Novedades

- (15/07) Ya están disponibles novedades de Julio, ¡no te las pierdas!

- (15/07) Ya podéis pedir los dracs del mes de Julio.

- (15/07) En el pregón, nueva entrevista a Vaurien.

- (15/07) ¿Quieres tener un negocio privado? Pásate por aquí.

- (15/07) Importante: Nuevas normas de las búsquedas y las minitramas ¡Pasaros a mirarlas! ¡Hay tablilla nueva!

- (15/07) ¿Quieres conocer nuestro índice del foro? Pásate por aquí.

Últimos temas
» ¿Hasta pronto? | Privado
Hoy a las 09:38 por Thurdok

» El renacer del pasado | Miraak
Hoy a las 09:11 por Thurdok

» Tragos de fuego- Zeddykos
Hoy a las 08:56 por Zeddykos

» Firmería v 2.0
Hoy a las 07:29 por Lilit

» Pipes of Peace [Minitrama Army+Plus]
Hoy a las 06:58 por Arian

» Senda Cromática - El color del fuego
Hoy a las 06:17 por Thurdok

» Draconians por Cerrar Temas
Hoy a las 06:12 por Thurdok

» Desesperanza | D'tark
Hoy a las 06:10 por Thurdok

» How can something so beautiful be dangerous? | [THURDOK]
Hoy a las 05:52 por Thurdok

» Hot Meal - Privado -
Hoy a las 05:39 por Drael

Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

03/06

Directorios y Recursos

08/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving Pets
60/60

Afiliados Normales


Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Aldrik el Miér Ene 06 2016, 00:19

Cerró los ojos al contacto de los labios ajenos, encontrándolos inusualmente cálidos pero más allá de ello, suaves. Se sentía perdido en un mar de sensaciones que no sabía afrontar, ahogándose conforme el dragón fue reclamando poco a poco y fortuitamente cada rincón de su cuerpo. La mesa era incómoda, dura como ella sola, pero en peores lugares había estado recostado Aldrik, su cama allá en casa por ejemplo, que no era ninguna maravilla. La diferencia se reducía sin duda a factores de precio, encontrándose allí rodeado de lujos frente a su modesto y excesivamente 'minimalista' apartamento. La palabra 'apartamento' tal vez fuera además una exageración de los hechos vista la realidad... pero no estaba allí junto a Letyko para pensar sobre muebles, maldita sea.

Se dejó, llevando una de las manos a la nuca de Letyko, y la acarició con los dedos, bajando hacia los omoplatos para crear círculos en su piel. Se sentía vulnerable, demasiado expuesto para lo que acostumbraba, y es que si bien Aldrik se había acostado con otros antes, no era alguien que se entregara fácilmente a cualquiera. ¿Qué cambiaba ahora entonces? Por algún motivo, allí, en aquel salón que daba a un despacho, a ojos de nadie, parecía lo correcto.

Jadeó con suavidad rozando apenas los labios ajenos con los propios, y apoyó la frente en la contraria, entregándose a los besos del inquisidor inmediatamente después. La calidez era abrumadora, pero agradable pese a ello, y el humano no tardó en acostumbrarse, mordiendo el labio inferior del contrario y tirando de este. Sintió la respiración acelerada aun con la ausencia de corazón, y evaluó por primera vez una sensación como esa, sin haberla experimentado antes.  Lo notaba muy cerca de él aun así, en el pecho de Letyko, volviéndole humano sin saberlo con cada latido como no lo había sido en meses, y por ello se permitió sentir, dejarse arrastrar por lo que le hacía.

Deslizó las manos por sus costados, acariciando las escamas una vez las descubrió con los dedos, y jugó sobre estas, curioso por su tacto o el porqué de su existencia en la piel del dragón. Las encontró bonitas, sin decirselo, llamativas donde las hubiera, y se separó de la boca de él aun sin quererlo cuando lo notó apartarse, dándole un último beso casto en el mentón.

Le dejó ir, sin reprimir un gemido evocado por la lengua húmeda, y se dejó en la mesa, cubriéndose los ojos momentáneamente con el antebrazo, ajeno de hasta donde llegaría. No tuvo ocasión de cuestionarlo, una vez el inquisidor volvió a reclamar su atención, y se incorporó apenas, aguantándole la mirada con un brillo casi deseoso. Uno que no sabía si confesarle siquiera. Aceptó el alcohol, saboreandolo en los labios, y lo buscó, jugando con la lengua ajena a conciencia, pegándose al contrario hasta que pudo apartarse.

Se quedó parado unos instantes sin palabras que decir, sin necesitarlas tampoco, y solo le miró, deslizando las manos por el pecho ajeno, de manera casi ausente. No lo había visto desnudo antes, envidioso de su cuerpo y de la perfección inhumana, pero no formuló frase alguna, alzando la vista de nuevo para ofrecerle apenas un amago de sonrisa casi imperceptible, casi pícara. Buscó algo en los ojos violetas, sin saber el qué, y los memorizó en secreto, cada veta del iris, ignorante de lo que pudiera estar pensando. No podía saberlo ni aunque lo deseara con todas sus fuerzas. Al menos no aun.


-"¿Qué piensas...?"

Se vio contra la mesa de golpe, sujetándose a esta con las manos y se estremeció, notando un escalofrío recorrerle la espalda. No le había esperado con esa brusquedad, al menos no tras lo último, pero no se quejó, hasta que se adentró apenas con el glande.Se tensó, gimiendo cuando terminó de adentrarse entero, y maldijo cada pensamiento subido de tono, tentado de pedirle más aunque no debiera. Se mordió el labio con fuerza, con los nudillos blancos de apretar el borde de la mesa y solo esperó, suspirando complacido cuando comenzó a moverse.




