. Y se apuesto lo que quieras a que no te lo ha enseñado todo. Pero... tú también eres libre de interesarte por ello. - Zanjé el tema ahí, parafraseándola una vez más.

Me hubiera gustado decir que la conversación se cortó ahí, y que yo había podido tomar mi té especiado antes de irme a dormir. Pero no fue así. Megerah continuó hablando y lanzándome ácidas acusaciones sin fundamento que probablemente estaban destinadas a hacerme sentir incómodo conmigo mismo. Craso error. No contesté a sus puyas.
Sí que me logré ubicar ante la mesita hexagonal sobre la que reposaba un juego de té isaurí. Tanteando suavemente con los dedos, localicé la tetera llena de agua caliente. Los sirvientes del castillo que me habían otorgado se habían encargado de calentar el té negro y denso por mi. Pero yo prefería mezclar las especias guiándome por mi olfato, entre las que incluía pimienta, anís estrellado, cardamomo, clavo y canela. Mientras las mezclaba en una especie de malla metálica fina, ella mencionó aquel movimiento relacionado con el ajedrez. Se me escapó una risilla sarcástica.

No me cabía duda de que Thareon también había empezado a moverse, y podía imaginar perfectamente lo que estaba haciendo. Lo único que se le daba bien: usar su carisma y la poca influencia que le quedaba para atraer hacia sí al mayor número de seguidores posibles. Siempre se le había dado bien el liderazgo, y no dudaba de que el dragón era un buen estratega. Pero hasta el momento siempre había contado con una superioridad que, a día de hoy, no tenía. Ironscale no tenía ni idea de a lo que se enfrentaba, y a juzgar por las palabras de la mujer, ella tampoco. - Tu caballo desconoce la parte más importante del tablero. Si irrumpe sin conocimiento, su jugada sólo terminará en desastre. - Había empezado a considerar a Megerah una persona inteligente. Seguramente comprendería lo que quería decirle: Thareon no tenía ni idea de cómo estaban las cosas en Talos desde su muerte. Planear un ataque en un arrebato de temeridad era una estupidez, además de una locura. Pero algo me decía, que tanto el viejo ex-Capitán como aquella curiosa mujer, compartían el mismo - Mi visión del juego es bastante mayor, valga la ironía. Y también empiezo a tener mis propias piezas en posición. Comprenderás que no me interese demasiado arriesgar mis recursos por vuestra idea de salto suicida. - Añadí parsimoniosamente las especias en la malla metálica que ya incluía las hojas de té negro. Me sabía las cantidades tan a conciencia, y me había acostumb Y acto seguido las dejé reposar en la tetera. No hizo falta más que un minuto o dos para que el aroma ya empezase a ser detectable incluso por encima del sándalo y del opio.


Serví el té usando mis manos y mis dedos como referencia. Probablemente para alguien que no tuviera la costumbre de tratar con invidentes resultara sorprendente la habilidad y la confianza con la que dejaba las cosas sobre la mesa. Le hice un gesto, girándome brevemente hacia la procedencia de su voz, para que se sentase en la otra silla que había junto a la mesa.  Acto seguido hice el ademán de hacer lo propio, mientras decía:- Puedes sentarte, si gustas... - Empecé el movimiento, pero no lo terminé. - Pero... ¿Qué? - Mi rostro se volvió pura confusión y asombro al reconocer lo que, hubiera jurado, sonó como una ardilla justo debajo de mi. Pasé la mano por el asiento, cerciorándome de que, efectivamente, no había nada ahí. Probablemente, de no haber sentido algo moviéndose rápidamente justo bajo mis pantalones, hubiera jurado que me lo había imaginado. Dado que no había sido ese el caso, giré mi rostro hacia donde suponía que estaba la única persona que podía explicarme qué era eso que andaba suelto por la habitación. Y que, para mi sorpresa, no había podido detectar hasta el momento.


Última edición por Gihaial el Lun Abr 11 2016, 21:15, editado 1 vez






Spoiler:
avatar
Gihaial
Dragon

Ocupación : Teniente General retirado
Mensajes : 110

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Megerah el Vie Abr 08 2016, 17:35

