Novedades

- (15/09) Ya están disponibles novedades de Septiembre, ¡no te las pierdas!

- (15/09) Ya podéis pedir los dracs del mes de Septiembre.

- (15/09) En el pregón, nueva entrevista a Faora.

- (15/09) ¿Quieres tener un negocio privado? Pásate por aquí.

- (15/09) Importante: Nuevas normas de las búsquedas y las minitramas ¡Pasaros a mirarlas! ¡Hay tablilla nueva!

- (15/09) ¿Quieres conocer nuestro índice? Pásate por aquí.

Últimos temas
» Introduction {Priv.}
Hoy a las 20:59 por D'tark

» Sur la rive en fleurs {D`Tark} FB
Hoy a las 20:58 por D'tark

» Rasgos de la sociedad [D'tark]
Hoy a las 20:58 por D'tark

» Joaco, solo Joaco
Hoy a las 20:33 por Nyssa

» Beyond {Trystan}
Hoy a las 19:58 por Trystan

» Cambios de botón | Modificaciones | Problemas
Hoy a las 19:34 por Nyssa

» ¿Qué dirías del rol del pj/user anterior? v2.0
Hoy a las 19:04 por Moira

» ¿Qué pareja le pondrías al anterior? v2.0
Hoy a las 18:52 por Moira

» Lights and shadows// Privado
Hoy a las 17:46 por Enkil

» Draconians por Mes
Hoy a las 17:32 por Limon

Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

04/06

Directorios y Recursos

09/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving Pets
59/60

Afiliados Normales


A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Trystan el Sáb Nov 21 2015, 11:40

Moira casi me había obligado -sutilmente, eso sí-, a que saliera a que me diera un poco el aire. Había perdido la cuenta de la cantidad de horas que llevaba cuidando de Nyssa tras el rescate. Apenas alcazaba a conciliar el sueño de la preocupación y eso que no menciono si la escuchaba moverse o emitir cualquier ruido. Simplemente estaba preocupado por su recuperación, aunque algunos considerasen esa preocupación como algo excesivo. Francamente, me daba igual. ¿Qué sabrían ellos? Podía decirse que Nyssa era todo lo que me quedaba de mi familia. O bueno, algo parecido, pues mi relación con la pelirroja era ciertamente extraña.

Sin necesidad de mucha explicación sobre ello, Moira supo enseguida lo importante que era para mí, así que me chantajeó, ofreciéndose a quedarse con la pelirroja mientras yo descansaba un poco. Y ya que no era capaz de conciliar el sueño, decidí despejarme dando un garbeo por el bosque, con el arco a la espalda, por si acaso.

Lógicamente, cuidando mis pasos. Seguramente, nuestra búsqueda después del asalto al castillo se habría intensificado y, la verdad, volver a aquella fortaleza no era para nada una de mis prioridades o deseos. En ellos pensaba cuando algo silbó delante de mí. A bastantes pasos, pero aquel ruido me bastó para agacharme con presteza. Lo que me faltaba: salir por primera vez en días y tener un problema. Retrocedí un par de pasos, con la intención de volver al abrigo de los túneles, pero el hecho de no oír nada más se me hizo extraño, así que, decidí indagar.

No pasó mucho rato hasta que consiguiera saber que era uno de mis compañeros. Lo supe principalmente porque pude reconocerlo al haberlo visto varias veces por la base. No obstante, esperé antes de descubrirme, curioso por lo que estaba haciendo. Frente a él, a una distancia considerable había un árbol con el tronco ennegrecido... y varias flechas a su alrededor. ¿Aquello era prácticas de tiro? Aguanté un poco más, hasta que él cargó de nuevo, apuntando a aquel tronco y volviendo a fallar.

- Deberías dejar atrás todo lo que te pueda preocupar... -comenté, mientras salía de entre la maleza, por su lateral. Fue mi forma de anunciar mi llegada, para no asustarle. Aunque si lo hacía y me disparaba como acto reflejo, dudaba enormemente que me acertara-. Todo eso pesa en tu disparo y desvía la flecha sin que te des cuenta... -añadí cuando llegué a él-. ¿Llevas mucho tiempo practicando?




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Invitado el Sáb Nov 21 2015, 23:09

El joven híbrido se llevo las manos a la cabeza, se dio vuelta sobre la cama y lanzó un suspiro, de reojo noto que al lado de la cama, en aquella habitación en las alcantarillas, estaba el arco que aquella mujer dragón le había dado. Sonrío para sí mismo y decidió que debía liberar un poco su mente para dejar de pensar en tantas cosas, partiendo al bosque. Ya conocía un poco las alcantarillas y su sentido de la orientación estaba tomando buen camino, cosa que le resultaba curiosa, pues no estaba acostumbrado a estar ni moverse bajo tierra ni por ella, sino sobre ella, en los tejados de la ciudad de arena, y ahora, de Isaur. La ida a la capital del mundo había resultado ser un giro de 360 grados total para el isaurino.  

Ya habían pasado algunos días desde que los eventos en la plaza se habían suscitado trayendo cierto caos a Talos en el cual, los híbridos, ahora, estaban en boca de todos, considerandoseles una amenaza, abominaciones, o cosas semejantes. El joven híbrido ya estaba acostumbrado a ser llamado así y cosas peores junto a su hermana, incluso por aquellos que en Isaur habían sido su familia, pero, esta vez, parecía distinto. Aquel origen por el que siempre había luchado por que no fuese causado de males mayores, habían generado varias cosas, que no había hecho el isaurino directamente, pero que, ciertamente tenían consideración: estaba más encaprichado de lo normal con un inquisidor dragón que lo consideraba una abominación, y había perdido a su compañero por ser precisamente lo mismo que él, un híbrido, no conforme con eso, los mismos humanos lo estaban considerando algo peor que una amenaza. El joven Bayezid se estaba sintiendo más confundido que de costumbre, eso nunca le había generado tanta confusión y era por eso que quizá no sabía realmente cómo sentirse al ser tener en sus venas sangre de dos razas que desde hacía siglos, estaban en un enfrentamiento que había forjado el mundo donde había nacido, muchos más habiendo conocido que no todos los dragones eran enteramente crueles y no todos los humanos eran realmente victimas, y eso se había acentuado aún más desde que llego a Talos, habiendo conocido a personas...bastante peculiares.

