Novedades

- (15/12) Ya están disponibles novedades de Diciembre, ¡no te las pierdas!

- (15/12) Ya podéis pedir los dracs del mes de Diciembre.

- (15/12) En el pregón, nueva entrevista a Cyrenia.

- (15/12) ¿Quieres conocer las leyes? Pásate por aquí.

- (15/12) ¡La llegada del anexo del Gremio ya está aquí! ¡Conócelos!

- (15/12) ¿Quieres conocer nuestro índice? Pásate por aquí.

Últimos temas
Staff
Letyko
Admin
MP
Thareon
Admin
MP
Nyssa
Mod
MP
Aldrik
Mod
MP
Selene
Mod
MP
Síguenos

Afiliaciones V.I.P
Foros Hermanos

05/06

Directorios y Recursos

09/14

Afiliados Élite
Expectro PatronumRandom High SchoolElentarirpgLoving PetsFINAL FANTASY: ZeroTime Of Heroes
59/60

Afiliados Normales


You are breaking me in pieces– Blake. +18

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Blake el Mar Ago 11 2015, 15:48

Fingí pena por sus palabras-. Vaya. En ese caso... -me quedé pensativo, manteniéndola entre mis garras-. Lo mejor será que aprovechemos ese tiempo que te queda, rubita. -mi tono, ya ronco de por sí, se hizo penetrante, lúgubre... malicioso. Mientras me transformaba, y volvía a llevármela de regreso a su celda, se me ocurrían infinidad de torturas, malicias y perversiones que llevar a cabo a ese cuerpo de boca descarada y labios carnosos.

- Ajá... cuánta información... -¿a qué venía lo de saber escribir? ¿En qué momento habíamos cambiado de tema? ¿Qué coño... ?-. Te hará falta, cuando te haga escribir una carta de despedida. -no te jode, rubita y bocas-. Me ahorrarás trabajo. No me gusta hacer tales favores. -añadí, con pesadez. Era obvio que no iba a pedirle nada de ese estilo. Bien podía usar sus manos en algo mucho más provechoso.

¿Gecko? ¿En serio? Pfff. ¿No tiene nada mejor? Qué ganas de reírme abiertamente me dieron-. Vaya, vaya, vaya. Dominante, ¿eh? Siempre tienes que decir la última palabra. -rodeé su barbilla con mis dedos, presioné y la obligué a alzarla-. Eso no te va a servir conmigo. -le aseguré, realmente convencido. Sabedor de que llevaba la voz cantante. El poder. Era sólo mío. Y ella también-. Créeme, pronto cambiarás de opinión en cuanto a cuán mono soy. -desde luego, tal fama no tenía, y hasta me divertía que ella pensase así. Angelito, pues no te queda. Tenía la impresión de que iba a divertirme de lo lindo con ella, repitiendo esa sensación que ya había tenido al verla, cuando aún podía tenerse en pie, y la silla rota a sus pies.

Sonreí satisfecho cuando, aún detrás de ella, alcancé a verla mirar a la puerta aquel milisegundo. Por mucho que ella lo negase. Chachi, tiene a alguien. Bien, bien. Podía ser más que cruel aún. Ya pensaría cómo. La verdad es que en aquel momento, no podía dejar de regodearme en esas curvas- Qué lástima, ¿no? -enuncié con un claro tono fingido de aflicción-. No tendrás caballero andante ni equipo preocupado que venga por ti. -añadí, quizás para minar su ánimo y así se callaba y dejaba de replicar de una vez. Era divertido, porque tampoco quería que capitulase tan pronto-. Estás sola, zorra.

Me carcajeé ahora sí-. ¿De verdad? Eso quiero comprobarlo. -¿sexo duro? ¿Dónde había que firmar? Me lo había puesto en bandeja.... Y yo no iba a desaprovechar la ocasión. No se había ido a topar con un dragón romanticón, precisamente. Je. No obstante, tenía que relajarla primero. Pero no en exceso. Pues si realmente le gustaba, a nada que fuera suave perdería ese toque lascivo.

Desde luego, sus comentarios descarados me hacían sonreír. Qué idiota. En clara desventaja y siendo farruca. ¿A dónde pretende llegar? Conmigo, a ningún sitio. Pero a ver si empezaba a intuirlo de una bendita vez. Su gemido y tiritera me satisficieron enormemente. Ni que no lo hubiera probado ya. Lo curioso era que, como dragón, era un pelín diferente para mí-. Ya lo he hecho. Y pensé que te gustaría. -era un cabrón. Sep. Pero, ¿sabes qué? Me importaba muy poco o nada lo que opinasen de mí. ¡Que yo he venido a pasármelo bien! A la segunda quemadura, la rubia-que-pasaba-a-ser-pelirroja perdió el sentido. Fruncí el ceño, antes de pedirle al esclavo que parara con un solo movimiento de mi mano-. Quieto ahí. Quédate a mirar. -le dije antes de volver mi atención a la inconsciente mujer-. Eh, eh. -dije con contundencia, al tiempo de darle un par de palmadas firmes en la mejilla-. No te duermas. Te perderás la diversión. -una vez conseguí que recuperase el sentido, sonreí de lado, maquiavélico, volviendo a colocarme detrás-. Comprobemos lo que me has dicho... -enuncié, despojándola de sus pantalones de un sólo tirón.

La situación me había exaltado lo suficiente como para no necesitar mucho más roce de su figura contra la mía antes de colocarla y penetrarla, sin miramientos. Mis movimientos fueron bruscos. Eh, ella había dicho duro, ¿no? No tiene sentido que yo ahora sea delicado. Bleh. Para qué negarlo, ser consciente de estar zumbándome a aquel cuerpazo de sinuosas curvas, ayudaba a esa excitación animal que ya sentía-. ¿Te gusta, eh? -murmuré apretando los dientes, la mandíbula, mientras agarraba sus caderas fuertemente por las ingles y las estrellaba contra las mías, a un ritmo frenético. A mi ritmo, en realidad. No reparé en la fuerza de las embestidas, ni cuántas llegaron a ser, pero aquellos gemidos pasados a gritos acabaron excitándome cada vez más hasta que pude llegar al clímax sin problemas, pasado un largo rato. ¿Escándalo? ¿Tortura? Yo prefería llamarlo sexo duro, como había dicho ella. O violación, en todo caso.

***

Entre vejaciones varias, la más suave que pude llegar a hacerla en dos días, fue dejarla sin dormir, colgada en medio de la celda. Me había apiadado de ella lo suficiente para quitarle el cinturón mientras. No soy tan malo. Aquel segundo día, fui a verla, naturalmente con un par de cubos repletos de agua. Los dejé al lado de la puerta, dentro de la celda, antes de acercarme a ella. Me quedé enfrente, de brazos cruzados, aparentemente pensativo, hasta que me decidí a hablar-. ¿Sabes? Tengo una noticia para ti. -di una orden mental y un restallido seguido de un desgarrador alarido llenó la estancia. Explicóme. No era mayor treta que un compañero con un látigo solo en la celda de al lado, fingiendo una tortura-. Vino alguien a verte... pero no estaba invitado. Así que me tomé la libertad de improvisar su hospedaje. -a otro comentario mental mío y los mismos sonidos, repetidos, volvieron a surcar las mazmorras-. No sé, no termina de convencerme. Igual me olvidé alguna cortesía, ¿qué opinas?




avatar
Blake
Dragon

Mensajes : 68

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Nyssa el Miér Ago 12 2015, 15:20

Sintió un escalofrío de terror viajando por su espina dorsal. Tuvo la corazonada de que ese tiempo que le quedaba iba a ser largo y agónico. Tembló ante la mera idea, deseando que aquella sólo fuese una más de sus pesadillas. Que luego pudiese despertar y correr por los pasillos de las alcantarillas para allanar la cama de su mejor amigo y acurrucarse contra él. Pero no. Aquella era la realidad. Una de la que no estaba segura que pudiese escapar.