Puede que el dragón tuviera razón. Puede que Megerah se hubiera vuelto una blanda y se dedicara ahora a llorar aunque ella lo negara o no le pareciera. Podían ser tantas cosas. Pero lo seguro era que no se estaba entendiendo con aquel soldado ni de lejos. Aprovechando la ceguera de aquel dragón, Erah llevó drásticamente los ojos al techo, casi con exasperación, aunque no hiciera ruido alguno. Empezaba a entender por qué Thareon había tenido problemas para... entenderse con aquel tipo. Claro que el dragón azul tampoco era obstinado. Qué va. ¿Thareon? Nono, para nada. Una sonrisa torcida apareció en los labios de la joven pero no le duró mucho, cuando al final, comprendió que tanta hostilidad no venía bien para lo que pretendía conseguir-. Coincido con vos... mas nunca dije que lo supiera todo. Sólo la visión de uno de los dos. Sé su parte pero no la vuestra… No os pregunté pues, sinceramente, vuestro prejuicio para conmigo me puso a la defensiva, cuando no venía con tal intención. -se instó a ser honesta con él. Que aquel hombre le diera negativa desde un principio, la frustró pero, ¿qué esperaba? ¿Acaso pensaba que se lo pondría fácil sabiendo que ella tenía algún tipo de relación con un dragón con el que llevaba enemistado desde el Despertar? La rubia rodó los ojos, como simple reprimenda a sí misma-. No tengo nada en contra vuestra… -tan sólo el prejuicioso recibimiento que desde luego ella estaba más que dispuesta a obviar, dependiendo de como fuera la conversación a partir de ese golpe de sinceridad.

Lo escuchó, habiéndosele pasado por alto lo arriesgado que parecía ese salto que ambos habían mencionado. La rubia pudo relajarse un tanto con sus siguientes palabras, con una sonrisa que no llegó a sus ojos-. He ahí el encanto de una estrategia, ¿no? El común acuerdo entre todas las partes por un objetivo común... -hablaba ya, extrapolando su situación fuera del simple tablero de ajedrez, mientras lo observaba servirse el té con una facilidad que no habría adivinado en un ciego. En su mes en Isaur, se había visto rodeada de dragones con un sentido de la estrategia realmente sorprendente. Más de uno le había dejado maravillada por esa capacidad que la rubia muchas veces no había sido capaz de concebir. Asintió silenciosamente, sin poder evitar una sonrisa ante la ironía de la expresión. Gihaial era perfecto conocedor de sus facultades… y, al parecer, de muchas de las de Megerah-. Reconozco que mis dotes estratégicas son mejores cuando los involucrados son muy pocos… -pues, durante toda su vida, todo lo que llegó a planear la incluía sólo a ella. Y como mucho, la ocasión en la que salvó a Thareon del castillo. Algo que por poco se le desmadra por tanta participación, a su juicio- pero a estas alturas y escala, sé perfectamente que soy más útil en otros menesteres… -suspiró suave, con cierto alivio ante aquella tensa invitación cuando de soslayo, vio al animal acercarse, hasta quedarse en el mismo asiento que el soldado iba a utilizar. El gritito de la ardilla cuando Gihaial se le vino encima le anunció que había llegado tarde para avisarlo, pero, supo ahí ver una oportunidad-. Como el poder ayudaros a conocer todo lo que os rodea, si a vos se os escapa algún detalle… -comentó con tremenda suavidad, sin querer sonar petulante en absoluto. Suspiró una segunda vez-. Ven aquí... -murmuró mientras el pequeño animal de níveo pelaje se acercaba a ella de nuevo, con el susto en aquel minúsculo cuerpo-. Disculpadme, se me escapó del zurrón cuando entré... Es demasiado curiosa. -el bichito subió por su pierna y torso, hasta quedarse en su hombro, en un alarde de confianza ciega que Erah no llegaba a comprender. Se acercó a la silla que él le había indicado, sin llegar a decidirse si, efectivamente, sentarse o darse también por vencida. La decisión dependía en gran parte de la reacción de aquel dragón a su visible cambio para con él. La verdad es que la rubia, a pesar de su habilidad para jugar con las palabras, había agotado demasiadas opciones en poco tiempo. Y aún no había conseguido ningún lugar para el ejército que aguardaba en Isaur-. Creo fervientemente que es mucho más productivo unir una pieza más a esas que ya habéis posicionado... aunque venga por nuestra parte...

Podía decirse que Megerah necesitaba demasiado a Gihaial como para irse tan pronto.





couldn't help myself <333333:


avatar
Megerah
Redeemed

Mensajes : 828

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Gihaial el Lun Abr 11 2016, 21:44

Arrugué un poco el gesto. No estaba molesto, más bien aún sorprendido de que algo así me hubiera pillado desprevenido. La verdad, no lo había visto venir ni literal, ni metafóricamente. No obstante, no pude evitar ensanchar una media sonrisa ante el comentario de la mujer. Debí reconocer que había tenido arte para reconducir la conversación. - Hm... Creo que por el momento me conformaré con tu capacidad de mantener a esa criatura lejos de cualquier tentativa vandálica. - Declaré. No me importaba que el animal estuviera en mi alcoba, pero no quería que provocara ningún desastre. Un incidente ruidoso era lo último que nos hacía falta. - No negaré que tienes tus propias sorpresas, Megerah. - Le reconocí, sentándome por fin y sin más contratiempos, en la silla.