El joven híbrido tenía alrededor de una hora, disparando e intentando darle a un punto fijo que había marcado en el árbol, pero la verdad era, que ni por muy cerca estaba de darle. Todas y cada una de las flechas estaban regadas por el sitio, menos en el árbol. –¡Ah, no me jodas! ¿por qué resulta tan fácil con una jodida daga?– Dijo, desesperado ante su mala puntería con el arco, y lanzó un suspiro, porque así era el isaurino, no se rendía, por muy difícil que pareciera. Se paro de nuevo a una distancia prudencial, intentado recordar como lo había hecho Naire, respiro profundo, tenso la cuerda. –Vamos allá...– Soltó, viendo el punto, y disparó pero algo ocurrió, justo cuando se dispuso a lanzar la flecha la imagen del árbol se trasgirverso y tomo la forma de aquel inquisidor: Akhash. El joven híbrido abrió los ojos como platos y se sobresalto, pero así como apareció, la imagen, desapareció.  Evidentemente el sobresalto y su ya más que mala puntería generaron que fallase, y sintió cierto alivio al ver que aquello no fue más que una jugada de su mente. –Qué me esta ocurriendo...– Dijo en voz baja, con pesadez, pues no sabía que era realmente lo que estaba ocurriendo con aquel inquisidor, del cual ahora sabía más de lo que debía.

Pronto, alguien llegó al sitio. El joven híbrido parecía mas desconectado que de costumbre, por lo que no pudo notar la presencia de quien se acercaba. Giró y no espero que fuese nada más y nada menos que Trystan, el líder de la resistencia. El joven Bayezid trago saliva, pues desde los eventos en la plaza, no había recibido más que malas miradas en la base, aunque él no fuese el culpable directo de las locuras que Daval había hecho, sabía que no pasaría desapercibido todo ese rebullicio, menos con un compañero en las mazmorras. –Ahm...– El isaurino no había tenido oportunidad de hablar directamente con su líder desde que había llegado, así que realmente no sabía como dirigirse a él, ademas de que no estaba acostumbrado a "alias" de autoridad a menos que fuese a manera de mofa para referirse a los soldados con los cuales siempre se metía en problemas. Pensó rápido y opto por ser cortes. –Señor...– Dijo, con cierto nerviosismo, para escuchar las palabras referentes a su último tiro. Miró hacia las flechas por el terreno, y suspiro bajando la mirada y haciendo una mueca de insatisfacción para responder a la pregunta del joven Trystan. –Más o menos, pero mis brazos son demasiado fuertes para hacer cosas delicadas.– Dijo, con una sonrisa y aquel comentario algo arrogante, tipico de Bayezid, intentando amenar la conversación, pero aún sin saber si le esperaba un regaño. –Ya miré usted, llevo espadas, y se lanzar dagas, eso sí que es más fácil, pero esto...– Cosa que era obvia. –No esperé encontrarlo por aquí, este bosque no deja de sorprender.– Dijo, con una sonrisa, esperando ya lo que parecía venir: el regaño, o la hostia.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Trystan el Vie Nov 27 2015, 15:26

Gruñí ligeramente cuando marcó la diferencia de rango. ¿Señor? Cuando tenga barba blanca y no sea capaz de valerme sin un dichoso bastón, consideraría adecuado que me llamaran así-. Te agradecería que dejaras las cortesías para aquellos que realmente lo exigieran… -me encogí ligeramente de hombros antes de tenderle la mano, palma arriba, pidiéndole el arco con el que estaba disparando. Quería echarle un vistazo-. Además, para cualquiera que nos estuviera escuchando… habrías delatado mi rango con facilidad. -comenté con tranquilidad, recordándole indirectamente que desde que yo llegué al cargo de líder, la identidad de éste, en Talos, no la conocía nadie. No obstante, yo seguía en mi empeño en ser uno más. Aunque siempre había alguien nuevo a quién saludar y a quién pedirle que, por favor, se olvidara de todo protocolo conmigo.  

Reí con suavidad, no obstante, por ese comentario-. El tiro con arco es más precisión que delicadeza. Además, la fuerza es requisito para tensar la cuerda… -expliqué-. Te habrías reído de mí, la primera vez que apunté con un arco. -añadí como curiosidad, pues era demasiado pequeño y torpe cuando aquello ocurrió. Aún recordaba la regañina que me llevé por parte de mi padre cuando en vez de disparar la flecha, la cuerda me golpeó en la mejilla. Del sobreesfuerzo para tensarla, descuidé todo lo demás, sin darme cuenta que la flecha no estaba bien colocada. Digno ejemplo de la torpeza personificada.
Ahora tenía la convicción de que había aprendido de años de fallos y tenía una técnica bastante pulida y elaborada. Cualquier arco que cayera en mis manos acaba siendo una extensión de mi cuerpo, precisa, por la que salían certeras y en sucesión, flechas hacia objetivos definidos.

Apreté los labios, asimilando la información que me daba, aunque viniese escondida en una simple broma que me hizo sonreír por un momento-. Bueno, si sabes lanzar dagas, la puntería no debería ser un problema, en realidad. -lo más difícil siempre había sido que la trayectoria imaginaria que marcase la vista, la cumpliera la flecha. Si aquel hombre ya conseguía aquello con armas algo más pesadas, tenía mucho terreno ganado.

Un murmullo de desaprobación salió de mi garganta y tentado estuve de no decir nada. Desafortunadamente, con todo lo que me había pasado en los últimos meses, me había vuelto algo más insolente. Lo justo para quejarme aunque fuera de forma sutil-. No es nada agradable descubrir que los demás piensan que no tengo libertad para salir de las cloacas por ser quien soy. -alcé las cejas de forma fugaz-. Además, el bosque es grande y creo que si yo no hubiera dicho nada, no nos habríamos encontrado.