-Escribe tú esa carta, para ti. Te hará falta si salgo de aquí viva, porque voy a ir a por ti –le replicó, clavando su mirada verdosa con fuerza y mal humor-. MUY dominante –puntualizó, mirándolo con desagrado cuando tomó su barbilla con fuerza. Sintió los dedos clavándose en su mandíbula, presionándola-. Podrás quitarme la libertad y la vida. Pero nunca mi fuerza, joputa –le espetó.

Pasó saliva al escucharlo después. ¿Nunca más estaría en su hogar? ¿Aquello era todo? Quizá. Pero sabía que Trystan intentaría cualquier cosa para ir a buscarla, en cuanto lo supiese. Igual que ella lo hubiera hecho por él. De tener la información antes. Katia puede que también se uniese. Pero, ¿llegarían a tiempo? ¿Se pondrían demasiado en riesgo? Esperaba que no les pasase nada malo si iban a por ella. Levantó el mentón, aparentando seguridad.

-Me valgo yo solita. Suéltame y quítame las esposas para comprobarlo, si tienes huevos –declaró, retando al dragón. Osada. Porque si aquel era su final, no tenía nada que perder. Sólo continuar peleando hasta su último aliento.

“¿Qué? ¿Comprobarlo? No. NONO. No lo decía para que lo hicieras, sino para disuadirte y que me ignorases”, pensó para sí, intentando tirar de las cadenas. Quizá sólo estaba picándola, quizá no iba a hacer nada. “Por favor, que no se atreva”, pidió para sí, sintiendo que sus ojos se volvían acuosos. Y pareció que su ruego interno obtenía respuesta deseada. Porque el reptil prefirió ordenar al esclavo quemar su piel y él mismo le echó agua fría de nuevo. A pesar del intenso dolor, prefería eso a que la forzase. Porque de aquellas heridas y quemaduras podía curarse, aunque se sumasen a sus pesadillas por las noches. ¿Pero una violación?

Lo miró frunciendo el entrecejo con su mejor cara de “tío… tú estás muy mal de la azotea”. ¿Quién en su sano juicio probaría las torturas en su propia piel? Claro que era un inquisidor. Ese grupito de enfermos, porque en Talos no había psiquiátrico para esa pandilla de descerebrados. Seguro que había alguno capaz de cortarse algo sólo para ver cómo se sentía. O arrancarse una escama. O que se cortaba porque le molaba ver deslizarse la sangre roja y espesa. Alejó de sí aquellos pensamientos, no fuesen a ser contagiosos aquellos problemillas mentales.

Se había quedado inconsciente por el intenso dolor que el esclavo le provocó. No pudo escuchar la voz del dragón ordenándole que se quedase. No pudo prever su próximo movimiento. Gimoteó al sentir las palmadas en la mejilla, arrancándola de la inconsciencia. Sus ojos tardaron en enfocar al lagarto. Con la vista parcialmente nublada. Con pesadez, logró descifrar “diversión” por “tortura”. Si volvía a quedar inconsciente, volvería a despertarla una y otra vez para continuar.

Lo sintió ponerse detrás, no sabiendo qué más se le había ocurrido. Es esclavo continuaba allí. Imaginó que lo obligaría a torturarla. Escuchó sus palabras, como si fuesen pronunciadas desde lejos. Tardó unos momentos en espabilarse lo suficiente como para darse cuenta. Sintiendo el tirón de los pantalones al romperse. Sus ojos se abrieron más, en pánico. Sus pupilas se dilataron en terror. Intentó revolverse, desesperada. Quiso evitar el contacto con el cuerpo del inquisidor.

-¡NOOOO! NONONONONO –gritó aterrada-. NO LO HAGAS. NO HABLABA EN SERIO, ¡NOOOO! –pegó un alarido de puro dolor al sentirlo entrar.

Hacía cinco años que no tenía relaciones de ese tipo. Estaba estrecha, sin lubricar. No había en ella ni un rastro de excitación. Sólo vergüenza, horror, humillación, dolor, desesperación, angustia, agonía, impotencia, culpabilidad. Sintió que la desgarraba, que la destrozaba por dentro. Física y psicológicamente. Algo cálido descendió por sus muslos, desde el comienzo. Ni siquiera fue consciente de olor metálico. No supo cuánto duró aquello, porque llegó un momento en que sus gritos se acallaron. Sin desmayarse, pero quedándose laxa como una muñeca rota. Quebrada, alejada de cuanto la rodeaba, refugiada en su mente. Un lugar de tinieblas donde se encogió, replegándose sobre sí misma. Escondida, meciéndose aterrada del mundo exterior.

Y el brillo de sus ojos se apagó, convirtiéndose estos en el reflejo de un profundo vacío. Ventanas cerradas a un alma que se había hecho un diminuto ovillo ante aquel tormento que estaba siendo expuesta. Trastornada por la aberración de la que estaba siendo víctima.

***
Oyó los pasos acercándose a la puerta. Suspiró resignada, con la vista nublada y costándole levantar la cabeza. Cuando él entró con los cubos de agua, ni siquiera lo miró. Sus ojos estaban hinchados y rojos por las lágrimas. Su mente quebrada no quería siquiera hacer ni los servicios mínimos para prestarle atención. No quería que se acercase más, no quería verlo allí. Sintió náuseas de tan sólo tenerlo en la misma sala que ella.

Sin embargo, el sonido del látigo con el posterior alarido hizo un click en su psique. Elevó la mirada, en alerta. Estaba vez sí lo escuchó. Alguien había ido a verla… Sus ojos se agrandaron. Sus pupilas se ensancharon. No. Nonononono. ¡Trys! ¡Había ido a por ella! ¡Lo habían capturado! Se revolvió con fuerza, con todo el ímpetu del que fue capaz. Ni siquiera supo de dónde lo sacó. Apretó los dientes con rabia y desesperación.

-HIJOOOO DE PUTAAAAAAAAA –gritó enrabiada, agitándose descontroladamente-. ¡TE VOY A MATAAAAAAARRRRR! –gruñó en furia.

Rugió y gritó de dolor al mismo tiempo, sintiendo cómo sus huesos se rompían y se transformaban. De manera más agónica que la primera vez. Todo por aquel colgante de jade que pendía de su cuello. Las lágrimas cayeron, pero no se dio por vencida. Iba a destrozarlo. Iba a derribar esa puerta y todas las que hubiese por delante. Iba a sacar a Trystan de allí. Tiró la cabeza hacia atrás, mientras las escamas color fuego empezaban a cubrir su cuerpo.

-TE VOY A DESTROZARRRRRR –rugió, intentando completar la transformación que le estaba costando horrores terminar… y mucho dolor. Pero por su mejor amigo era capaz de continuar.





avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2922

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Blake el Jue Ago 13 2015, 21:55

Yyyyy dale perico al torno. Qué tía más farruca, por favor. Me había olvidado de esos que optaban por plantar cara sabiendo que su final se acercaba vertiginosamente. Qué bruto me ponía una mujer con tanto carácter y arrojo-. Claro, claro. Soñar es gratis, ¿lo sabías? -pregunté, antes de asir fuertemente su mandíbula, ignorando todo lo que tuviera que decirme. En parte-. Ya bueno, con la vida que te quite, la fuerza irá en el pack. Asúmelo. -enarqué una ceja, soltándola bruscamente. De seguro, algo de daño le hacía. Blame on me.