La escuché acercarse, que no sentarse. El animal castañeaba casi inaudiblemente los dientes de vez en cuando, y se rascaba el hocico con sus diminutas uñas. Suficiente referencia para mi, escuchándola por encima de mi posición, apenas a medio metro de mi persona. - Sacaste a una bestia enloquecida y visceral de un castillo vigilado, bajo las mismísimas narices de la Reina. No te quites el mérito que te corresponde. - Le dije a la mujer, sin apartar la mirada de la mesa. La mantenía fija en algún punto en mi oscuro vacío, mientras mis manos tanteaban suavemente las tazas, la tetera, el azúcar y el plato con dátiles que reposaba entre ellos. Azucaré el té, estimando la cantidad por el leve peso de la cuchara entre mis dedos. - No te negaré que tu caballo y yo buscamos un mismo objetivo: capturar a la reina blanca. - Tercié. Empezaba a verse cierto código velado en aquella partida. Nosotros éramos las piezas negras. Ellos, las blancas. Thareon era el caballo, mi chatarrero, el alfil. Mas qué fichas éramos Megerah y yo, era algo que aún quedaba por descubrir. - Pero te aseguro que nuestros modus operandi ahora mismo son muy, muy diferentes. No me lo digas. - Alcé una mano antes de que empezara a hablar. - Thareon ha ido al sur, a buscar a sus leales. ¿Me equivoco? - Mi sonrisa vaticinó antes que cualquier respuesta que no. Estaba convencido de ello, había pasado décadas luchando codo con codo con ese hombre, siguiendo sus hombres y contagiándome de su moral. Thareon tenía un don para el liderazgo, y para hacer brillar la esperanza en los demás, siempre la había tenido. Y sabía aprovecharla muy bien. - ¿Y cuántos hombres habéis reunido en estas semanas? ¿Una centena, dos tal vez? Ni el principio de lo que os hace falta para empezar una revolución en condiciones, y desde luego nada que podáis mantener a largo plazo con este invierno. Pero eso Thareon ya lo sabe. Por eso, estás tú aquí.

Dejé el té reposando sobre la mesa. Crucé una pierna sobre la otra, silenciosamente. Apoyé los codos en los reposabrazos del asiento, entrecruzando los dedos ante mi barbilla. - ¿Tienes familia, Megerah? - le pregunté de improviso, aparentemente sin venir a cuento.






Spoiler:
avatar
Gihaial
Dragon

Ocupación : Teniente General retirado
Mensajes : 110

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Megerah el Jue Abr 14 2016, 19:21

Erah sonrió de forma sincera, relajándose un poco más desde que había entrado por la puerta de aquel cuarto en penumbra y de ambiente cargado. La mujer premió al ardilla con una leve caricia en aquel exaltado, pequeño y peludo pecho. El animal volvió a sorprenderla, dejándose acariciar, haciéndole enarcar una ceja por esa confianza injustificada en la rubia. Pero las siguientes palabras del dragón cuando se sentó, hicieron que la atención de la humana volvieran a centrarse en Gihaial. Ladeó sutilmente la cabeza, mirándolo con sus orbes cristalinos, a caballo entre el agradecimiento y la extrañeza de ese halago tácito en sus palabras. No supo bien que decir, así que optó por un silencio que quizás fuera esclarecedor para el dragón. O quizás no. Sólo aquel hombre lo sabía.

Finalmente, con un suspiro suave, Megerah flexionó lentamente las piernas hasta sentarse en la silla que le había indicado el contrario. No estaba del todo cómoda en aquella silla, aunque sí satisfecha de que las actitudes de ambos fueran menos hostiles-. No me estoy quitando mérito, en realidad. Pero no habría conseguido nada de no ser por la ayuda de la que dispuse. -ahí radicó el éxito en aquel periplo personal. Pese a la torpeza de Lyvana, la desconfianza de Valdyr y el exhibicionismo de Craig, Erah supo manejarse con la ayuda de aquellas tres personas y el oportuno cambio de guardia Kael. La rubia sólo lideró, y supo hacerlo bien. Pero no tenía más mérito que los demás.
O eso seguía pensando ella.
Tras la breve explicación de Gihaial, Erah entreabrió los labios, con la intención de hablar, mas las palabras en aquella voz masculina, detuvieron su lengua, expectante a lo que él pudiera añadir: preguntas que a Megerah se le antojaron más que retóricas y premisas para nada erróneas-. Sin duda, conocéis a Thareon lo suficiente para saber qué le mueve, a dónde y lo que puede llegar a conseguir. No andáis mal encaminado y aunque, sí, nuestra forma de actuar sea bien diferente, quizás sea porque no hayamos pensado como un solo bando hasta ahora. -la rubia quería pensar que, por muchas diferencias que tuvieran, eran realmente capaces de luchar hombro con hombro en esta empresa-. Siempre hay un comienzo para cualquier cosa... -alegó antes de tragar saliva con suavidad, desviando ligeramente la mirada- No contábamos con este... invierno, al volver. -lo miró de nuevo, con un brillo repentino de decisión en sus ojos-. Lo que ha retrasado la llegada de esos aliados que bien sabéis que Thareon ha conseguido reunir. -intentó medir sus palabras, pues no sabía hasta qué punto se imaginaba aquel dragón la determinación y el avance de ese ejército isaurí-. Gihaial, quizás no sea quién para pediros esto... pero si de algo estoy segura por lo que sabéis de mí es que sois consciente de que no me habría arriesgado si realmente no le hubiera visto sentido a venir a hablar con vos. -porque riesgo tenía. Y mucho. E incluso, ni Erah llegaba a saber cuánto-. Os doy la razón en que aún somos pocos... pero queremos llevar esto hasta el final. Y, por... -no terminó la frase, interrumpida por la -en apariencia- aleatoria pregunta del dragón.