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Invitado el Dom Nov 29 2015, 00:24

El joven híbrido se sintió algo apenado, pues aun no conocía bien a Trystan y su nuevo líder, pero le agradaba saber que podía tratarlo de igual, empezaba a sentirse más en familia, aunque, los acontecimientos de Talos ocurridos recientemente no fueran precisamente los de una familia normal. –Ya, perdona, no fue mi intención, ya sabes…no quiero faltar el respeto y eso. Soy nuevo y pues, no te había visto, no sabía cómo ibas a reaccionar, pero…fue mejor de lo que espere.– Dijo, encogiéndose de hombros, porque sí, cuando le hablaban de un líder, eso esperaba Bayezid, precisamente un líder al cual se le debía respeto, ya había dado por sentado eso cuando decidió unirse a los terroristas. Le miró escuchando su anécdota sobre la primera vez que tomó un arco y le vino a la cabeza la imagen de aquella dragona que se echo a reír de él. –Y que lo digas…ya la dragona que me lo dio se rió de mí como si yo no estuviese ahí…que cojones…– Bufo para sí. Pero con una ligera sonrisa, más que causarle disgusto, le causaba decepción, pues había quedado como un inexperto delante de una fémina, típico orgullo de hombre.  

El joven hibrido escuchó lo referente a las dagas, cayendo en cuenta de las palabras del líder terrorista. Miró de nuevo hacia el árbol y las flechas que había desperdiciado aquella tarde.  Miró de nuevo al líder que le habló con especial y sutil insolencia, cosa que no pasó inadvertida para el perspicaz isaurino. –Ya…pero bueno, con tanto jaleo uno hace al líder ocupado, pero está bien salir de vez en cuando, que si no terminas drogado con tanto olor a excremento dragonico.– Soltó algo divertido, sobre lo que significaba estar en las cloacas y le tendió el arco al líder terrorista. –Es un arco de buena calidad, no había visto uno tan bien tallado, aunque…ya debía suponerlo.– Y eso era porque quien se lo había dado, era una de las dragonas más adineradas de de Talos, porque sí, el joven hibrido no solo se había quedado con lo que Naire le había dicho, sino que se preocupo en averiguar un poco quien era o por lo menos en saber cómo se le conocía.

–Oiga…– Corrigió. –O que diga, Trystan. Bueno, lo que paso en plaza…y la captura de Daval…bueno, no pude hacer nada, ese ojos rojos tiene un carácter de bestia.– Suspiro. –Y mira que no exagero con lo de bestia, no es nada más que se pueda convertir en una.– Prosiguió, pensando y dando por hecho que ya su líder estaba al tanto de todo lo ocurrido, pero sintiéndose algo frustrado ante no haber podido haber hecho más, cosa, que el joven híbrido estaba dispuesto a arreglar, fuese como fuese. –Pero, antes de que se le culpe de algo o a mí, quiero que tengas en cuenta que he puesto en marcha un plan para rescatarlo, Aldrik se ha prestado a ayudarme, no voy a dejarle ahí con esos dragones, después de todo, sigue siendo uno de nosotros ¿no? – Dijo, sonriente y confiado. Típico del joven híbrido, así lo sentía Bayezid, así quería sentirlo, la resistencia era ahora su nueva familia, y los protegería, como lo hizo con quienes estuvo en Isaur, antes de que le traicionaran, por ser lo que era.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Trystan el Miér Dic 02 2015, 23:04

Una de mis cejas se levantó sin poderlo evitar. Estaba bien su manera de mostrarme respeto. De hecho, podía agradecerlo de no ser porque a su vez, esos modos protocolarios tácitos a mi cargo, me descubrían. Seguía pensando que no era la única manera de mostrar respeto, pero cada uno elegía la que más fácil le fuera. Siempre había sido así. Los líderes anteriores habían usado la fuerza para convencer, mientras que yo prefería el uso de la razón y la palabra. Había sido difícil encontrar el punto exacto para que la gente confiara en mí, pese a que en el último año los actos terroristas habían pegado más en el yugo draconiano y empezaba a culpárseme de irreflexivo y ambicioso por todas esas vidas perdidas. Estábamos en guerra, las pérdidas eran siempre daños colaterales. Y se pensarían que a mí no me dolía... Acabé soltando una risa por lo bajo ante su explicación-. ¿Tan mala fama tengo en los túneles? -pregunté con cierta diversión. ¿Tan inalcanzable y austero se me veía cuando intentaba ser lo más cercano posible? ¡Qué pérdida de tiempo, ¿no? Igual convenía empezar a cumplir con dicho bulo y así los ataques, las muertes y mi aparente indiferencia estarían justificados.

Dragona, ¿eh? Algo se removió entre mis tripas-. Tienen esa facilidad para burlarse de nosotros… -murmuré. Cuando me di cuenta uno de mis puños estaba blanquecino de la presión-. Mmm, podría ayudarte con ello. Quizás la próxima vez que te la encuentres no se ría tanto.

Seguí su mirada hacia el árbol, interesado. Quizás viese algo en mis palabras que le ayudara a entender por qué no se le estaba dando tan bien con el arco como con sus dagas. Reí suavemente, con sonrisa torcida por esa broma, sin querer alargar más el tema que trataba el derecho del líder a descansar fuera de la base-. Tengo el olfato tan acostumbrado a ese olor que ya no sabría decirte si tomo el aire para intentar olvidarlo por un rato. -contesté a su comentario, con un ápice de resignación. En su día cuando nací, éramos pocos los que lo hicimos en las cloacas.
Por suerte, aquel arco que aceptó a tenderme me desvió de aquella línea de recuerdos. Asentí, al comprobar sus palabras, repasando cada línea de la madera con las yemas de mis dedos. Sin cargarlo, lo así por la empuñadura y tensé tanto el brazo como la cuerda con la otra mano, apuntando con una flecha imaginaria-. Es bueno, sí. -murmuré al relajar la postura de nuevo, bajando el arma-. Lo que debería facilitarte aún más el acertar. -no lograba entender qué le bloqueaba si él mismo decía controlar las dagas. A mi parecer, éstas eran mucho más complicadas.