Sometimes we're like... yeah
His arms feel like home and I am homeless
If you don't know, let me go - Thnx Syl ♥


Your eyes are swallowing me, mirrors start to whisper, shadows start to sing, my skin's smothering
me, help me find a way to breathe; time stood still, it's like i'm sleepwalking

avatar
Aldrik
Heartless

Ocupación : Ninguna. Soy inestable hasta para esto.
Mensajes : 378

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Letyko el Lun Ene 11 2016, 17:53

El inquisidor no confesaría que el tacto sobre sus escamas era algo que le excitaba sobremanera, la diferencia de temperatura entre estas y los dedos humanos, la forma suave de recorrer la línea escamosa, esa sensación de cosquilleo intensa que le recorría el cuerpo entero, logrando que se moviese contra el cuerpo contrario con insistencia. Era una de las pocas cosas que podía catalogar como punto débil, y no cualquiera las podía tocas o lo hacía bien, a decir verdad eran pocos los humanos que se habían atrevido a ello, o cuya curiosidad le llevó a ello, agradeciendo en cierta medida que Aldrik si se hubiese aventurado a acariciarlas.

Para el de ojos violeta no le resultó difícil captar el movimiento de sus labios, esa pequeña sonrisa que le trasportó a otra e´poca, pensando en otra persona que sonreía de la misma forma en pleno acto. Lo echaba de menos, el sexo surgido de la excitación tal como estaba ocurriendo ahí, sobre la mesa, debatiéndose entre la realidad y el pasado, pues por más que quisiera repetirse que no, ese humano a veces era la misma imagen de ella, distinto sexo, distinto color de ojos... mismos gestos, manías... la misma capacidad de volverlo loco, un animal ávido de placer.

Las palabras en su mente fueron ignoradas, no iba a contestarle, no cuando estaba claro a lo que se disponía, sintiendo el humano como se adentraba en él, tomando los suspiros como una buena señal, sabiendo que disfrutaba, que pese a lo borde que se mostraba y al odio que seguramente le tenía al dragón, estaba gozando del momento, de cada embestida, por muy suave o no que esta fuese. Por ello el dragón mantuvo el ritmo, dejándose caer levemente contra su espalda, besando su nuca, marcando con los dientes la zona y luego lamiendo, rozando con la punta de la nariz esta, entre flashes de una nuca más tostada, con una larga melena azabache al lado. Sacudió la cabeza y prosiguió, necesitando más del humano, queriendo más que unos suspiros de placer.

Por ello colocó las manos en sus caderas, empujando su cuerpo contra la mesa como queriendo anclarse, antes de pasar a embestir de forma más veloz y profunda, a un ritmo más salvaje cuya evidencia era el ruido del choque del dragón contra sus nalgas cada vez que entraba, que chocaba contra lo más profundo de su interior, sin compasión alguna. Buscaba arrancarle gemidos, que se le escuchase, la voz de Aldrik pidiendo más, al son de los suspiros del dragón que estaba sintiendo la estrechez, la presión del interior del chico en su miembro.

El inquisidor mantuvo ese ritmo salvaje, acabando por descender, dando una última embestida antes de girarlo con brusquedad, mirando sus ojos con un brillo en los iris violeta. Tomó las piernas del humano y las dejó sobre sus fuertes hombros, cargando el peso de estas, apoyando una mano en la mesa, justo al lado de la cabeza de este y la otra en su miembro, encajando este entre el anular y el corazón para masajearlo. Siguió las penetraciones, menos bruscas, pero igual de intensas y profundas, suspirando cada vez más, pegando su frente a la del chico para mirarle a los ojos con intensidad, con más flashes de ojos ámbar que querían instalarse en su mente, pero que desechó para mirar los azules, respirando contra el chico de forma acelerada.
avatar
Letyko
Dragon

Ocupación : Inquisidor
Mensajes : 1580

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Aldrik el Mar Ene 19 2016, 04:05

Se le erizó el vello de la nuca, estremeciéndose por la sola brusquedad a la hora de girarle, y esperó, aferrándose a la mesa lejos de querer apartarse de él. Dejó las manos cogidas con fuerza a los bordes del escritorio, y se abandonó al contrario, adaptándose al ritmo y llegando a moverse contra él. Había pasado tiempo desde que se acostara con alguien, y el inquisidor no era exactamente alguien con quien habría esperado acabar así, por mucho que le encontrara atractivo en uniforme, y por mucho que llevaran actuando de manera extraña en los últimos meses. Era irónico, porque si ya arrastraba consigo muchos delitos, ahora arrastraba también sodomía (a ojos del dragón) y eso, de entre todas las cosas, era irónicamente algo con lo que Letyko no podía chantajearle, no cuando le involucraba a él también.

Giró el rostro por encima del hombro, buscándole por una milésima de segundo, y entonces dudó, moviéndose todavía en la fina pero tentadora linea de lo correcto e incorrecto. Encontró los ojos violetas de él, entre la reducida visión que le dejaba su  cabello húmedo del alcohol, y sonrió de manera casi imperceptible contra su propio hombro, hasta si no pudo verlo. Sus manos dejaron la mesa, bajando a la cintura para notar las ajenas, fuertes, y cerró los ojos, ahogando un jadeo conforme se volvió más violento y tuvo que apoyarse de nuevo.

Notaba la calidez ajena en el cuello, mucho más de lo que sería alguna vez la temperatura humana, y la humedad de la lengua contraria lo despertó del todo, mordiendose el labio inferior. Gimió sin reprimirse, débil en lo que respectaba al cuello, y encogió el rostro apenas un instante, al despertarle una punzada agridulce el nuevo ritmo que adoptó el contrario, dentro de él, doloroso a la vez que placentero. Golpeó la prostata, haciendole casi arañar la madera de la mesa con los dedos y se dejó llevar, esperando que fuera a hacerlo de nuevo, deseandolo, sintiendo que sería capaz de pedirlo.