Mira, ese comentario que soltó sí me hizo reír-. ¿Tú solita? -ridículo-. Párate a pensar. Llevas rato colgada, y más tiempo que te pienso dejar. Si ahora te suelto, no tendrías segundo para recuperar siquiera el equilibrio antes de que yo te atacase. -no aumenté la distancia con ella. ¿Qué iba a hacerme? ¿Morderme la nariz? ¿Retorcerme los pezones? Sí, sí-. Porque ya que mencionas si tengo huevos o no. Yo iría con todo, rubita teñida. -ya podía imaginarse una mole bestial arrollándola... Porque se quedaría realmente corta.

Vale, psss, dejemos el episodio de Aprende a dibujar con Blake... en la piel.... con fuego para los que quieran regodearse en él. Desde luego, el tirillas del esclavo temblaba como un flan. A ver si se iba a pensar que después iría él. ¡Cuánto victimismo, porrrrr favor! Sin embargo, ella no era así. ¿Pecaría de lo mismo como esclava? Seguramente no. Sería de esas indomables que pedirían a gritos palizas y abusos para acabar obedeciendo. Como lo que me obligó a hacer. Para su desgracia, lo disfruté. Esa falta de humedad, esa estrechez. Brrrr, qué gusto. Seguramente repetiría.

Y eso es lo que hice, durante esos dos días que pasaron. Todo tipo de juegos: de palabras, de forcejeos, de golpes, de mesa... no, de mesa no. Aburridos tableros en los que perder las horas. Eso era para los perdedores de los aristócratas, que se pasaban las horas muertas haciendo... ¿nada productivo? Ser inquisidor era mucho más divertido. Jiji


Uuuuh, que la nena se exalta. Mira, si al final va a saber transformarse. No me moví ni un ápice, a pesar de sus gritos, insultos y esa transformación que se me antojaba demasiado lenta. ¿Podía controlarla hasta tal punto? Qué maquina. Igual la había menospreciado y todo... o no. Porque los ruiditos que hacía entre gritos, me daba a mí que de control tenían poco. Parecía dolerle, desde luego. Hay que joderse, ¿que no tiene suficiente con lo que le hago yo? Menuda masoca. Levanté la vista y hasta sonreí discretamente-. Tienes tres segundos para calmarte o habrá una vida menos en la celda contigua. -enuncié con toda la calma del mundo, que claramente a ella le faltaba. Menuda histérica, pff. Pobre de aquel chaval que tuviera que aguantarla. Ojúh. Podía decir que estaría mucho mejor en la celda de al lado, de querer estar cerca de ella. Mi tono fue solemne, contundente. Y como guinda del pastel, le pedí mentalmente a mi compañero que exagerase el grito esa vez.

Desde luego, la cara que ella puso, fue para enmarcar.




avatar
Blake
Dragon

Mensajes : 68

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Nyssa el Dom Ago 16 2015, 13:07

Sintió dolor cuando la soltó bruscamente, al menos un poco. Pero lo que más le dolió fueron sus palabras. Sabiendo que el maldito inquisidor llevaba razón. Una vez muerta, no tendría nada. También era consciente de que el dragón estaba en lo cierto. Lo más probable era que no pudiese mover a tiempo sus entumecidos brazos para paliar un poco aquella desventaja que tenía frente a él.

-Pues… -viajó por el cuerpo masculino con su mirada verdosa-… no tienes mucho –le soltó, sin menguar su carácter.

Lo último que dijo antes de que él decidiese emplearse a fondo y de forma brutal con la tortura. Durante los dos días siguientes, no mejoró su situación. Aquel lagarto parecía que no dormía. Parecía descargar sus problemas de insomnio con ella. Llegó a estar mentalizada para cualquier cosa que se le ocurriese hacerle salvo… para aquello. La sola idea de que Trystan estuviese en la celda de al lado la hizo luchar con todas las fuerzas, renovadas, sólo para sacarlo de allí a él.

Continuaba intentando completar la transformación, pese al intenso dolor, cuando de repente escuchó al reptil. Dejó de forcejear en el acto, mirándolo con los ojos muy abiertos y las pupilas dilatadas. Su respiración era entrecortada, casi hiperventilando. El grito al otro lado se coló por sus oídos y las lágrimas se desbordaron.

-Por favor… basta… por favor… no le hagas más daño, suéltalo… Hazme lo que quieras a mí, pero dale la libertad. Déjalo irse, por favor –suplicó llorando desconsolada.

Ni siquiera se le pasó por la cabeza que pudiese ser un truco. Que fuese todo fingido. Sólo podía pensar que su mejor amigo estaba en la celda de al lado, siendo torturado. Que había ido a rescatarla y que había sido capturado. Que no podía siquiera soportar la idea de que fuese lastimado, sin poder hacer nada por él.

-Por favor… -repitió, con todo su ser volviendo completamente a su forma humana. Sólo por aquel pelirrojo que era su familia.





avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2922

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Blake el Dom Ago 16 2015, 18:05

Podía observar, más que satisfecho, el tremendo golpe que mis meras palabras significaban. ¿Empezaba a ver una grieta en ese muro de contención, hecho con altivez y falsa modestia? Eje, ¡premio gordo, Blake! ¡Todo para ti!-. Me reservo lo mejor para el final, cariño. -y, por un sólo segundo, se me pasó la idea de darle algo de margen. Un día de tranquilidad, aunque la dejase colgando cual pata de jamón. Hmmm, jaaamón. Así no tendría mucha opción para pensarse lo que no era. Porque más le valía empezar a asimilar que de esta celda no iba a salir. Por lo menos, viva o por su propio pie. Generalmente a los interrogados, se les acababa llevando a rastras al patíbulo. O entre dos guardias en el mejor de los casos.  

Pero bueno, todos podemos flaquear por un sólo segundo. Después se me pasó. Era resistente y prisionera. Lo tenía jodido. Y mucho más conmigo. Ya podía rezar para que no se me fuera la mano, sin querer. Aunque, igual era mejor para ella. Porque morir ahogada por una soga después de tanto traqueteo conmigo, podía no ser del todo agradable. Pero, ¿qué digo? De seguro, ya el hecho de tenerme en esa misma celda no podía ser agradable para ella. Pero ajo, que se lo hubiera pensado mejor antes de dejarse atrapar. Es que, ¿no tenían niñera?

Su reacción a mi advertencia me sorprendió. Pobrecita, que llora. ¿Y suplica también?-. Qué mona, ¿pretendes conmoverme o ablandarme para que deje de hacer mi trabajo? -enarqué un sólo instante una de mis cejas. ¿Realmente se pensaba que era tan blandengue? Oh, sí. Perdona. ¡Libéerenlo! ¿Y a ella? ¡También! ¿Qué he hecho? ¡¿Qué he hecho?! ¡No merezco vivir! ¡Buaaaah! Venga ya. Cuánto dramatismo. De ser un engaño real, que acoquinara. Que hubiera sido más cuidadosa. La lealtad era un arma de muchos filos. Y todos ellos bien cortantes-. Buen intento, pelirroja.

Me extrañó que se lo tragara tan fácilmente. ¿Tanto quería a aquella persona? El amor, puaj. Mismamente el cariño. Era todo una maldición. Resultaba interesante para mí ver esa reacción tan desesperada y sacrificada por parte de aquella mujer... ¿por otra persona? Ugh, desagradable escalofrío-. Por cierto, una pena que ruegues con tanta facilidad. Igual te habría dejado verlo. -como me gustaba regodearme en su miseria. ¡Es que no lo podía evitar! Porque se la veía luchadora, porque se la veía fuerte, aunque tuviera sus momentos... pero que no pretendiese quedar por encima de mí.




avatar
Blake
Dragon

Mensajes : 68

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Nyssa el Jue Ago 20 2015, 16:10

Cuando un inquisidor te dice que se reserva lo mejor para el final… es mejor pensar en lo peor. Porque acertarás de pleno. La exploradora lo sabía bien. En ese momento tembló, prefiriendo escapar o morir antes de llegar a descubrir qué era lo que se guardaba como guinda del pastel. No tenía ni la menor intención de preguntar de qué se trataba.