Megerah se quedó en silencio durante un par de segundos, totalmente descuadrada. Tuvo a la vez, varias respuestas aunque sólo llegara a articular una, al final-. De sangre, no. -de momento. ¿A qué tipo de familia se estaba refiriendo? Megerah contaba con muy pocas personas a las que pudiera considerar como tal, pese a que no compartían lazos de sangre con ella. Mas sólo había una por la que lo daría todo. Y seguramente, Erah no necesitaba mencionarlo para que Gihaial lo supiera.





couldn't help myself <333333:


avatar
Megerah
Redeemed

Mensajes : 828

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Gihaial el Jue Abr 14 2016, 20:51


Podía entender las palabras de Megerah, y podía percibir su ademán conciliador. Su deseo sincero por convencerme, y la sinceridad con la que me hablaba. Pero aquella conversación no sería la que lograría hacerme cambiar de opinión.
Yo ya me consideraba un buen hombre, y tenía mis principios y mi propia moral formada. Lo que no me consideraba era un idealista ingenuo. Y eso significaba que no todo el mundo tenía el precioso regalo de mi confianza, y menos aún de mi aprecio.

No obstante, la respuesta de la mujer a mi última pregunta si que logró relajar eng ran medida la tensión entre los dos. - Yo tampoco. - Con un largo suspiro, cogí por fin la taza de té oriental entre mis dedos, y despacio le di un sorbo. Fue como si aquel limpio y cálido trago trajera consigo todos los recuerdos de aquella época... Mis últimos recuerdos grabados con los ojos a fuego en mi memoria.

Dejé pasar un rato en silencio. A mi no se me antojó incómodo, pues internamente meditaba. Pensaba, en cómo expresarle a aquella mujer tan audaz el verdadero motivo de mi negativa. Ya que, como ella misma había dicho, se había arriesgado tanto en venir a verme, consideré que era justo darle una explicación honesta y transparente. Así que alcé el rostro, desviando mi mirada en algún punto no muy concreto. Y empecé a hablar con voz clara: - Hubo un tiempo en que pensé que Thareon era parte de mi familia. Para mi él fue como un hermano mayor, a pesar de que yo soy bastante más mayor que él. Igualmente, me inspiraba esa confianza, esa... nobleza, que yo estaba dispuesto a seguir a toda costa. Después de perder mi familia antes del Letargo, él fue el único que logró hacerme sentir de nuevo como... en casa.- Bajé la taza de té hasta mi regazo. La dejé ahí, y yo adopté una pose más cabizbaja, mientras repasaba sin demasiada atención el borde de la porcelana con los dedos. - Yo confiaba en él, creía en él, porque sabía que él confiaba en mi, y en todos nosotros. Porque pensaba que daría su vida por sus hermanos, que haría cualquier cosa si hacía falta. - Algo de repente se subió por mi pantalón. No me sobresalté, porque no tardé mucho en identificar a la pequeña ardilla escalando hasta una de mis rodillas, quedándose sobre ella. Seguramente observándome. Dibujé una sonrisa en mi rostro. Pero no fue una sonrisa alegre. - Me equivoqué. Thareon nunca fue mi hermano. Como tampoco lo fue Flauros. Ni Varikk... Ni Vihala. - Thareon y Flauros... sobraba explicar el por qué. Varikk se enroló en la Inquisición en cuanto vio la oportunidad de ver más poder, dándole totalmente la espalda al ejército. Y Vihala... Siempre me había dolido pensar que nunca me confesara sus pensamientos, ni sus sentimientos hacia los humanos. O hacia Flauros. Siempre me había sentido mucho más traicionado por eso, que por el hecho de que prefiriese a bestia descerebrada. Yo la amaba igualmente, y ella lo sabía. Por qué no confió en mi cuando pudo haberlo hecho, era un misterio que nunca resolvería.