Lo odió, por despertarle todo aquello de improvisto, aun adolorido por la pelea del bar, y lo aguantó, masoquista, con tal de tenerle a esa distancia, sin excusas, yendo hasta el final por una vez antes de que tomaran caminos diferentes, como dos desconocidos. Aldrik no necesitaba ser un genio para saber que la probabilidad de que aquello volviera a repetirse era más bien ínfima, y como tal, se permitiría el desenfreno de esa vez, el desahogarse en la rabia y la frustración que el solo ver a Letyko le generaba.

Volvió a verse cara a cara con este sobre la mesa, llevado por las órdenes no pronunciadas del otro, y hundió una de las manos en el cabello ajeno, mordiendo su labio inferior y bajando hacia el mentón para hacer lo mismo, hasta el cuello, donde dejó una marca que desapareció instantes después. Lamió este con la punta de la lengua, tirando del lóbulo de su oreja derecha, y subió las piernas a sus hombros, acomodándose y recostándose en el escritorio. Se contrajo, presionando el miembro ajeno en su interior y lo dejó ir, abriendo los ojos azules solo para encontrarse los ajenos mirándole hasta devorarle el alma. Se sintió pequeño, gimiendo contra los labios ajenos cuando se acercó, y fue a apoyar la frente en la contraria de la misma manera, algo ido en la atención que le dedicó a su miembro erecto. Lo supo húmedo del pre-semen, aguantando todavía y volvió a su boca, saboreando aun los últimos resquicios del vino, de su saliva y en definitiva de él, por prohibido que estuviera.




Sometimes we're like... yeah
His arms feel like home and I am homeless
If you don't know, let me go - Thnx Syl ♥


Your eyes are swallowing me, mirrors start to whisper, shadows start to sing, my skin's smothering
me, help me find a way to breathe; time stood still, it's like i'm sleepwalking

avatar
Aldrik
Heartless

Ocupación : Ninguna. Soy inestable hasta para esto.
Mensajes : 378

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Letyko el Jue Ene 21 2016, 19:27

Aquello decían que estaba prohibido, mal visto para un dragón, que lo lógico era yacer con una mujer y si bien el inquisidor no lo ponía en duda... le gustaba la variedad, no distinguir entre hombres y mujeres a la hora del placer, con una fijación algo obsesiva quizá por los primeros, pues había demonios en su cabeza que le atormentaban, recuerdos que muchas veces le acosaban y se transformaban en pesadillas. Como en esos momentos, teniendo a su merced lo más parecido al ámbar que jamás encontró, un reflejo del pasado que hasta la fecha nadie conocía, de la identidad del de ojos violeta cuando los humanos caminaban por la tierra junto a los dragones y existía cierto equilibrio, sin la supremacía de una raza u otra.

Odió con todo su ser sentirse vacilar en su proceder con el humano, su deseo de tenerle bajo sus brazos era tan fuerte que habría sido capaz de despedazar a cualquiera que tratase de impedirlo, o incluso desterrar cualquier pensamiento que le advirtiese que no era buena idea. Puede que se arrepintiese más tarde de haberlo poseído, que esos flashes no se marchasen en mucho tiempo... incluso sentía el impulso de ver viejos rostros, todo a raíz de ese maldito humano. El destino era caprichoso, siglos enteros de vida tranquila para que en el peor momento de su raza en mucho tiempo se viese débil. Un animal de verdaderos impulsos, la razón quedó atrás cuando sintió esos besos, la boca del humano en su oreja... la marca en su cuello que despertó más imágenes, de él retozando en la cama con pirámides de fondo, una melena azabache cubrir partes de su anatomía y otra vez esos ojos.

No se negó a nada, saboreó sus labios hasta que estaban rojos y acarició su intimidad sintiendo el líquido que manaba de esta, esparciéndolo cuidadosamente  por el glande del chico mientras sus embestidas eran cada vez más débiles. Necesitaba parar, quería un cambio de posición, dejando al chico vacío y sus labios ansiosos de más, y mirándole, de una forma extraña y necesitada... lo giró sobre su espalda, dejando el rostro del chico donde estuvieron antes sus posaderas, con la hombría del inquisidor sobre su boca, acariciando los labios con el escroto. Llevó una mano al muslo propio, clavando las uñas en este para centrarse, retrocediendo en la mesa hasta apoyar los pies en el suelo, en ese momento tiró de las axilas del chico para poner la nuca de este en el borde de la mesa y que su cabeza cayese por fuera, frotando el miembro contra sus labios. -No pienses... folla... tan solo déjate llevar- se dijo mentalmente, un pensamiento que era más una orden para sí mismo.

El miembro del inquisidor también dejaba escapar un poco de líquido preseminal, esparciendo este por los labios del desafiado, sabiendo que quizá no querría o se quejaría, pero queriendo que lo hiciese, que lo metiese en la boca y atendiese mientras le miraba con esos ojos malditos. -Hazlo... sabes que quieres probarlo...- dijo de forma bastante suave, como queriendo implantar esa idea en su cabeza, llevando la mano a su pelo húmedo, revolviendo este y pasando a la mejilla, frotando el pulgar por sus labios para notar lo pegajosos que estaban, lamiendo este para ofrecerle una visión excitante. -Su pelo es diferente... sus labios también... solo déjate llevar como hasta ahora.- se repitió en su mente, insistiendo cada vez más con el miembro en su boca.
avatar
Letyko
Dragon

Ocupación : Inquisidor
Mensajes : 1580

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Aldrik el Jue Ene 21 2016, 20:35

Se notó cerca, mas no acabó, una vez que el contrario le dejó ir, y el humano abrió los ojos, sin comprender. Se frustró aun sin quererlo, concentrándose aun en las vagas caricias del dragón en su erección y estuvo apunto de hablar, si no fuera porque vio sus intenciones. Solo esperaba que no fuera uno de aquellos dispuestos a terminar y dejar a la otra persona a medias, pues si bien Aldrik tenía ya sus diferencias con Letyko, éstas se acrecentarían.