Se tragó su juego de “mira quién vino a verte”. Sus irises verdes quedaron velados y brillantes por una cortina de lágrimas que no hacía más que desbordarse por sus pálidas mejillas, sin encontrar descanso. Quebrada ante la idea de que su mejor amigo hubiera sido atrapado y estuviese siendo torturado. Porque aquella vez no quería llegar tarde. Quiso decirle que ella estaba allí, que no dejaría que le hiciesen más daño. Aunque tuviese que quedarse en aquel infierno para que él estuviese bien.

-¡No es un juego! Haz tu trabajo conmigo, déjalo en paz –insistió desesperada.

Ya no escuchaba más gritos. Tragó saliva, temiéndose lo peor. Quizá había enmudecido a causa del dolor, perdiendo el conocimiento. ¿Verdad? Por favor, que no fuese por otra razón. Que no lo hubiesen matado en la celda contigua. Porque, entonces… ya no quería seguir… El agregado del dragón la hizo retorcerse con las cadenas clavándose en sus muñecas. Lo miró con rabia y agonía.

-No quiero verlo, maldito hijo de puta –mintió descaradamente al tiempo que lloraba-. ¡Quiero que lo dejes ir, vivo, de una sola pieza! –le gritó, para que no se las diera de listo con un “vale, lo libero” y lo matase en una retorcida interpretación de sus palabras-. Puedo responsabilizarme de todos los cargos que quieras ponerme, puedo quedarme aquí y tú disfrutar torturándome todo el tiempo que quieras. Puedo incluso aceptar la esclavitud para que te diviertas. ¡Pero lo quiero libre y vivo! –continuó gritando desesperada. Dispuesta a sacrificar su existencia porque Trystan estuviese bien.

No importaba si ella caía estrepitosamente. No importaba si se sentía al borde del abismo ni cómo iba desapareciendo poco a poco ante la tortura. No importaba si la destrozaba hasta el punto de no retorno. Con tal de que el pelirrojo estuviese a salvo. Porque aún lo necesitaba. Porque si él continuaba vivo, en cierto modo le insuflaba cierta vida, cierto aliento para seguir adelante.





avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2922

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Blake el Vie Ago 21 2015, 16:31

Reí con toda esa verborrea suplicante y a gritos que fue capaz de pronunciar. Y por el apelativo que fue intento de insulto también-. Uy, sí. Mi madre se revolvería en la tumba si te oyera. -fue sádica, pero yo heredé el carácter de mi padre. Y a cabrón no le ganaba. Eso fijo. Así que, bien podría decir que mi madre fue una santa a nuestro lado. Pobre, mamá. Toda la culpa que se lleva.¡Qué mundo más injusto!

Tras enarcar la ceja en plan lo que tú digas, monina me acerqué un pelín más a ella, ahora que el bichito se había calmado-. Vale, a ver, pongámonos en caso hipotético... -miré hacia arriba mientras pensaba cómo planteárselo-. Yo lo suelto, y me cebo contigo. Tú ganas traumas, miedos y dejas de ser la híbrida que eres ahora... -bajé mis ojos a los suyos, enrojecidos y llorosos-. Y, ¡oh! Por una infeliz casualidad tú consigues salir de aquí con vida... -no iba a especificar cómo pues no era el kit de la cuestión-. Si lo vuelves a ver... Tú no serás capaz de mirarle a la cara y él, al no reconocerte por todo lo que has cambiado, te alejará de su lado. ¿Es eso lo que quieres? -sonreí malicioso, con la clara intención de ir minando su psique todo lo que pudiera-. Terminarás sola, abandonada, tirada en la estacada... Fíjate, quizás entonces si vuelves y me buscas, puede que sea benévolo contigo y acabe con tu sufrimiento. -la idea de dejarla libre, tan sólo, por ver eso, amplió mi sonrisa maquiavélica.

Unos pasos en el corredor me hicieron desviar mi rostro hacia la puerta. Entonces, apareció mi compañero, aún recogiendo su látigo. Una sonrisa burlona se me dibujó al reconocer las siete puntas dentadas. Desde luego, de haberse estrellado contra la espalda de aquel chaval al que ella tenía tanto apego, sus gritos habrían sido mucho mayores. Porque sí. Sabía que era un él. Más que nada por el uso del masculino en los ruegos de la pelirroja.
- Hecho.
- Gracias, bro. -contesté escuetamente. No moví nada mas que la cabeza, de vuelta cuando volví a estrellar mis pupilas contra aquel verde intenso-. Venga, seré bueno esta vez. Será una paliza pequeña. -con esto, cumplí mi palabra y tardé poco en salir de ahí, habiéndola dejado al borde de la inconsciencia. Hoy no era mi día de torturas físicas. ¡¿Qué le vamos a hacer?!

***

Uy, tiempo de castigar a mi mascota. Ya habían pasado otros tres días desde que la saturé con aquella supuesta visita de alguien a quien ella apreciaba. Más incluso que su vida. Dichosos sentimientos humanos, tsé. Pero lo que me encontré al llegar, me dejó estupefacto. Estaba... ¿limpia? Hasta parecía que había ganado cierto color. ¿Le habían dado de comer?-. Contando con amigos infiltrados, ¿eh? -de la mala hostia que me entró, solté las cadenas del gancho del que colgaba su cuerpo. Habría caído con estrépito de no ser porque con mi otra mano, la agarré de su cuello-. ¿Quién ha sido? -inquirí, apretando los dientes, escupiendo veneno, cabreado-. ¡¡Habla!!




avatar
Blake
Dragon

Mensajes : 68

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Nyssa el Jue Ago 27 2015, 20:26

Estuvo a punto de soltarle que le importaba una mierda su madre y toda su maldita familia. Pero seguro que él no era sentimental, eso fijo. Quizá hacía un mohín, fingía que ella era mala persona por ello, lo utilizaba de excusa para torturarla más... pero hasta ahí. Ya le estaba pillando el tranquillo a ese mamón.

¿Caso hipotético? Una vocecilla en su interior gritó la alarma de que no lo escuchase. ¿La hizo caso? No. Sus ojos llorosos lo miraron mientras él hablaba. Empalideció. Sola… abandonada… otra vez. No sabía si podría soportarlo. No sabía si podría aguantar que su mejor amigo la alejara. Pero… ¿él haría eso? No… nunca la dejaría… no la echaría a un lado como un trapo sucio y viejo. Sobre todo al haber tenido aquella conversación, al conocer su pasado. Lo que había tenido que vivir.

Trabó la mandíbula, dispuesta a contener cualquier trauma sólo porque a él lo soltasen. Aunque ella cambiase… aunque no volviese a ser la misma. Aún cuando se rompiese tanto que no pudiesen juntar los restos que quedasen de ella. Si conseguía salir con vida, lo único que querría hacer sería formarse un ovillo en los brazos de su amigo.

-¡Suéltalo! –le gritó, con sus irises verdes brillando en resolución.

Cerró la boca justo en el momento en que escuchó pasos acercándose a la puerta. Apareció otro inquisidor con un látigo. Las siete puntas dentadas la hicieron sentir un escalofrío. ¿Con aquello habían azotado a Trystan? Sus ojos se llenaron de lágrimas. No se fijó en que la sangre era reseca y no fresca. Ni siquiera goteaba.