Salí de mis cavilaciones internas. Y me arriesgué a acercar la mano a la criaturita que aún reposaba sobre mi pierna. - Ahora tengo una familia de verdad, construida con verdadera confianza, en Deimos. Más sólida y más fuerte que cualquier muralla. - La ardilla me tocó los dedos con sus pequeñas garras. Sentí su rápida respiración, olfateándome. Y acto seguido saltó de mi pierna, y no pude oír a dónde. Desvié entonces la mirada hacia la mujer que tenía delante. - Dime, ¿tú en mi situación, arriesgarías lo que más valoras y lo que tanto te ha costado conseguir, por alguien que ya te traicionó una vez? ¿Confiarías tu vida en quien sabes que no dudaría en arrebatarte la tuya por puro egoísmo?






Spoiler:
avatar
Gihaial
Dragon

Ocupación : Teniente General retirado
Mensajes : 110

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Megerah el Sáb Abr 16 2016, 23:13

Esa nueva perspectiva y medida que había tomado la rubia, había calmado la defensiva del dragón. No obstante, Megerah aún no daba con la clave para convencer a aquel hombre para que los ayudara. Por muchas variadas llaves que usara, ninguna hacía el click adecuado. Y el tiempo seguía en contra de la rubia. Más en aquel lugar.

Tragó saliva ante ese silencio del contrario, sin sentirse incómoda. Se quedó con esa razón que se sumaba a lo que podía tener en común con aquel hombre. No eran muchas, pero aquella era considerablemente fuerte. Ni ella, ni Gihaial tenía una familia de sangre a la que aferrarse, por lo que coincidían en hacer de sus más allegados, plenos poseedores de su confianza, haciéndoles ser esa familia que tanto el dragón como la rubia contemplaban. Y por la que sacrificarían tanto.

Conforme él hablaba, Erah pudo notar cierta nostalgia en aquellos recuerdos, cosa que contrastaba con lo que expresaba en ellos: una traición a la confianza que depositó en aquellos que pensaba que eran su familia. Thareon entre ellos. Megerah entendió entonces por qué su negativa a colaborar con él. Su desconfianza estaba justificada, sin necesidad de que la rubia preguntara por su versión de lo que pasó. Tampoco ganaría nada pues el pasado era algo que no podrían cambiar.

Observó atentamente a la ardilla, quien parecía no conocer el miedo, habiendo subido a la pierna del dragón. Olfateó, tanteó y luego volvió al resguardo y seguridad que Erah parecía representar para aquel curioso animal. Sus orbes cristalinos mantuvieron esa mirada vacía pero irónicamente intensa. Sus preguntas fruncieron su ceño en un principio. Eran preguntas a las que no quería contestar, pues estaba de acuerdo en que, seguramente, actuaría igual que el dragón. Sin embargo, ella no lo veía exactamente así-. Ambos tenemos, no obstante, esa familia a la que entregarse. Pero, me temo que mi perspectiva es otra... -inspiró sonoramente, aunando fuerzas para poner sus cartas sobre la mesa, dispuesta a compartir su manera de verlo. ¿Podrían llegar a entenderse? La rubia quería pensar que sí, siendo consciente de ese modus operandi tan distinto, al que Gihaial había hecho alusión momentos antes-. ¿No arriesgaríais todo por proteger aquello que más valoráis? ¿No seríais capaz de saltar al vacío si con ello conseguís mantener a salvo a quienes más os importan? -entendía su recelo hacia Thareon. Pero... ella no era el dragón azul. Aunque la moviera el mismo motivo-. Antes habéis dicho que yo venía por él, y no errasteis, por más que no os lo confirmara. Pero no de la forma que pensáis. -quizás al cruzar aquella puerta, ni Megerah supiera el verdadero motivo para estar allí-. Es lo que más quiero en este mundo, Gihaial. Él es mi familia. Aquello por lo que quiero luchar hasta mi último aliento. -ya no tenía nada que ver con venir de su parte o con la relación que mantuvieron en su momento -y mantenían- aquellos dos dragones-. Estoy aquí porque  quiero conseguir un mundo sin opresión para poder vivir en libertad, sin miedo a despertarme y encontrarme con la realidad de que me lo han arrebatado todo. -por ser quien soy. Y sólo podría pasar si la Reina era derrocada-. Y para ello, quiero trabajar con vos.