Sonreí de lado ante la mención de Daval. Lo conocía de haber hablado un par de veces con él. Y sí, aquellos ojos rojos eran difíciles de olvidar. Y su ímpetu también. Asentí ante aquella descripción-. No hay culpables en esto... -me interrumpí cuando escuché lo que planeaba. Estuve tentado de convencerle para que no siguiera adelante con ello pero, ¿acaso no había hecho yo lo mismo hacía días? ¿Qué derecho tenía yo entonces a obligarlo a no arriesgarse por otro de los nuestros? Lo miré, antes de tragar saliva, mientras sopesaba mis opciones-. Necesitarás más ayuda que esa... -dije finalmente, antes de alzar las cejas-. Y creo que deberíamos empezar por esa habilidad con el arco sin falta. -le recordé, antes de concretar nada más.

Volvíamos a tener el tiempo en nuestra contra.




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Invitado el Mar Dic 15 2015, 06:15

–Pues no sé, cuando me dicen líder, no espero precisamente al más jovial. Ya sabes, la costumbre de vivir con dragones…– Dijo Bayezid, pero sabía que no todos los dragones eran déspotas, y que todos los humanos no eran enteramente buenos tampoco, además, le hecho de formar parte de una organización ahora mas organizada, que suponía luchar por un ideal en concreto, era algo nuevo para él, si bien el joven híbrido había mantenido una “lucha” en Isaur, no paso de solo ayudar a otros, y proteger a los suyos como mejor pudiese hacerlo, ahora, unirse a un grupo que la mismísima Reina Madre había calificado de terroristas y consideraba una amenaza, era algo más grande para él. El joven híbrido no puedo evitar sonreír ante el comentario del terrorista frente él, parece que de alguna manera se estaban podían entender, a lo que el isaurino respondió jovialmente con una sonrisa en sus labios. –Y que lo digas… pero mira, que la dejaré hacerlo de nuevo, ¿eh?– Dijo, pues estaba decidido a enfrentar el reto que se la mujer dragón e había supuesto. Rendirse era algo que Bayezid no conocía, a su manera, sabía cómo salirse con la suya siempre.

El joven híbrido se cruzo de brazos,  y escuchó sus palabras, pues en cuestión de arcos, no sabía absolutamente nada, mas bien, no sabía absolutamente nada de ese tema en particular, no le había llamado la atención la herrería más que para tener un par de espadas y aprender a usarlas, porque se había visto obligado a hacerlo, aunque, si bien no sabía bien sobre el tema, el hecho de acostumbrarse a explotar sus habilidades le había dado algo de experiencia, sabía diferenciar una buena espada de una de mala calidad, más que por saber de herrería, por su experiencia con ellas. Al escuchar aquello último suspiro con pesadez, algo decepcionado, pensando que realmente era un torpe, si el rebelde frente a él tenía razón en sus palabras.

Al haber explicado las cosas sobre la captura de híbrido de ojos rojos, el joven Bayezid se espero una reacción un poco más arisca, estaba dispuesto a enfrentar la situación, además, ya estaba acostumbrado a los problemas, pero, la respuesta del líder resistente le hizo fruncir el ceño y pronto dibujar una sonrisa ligera sonrisa en sus labios, viendo a Trystan a los ojos. –Pues bien…– Miró hacia el punto donde se supone debían clavarse las flechas y puso los brazos sobre su nuca, estirándose. –Tú dime qué debo hacer.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Trystan el Mar Dic 15 2015, 20:15

Enarqué una ceja. ¿Jovial? ¿Yo? Oh, sí, el alma de la fiesta. Estuve tentado de reírme, mas sólo alcancé a sonreír, mientras negaba, divertido, con la cabeza-. No tengo motivos para ser arisco con los de mi condición rebelde, me temo. -comenté como simple explicación. No me gustaba serlo tampoco. Como bien había dicho, vivíamos en un mundo de dragones, en el que la suficiencia y el ego estaba a la orden del día. Para los que no fuéramos de esa misma raza, pocas sonrisas, poca suavidad y poca tolerancia.

Asentí una sola vez, realmente satisfecho de que aquel hombre no pareciera querer darse por vencido pese a su peculiar torpeza con unas pocas flechas. Era algo loable el seguir pese a las adversidades que te pudieran ir golpeando a lo largo de tu camino para desviarte de él.
No me extrañó la calidad del arma, viniendo de un dragón. Otro gallo cantaría si lo hubiera recibido de manos de un humano. Aquellas bestias tenían todo el tiempo del mundo para dedicarse a cada cosa que hicieran, no como nosotros que veníamos una fecha de caducidad preestablecida.

Bien, aparte de toda conversación añadida que poco o nada tuviera que ver con esa falta de tino de aquel muchacho, quedaba centrarse en el objetivo principal. Por hoy, sería mejorar su puntería, para ayudar a una causa mayor como era ayudar al pobre Daval-. De todas formas, me gustaría que me pusieras al corriente de lo que tienes pensado hacer para irrumpir en el castillo. O cómo pretendes sacarle de las mazmorras… -estaba claro que dos cabezas pensaban más que una y si tenía algún cabo sin atar en su plan, podía echarle una mano-. Hmmm… Déjame ver cómo tensas el arco. Quizás haya algún mal vicio que sea el causante de que las flechas no alcancen su objetivo como deben. -me interesé mientras le tendía el arco de nuevo, dispuesto a esperar y observar con ojo analítico la postura que adoptaba, la tensión que aplicaba a la cuerda o la precipitación con la que disparaba.