Le giró en la mesa, quedando boca arriba con la cabeza fuera del escritorio, de cara a él, y se acomodó, sin mencionar absolutamente nada. -
Vas a acabar conmigo después. ¿Cierto? -Le preguntó mentalmente, recuperando el aire aun por el ritmo de antes y de veras esperó que así fuera.

Tragó saliva, sin apartar la vista del otro, y cedió, atrapando el pulgar ajeno con suavidad cuando lo acercó a sus labios, jugando con este aunque no tuviera respuesta. Lo dejó ir, pensandoselo durante unos instantes, y acabó tomando el glande en la boca, succionando con suavidad para trazar círculos sobre este con la lengua. Lo limpió, dandole vía libre para moverse un tanto contra él, y abarcó una tercera parte de la erección ajena, adoptando un ritmo ascendiente y descendiente. No perdió detalle de los gestos del dragón, atendiendo el miembro, y lo presionó con los labios, antes de retomar el ritmo que el otro ansiaba.

La postura era incómoda, habría preferido antes darse la vuelta, pero no era nada que no pudiera aguantar. Se preocupó de humedecer el miembro, alzando una de las manos para tomarlo por la base, y se alejó un momento, masajeando el escroto, aguantándose el deseo de que le tocase pese a tener que esperar. Lo haría y se lo ganaría, porque el otro no iba a dejarle a medias, no era como si Aldrik le fuera a dejar. Era irónico, ya que no sabía las expectativas que tendría el inquisidor, o si se sorprendería, pero fueran altas o no, el humano sabía perfectamente lo que estaba haciendo.


Había estado con otros antes de Letyko, y es que si bien había traído gran ilusión cuando llegó a la ciudad hace 4 años, lo que se encontró le hizo madurar de golpe. Si sobrevivir era complicado siendo exiliado, lo era aun más en Talos, dijeran lo que dijeran. Sin conocerlo, el entorno urbano era una maldita jungla, y sin tener exactamente alguien a quien recurrir, las cosas iban de mal en peor. El campo por el contrario estaba subestimado, ya que por lo menos, si coges un par de manzanas nadie te culpa de estar robando, y cazar realmente no es tan difícil.

Fuera como fuere, el moreno pasó más de una noche bajo otros techos, voluntariamente a su pesar. Por lo menos, le ganaban cama y comida, aunque no fuera particularmente algo que recordara con mucho orgullo. Hacía bien en quedar oculto y bajo llave en las profundidades de su mente. Esos tiempos ya habían pasado para el terrorista y por suerte, había aprendido a subsistir. Se había hecho con el conocimiento de la calle y las artimañas mínimas requeridas para robar sin ser descubierto. La ciudad era cruel para aquellos que no sabían, pero un pozo de posibilidades para los que querían conocer.

Echó la cabeza hacia atrás algo más fuera de la mesa, y se acomodó, masturbando al dragón algo más rápido mientras jugó en su escroto con los labios. Supo estos enrojecidos, húmedos, pero no le importó, presionando toda la extensión de la erección con la mano antes de llevársela a la boca. Tomó aire apenas, relajando la garganta, y bajó por el miembro hasta el final, rozando el escroto ajeno con la punta de la nariz. Aguantó apenas unos segundos, apartándose después, reprimiéndose por no atragantarse y cortó el hilo de saliva, centrándose en el glande con los labios antes de dejarlo ir.

No le miró, ruborizado en aquel momento, y lo masturbó en silencio, lamiéndose los labios.




Sometimes we're like... yeah
His arms feel like home and I am homeless
If you don't know, let me go - Thnx Syl ♥


Your eyes are swallowing me, mirrors start to whisper, shadows start to sing, my skin's smothering
me, help me find a way to breathe; time stood still, it's like i'm sleepwalking

avatar
Aldrik
Heartless

Ocupación : Ninguna. Soy inestable hasta para esto.
Mensajes : 378

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Letyko el Sáb Ene 23 2016, 16:49

Las palabras del humano resonaron en su mente mas no se encontraba en posición de confirmar o negar nada, aún se debatía entre los que debía y no hacer en ciertos lugares de su mente. La respuesta hubiera sido muy clara, el dragón no pensaba dejarle ir de allí sin verle llegar hasta el clímax, retorcerse de placer y gemir de forma sonora al liberar su carga. Ambos iban a hacerlo, pero quería ejercer su dominio en ese humano, demostrarle que mandaba tanta con sus palabras como con sus gestos, que se viera accediendo a cada petición del inquisidor. Lo tenía a su merced y dispuesto, lo del dedo fue solo un aliciente para que siguiera, poco a poco en su mente se iba instalando un único pensamiento, uno que gritaba que lo hiciera, que la engullera de una maldita vez.

Cuando por fin lo hizo el dragón jadeó, notando el contraste entre su piel castigada por las inclemencias del tiempo y la dura vida de la ciudad y sus labios, suaves, cálidos y húmedos que recogían el glande para acariciarlo. Le miró con curiosidad, pues no era como sus esclavos a la hora del sexo, sabía, se le notaba, y deseaba que su destreza fuese suficiente para abarcar toda la erección. Pudo gemir de forma suave cuando tomó la tercera parte, llevando la mano a su pelo, revolviendo este y llevando la otra mano bastante cerca de su cuello, volviendo a cerrarla en torno a este sin presionar, sintiendo la presión de los labios ajenos.  Agradeció el cambio de ritmo, sin moverse ya, queriendo que se esforzase él un poco y lo buscase.