Ladeó la cabeza, sin perder solemnidad aunque su voz bajara a un tono más suave y hasta comprensivo-. Entiendo vuestra desconfianza en él, mas no tenéis motivos para desconfiar de mí. He de admitir también que, para mi desgracia, tan sólo cuento con mi sinceridad para que me concedáis eso apreciado voto. -y, quizás, con su historia. Sus convicciones. Sus actos. Aquellos que la condenaban a los ojos de la Madre de todos los dragones, vetándole la posibilidad de tener una vida normal. Sabía que el impacto que sus palabras pudieran tener en el dragón, dependía fuertemente del concepto que Gihaial pudiera tener de ella. Uno que, seguramente, estaría madurando conforme conversaban-. Puedo prometeros que no tengo intención de rendirme, ni traicionar a los que están conmigo. No mientras siga viva. Tenéis mi palabra. -que él la considerase suficiente o no, lo vería de forma inmediata.

No obstante, la rubia, como bien había dicho, no estaba dispuesta a rendirse. Ni siquiera para convencer a aquel dragón, al que necesitaba tanto.





couldn't help myself <333333:


avatar
Megerah
Redeemed

Mensajes : 828

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Gihaial el Dom Abr 17 2016, 23:54

- ... - La forma en la que Megerah me había devuelto la pregunta, provocó que una silenciosa sonrisa irónica se perfilara en mi rostro. Sus palabras, en realidad, no distaban mucho de las que yo mismo había utilizado con otros soldados, como Julenth y Thein. Me reconocí a mí mismo pecando de hipócrita, al haber puesto a prueba otros corazones, preguntándoles si serían capaces de arriesgarlo todo por lograr la libertad. Cuando yo mismo estaba cerrándome en banda por el dolor de una vieja herida, profunda y mal cicatrizada. ¿Me hubiera dado cuenta de ello si Megerah no me hubiera planteado esas cuestiones? Tal vez sí. Tal vez no. Poco importó.
No contesté. No hacía falta. Yo tenía clara mi respuesta desde hacía tiempo: Sí, estaba más que dispuesto a todo. Incluso si seguía sin confiar en Thareon, incluso si en el fondo seguía rechazándole... ¿no valía a caso la pena tragarse el orgullo y pasar por encima de él, por la búsqueda de un bien común? Thareon se había arriesgado en venir a verme. Megerah también. Incluso Julenth y Thein se habían jugado mucho sólo con el hecho de haber sido sinceros conmigo. ¿No iba siendo hora de que arriesgara yo también en aquella apuesta del todo o nada? Alcé mi vacía mirada hacia donde supuse que estaba ella. Y tras exhalar un largo suspiro, añadí: - Si algo me ha enseñado la experiencia, Megerah, es que con demasiada frecuencia los humanos sois más de fiar que la mayoría de dragones que conozco.

Megerah podía decir que había logrado hacer "click" con su llave mágica. Porque algo contaba en su favor, y es que yo era el primero que podía dar fe de que no me estaba intentando engañar. Si algo me caracterizaba, era mi sensibilidad para detectar la tensión y la fluidez de la prosodia en las palabras. Y las de Megerah sonaron tan, tan convencidas, vibraban con tanta intensidad... Hubiera pecado de necio si le hubiera hecho oídos sordos a su petición. Ahora lo sé. Y en aquel instante, también lo supe.
Dejé la taza sobre la mesa, y me incliné más hacia delante, bajando considerablemente el sonido de mi voz. Me desconecté incluso de la red, no quería arriesgarme siquiera a hacerme el dormido.
Me dije a mi mismo que no iba a hacer eso por Thareon. Ni siquiera por mí. Lo iba a hacer por Megerah. Por esa promesa que esperaba que los dos pudiéramos cumplir. La de llegar hasta el final. Fuera el que fuera. - Al noroeste, en las Montañas Quemadas, hay unas cuevas que la Resistencia utilizaba antes de que el volcán entrara en su última erupción. Mi alfil tiene la teoría de que el calor interno de la Tierra es suficientemente alto como para mantener las galerías dentro de una temperatura constante y considerablemente más llevadera, tanto para humanos como para dragones. - Hice una pausa, pensativo, durante unos momentos. No tenía demasiado claro dónde se estaban escondiendo ellos, ni dónde tendrían apostado al ejército. Mas me arriesgué a aventurar que: - Si Thareon es capaz de hacer un esfuerzo para transportaros allí volando, os evitaréis el riesgo de morir congelados en la estepa. Y si vuestro ejército es capaz de llegar hasta allí, creo que tendréis sitio de sobra para acogerlo y empezar con los preparativos. Si os encontráis allí con mi alfil, decidle que sois mis primeros refuerzos, él lo entenderá. Es un chico bastante... peculiar. Le reconoceréis en cuanto le veáis. - No me cupo duda de ello. Podía decir que Derek era, con diferencia, la persona más llamativa que había conocido nunca. Y eso que no le había visto.