Tragó saliva, imaginando el daño que podían haberle hecho. Pero había parado, ¿no? Quizá lo iban a soltar. Quizá iba a vivir. Tenía esperanzas de que aquel trato apalabrado hubiese sido aceptado por el inquisidor que la estaba torturando. Hasta que su compañero enunció una palabra que la hizo temblar. ¿Hecho? ¿Qué? Y lo único que se le pasó por la mente fue que lo habían asesinado. En la celda contigua a la suya.

Se revolvió incesantemente, ignorando el metal haciéndole daño en las muñecas, queriendo soltarse, llorando desesperada. No. “No, por favor”, pensó en su quebrada mente. Él no. Necesitaba salir de aquella celda, sólo para ir a la de al lado. Para abrazarlo. Para llorar sobre él. Para no soltarlo de entre sus brazos. Para pedirle perdón por no conseguir que lo dejasen ir vivo. “Lo siento, Trys… mucho… lo siento… lo siento”.

Y como si sirviese de consuelo o simple recochineo, dijo que le daría una paliza pequeña. Sólo dejó de gritar y de llorar cuando casi quedó inconsciente. Llena de heridas y golpes. Encerrándose en su propia mente. Porque el mayor dolor que podía conocer era perder a la única familia que le quedaba. Aquella fue la parte de la tortura que perduró, durante el resto de días. Ser consciente de que ya no volvería a ver al pelirrojo. Nunca más.

***

Tres días después, tras la visita de Kael, estaba vestida, limpia y había comido algo. Había pedido que la volviese a colgar. Total, si la pillaba Gecko, estaba jodida igual. Con suerte, el general volvía antes y zafaba. Con suerte… claro. Aunque, la verdad, no tenía muchas ganas de nada. ¿Qué ganaba con aguantar? Ya no le esperaba nada fuera. Nadie. Quizá estuviese un poco más, sólo por tocar los huevos. Y, si tenía oportunidad, se llevaría al otro dragón por delante.

Escuchó unos pasos, acercándose a su mazmorra. Pensó que quizá era de nuevo el general. ¿Estaría de vuelta para cumplir con su palabra? Pero no. Quien entró fue el dragón que la llevaba torturando desde el primer día. Suspiró resignada. Ni siquiera tembló. No se retorció. Apática totalmente.

Las cadenas se soltaron y su cuerpo cayó hacia el suelo, pero no llegó a estrellarse… porque una mano masculina se cerró en torno a su cuello, sujetándola. Los irises femeninos, sin brillo, sin esa chispa en ellos, miraron al reptil que lucía cabreado. No tenía ganas de hablar. Pero se le ocurrió algo. Ese hijo de puta que había azotado a Trystan hasta la muerte iba a pagar. Ladeó una fría sonrisa.

-Pregúntale a tu amigo. Al parecer le caí bien el otro día –siseó en voz baja-. Le di algo que tú nunca obtendrás de mí. Es una pena que te perdieses el espectáculo –murmuró sin evitar su mirada.






avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2922

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Blake el Sáb Ago 29 2015, 14:48

Uy, uy, uy, uy. Uy. ¡Uy! Que he dado en el clavo. ¡Qué crack soy! Jé. En realidad eran años de interrogatorios, a pesar de que los inquisidores se hubiesen creado de la nada y porque sí, hacía unos meses. Antes que inquisidor, había sido soldado. Y sí, aunque ahora se limitaran a la guardia de la ciudad y poco más, antes también se encargaban de apresar a traidores y rebeldes. Por supuesto, no les dejábamos muertos del asco en las mazmorras. Y aquella pobriña estaba más que encaprichada con esa supuesta persona... ese chico que supuestamente estaba en la celda de al lado.

Negué un par de veces por su grito. ¡Qué manía con levantar la voz! Que no estoy sordo, ¿vale?-. ¿O qué? ¿Vas a prometer buscarme otra vez? Como si con dos advertencias fueses a hacer mayor tu amenaza. -reí descarado, para variar. Quizás sintiera algo por él y todo. Y, de hecho, tan obcecada estaba, que no se dio cuenta del engaño, de todas esas piezas menores del puzzle que le harían llegar a la conclusión de que mi broma pesada no tenía base sólida. Pero pocos torturados tenían esa capacidad en momentos de tensión como aquel. La mente, bien fuera por dolor, o porque era cortita directamente, se emperraba en ver el árbol, sin llegar a ver el bosque completo. Una pena, la pelirroja parecía lista.

Mira, ya está. Vuelvo a resumir: La pegué. Fin. ¿Para qué describir más? Decir que me regodeé en mis golpes, sintiendo gustillo por cada grito o gemido de dolor que la híbrida soltó. Y luego diciendo que le va lo duro. ¡Venga ya! Que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

***

Tal vez, la última vez que había ido a verla, me excedí un poco, pero en compensación, las visitas posteriores habían sido mucho más cortas, para recordarle lo fría que estaba el agua. Pero en el último día, me había ablandado y la había dejado tranquila. Lo que no me esperaba fue que me traicionara de esa manera. Aprovechada arrogante. La solté, para tomarla del cuello, estrellando su espalda contra la pared. Enarqué una ceja ante sus palabras. Pffffff, ¿en serio? Me carcajeé, más por la burla implícita que había en esa carcajada-. Desde luego, tienes un don para hacerme reír. -enarbolé una sonrisa abierta... que me duró un resoplido. ¿Iba a creerla? Por supuesto... que no. ¡Payasa! ¿De verdad me veía tan idiota?-. ¿En serio piensas que yo quiero tal cosa de ti, pudiendo abrirte de piernas cuando a mí me dé la gana? Eres una zorra. Y estúpida, además, si follas como puta y sin cobrar. -¿que me estaba pasando? Me daba igual. Estaba cabreado. ¡Estoy cabreado! Apreté mis dedos alrededor de su cuello un tanto más, mientras mi labio superior se levantaba, enseñando mis dientes.

Pero, no iba a terminar ahí. No os penséis que por un enfado de nada voy a perder el control con tanta facilidad.

De un tirón, la lancé contra la pared contigua. Del golpe, de la falta de fuerzas, se aturdió lo suficiente como para que yo me aprovechase de mi rapidez y la maniatase a la espalda, con la coyuntura de los grilletes que ya apresaban sus lastimadas muñecas. Una vez puesta boca abajo, introduje una de mis manos en la melena de la parte posterior de su cabeza y tiré, para que levantara la barbilla. Acerqué entonces mis labios a su oído, para murmurar unas palabras que seguramente le iban a encantar:- Y mira por donde, hoy me apetece repetir.... ¿A ti no?




avatar
Blake
Dragon

Mensajes : 68

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Nyssa el Mar Sep 01 2015, 19:43

Se calló. Porque el dragón parecía tan seguro como ella de que iba a morir antes de poder cumplir la amenaza. Porque, de perecer en aquella celda, en mitad de una tortura, o en el patíbulo, no tendría ninguna oportunidad de llevárselo por delante. La risa de aquel reptil se filtró por sus oídos como certeros golpes a su psique. Porque ella se sentía impotente, incapaz de luchar contra él. Y había perdido su mayor ancla en aquel terrorífico y destruido mundo.

Conforme pasaban los días, cuando la dejaba sola pensaba que quizá era culpa suya. Cada persona que estaba cerca de ella al final resultaba destrozada. Recordó aquella conversación con el pelirrojo. En el bosque, tras su primera y única transformación.

Pero si tan convencida estás que el quedarme contigo será mi final... que así sea, porque no pienso irme a ningún sitio donde no estés tú.