El dragón no había usado mucho esa postura, prefería las camas para el placer pero como el impulso le llevó a la mesa... quiso ponerla en práctica, no admitiría que le gustaba ver esos ojos mientras se dedicaba al sexo, no iba a mencionar que le gustaba ver e pecho subir y bajar por la respiración agitada, la erección contraria pegada a su cuerpo por la excitación que sentía, húmeda, pidiendo ser atendida por las manos del dragón. Dejó de mirar su cuerpo en el instante que las manos humanas rozaron su escroto, gustándole que lo masajease mientras seguía humedeciendo la extensión que tomaba entre sus labios. Decidió por ello deslizar una mano por el costado del chico, aquella que había estado en su pelo, dejando leves rastros del alcohol mezclado con el sudor, bajando hasta el pubis del chico y descansando allí. Se abrió paso a través del vello, gustándole mucho que hubiese de donde agarrar, tirar levemente, rozando de forma leve el miembro contrario con los dedos.

Pronto todo cambió, la mano le masturbó, el chico uso sus labios para lamer el escroto, el dragón tiró de su vello con algo más de fuerza y fue a atrapar su miembro, acariciando este con toda la intención de notar la humedad, la otra mano vagó a su vientre, trazando círculos en este. Obtuvo también lo deseado, cuando el chico bajó por todo el miembro y su nariz rozó lo que antes había estado besando, gimiendo el de ojos violeta y no pudiendo evitar arañar desde el vientre hasta el pecho, dejando la marca de sus cuatros uñas por el cuerpo, heridas superficiales que no desentonaban con la cicatriz de su pecho. Además la mano en su miembro se cerró con fuerza, apretando el escroto del humano con fuerza antes de masturbarle durante los segundos que el chico estuvo con la intimidad del dragón en la boca.

Estaba excitado, demasiado, y se agachó cuando el humano se retiró para besarle, jugar con su lengua, besarle los labios enrojecidos hasta dejarlos entumecidos. Mordió el inferior y lo giró otra vez, dejando su entrada al borde de la mesa, piernas pegadas al pecho del humano, embistiendo de una para llenarlo por completo, chocando de forma violenta contra su punto más sensible. Además la mano de dragón masturbó al chico, pues la otra la usaba para que las piernas de Aldrik mantuviesen esa posición por incómoda que pareciese, pero se inclinó, dejando que su pecho fuerte las aguantase, para poder morder su cuello, dejando una evidente marca, embistiendo sin piedad, haciendo suyo al humano.
avatar
Letyko
Dragon

Ocupación : Inquisidor
Mensajes : 1580

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Aldrik el Lun Ene 25 2016, 23:06

La mano ajena le cortó la respiración durante unos breves segundos. No esperó que fuera a colocarla justo ahí, ahogándole y lo miró, sin moverse ni un centímetro, sumiso, esperando a que apretara sobre su cuello, o no lo hiciera inseguro de que optaría por hacer. Se le erizó el vello de la nuca, por no saber que esperarse, ante el peligro, pero el contrario se apartó, y el moreno volvió a recuperar el aire, cerrando los ojos apenas unos instantes.

Se excitó por el gesto, devolviendo la vista al contrario, y arqueó la espalda, apretando los dientes ante el arañazo, notando como su cuerpo se quejaba justo entonces, aun magullado por la pelea del bar. Le escoció la piel, sabiendo la marca rojiza que eso dejaría, junto con todos los moretones que de por si ya empezaban a formársele.

Se incorporó cuando le dejó el otro, correspondiendo al beso despacio, y se entretuvo en este sin quererlo, llevando los brazos alrededor de su cuello de manera inconsciente. Recorrió su pelo con una de las manos, bajándola hasta el rostro del otro y lo acarició brevemente, antes de separarse despacio y echarse sobre la mesa, esperándole. Paseó la vista por el cuerpo ajeno, sin cortarse, memorizando en secreto cada parte de este, y tuvo que parar entonces, dándose cuenta de en qué estaba cayendo.

Alzó la vista hacia los ojos del contrario, notándole conforme fue a adentrarse y cerró los ojos cuando lo hizo, de golpe, provocando que se tensara y que dejara escapar un gemido por el ritmo brusco. Se mantuvo, llevando las manos a su espalda nada más pudo hacerlo, y terminó abriendo las piernas, acomodándose para dejarlas a cada lado de su cuerpo. Se colocó del todo al borde de la mesa, ladeando el cuello al notar la caricia fugaz de los labios, y supo que terminaría, una vez se ensañó con este, dejando a su paso una marca más que recordaría durante los días siguientes y que tendría que cubrirse para guardar las apariencias.

Notaba la respiración acelerada, recortándose contra sus labios, todavía enrojecidos por los besos de antes, y cerró su entrada sobre el miembro ajeno, presionándolo a conciencia una vez golpeó contra su próstata en una de esas. Hundió el rostro en el cuello del contrario, mordiéndolo con fuerza en una de las embestidas y lo dejó ir, arañando las escamas, por los omoplatos, hasta los costados.

Cerró las piernas alrededor del cuerpo ajeno, pegándolo contra si cuando fue a entrar de nuevo y echó la cabeza hacia atrás, eyaculando al no poder reprimirlo mucho más tiempo. Gimió, removiéndose bajo su cuerpo, en la mesa, y  aflojó el agarre de las manos finalmente, recuperando el aire con dificultad. Notó el pulso desbocado de su propio corazón en el pecho ajeno, y no dijo nada al respecto, respirando el olor del dragón y abrumándose en la calidez. Fue consciente por primera vez de la humedad del alcohol, manchando la mesa y el suelo junto con los innumerables trozos de cristal desperdigados aquí y allá, pero no le importó, sin sentirse mal al respecto, ni lo más mínimo.