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Invitado el Jue Dic 24 2015, 03:59

El joven híbrido asintió con una leve sonrisa, esta vez mostrando parte de su dentadura a las las palabras del líder resistente, mirando hacia el suelo. Ciertamente la conversación lo había sacado un poco de sus pensamientos, todo cuando le embargaba en la mente y estaba haciendo que la mente del joven híbrido se sintiera un poco tensa, poco mas de lo normal y de una manera peculiar, pues el pensamiento que tenía en mente desde lo poco que había vivido con aquel inquisidor de nombre Akhash le tenía algo tenso, no solo porque le gustase, sino, porque al sentir aquellas palabras tan resonantes, tan frías...ciertamente no era el primer dragón que conocía en semejante situación, pero esta vez, si contusión sobre saber que lugar debía tomar, había quizá llegado al punto cumbre del joven isaurino, teniendo a humanos de un lado, y a dragones de otro, y viéndose como el resultado de una guerra que poco dejaba de tener sentido, ¿había estado siempre en el lado correcto? ¿acaso los dragones tenían razón en odiar de tal manera a los humanos? los mismos humanos que el joven Bayezid en ocasiones había ayudado, le habían aceptado, pero también, le habían rechazado.

Al mismo tiempo otra cosa ocurría por su cabeza, aquella mujer dragón que se hacia llamar así misma la Dama del Diamante, y la imagen de la dragona tocando su vientre ante la situación que ahora se suscitaba para la raza de los dragones al no poder concebir, no pudo olvidar aquella expresión, y eso estaba acompañado de aquella promesa que había hecho de volver a verle. El líder de la resistencia llamó la atención del isaurino, quien le miró y tomó el arco, viéndolo algunos segundos y escuchando las palabras de quien ahora se estaba dedicando a enseñarle, enseñanza que se dispuso a aceptar sin objeción alguna. –Pues, veraz, referente a las dagas...no es que sea precisamente un lanzador de dagas, si bien es un estilo usado en Isaur por algunos hombres del desierto, adopte su estilo a ojo de águila...estar en las calles te hace convertirte en una rata arisca.– Dijo, algo sonriente para que la explicación no sonara a "dar lastima", tomándose aquello a la ligera. –Se lanzar una o dos dagas correctamente, pero debo tomarme mi tiempo para hacerlo, ahora, si hablamos de espadas, aunque no tengo un entrenamiento propiamente dicho, digamos que tengo buen ojo. Tuve que aprender a manejarla lo más rápido posible...y en el camino obtuve algo de ambidiestrismo...ya sabes lo que dicen, una mano lava la otra y las dos lavan la cara.– Se dedico a explicar el joven Bayezid para dejar en claro que efectivamente lo del arco sería otra cosa totalmente distinta. –Soy mejor esquivando flechas que lanzandolas.

Siguió las indicaciones del líder resistente y se dispuso a tensar el arco, como había visto que se hacía. Pronto, recordó como hacía para ser tan certero con esa daga que le había dado su madre, recordando la respiración, el sonido del viento, un blanco en movimiento solía ser más fácil que uno fijo y eso lo tenía claro, así que aliviano un poco los brazos. –Bueno, vamos de nuevo.– Pero, justo cuando tensó el arco de nuevo aquello ocurrió...una imagen: Akhash, con aquella misma mirada fría que había puesto en ese callejón, una frialdad tal que era casi palpable. Ante eso, que fue en cuestión de segundos, cerró los ojos con y dejo de tensar el arco, mostrando su clara incomodidad y dejando que el estrés que estaba en su mente fuera totalmente visible. –¡Ahh...demonios, maldito Akhash!– Dijo, dándole la espalda al líder resistente y yendo cerca de un arbol para golpear con fuerza, sintiéndose claramente frustrado. –Lo siento...– Dijo, respirando hondo e intentando recuperar la calma. –Lo siento Trystan, no puedo...
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Trystan el Vie Dic 25 2015, 23:05

Escuché su explicación con relativa atención-. Las flechas en comparación con las espadas o las dagas, pesan muchísimo menos. Y ahí es donde puede estar la dificultad para ti… -me encogí de hombros, contemplando esa posibilidad. Podía ser más o menos complicado, dependía más de su actitud en vez de su aptitud. Me dispuse a mirarlo mientras se colocaba. Su posición inicial cuando tensó el arco no era mala en absoluto. Supuse que aquel hombre había tenido ocasión de ver a más de un humano -o híbrido- disparar flechas, aunque él no lo hubiera intentado antes.

Parecía concentrado, más, al menos, de lo que yo le había visto antes de que saliese de mi escondite para hablar con él. La calma con la que estiraba el brazo, entrecerraba ligeramente uno de sus ojos, controlaba la respiración que marcaba su pecho. Daba la impresión de que esa vez si lo iba a conseguir.

Pero mi ceño se arrugó por aquella reacción suya. El árbol tembló visiblemente ante su golpe ya a unos pasos de mí. Tuve mi momento de duda, por mantener la distancia o acercarme. Finalmente opté por lo último, con cierta inquietud-. No puedes darte por vencido sin siquiera intentarlo. -¿no iba a aprovechar siquiera que yo le pudiera aconsejar sobre sus modos a la hora de disparar o dejarme darle alguna recomendación? Lo escuché, blanqueando parcialmente los nudillos por ese derrotismo tan rápido-. Me queda claro que tienes preocupaciones… -como todos a esas alturas y en aquella situación tan hostil-. Pero no deberías dejar que sean ellas las que marquen tu desesperación. -algo difícil, lo reconozco. Pero no imposible-. Yo sé que puedes. -esa fe inherente en cualquier compañero se me antojaba muchas veces como ridícula-. Lo que no creo es que pretendas hacerme creer que no eres capaz después de haber llegado hasta aquí. -seguía de espaldas a mí mientras yo hablaba, pero no me importaba. No pretendía que me contara sus más oscuros secretos y muchas personas eran incapaces de no mostrarlas en el rostro como un simple e involuntario espejo-. Pero te toca a ti decidir si quieres seguir con ello o no… -porque, francamente y después de todo aquello, tenía claro que ninguno queríamos perder el tiempo si él no quería aprender. O intentarlo siquiera.