¿Y ahora? ¿Y ahora qué? ¿Cómo podía haber sido tan idiota como para dejarlo estar con ella? Podría haberlo protegido. Si tan sólo se hubiera alejado… Él había ido a las mazmorras, donde ella estaba. Y allí, a poco más de un metro, con una pared por delante, había encontrado su final. Por quedarse con ella. ¿Y si estaba maldita? ¿Y si hubiera hecho las cosas de forma diferente?

Yo no habría llegado tan lejos de no haberte tenido en mi vida... Y tampoco sabría seguir si tú no estás conmigo, pelirroja.

Y, sin embargo, ya no estaba. De no tenerla en su vida, quizá hubiera llegado aún más lejos. No podía dejar de torturarse con ello. ¿Y ella? Tampoco seguiría allí eventualmente. Pronto, cuando el inquisidor se cansase de jugar, se desvanecería. Sería tan sólo un recuerdo para quienes la habían conocido. Sería una medallita para el dragón que la estaba torturando. Sería un recordatorio para los demás rebeldes, para sofocarlos. Pero si pudiera lanzarles un mensaje, sería el siguiente: luchad, seguid peleando por nuestra libertad.

Por todos los seres queridos que habían muerto brutalmente asesinados. Por estar limitados, subyugados. Por cada injusticia en cada rincón de aquel maldito reino. Porque juntos podían unirse y terminar con aquel reinado de terror. Porque podían convivir, sin la hegemonía de una raza. Porque ya se había derramado demasiada sangre y roto demasiados sueños. Y a todos aquellos que no estaban de acuerdo con aquella sociedad y aún se estaban conformados les diría: levantaos y luchad.

Tenía muy claro que no conseguiría ir por su propio pie a la plaza. Sería arrastrada, con la piel de sus pies cortándose por el roce ininterrumpido contra el pavimento. Mientras decenas de personas la contemplaban. Quizá habría alguien que se atreviese a lanzarle alguna verdura o algún huevo que estallase contra su maltrecho y menudo cuerpo. Puede que sus irises estuviesen arrasados en lágrimas, nublando su vista. Pero tenía muy claro una cosa. En cuanto alcanzase la plataforma de ejecuciones, en el último momento, gritaría “LIBERTAD” hasta que el aire de sus pulmones se escapase en un último aliento.

Emitió un quejido al sentir el golpe de su espalda contra la pared, mientras él la tenía agarrada del cuello. Aquello había dolido, más al tener ya heridas y golpes. Pero osó mirarlo de forma retadora cuando se recuperó mínimamente de la sensación.

-Uhhh… que te enojas… Suenas como un hombre despechado –susurró, hasta que los dedos apretaron su cuello. Mantuvo su mirada verde en el rostro del dragón, fingiendo orgullo, fuerza, como si no estuviese por vencida. Como si creyese que así, él se cabrearía lo suficiente como para que se le fuese la mano de una vez por todas.


Entonces él la lanzó contra la pared de al lado. Sintió un latigazo de dolor en la espalda, por la inercia, con una pequeña convulsión al caer al suelo, de lado. Las rodillas quedaron flexionadas, intentando cubrirse parte del cuerpo. Protegiéndose, en un ovillo. Las lágrimas saltaron a sus mejillas, incapaz de reaccionar durante unos segundos. Algo que él aprovechó para maniatarla a la espalda y ponerle boca abajo. Murmuró de dolor cuando sintió el tirón en sus cabellos. Su barbilla se alzó, separándose del suelo. Las venas de su cuello se marcaron con el esfuerzo y la desesperación.

-El trato era que si lo dejabas libre vivo, podrías hacer conmigo lo que quisieras. No lo has cumplido. No me apetece, puedes irte al infierno –marcó, apretando luego los dientes con fuerza. Entonces, le lanzó un golpe con la cabeza, de costado, intentando impactar contra la del dragón.






avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2922

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Blake el Mar Sep 01 2015, 22:58

... Despechado.

Según la enciclopedia Larousse es un adjetivo para los que están repletos de resentimiento, heridos y hasta cabreados por cualquier estupidez. Ajá-. Primero tendría que sentir algo para que pudiera indignarme. -murmuré con una sonrisa socarrona. No tenía sentido que apretara más mis dedos en aquel cuello de apariencia tan quebradizo. Si lo mantenía, quizás, se le acababa quitando ese.... Disculpa, ¿tienes un gesto altivo en la cara? Espera que te lo borro... ¡De un empujón y un par de hostias!

El golpe seco que dejó en la pared me supo a gloria. Y yo que pensaba que se iba a revolver más. ¿Dónde está ahora tu altivez? ¿Eh? ¿EH? Ese jueguito suyo a ser bipolar, después de tantos días empezaba a cansarm... Nah, en realidad no. Podría admitirle que estaba aguantando más que los que había podido torturar antes que ella. Pero si le hacía mención, no habría quien la soportara después.Hostitú, pero nadie. La coloqué boca abajo para maniobrar mejor-. Me dan igual los hombres que te tires mientras estés aquí... -comenté, mientras la ataba- Pero, mientras seas mía, no beberás, ni comerás, a menos que yo así lo quiera. -recalqué el pronombre posesivo. Era yo quien había empezado a castigarla. Por tanto, nadie más que yo tenía autoridad en su tortura. A excepción de la rubia madre, claro.

- Uh, que la perra quiere morder. -enuncié separando la cabeza a tiempo para que ella no me alcanzara con su ademán. Reí otra vez. ¿Y lo que me estoy divirtiendo? Aunque ella no parecía disfrutar esa falta de aire que acusaba al tener el mentón alzado, y sin poder soltarse-. Yo no dije de aceptar ni replicar con ese trato. Tú diste por sentado que yo no he cumplido con él... ¿Lo habíamos cerrado acaso? -volví a acercarme cuando ese atisbo de incertidumbre llenó sus ojos. Si había incertidumbre, en nada llegaría la esperanza. Y no había nada mejor con lo que pudiera jugar para mellar su entereza, sus creencias. Podría incluso ponerla contra todo aquel que ella llegó a querer alguna vez-. No... claro que no. Me sirve más vivo, aunque no libre. -era algo obvio, omitiendo, claro está, el hecho de que él no estaba. Pero ella ese pequeño detalle no lo sabía-. De todas formas... -me mordí ligeramente el labio inferior de lo bueno que estoy antes de repasar su cuerpo con mi mirada. Pegué un leve tirón a esa melena que ya tenía apresada-. No estás en situación de negociar. Tú eres mía... y él también.




avatar
Blake
Dragon

Mensajes : 68

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Nyssa el Sáb Sep 05 2015, 16:07

-Posesividad, Gecko, eso es lo que sientes –siseó, rodando los ojos.

“Y ahora vas y vuelves a por otra”, pensó la pelirroja. Quizá el dragón ni se inmutase. Siempre parecía que le resbalaban las réplicas que ella le tiraba. Pero, de vez en cuando, no podía evitar rebelarse. Como si quisiera hacerle saber que no había quebrado del todo su espíritu. Como si se resistiese a perderse en la oscuridad por completo.

No obstante, el fuerte golpe contra la pared hizo que su cuerpo quedase sin fuerzas y su mente dejase de pelear por un momento. Demasiado cansada como para soportar estoicamente el maltrato físico. Demasiado dolorida previamente como para no acusar el reciente daño. Su garganta empezó a dolerle también, por la obligación de mantener el mentón alzado, con sus músculos de esa zona del cuello estirados.

-Entonces no duraré mucho… porque sólo como hostias de tu parte –replicó, con un intento de risa ahogada que le salió amarga.