Dejó que Letyko acabara de ensañarse con su cuerpo, aun agotado, cogiéndose todavía a él, y disfrutó de la brusquedad, deslizando las manos por su espalda hasta llevarlas a morir a sus nalgas. Supo que no habría quien lo levantara de la cama al día siguiente, pero decidió exceder el límite de igual manera, sin decir nada al respecto. Su dignidad no se lo permitió.




Sometimes we're like... yeah
His arms feel like home and I am homeless
If you don't know, let me go - Thnx Syl ♥


Your eyes are swallowing me, mirrors start to whisper, shadows start to sing, my skin's smothering
me, help me find a way to breathe; time stood still, it's like i'm sleepwalking

avatar
Aldrik
Heartless

Ocupación : Ninguna. Soy inestable hasta para esto.
Mensajes : 378

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Letyko el Dom Ene 31 2016, 20:47

Las manos en la espalda no le iban a disuadir de parar, solo mantener el ritmo y las embestidas contra lo más profundo de su ser, llegando a dejarle claro que le gustaba, que le pidiese más con sus gestos, pues tirar de su cuerpo para que le llenase más era placentero para ambos. Los gestos en la cara le resultaron sin embargo insólitos cuando lo hizo anteriormente, tentado a haber besado su mano en ese momento, mordido esta con suavidad, pero logró reprimirse, no era ella, era un humano, uno que pese a capar todos sus sentidos no dejaba de serlo. No se podía comparar a ella, y no lo haría, porque era diferente, el humano le perdía de la misma forma, y le trataría con otros gestos, porque además dada su condición de hombre podía tocar otras cosas, dar placer en otros lados.

El dragón gimió de forma intensa cuando el humano se atrevió a ir a su cuello, mordiendo y siento verdadero placer en ello, pero más aún cuando sus uñas pretendieron arañar las escamas violetas de su cuerpo, lejos de hacerle daño le excitó mucho más si cabía esa opción. Siempre fueron un punto demasiado sensible para el de ojos violeta, estaban bien protegidas si no se usaba jade... y para que negar loe vidente, arrancaban gemidos y lograban que se moviese de forma más violenta, apasionada, demasiado perdido en el olor del humano, una mezcla de sudor, sexo y el propio de él... se maldijo incluso porque esa rata de las calles descubriese una de las cosas que le perdían, algo que solo tocó aquella figura femenina de hermosos ojos ámbar.

Tras la embestida fuerte notó el cuerpo del humano arquearse y su cabeza hacia atrás, sintiendo en su mano los resultados de sus atenciones, la semilla del contrario, cálida, demostrando que le había gustado, o al menos disfrutó mucho de ello. Lo restregó por su cuerpo, son total descaro, incluso se internó en su pubis para enredar en su vello porque le gustaba, y siguió, no pensaba dejarlo ahí, le faltaba un poco al inquisidor, podía notar como llegaba y deseaba que sus piernas siguiesen enrolladas en su cuerpo. Las manos del humano se posaron en una zona delicada para el dragón, no dejaba que nadie se atreviese a pensar siquiera que era una opción, pero que las acariciara o cogiese le perdió mucho más, llevando sus labios al cuello para morder con algo de fuerza, cortando la respiración del humano a intervalos regulados, a punto.

En uno de los mordiscos que ahogó a este un poco más lo dejó ir todo, descargando de forma abundante en su interior todo lo acumulado por el encuentro furtivo, por las sensaciones despertadas, echando la cabeza hacia atrás con un gemido de placer, embistiendo hasta no poder más, permaneciendo allí dentro, pues el agarre de sus piernas no le permitía salir con facilidad. Esperó, recuperando el aliento, que su respiración volviese a la normalidad antes de llevar las manos a sus piernas para apartarlas y poder salir. Le permitió que estas cayesen para relajar la postura que se vio obligado a mantener el humano, llevando la mano a su cuello para tirar de este y arrancarle un beso intenso, casi posesivo. Lo dejó estar de pie si así lo deseaba, retrocediendo un poco, examinando al chico... iba a decir algo pero no lo hizo, solo sonrió, enviando un pensamiento a su mente, uno demasiado pervertido y fogoso como para salir de sus labios, pero que resumía perfectamente el encuentro. Dejó que Aldrik lo entendiese como deseara, en su mente, que le diera forma al pensamiento, y se quedó de pie, pasando las manos por su pelo para peinarse.
avatar
Letyko
Dragon

Ocupación : Inquisidor
Mensajes : 1580

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Aldrik el Dom Ene 31 2016, 22:53

Se dejó llevar, abrumado por la calidez del cuerpo contrario, y terminó llevándose la mano al costado herido, en silencio. Lo presionó levemente, estremeciéndose por la atención que le presentó el otro y dejó el rostro escondido en el cuello de él, mordiéndolo y tirando de la piel. Se quedó a medio camino, entre el placer que le proporcionaba y el dolor leve de su cuerpo, y se tensó, jadeando cuando terminó de embestirle, cerca de terminar.  

Lo instó a hacerlo, mordiendole la clavícula, y bajó por esta, paseando las manos por su pecho. Arqueó la espalda, una vez el inquisidor terminó, eyaculando en su interior y recuperó el aire, cubriéndose el rostro con los antebrazos. Se quedó así unos instantes, incorporándose solamente para besarle cuando tiró de él, y le concedió un ultimo beso, dispuesto a cerrar el capitulo, dispuesto a dejar que le acosaran los demonios una vez pusiera el pie fuera de aquella casa.