Spoiler:
avatar
Gihaial
Dragon

Ocupación : Teniente General retirado
Mensajes : 110

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Megerah el Jue Abr 21 2016, 18:54

Un brillo de alivio centelleó en los azules de la rubia cuando el dragón reconoció que la confianza en los humanos solía ser más sólida que la de muchos de su raza. Ella había tratado con ambos. Como esclava, humana y mujer. La perspectiva que ella podía darle era fuertemente diferente, pues el trato hacia ella también distaba mucho de ser el mismo que hacia el dragón. Un dragón que, por lo que Erah había podido comprobar, inspiraba respeto y seguridad. Mas, era tozudo con ganas. En eso no distaba de los demás dragones que la rubia había llegado a conocer. Admitiría, como punto a favor para Gihaial, que sabía escuchar, dentro de esa obstinación draconiana.

Porque si no, Erah habría conseguido la misma negativa que Thareon. Y se habría ido de ahí con las manos vacías. Aunque la rubia nunca contempló esa posibilidad. Había ido allí con el claro objetivo de encontrar otro lugar, más amplio y más cálido, a poder ser. Y Gihaial se lo sirvió en bandeja, después de una conversación que para Megerah había sido realmente tediosa y extenuante. Había ido con cuidado y se había desesperado a partes iguales, mientras tanteaba a aquel hombre que no había tenido intención de ponerle las cosas fáciles. Pero, Erah, una vez más, demostró su habilidad con la palabra, sumada a esa determinación de conseguir un mundo en el que poder vivir en plena libertad con el dragón azul hasta el fin de sus días. Lo había visto inclinarse hacia ella, confidente, para mencionar unas cuevas al norte, cerca de aquel volcán cuya erupción le supuso a los dragones un buen susto. La rubia no conocía las cuevas, pero contempló la posibilidad de que Thareon sí. Y aquel mapa que él vio en aquella casa tan extraña se le vino a la cabeza. ¿Podría ser el mismo lugar? Desde luego, que ya fuera más cálido que la cabaña era toda una ventaja. En los ojos de la mujer brilló la preocupación al tener presente lo débil que Thareon se estaba volviendo con aquel maldito frío. Asintió a sus palabras, de forma poco perceptible para Gihaial. Sin duda, unas cuevas con algo de calor, ya era más que una pequeña cabaña para resguardarse de la nieve-. No creo que tengamos problemas en llegar. -no les interesaba tenerlos, en realidad. No obstante, contempló la idea implícita que conllevaba aquel pequeño trato:- Me imagino que querréis manteneros al corriente de todo. ¿Hay... hay alguna forma de llegar hasta vos sin sospechas? -no veía rentable ni sano que alguien siguiera sus propios pasos e irrumpiera en la tranquilidad de la rutina del dragón por cada vez que quisieran informarle-. Aunque, quizás, vuestro alfil pueda ponernos un poco más al corriente. -porque, de alguna forma se comunicarían ellos, ¿no?

Pese a todo lo que pudieran hablar a partir de ahí, Erah no se dio cuenta de esa sonrisa que se había dibujado en sus labios, al escuchar la información que el dragón le dio finalmente. Y quiso arriesgarse un poco más. Levantó su mano derecha, hasta apoyarla en la rodilla masculina, con suavidad-. Gracias, Gihaial. Vuestra ayuda significa mucho para mí. -además de ser un favor que nunca olvidaría y también, uno que estaba dispuesta a devolver en cuanto pudiera.





couldn't help myself <333333:


avatar
Megerah
Redeemed

Mensajes : 828

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Gihaial el Jue Abr 21 2016, 19:50

- Me conectaré periódicamente a la red del Anciano, así que podría hablar con... Thareon, si se diera la necesidad. - No me gustaba la idea. Y ni mi expresión ni mi voz lograron ocultar ese hecho. Fruto de mi resignación, suspiré con cierta desgana. Y ante la duda de la mujer sobre cómo mantener el contacto entre nosotros, añadí: - De todas formas, yo me encargaré de contactaros, enviándoos hombres de mi confianza. Os informaré también de cómo van las cosas por aquí, que es donde debo estar, y donde debo llevar a cabo mis planes. - Cada engranaje, en su lugar, cumpliendo su función. La máquina debía de empezar su marcha, aunque fuera despacio, para poco a poco ir tomando velocidad. Por el momento, ni Megerah tenía nada más que hacer en Talos, ni yo debía inmiscuirme más de lo necesario en lo que hicieran en las montañas. Si nuestras ideas transcurrían en parelelo, hacia buen puerto, sin duda sacaríamos provecho la una de la otra. - Vosotros concentraos en levantar el campamento y ayudar a mi alfil; y escuchad su plan. Sin él, créeme Megerah; no tenemos nada. - Apunté con seriedad, esperando que se tomara muy en serio mis palabras. No di más detalles. Tenía pro segur que, en cuanto conocieran la chatarrero, sabrían a qué me refería. - Él os pondrá al corriente de todo.