Aunque… ¿no era así mejor? Que aquello terminase rápido, aunque fuese por inanición. Casi que se arrepentía de haber comido aquel queso y el pan. Pero tenía tanta hambre y había olido tan bien… Y cada bocado le había sabido a pura gloria. Como si su cuerpo rehusase apagarse. ¿Por qué tenía que ser tan terca en sobrevivir? Toda su maldita vida lo había sido. No había importado la soledad, ni la acuciante hambre, ni los peligros a los cuales se había expuesto. Siempre hacia delante. ¿Y que había frente a ella? Nada. ¿Por qué continuaba?

Lamentablemente, el dragón de nuevo fue más rápido y no pudo golpearlo. Lo bien que se lo estaba pasando él, dejándola indefensa, jugando con ella como si la pelirroja fuese un pequeño ratón. Después de aquella risa que había aprendido a odiar, el reptil habló. Sus palabras hicieron que sus irises lo buscasen de soslayo con carita inseguridad. ¿Había sido su culpa de que matasen a su mejor amigo por no cerrar el trato? Su labio inferior tembló.

Entonces… él dijo algo que hizo que la híbrida dudase hasta de su propia sombra. ¿Realmente estaba vivo? ¿No estaba jugando con ella? Vivo… Kael había prometido volver. Si cumplía su palabra, podía pedirle que sacase de allí a Trystan. Sólo tenía que mantenerse con vida y asegurarse de que el pelirrojo también sobrevivía. Para que volviese a casa… con ella o sin ella. Pero al menos tendría una oportunidad de protegerlo.

“Resiste, Trys… Te sacaré… esta vez no te fallaré”, pensó para sí.

-Si está vivo… quiero verlo –murmuró tras el tirón en su caballera-. Porque de estar vivo… ¿qué mejor que ponernos a los dos, frente a frente, mientras torturas físicamente a uno y psicológicamente al otro… hasta quebrar a los dos? –susurró.

“Genial… tú dale ideas”, se reprimió en su mente.





avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2922

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Blake el Lun Sep 14 2015, 23:36

- Muy bien, rubita de bote. Qué perspicaz. -¿algo nuevo? Noup. ¿Que era posesivo? Habilidad cortésmente cedida por mis ancestros y de la que disfrutábamos la inmensa mayoría de los dragones-. ¿Algo más de lo que me quieras informar? -que, obviamente, me importaría menos que una mierda de ratón. Pero ya que estábamos, no iba a negarle la oportunidad de que se expresara.

¿Estaba riéndose de mí? ¡Qué osada! Sin miramientos, estampé su cara contra el suelo antes de volver a tirar de su melena-. Ten. Otra más. Hay que mantenerte bien alimentada. -rodé los ojos, impregnando mis palabras con un sarcasmo divertido. Me contuve esta vez las ganas de reír. Era divertido torturar dándole la vuelta a la tortilla con las réplicas de los prisioneros. Resultaba hilarante. ¿Quieres caldo? Pues toma tres tazas. Pero eh, que estaba lejos de apartarme o de dejarla tranquila, no os penséis lo contrario. Pff, ¿qué clase de inquisidor sería si le diera un break?

Mi ceja volvió a levantarse hasta la estratosfera cuando ella exigió ver al otro cantamañanas. ¡Exigió! ¡Cágate, lorito! ¿Hola? El árbol desde el que se cayó no parecía de los más altos, porque se había quedado medio idiota del golpe de la caída. ¿Desde cuando un torturado exige a un torturador? ¡Habrase visto! No obstante, lo que dijo, iluminó mi mente retorcida y maquiavélica-. Mmfm.. ahora que hablas de torturar física y psicológicamente, me diste una idea. -la solté la melena, para engancharla de la solapa de esa ropa que traía, de la parte posterior del cuello, empezando a arrastrarla, para salir de la celda. Con eso de que estaba maniatada, me llevaba la tranquilidad de que le sería más difícil escapar. Y con los golpes que le había regalado. Y la falta de alimento. No lo tenía precisamente fácil-. Te voy a llevar para que conozcas a alguien. Tu querido te parecerá un sosainas cobarde en comparación. -añadí, como si quisiera convencerla. En realidad, no lo hacía con esa finalidad, sólo pretendía meter el dedo en la llaga. Porque cuanto más se emperrara en ver a su amiguito, más trabas le pondría-. Si luego no te convence, me lo comentas y vemos a ver si hay alguna solución.

La llevé sin cuidado a una de las salas que había entre celdas. No había allí gran cosa, más que cadenas con esposas medio abiertas y roñosas, algún que otro potro, mesillas con instrumental afilado y, mi favorita, en el centro de la estancia una simple silla de metal. Metal con afilados pinchos en cada lugar donde se pudiera apoyar un cuerpo de aspecto humanoide. Una amplia sonrisa se me colocó en mi rostro, como quien ve a una vieja amiga después de siglos-. Mírala. Princesa, te presento a... -¿cómo se llamaba? ¡Hms! Paso de pensar!- mi nueva y temporal mascota. -no estarías creyendo que lo de princesa iba por la pelirroja descarada, ¿verdad? Un poco de por favor.

Bleh, la desnudé en un pis-pás, mandando el trabajo de mi compañero traidor a la basura-. Ya verás qué bien os vais a llevar. -me las vi y deseé pero, al final, conseguí atarla a la silla, cuello, manos y pies, entre gritos y farfulleos por los pinchos. Bien podía aprender de los antiguos fakires y estarse quietecita. Me aparté, satisfecho con lo logrado, antes de alcanzar un par de troncos secos que había en una pequeña caja cerca de la silla. Resulta que debajo de esta, había un pequeño brasero, que no tardé en prender, mientras veía de soslayo los intentos de la pelirroja por intentar soltarse sin éxito-. ¿Sabes? Ya me he cansado de ir por las buenas. -mi definición de 'ir por las buenas', ¿ok? Me incorporé, colocándome frente a ella. Era cuestión de tiempo que el hierro se calentara y ella empezara a notarlo-. Vas a hablar. Y lo harás ¡ya! -sólo ella tenía el poder para que su tortura acabara ahí. Pero era tan obstinada como boba-. No seas idiota, si no lo haces tú... lo hará él. -no sabía bien por qué, pero él solía funcionar.




avatar
Blake
Dragon

Mensajes : 68

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Nyssa el Vie Sep 18 2015, 13:14

¿Es que nunca le iba a salir bien replicar al dragón? Se pasaba por el forro de las pelotas lo que ella le decía y tenía respuesta para todo. Si hubiera un marcador, el lagarto iba ganando por goleada. Negó con la cabeza. ¿Para qué iba a soltarle algo más? Pa’ nah.

El golpe de su cara contra el suelo la dejó aturdida y dolorida. Tardó un momento en reponerse, cuando él ya había tirado de su cabello, sintiendo la tensión en su cabeza. Podía sentir su sangre latir con fuerza en las contusiones recientes, palpitando bajo su piel. Una sensación desagradable y molesta.

¿I… idea? Mierda. ¿Por qué no cerraba el pico? Callada estaba más guapa… y a salvo. Porque si no decía nada, quizá le hiciera menos daño. O se cansase de ella lo suficiente para dejarla en paz. Porque no sabría cuánto más dolor podría soportar. Se revolvió mientras él la llevaba de la parte del cuello de la túnica. Aquel fugaz paseo, regalo de Kael, había despertado un poco sus piernas. Aunque no lo suficiente. No tenía fuerzas para salir corriendo.

Entonces fue cuando dudó de nuevo. ¿Y si todo había sido una estrategia para hacerla sentir un poquito mejor durante un rato, para darle un puñado de fuerzas y continuar la tortura? ¿Y si el general nunca regresaba? No podría pedirle que sacase a su amigo de allí. Se le encogió el corazón ante la mera idea.