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Invitado el Mar Dic 29 2015, 23:11

El joven híbrido se mantuvo de espaldas, la frustración seguía presente y las palabras del líder resistente las escuchó con atención, no hizo más que liberar un gran suspiro ante esa última frase. –Trystan...– Dijo, sin atender a mirarle aún. –Dime, ¿de verdad  crees que los híbridos tenemos un lugar en este mundo o...– Cerró el puño derecho con fuerza, porque recordaba todas y cada una de las palabras de Akhash, recordandole que su mera existencia no era más que un error, y si bien el joven híbrido había aprendido a vivir ya con esa clase de adjetivos en Isaur, no olvidaba porque su anterior familia lo había traicionado, el hecho de ser el producto de una guerra que era mucho más antigua que su existencia misma, lo dejaba en un estado de confusión absoluta, aun habiendo conocido la la crueldad humana, y la crueldad de los dragones, pero teniendo en cuenta también que definitivamente existían personas diferentes, y eso le hacía aún más, de que lado estar, saber quien, en todo esta entramada situación tenía realmente la razón. –...Crees que somos simplemente un error?

El joven isaurino volvió a suspirar, pensando solo en aquello que tenía, su hermana, y en la situación en la que quizá muchos híbridos se habían encontrado: solos. –He vivido toda mi vida intentando proteger a aquellos que son más débiles, intentando hacer que nadie más sufra los desvarios de este sistema, pero...también he sido traicionado por humanos...– Aquellas palabras se cargaron de amargura, el típico isaurino, siempre elocuente y jovial, había quedado atrás en ese momento. –Y entiendo perfectamente el rencor de los dragones.– Y era más, porque si una vez, como contaban las historias que su madre le había enseñado y que generalmente se hablaban y eran de conocimiento general, los dragones fueron cazados, perseguidos, masacrados y pisoteados, ahora eran los híbridos quienes estaban en la misma situación. La presa se había convertido en cazador, y no solamente tras la raza que los asesinó, sino también bajo la persecución de una nueva presa, los híbridos. –Pero se que hay personas diferentes, las he visto.– Dijo, pensando unos segundos en la Dama del Diamante, recordando aquel gesto en el que poso sus manos sobre su vientre. –O creí haberlas visto.– Concluyó el joven híbrido, recordando esta vez a Akhash, recordando la frialdad de sus palabras, la oscuridad en la ese dragón estaba hundido, en la cual parecía que el joven híbrido, no tenía posibilidad alguna de intervenir y teniendo en cuenta toda esa ira que su compañero resistente, Daval, tenía consigo.

El joven híbrido dejo caer su cabeza sobre el árbol, arrescontandose de la madera de este, aún sin dirigirle mirada al líder resistente. A pesar de tener una edad bastante adulta ya en años humanos, su madurez mental muchas veces iba mas acorde a la edad que aparentaba en su forma humana gracias a su condición de híbrido. Suspiró nuevamente con pesadez y cerro los ojos. –No sé si estoy del lado correcto...– Y, aparatosamente un par de lagrimas cayeron al suelo, recorriendo sus mejillas, ante tal frustración y confusión que hasta ahora no se había visto en la obligación de enfrentar. –No sé ni siquiera realmente si de verdad mi lucha ha tenido algún sentido, más que el de sobrevivir...me gustaría pensar que no.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Trystan el Miér Dic 30 2015, 17:45

Enarqué mis cejas ante esa pregunta, durante un momento. No dejé de mirarlo, aunque él aún me diera la espalda-. Conozco demasiados híbridos a los que aprecio como para pensar que sois un error. -realmente, yo estaba condicionado, pues era de esos pocos humanos que llegaron a tener descendencia con una dragona o, mismamente, mi amiga de toda la vida resultó ser una híbrida, después de años ignorando ese pequeño gran detalle. ¿Negarles el derecho a existir? Eso nunca, aunque pudiera ser el único que pensara así. Me daba igual-. Para la inmensa mayoría de los dragones, sois algo antinatural… e incluso para algunos de nosotros -añadí, refiriéndome a los humanos-. Pero, para mí no. Creo firmemente que tenéis el mismo derecho que cualquiera a vivir. -después de todo, los humanos, según los dragones, nacimos para servir sus caprichos, pagando así la venganza de aquella raza por la persecución que sufrieron hacía siglos. ¿Acaso nosotros no merecíamos también ese derecho? ¿Acaso no lo merecían los híbridos? Su origen directamente los sentenciaba. Y eso era una de tantas cosas que yo me estaba esforzando por cambiar.

Fruncí el ceño, cuando escuché la palabra traición de sus labios. A mi mente, acudió, sin duda ni demora, aquella última conversación con Derek, después de que se descubriera lo que él había hecho-. Por desgracia, la traición es algo que prima hoy en día. -lo sabía, también lo había vivido muy de cerca. Pareciera que ya no existía persona en la que confiar-. Todos queremos sobrevivir, sin importar a quién pisar en el camino. Pero yo no soy así. Tu vida no dista mucho de la mía, al parecer. -mi elección siempre había sido defender a todo el que me cruzara y que lo necesitase. Tremendamente protector de los míos.

Y la Resistencia siempre había sido mi familia.

Su confesión me dejó anonadado. Tanto que, de manera inconsciente, mi mano fue a parar a la empuñadura de mi espada. Me forcé a mantener la tranquilidad, pese a la tensión que me invadió-. Entiendo perfectamente que tengas tus dudas. Pero déjame preguntarte algo: ¿qué crees que es lo mejor: vivir con libertad conforme a tus creencias, tu naturaleza, habiendo luchado por ellas y habiéndolas defendido, o sobrevivir en un mundo en el que corres constante peligro, amenazado por pensar diferente o por ser diferente? -suspiré, tragué algo de saliva y continué, antes de darle tiempo a contestar:-. Yo lucho por lo primero, estando en ese mundo de la segunda opción.  -enuncié, realmente convencido, mas con tono suave, nada brusco-. Yo no puedo pelear por ti, pero sí por esa libertad de tener una vida normal. Eres dueño de la decisión de qué hacer con la tuya. Pero necesito saber si realmente estás conmigo o prefieres entregarte a la crueldad de una reina, que yo quiero exterminar. -una que nunca aceptará la raza a la que él pertenecía.