Le dejó ir, parando de rodearle con las piernas, y permitió que se apartara, incorporándose apenas con los brazos sobre el escritorio. Lo miró con el cabello desordenado, recuperandose aun como estaba de lo que acababa de pasar y se llevó la mano al cuello, libre ya de la sensación de ahogo que le había provocado antes. Caía la noche ya, pero pudo aun así recibir los últimos resquicios del sol, acariciandole el cuerpo en un juego de sombras. ¿Y que debía contestar ahora? No lo supo, en silencio, devolviendole la mirada larga, y su mano vagó de nuevo al costado donde la herida cosida se encontraba ahora medio abierta.

La sangre le manchó la palma de la mano, sin decir nada al respecto, y recibió el mensaje del otro, sintiendo aquel último ramalazo suave de placer, como quiso Letyko que lo sintiera.

Se levantó de la mesa, con cuidado al dejar los pies descalzos sobre el suelo, lleno de cristales, y tomó la camisa del otro, colocándosela abierta antes de acercarse apenas donde estaba este. Alzó la vista para mirarle, apunto de hablar pero no lo hizo, y clavó la vista sin embargo en los ojos violetas, explorándolos. Alzó uno de los dedos, acariciando el pecho del otro de manera casi etérea y se apartó.-
¿Puedo robarte el baño antes de irme?

Dejó la pregunta en el aire, alejándose, rompiendo el silencio de espaldas cerca de la salida, y esperó a que se lo confirmara, dispuesto a tomarlo igualmente. Se giró apenas un momento, mirándolo, a él y a los trozos de cristal adornando el suelo que quedaban aún presentes en la sala, y sonrió, en conflicto ya consigo mismo, luchando por marcharse. Pudo admirar su espalda desde allí, viendo por primera vez la linea de escamas, y se dijo que era... hermosa. Casi como dos alas que nacían en su espalda y lo abrazaban hacia delante; pero aquel dragón no era ningún ángel, y Aldrik ahora tampoco.

-
...Cuídate. -Mencionó solamente, dentro de la ironía de todo el contexto, y desapareció fuera de la sala, perdiéndose entre los pasillos de la mansión, dejándolo solo allí en medio. Había pasado demasiado tiempo con éste, y casi podía sentir sus demonios internos reclamándole atención.

Se encerró en el baño, sin preocuparse apenas por calentar el agua, y se quedó bajo esta, helándosele el cuerpo, pero necesitando ese golpe de realidad para volver en si. Tomó aire, limpiando la herida, y trasteó por los cajones hasta dar con algún botiquín para recoser los puntos rotos de cualquier manera y poder irse con una muda de ropa que le robó al dragón y la camisa que tomó consigo.

Las calles de Talos lo engulleron poco después.




Sometimes we're like... yeah
His arms feel like home and I am homeless
If you don't know, let me go - Thnx Syl ♥


Your eyes are swallowing me, mirrors start to whisper, shadows start to sing, my skin's smothering
me, help me find a way to breathe; time stood still, it's like i'm sleepwalking

avatar
Aldrik
Heartless

Ocupación : Ninguna. Soy inestable hasta para esto.
Mensajes : 378

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Letyko el Lun Feb 01 2016, 19:49

El dragón estaba anclado al suelo, tras haber mandado ese mensaje no quiso inmutarse, tan solo observaba, la herida medio abierta sangrar, el aroma cobrizo de esta, como se incorporaba el humano tras la danza sobre la mesa. La respiración del dragón se agitó de nuevo, apretando los puños tras haber acabado todo, saciado, como no lo había estado en mucho tiempo, maldiciendo que todo hubiese pasado de esa forma, con las imágenes asaltando su mente para recordarle cosas que no deseaba recordar.  Notó el gesto del chico, como se le erizaba el vello, no solo por lo etéreo, sino por la contemplación de aquellos orbes zafiro, esas dos gemas que nada envidiaban a los que una vez poseyó el inquisidor. No quería hablar, no podía hacerlo, estaba demasiado centrado en viejas heridas en esos momentos, queriendo que se marchase pero a la vez que se quedase para terminar de saciar su apetito... mas eso no era posible y bien lo sabía Letyko.

Se apartó y no lo detuvo, sus puños se cerraron aún más y solo esperó, cerrando los ojos, confuso, perdido por primera vez en demasiados años, no volvería a ser presa de aquello, no podía volver a su vida, no cuando le costó tanto cerrar ese capítulo. Cada fibra de su ser deseaba permanecer como estaba, ahora tenía todo cuanto deseaba, podía ser libre y no rendir cuentas más que a una sola figura, una a la que le debía todo lo que era en Talos. Ni las palabras del chico lograron penetrar en él en esos momentos, no escuchaba nada, solo deseaba desaparecer, eliminar la congoja que de pronto se instaló en lo más profundo de su ser.

No supo cuanto tiempo permaneció así, pero al menos el necesario para que el chico ya no estuviese en esa casa, no volvió a aparecer, desapareciendo junto con la camisa que le robó. Y por la Reina que necesitaba estar solo en esos momentos, pues cuando logró moverse al fin, tomó su ropa y se vistió de cintura para abajo. Caminó vagando por los pasillos de la casa, con la mirada cargada de odio, ira, frustración... incluso con un brillo de sufrimiento que solo podrían apreciar aquellos que lo conociesen tan bien como para eso... y no quedaba nadie así en la tierra, ya no. Poco a poco, mientras todas esas sensaciones se apoderaban del dragón, acabó acortando camino hasta las escaleras que bajaban al sótano, la única parte de la case que todos tenían prohibida y que no pisaba desde hacía demasiado tiempo.