Gruñó cuando lo escuchó hablar de Trystan así. Apretó los dientes, a punto de soltarle algo, pero se contuvo. Porque el pelirrojo NO era un cobarde. Porque podía ser serio, callado y tímido… pero ella conocía su faceta juguetona. Ahora bien, el tono que utilizó para decir “alguien” no le gustó nada. ¿Sería otro inquisidor? ¿Uno que intentaría hacerla hablar con peores métodos? La verdad, no veía a Gecko incapaz de hacerlo él solito.

Pero la respuesta la tuvo delante cuando la llevó a una sala. Alzó la mirada verde intensa y se encontró con material de tortura que la hizo temblar con un escalofrío de terror. Sus pupilas se dilataron ante el pánico. Retrocedió, asustada, siendo que el corazón se le iba a salir del pecho. Pero chocó contra el torso del dragón y rápidamente se separó de él, no queriendo ni tocarlo.

¿Qué… qué iba a hacerle? ¿Abrirla en canal? No pudo evitar imaginarse una afilada hoja desgarrándola desde el pecho hasta el vientre, estando consciente y sin analgésicos. Sus irises se volvieron acuosos mientras continuaba temblando. “No, por favor… no… no…”, pensó, queriendo hacerse un ovillo, encogida y temblorosa, abrazada a sus rodillas. Pero por desgracia estaba de pie, con los hombros encogidos y… sí, temblando.

El reptil dijo que la mirase. ¿A quién? ¿Princesa? Alguien se estaba volviendo loco. Tragó saliva cuando vio que se refería a la silla con pinchos. No por lo de princesa, no tenía tanto ego como para creer que lo decía por ella.

-¿Llamas princesa a una silla? Ve y haz que te lo miren. O búscate una novia –murmuró en tono cansado.

En cero coma se vio desprovista de la túnica blanca. Se sintió… desprotegida. Nunca antes de la tortura se había sentido mal con su desnudez. Creía que no tenía un buen cuerpo, que no era guapa y esas cosas. Pero no se escondía. Ahora, sus mejillas se vieron humedecidas por las lágrimas que saltaron a ellas. Su cuerpo volvió a temblar. Hubiera dado cualquier cosa por poner tener las manos libres para agarrar la prenda y no soltarla.

En cuanto vio que iba a ponerla ahí sentada, se revolvió con más ímpetu. Utilizó todo su cuerpo para prestarle pelea. Choque de sus hombros, sus caderas, sus piernas intentando patearlo, sus dientes queriendo morderlo, tirándole cabezazos… cualquier cosa con la que pudiera escapar. Pero, lamentablemente para ella, estaba en clara desventaja. No sólo por la diferencia de raza. Sino también porque ella estaba débil.

Aunque se lo complicó y le presentó batalla, al final la sentó y la ató a Princesa. Gritó de dolor al sentir los pinchos clavándose en su piel. Rasgándola, introduciéndose en su carne, bañándose en la sangre que empezaban a manar de sus heridas y bajar al mental. Lloró, intentando soltarse en vano. Sobre todo cuando lo vio encender algo debajo de ella. Su cuerpo se tensó, de tal modo que pudo sentir el dolor en sus músculos.

-¡Me has torturado! ¡Me has violado! ¡¿Por las buenas?! –gritó, desesperada. Dejó de moverse cuando escuchó lo último que dijo. Se quedó quieta, temblando y llorando. Sus párpados cayeron un poco, sin llegar a cerrar los ojos. En una expresión abatida y desesperanzadora-. Suerte… -murmuró. Porque sabía que Trystan no diría nada. Y ella… ¿cuánto más soportaría? No quería hablar, pero… ¿cuál era su límite?

Pensó entonces en Derek. En lo aterrorizado que tendría que haber estado para dar algo de información a la inquisición. En las muertes de compañeros resistentes. En acabar como él, encerrada en una celda, sola, sin su familia. Ella ya estaba acabada, pero podía dar la oportunidad a los demás de continuar con vida. Se aferró a esa idea, antes de notar cómo el metal se iba calentando bajo el asiento.

Al principio fue una sensación cálida que le dio un poco de paz. Pero con el tiempo, empezó a quemar. Y gritó… de puro dolor. Porque cuanto más quemaba, más se tensaba y más se clavaban los pinchos en ella.





avatar
Nyssa
Hybrid

Ocupación : Exploradora
Mensajes : 2922

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Blake el Sáb Sep 19 2015, 20:30

Vaya, parece que se ha dado cuenta que sus comentarios me importan una mierda. Efectivamente, lo hacían, pero la pelirroja parecía dura de mollera para darse cuenta después de tantos días de convivencia. Mujeres, tan rápidas para algunas cosas, tan lentas para otras. No como nosotros. Je, los hombres no teníamos esos problemas. éramos lentos de per sé.

No demoré más esa presentación que tenía ganas por hacer. Hacía palmitas, de hecho, por que se conocieran. Peeeeero ahí estaba la bocas de la híbrida para romper el momento, ¿cómo no? Desde luego, si las sillas tuvieran sentimientos, aquella tía tendría el odio visceral de su raza. Primero con la silla que rompió y después menospreciando la que tenía delante-. La llamo Princesa... porque si te la presento como Destroza-almas, pondrías más resistencia. -sonreí fingiendo comprensión, empatía... alguna mierda de esas.

¿Novias? Pffffjajajajaja. Bitch, please. Yo no uso de eso. Menos mal que contuve la risa. Llevaba ya unas cuantas. Tenía que admitir que era ocurrente. Una lástima que sus ocurrencias cayeran en saco roto, pues sólo yo escuchaba su insolencia. Señor, qué cruz. ¿Sólo su insolencia? Y sus golpes, y sus arañazos, y  sus mordiscos... si conseguía dármelos. Jé.

Sus gritos fueron melodías que de poder, me las grababa para ponérmelas antes de dormir. Como las nanas.- ¿Conoces los juegos preliminares, pelirroja? Esos eran los míos. Y ya acabaron. Ahora vamos a jugar duro. -paseé mi mirada por la estancia, a sabiendas de que había... ¡Ah! ¡Ahí está! Una pequeña tubería con una burda llave del agua. Fría, por supuesto. Brrr. Me dirijí hacia allí, pillando uno de esos cubos inútiles si no se baja allí para torturar. O por lo menos, para hacerlo como yo. Lo llené, en apariencia despreocupada, pero mi retorcita cabecita ya se estaba regodeando en anticipación. No dije nada, hasta que volví, repitiendo posición delante de aquella cara bonita con gesto cansado-. ¿Sabes lo bueno que tiene la silla en la que tienes el privilegio de sentarte? -sonreí con malicia antes de pillar el cubo, ahora lleno, y verter un poco sobre ella. El agua al entrar en contacto con el metal caliente, hizo lo propio, evaporándose. El vapor abrasador acarició la tersa piel de la mujer, aumentando esa sensación de quemazón hasta un nivel casi insoportable-. Que convierte los gestos más fríos en los más cálidos abrazos. -olé, olé y olé. Me encanta cuando las torturas sacan mi faceta poeta y metafórica-. Ahora que ya sabes lo que se siente a pequeña escala... decirte que ha sido por las buenas, para que tengas tú iniciativa propia de contarme lo que sabes... pero no te ha dado la gana, así que... -me acerqué a ella, sabiendo que con los amarres no podría acercarse demasiado, por si pretendía tener alguno de esos impulsos tan suyos por querer golpearme- vas a contarme ahora mismo quién es tu líder y su nombre.




avatar
Blake
Dragon

Mensajes : 68

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: You are breaking me in pieces– Blake. +18

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.