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Invitado el Lun Ene 11 2016, 00:46

Aquellas palabras talaron en el pensamiento del joven híbrido, recordando a su madre, tal como ella se las había dicho alguna vez, y por el que debía sobrevivir, recordó que, la única vez que se refirió a su padre fue con un suspiro, y una mirada melancólica, nunca con odio a ese dragón en particular, ni hacia ningún otro, y que por eso, aún creía que entre dragones habían algunos que eran distintos, aún así, eso, de momento. El joven híbrido miro al árbol, y recordó que tenía algo en la base por lo que luchar, a quien proteger, a quienes proteger, y a quienes había protegido siempre: a aquellos que tenían la mala suerte de nacer en el mundo jerarquizado que los dragones habían formado. Y ¿qué era lo que Bayezid siempre había sido en la bota de todo dragón? Eso, una piedra, muy molesta de por si, en el zapato de todo reptil, por los débiles, fueren quienes fueran, y ahora mismo, lo eran humanos, e híbridos. No había opción, por eso debía seguir su lucha, sin importar quien estuviese en el poder, siempre habrían quienes saldrían menos beneficiados, el lo sabía, lo había vivido en carne propia.

Al mismo tiempo, si bien ahora que era miembro de la resistencia y esta lucha implicaba una cosa mucho más grande que solo proteger a otros, se basaba en lo mismo, a diferencia de su anterior familia, esta era aún más grande, y variada, porque entre las filas de la resistencia, había visto dragones, y eso era algo que daba a entender que, estaba en el lugar correcto, se luchaba por un mundo de iguales, para darles un lugar a todos, eso era al menos para el joven híbrido algo que le aseguraría aquello por lo que durante mucho tiempo había tenido que ocultarse, y aprender a sobrevivir para cuidar a quien más amaba: seguridad. El joven hibrido se irguió de pensando en todo aquello, y recordando la oscuridad que rodeaban ahora mismo a Akhash, una oscuridad que había generado el mundo actual en cual vivían y que, ahora mismo el líder resistente, como él, tenía esperanza de difuminar. Presiono el arco, mirándose las manos, y suspiro, limpiando aquellas lagrimas.

Se giro y de nuevo encaró a Trystan. Camino hasta la posición que había tomado, respiro profundo, con el arco tensado, viendo al blanco, y siguiendo los consejos del líder resistente, y al soltar la flecha, esta dio, justo en el blanco. –¡Wuju!, ya era hora…– Giro y volvió a mirar a Trystan. –No estoy listo para ensartar manzanas en movimiento como la Señora del Diamante, pero, por algo de empieza. Tendrá que devolverme mi daga.– Dijo algo divertido y sonriente, como solía hacerlo. Después de eso, un pequeño silencio surco la conversación nuevamente, y por fin el joven isaurino abrió la boca, para darle una respuesta correcta a su líder. –No te voy a traicionar, Trystan. Estoy contigo, hasta el final.– Intentó que no fuese tan vergonzoso el momento porque la peculiar personalidad jovial y algo orgullosa del joven híbrido no se lo permitía de ves en cuando. –Y bueno, tengo un hibrido malhumorado que salvar...así que dime, ¿qué más debo saber?
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Trystan el Lun Ene 11 2016, 16:05

Palmeé su hombro un par de veces, infundiéndole ánimos. O intentándolo, al menos. Esa preocupación por sus dudas, por esa falta de determinación en sus objetivos, seguía ahí. Como líder, como referencia dentro de la Resistencia, no tenía gana alguna de que me traicionaran. Y como Trystan tampoco. Llevaba toda mi vida formando parte del bando rebelde, del luchador, del que aún tiene esperanzas de cambiar el mundo. Y, pese a que conseguí que la Resistencia fuese una unidad, organizada y fuerte, tal vez, me seguía planteando demasiado si yo era bueno para el cargo. Ser líder me había otorgado poder y algo de carácter, pero también, había hecho que perdiera a mi familia. Apreté los labios fugazmente ante el recuerdo, justo para volver a ver la clara mirada de Bayezid, una vez vuelto hacia mí.

Lo seguí con la mirada, mientras se colocaba para un nuevo intento de disparo... y sonreí con orgullo al ver que acertaba-. ¡Estupendo! -halagué, acercándome a él otra vez. Reí con suavidad por su broma-. Bueno, estamos a tiempo de que sigas practicando y alcances a acertar entre ceja y ceja de cualquier enemigo. -alcé mi ceja por un instante. Aquello requería años de práctica. De hecho, yo raras veces lo había conseguido, pero quién sabe. A lo mejor, mi compañero aprendía mucho más rápido y mejor que yo.

Asentí, aliviado, ante esa respuesta, asegurándome que seguiría ayudándome a luchar por lo que siempre pensé que nos merecíamos. Siempre venía realmente bien que mis propios compañeros me recordasen que no estaba sólo, aunque fuera impulsados por una arenga tan simple y cierta como mi objetivo como líder-. Perfeccionemos esa técnica tuya recién adquirida, pues. -sugerí con ánimo, por la conversación, por el momento. Daba gusto un momento tan distendido, pese a las dudas, la tensión y ese plan en ciernes que aquel hombre tenía en mente.

De hecho, cuando lo volvió a mencionar, me crucé de brazos, mientras reflexionaba con rapidez-. Hmm... creo que podríamos hablar con Moira... -fruncí el ceño por un momento-. Ella conoce de sobra el castillo y quizás pueda ayudar, dando indicaciones para entrar y salir con la mayor presteza sin llamar la atención. -no por nada, de no ser por la morena, Nyssa aún seguiría en las mazmorras-. Creo que será lo más apropiado si queremos a Daval de vuelta y no acompañarlo entre rejas...