Descendió como una sombra, sombrío, aterrador y con velocidad vertiginosa, casi saltando peldaños de piedra en el camino. Se topó con la puerta, especial, mandada crear por un maestro artesano para que solo el dragón supiese como abrirla, dotada de una cerradura puzzle, pues incluso con las prohibiciones no se arriesgaría nunca a dejarla expuesta. Llevó las manos a los mecanismos correspondientes, los presionó y siguió la secuencia memorizada, escuchando los mecanismos al abrirse, dejando la entrada despejada cuando cedió la madera. Dio un paso, dubitativo, internándose en la oscuridad y cerrando a su paso, tomando aire y armándose de valor pues no se veía capaz de hacer lo que planeaba hacer. Tomó la antorcha que estaba siempre preparada a la derecha de la puerta, prendiendo esta y a continuación los demás candiles que estaban colgados por la sala.

Los tesoros se revelaron, las llamas iluminaron la estancia y la sombra del inquisidor quedó reflejada en una pared, apagando la antorcha para no caminar con ella el trayecto que tenía en mente. Le volvieron recuerdos de otra época al contemplar los tesoros que logró salvar tras el despertar, aquellos reunidos y que si bien, para algunos no tenían sentido, para él si, eran parte de su historia, de lo poco que sabía que era y de su identidad. Paseó la mano por algunas estatuas de tamaño medio, llenas de polvo, dejando el recorrido en estas, además de acariciar algunos pergaminos que estaban escritos con una extraña escritura de formas egipcio antiguo), también vio oro, uno que los humanos fabricaron y acuñaron en monedas en la e´poca en que vivió, el eje central de cualquier economía.

Pero carecían de importancia, lo más preciado para el dragón estaba al fondo, objetos que no poseían gemas, como figuras de madera, ropa bien doblada y guardada en un baúl... y a otro lado, joyas, innumerables gemas de la más exquisita calidad egipcia, más ropa y una serie de cuadros colgados en la pared, tapados por sábanas. Los mandó pintar al poco de la exterminación humana, matando al pintor cuando acabó el trabajo, por aquel entonces aún se dejaba llevar por ciertas emociones, pero con el paso del tiempo todo quedó atrás, encerrado con llave, cuando Letyko pudo avanzar hacia un nuevo Let, uno más consciente de la vida y de lo que se tenía que hacer.

Tomó una silla, llena de polvo también, la misma en la que se había sentado a contemplar esos cuadros las primeras semanas. La limpió apenas, sin importarle que las telarañas se pegasen  su cuerpo, suspirando y mirando sus manos, rememorando aquellos que más temía el dragón, separó los dedos y sus ojos reflejaron verdadera ira, incluso su rostro adquirió un tono rojizo característico de ese estado. Rugió, fuerte, levantándose para tomar la silla y destrozarla contra una pared, tentado a seguir con el resto de cosas, se vio con una figura de madera en la mano a punto de larzarla, incluso, pero no pudo, dejando esta en su sitio, con el pecho agitado por la respiración acelerada.

Fue hasta uno de los cuadros y pegó la frente a este, por encima de la tela, manos apoyadas en la pared -Por qué... ¿No podré librarme nunca de tu sombra...? no me hagas esto por favor... Nafertari... no puedo verte en él, eras distinta...- susurró de forma furiosa, dando varios golpes en la pared. -Soy Letyko... soy un inquisidor de la Reina, soy el azote de los inmundos humanos... aquel que sabe lo que son esos animales...- masculló. Llevó la mano a la tela y la quitó, viendo aquellos ojos ámbar, el rostro tostado y la melena azabache, sintió como si le golpeasen en la boca del estómago, el dolor fue intenso y profundo, seguido de una alegría por volver a contemplar aquella figura del pasado.

Y, por primera vez, desde el letargo... el inquisidor dejó caer una lágrima por su rostro, la única que se permitió... sin sollozos, sin montar un drama. La recogió con el dorso de la mano y se quedó contemplando aquel rostro -Qué me pasa... porqué ese humano me recuerda tanto a ti... ¿acaso pretendes regresar a mi en otro cuerpo?, si es así no es el más indicado Nafertari...- dijo, atreviéndose a decir que no deseaba volver a tener aquel pasado, pues el sufrimiento causado fue tal que temió no ser capaz de sobreponerse. -No... es culpa de los humanos, de esos falsos Dioses... es culpa de de toda esta maldita mierda que pretende hacernos recordar... Aldrik solo es una muestra más ello...- ahogó un sollozo que quiso acudir, tomando un cuchillo ornamentado de la mesa y clavando este en su muslo, arrancando un gruñido.

Dejó el arma clavada, viendo la sangre en sus manos, limpiando esta en los pantalones y girándose para contemplar de nuevo el cuadro. No supo decir cuanto tiempo pasó, pues perdió la noción del mismo, incluso no recordaba el momento en que sacó el cuchillo de su pierna. Pero si supo que debía seguir con su trabajo, que no permitiría que ganasen esos Dioses elementales la lucha, ni los humanos malditos con sus dones... para cuando llegó a la planta baja, el sol estaba en su zénit, y la apariencia del inquisidor era aún más sombría... no sabía como parar esos recuerdos y pensamientos del pasado, pero intuía que empezaba todo por acabar con aquellos que se los trajeron junto a su aparición... los Dioses falsos y los humanos... sobretodo los humanos.

Se enfundó en su armadura tras darse un baño y salió como cada mañana, queriendo ir a transformarse para curar la herida, con una última imagen en su cabeza, la de otro cuadro diferente al de Nafertari, otro que debía darle fuerzas
para su empresa, uno que le costó aún más mirar.


Cuadro (Letyko, Nafertari, Valtari, Oroskan:
avatar
Letyko
Dragon

Ocupación : Inquisidor
Mensajes : 1580

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Die by the dragon's claws [Aldrik][+18]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.