Hubiera dado bien la conversación por terminada, y las piezas sueltas encajadas. Empero, la ex-desafiada posó en mi rodilla su mano. La noté cálida, fina, pero fuerte. No pude evitar sonreír, pensando que ése era sin duda del tipo que le gustaba a Thareon. Bajé una de mis manos, probablemente más suaves y elegantes que las que estaría acostumbrada a sentir; para posarla sobre la de ella. - Perdona mis modales esta noche. Me pudo el rencor antes que la paciencia. - Alegué, sinceramente. No tenía excusa realmente para haber sobrerreacionado de esa manera, y me arrepentía por ello. A modo de compensación, alcé una mano y señalé hacia la esquina que tenía en mi mapa mental de la habitación. - La puerta del fondo baja por las escaleras de los esclavos hasta las cocinas. Apuesto a que sabrás utilizarlas para salir de aquí sin ser vista... - Acto seguido, ampliando mi sonrisa hasta adquirir un tono de voz aparentemente casual y despreocupado, añadí: - Y... no te preocupes por el Capitán Thein, yo me encargaré de él. - No añadí nada más, ni sobre cómo casi a ciencia cierta había dado en el clavo, ni por qué. Pero mi sonrisa dio a entender que ninguna represalia caería sobre el Capitán una vez la mujer se fuera. No, de hecho, yo tenía mis propios planes ya para él.






Spoiler:
avatar
Gihaial
Dragon

Ocupación : Teniente General retirado
Mensajes : 110

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Megerah el Jue Abr 21 2016, 20:45

La rubia sabía perfectamente las pocas ganas que Gihaial tendría de hablar con Thareon al conectarse a la red. Pero como él mismo remarcó, sólo sería por necesidad-. Está bien. Hagámoslo así. -no le agradaba del todo la idea de que aquella comunicación fuese únicamente unidireccional. Un trato era un trato. Si iban a trabajar juntos, lo justo era tener al dragón al corriente. Mas luego, cayó en la cuenta. Aquel alfil y contacto que mencionaba y al que daba tanta importancia, tendría más que seguro lo que Gihaial andaba buscando. Ese hombre sería fiel reflejo de los objetivos del dragón, y Erah se tomó en serio sus palabras, con la silenciosa decisión de ayudarlo. Aunque aún ignorase por completo cómo. Primero tenían que llegar allí, encontrarlo y obviar esa peculiaridad del personaje para poder escuchar su plan y comenzar así a trabajar paralelamente por ese codicioso objetivo de poner patas arriba el mundo actual.

La sonrisa de Megerah se ensanchó cuando vio la mano masculina posarse sobre la suya. Fue entonces cuando la rubia se levantó, teniendo el detalle de asir esa mano que, pese a ser robusta y cálida, distaba mucho de la dureza a la que ella estaba acostumbrada. Como simple gesto a corresponder, la presionó ligeramente-. Aunque acepto vuestras disculpas, fui yo la que irrumpió en vuestros aposentos con demasiados prejuicios en contra, dándoos la justificación perfecta para vuestra hostilidad. -admitió, mediadora. Ahora que habían conseguido entenderse, la rubia no quería irse de allí con el regusto amargo de que alguna clase de pesar se quedara con aquel hombre-. Me alegra haber podido comprobar por mí misma la clase de dragón que sois. -uno de esos pocos con los que poder razonar, que los humanos deberían considerar y, sin duda, escuchar. Uno de esos pocos que Megerah podía llegar a considerar nueva parte de su familia si el futuro y la situación les daban pie.

Erah siguió con la mirada la dirección que le indicaba Gihaial, recordando entonces esos pasillos escondidos en los que jugó con Moira incontables veces hacía años. Sin embargo, sus azules volvieron, con sorpresa al rostro del dragón cuando mencionó a Thein. Megerah se quedó sin saber qué decir durante un par de segundos. ¿Thein? Suspiró lentamente al poder leer en el gesto de su semblante que no tenía mala intención para con el soldado-. Cuidad de él... por favor. -es lo primero que alcanzó a articular. La sonrisa se le suavizó, antes de soltarlo, y dirigirse a esa esquina donde, al acercarse, ya se adivinaban las líneas de una puerta. Y justo en el umbral, una vez abierta, se detuvo momentáneamente, para echar una última mirada a Gihaial-. Hasta nuestro próximo encuentro, dragón. -se despidió con agradecimiento y hasta un toque de afecto en la voz.





couldn't help myself <333333:


avatar
Megerah
Redeemed

Mensajes : 828

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Words come with ease, if you stop to breath ~ Gihaial

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.