This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Invitado el Vie Ene 15 2016, 06:19

El joven híbrido atisbo al halago del líder resistente, de manera picara y jovial, parecía que nuevamente el ánimo, de alguna manera, tras aquella conversación, le había vuelto. –Pues, es cuestión de…ojo isaurino.– Dijo, en tono divertido, para reír junto a Trystan viéndole después de aquella flecha se hubiese clavado con excito. –Ah, pues mira que…ya clave la primera, toca la otra…– Volvió a colocarse en posición, intentando de nuevo repetir aquel golpe certero a través del cual había demostrado su nueva habilidad adquirida, pero, este, esta vez, fallo, aunque, no de la misma manera que las otras veces. La flecha se clavo cerca de la madera del árbol, pero sin dar al blanco, nuevamente el joven isaurino había fracaso, pero aun así estuvo más cerca. –Bueno, las cosas buenas no ocurren dos veces, ¿no?– Dijo, encogiéndose de hombros ante su nuevo fracaso, pero, consciente de que si quería seguir haciendo aquellos tiros, debía perfeccionar esa técnica sin duda. –Claro.– Respondió, al líder resistente sobre su oferta de perfeccionar la técnica.

Escuchó sobre aquella miembro de la resistencia a la cual aún no conocía y, una ayuda tan acertada como aquella para el joven híbrido no podía haber caído mejor, pues, la verdad era, que el isaurino aún no tenía idea de cómo entrar al castillo ya que no lo conocía, pero, así era Bayezid, si bien tenía una perspicacia bastante certera, siempre era usada en el momento, muy pocas veces, o casi nunca, planeaba algo de manera tan detallada, pero tratándose de un rescate y algo tan grande, esto lo requería. –Todo lo que sea necesario para devolverlo con nosotros…– Hizo una pausa, para proseguir, haciendo una broma referente a aquello. –Y lo que sea necesario para que no termine convirtiéndose en dragón y derrumbando el castillo…si no es que lo hace antes.– Dijo, pensando en aquello quizá más que una broma podría ser verdad.

–Bueno, hay que…– No terminó la frase, cuando un sonido interrumpió la conversación y provino de las tripas del joven isaurino, debido a todo lo ocurrido, había estado tan frustrado con aquellos últimos sucesos, que había dedicado poco tiempo a comer algo, cosa que, también podía justificar sus constantes fallos con el tiro al arco. –Ahh…– Miró al líder resistente, sintiéndose apenado por aquello, pues, sin duda el jovial Bayezid no sabía cómo actuar cuando quedaba en ridículo, así que pensó rápido, intentando que aquello pasara por alto y tomándolo nuevamente con broma. –Hace días que no robo algunas manzanas en el mercado…me caerían bien, mira, este cuerpo no se mantiene solo…requiere esfuerzo. Créeme, que verle la cara a ese comerciante que vende manzanas no es algo que se vea todos los días… ¿te parece si volvemos a la base?– Pregunto. –El árbol estará agradecido de que no falle más…  
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Trystan el Sáb Ene 16 2016, 03:32

Sonreí por ese añadido suyo-. Aprovecha, tú que lo tienes… -añadí, observando cómo se preparaba para un segundo intento que, lamentablemente, no fue tan certero como el primero. Iba a articular nuevas palabras de ánimo cuando escuché su resignación. No parecía desanimado cosa que me alivió-. Lo importante es no dejar de intentarlo. -concluí. Ojalá tuviera presente esas palabras y pudiera aplicarlas a cualquier cosa que hiciera. Eran simples, pero certeras. Una buena regla aplicable a demasiadas cosas en la vida.

Asentí al ver esa convicción para rescatar a Daval. De ahí saqué esa sensación de compañerismo que consideraba tan importante en la Resistencia. La misma que había intentado fomentar en todo el tiempo que llevaba de líder. Que tampoco era mucho en realidad-. Esperemos que no haya que drogarlo para sacarlo. Como peso muerto, complicaría un poco las cosas. -bromeé, aunque supiese perfectamente lo que implicaba una persona inconsciente en un rescate. Porque no sólo era su incapacidad para ayudar, si no que, la persona que lo llevara encima también se vería drásticamente limitada-. Por eso intentaremos que sea lo más rápido y disimulado posible. -seguía contando con la ayuda de la morena para ello. Porque tenía la sospecha de que ese camino que utilizamos nosotros para liberar a Nyssa podría estar hasta tapiado. Puede que con un poco de suerte, sólo, vigilado. Pero aún así, seguía siendo arriesgado volver a pasar por esa zona.

Sonreí al borde de la risa cuando escuché sus palabras, como simple excusa para ese rugir de tripas que alcancé a escuchar-. Pero, hombre… En la base tenemos carne de venado seco para que no pases hambre. -Moira había estado haciendo un gran trabajo, recopilando alimento para todos. No sólo ya carne, que había sido ahumada y secada para que aguantara más, sino también pescado y hasta alguna fruta que tardaba en madurar. Gracias a eso, no habíamos acusado tanto la hambruna, pero claro, no todo el mundo tenía ese dato-. Vamos, te llevaré a las cocinas, a ver si encontramos a alguien que nos dé acceso a la despensa. -comenté mientras ponía una mano en su hombro-. Puedes volver a molestar al árbol más tarde… o bien, utilizar las estancias de entrenamiento que hay en la base… -agregué, sin saber muy bien si a aquel hombre le gustaría entrenar en el interior de las alcantarillas. No había la misma claridad, eso estaba claro.

Siempre se puede probar, pensé mientras poníamos rumbo de vuelta.





This above all: to thine own self be true
avatar
Trystan
Heartless

Mensajes : 1280

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A couple of rules, a bunch of gut feelings | Bay

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.